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La nieve sigue cayendo, silencioso amanecer, mi querida Eva, ya no esta conmigo. Una rosa con cualquier otro nombre, Eva se retira, no esta mas en mi casa, esta lejos de aqui. Eva vuela lejos, lejos de este cruel destino, la bondad en ella, sera siempre mi recuerdo. No dijiste nada, solamente te fuiste, no dijiste adios, solo te marchaste, mi querida Eva. Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Ahora te diré lo que has hecho por mi, cincuenta mil lagrimas has llorado, gritando a los cuatro vientos, sangrando y engañando por mi.
Me estoy estrellando, ahogándome en ti, bajando para siempre, tengo que abrirme paso, me estoy estrellando.
Estoy sofocándome, muere mi corazón, tras sufrir engaños, tras vivir mentiras.
Me estoy estrellando, cayendo hacia un abismo, no puedo mas, esto empeora mas.
Confuso y conmovido, por la verdad y las mentiras, por las cosas que me has dicho, por las promesas falsas.
Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Ese no es el principio del fin, ese es el regreso a ti misma, el regreso a la inocencia, amor y devoción, sentimiento y emoción.
El regreso a tus inicios, a tus raices, mi niña no temas, el viaje astral ha comenzado.
No tengas miedo por ser débil, no seas tampoco orgullosa por ser fuerte, solo mira dentro de tu corazón mi amiga, ese será el regreso a ti misma, el regreso a la inocencia.
No seas timida, no te sientas culpable, no tengas miedo a errar, porque nadie es perfecto, somos seres humanos.
Regresando al principio, volver al pasado, para redimir errores, para aprender de ellos, es el regreso a la inocencia.
Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Una luz se llevara la oscuridad, vendra la luz de la luna, estamos aqui, viendo que el dia se va.
Una noche mas, donde las luces brillan, centellantes como estrellas, escrito en el cielo esta.
Luces de noche, luces celestiales, la oscuridad se va, gracias al fulgor de la luna.
Es la hora, los angeles de la noche, salen a cuidarnos, nos protegen de la oscuridad, que se lleva nuestras almas.
Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Gotas de lluvia en tu ventana
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Poeta
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Porque en tus hermosos ojos encuentro siempre mis faros guía, ese cobijo inquietante que hipnotiza, enciende, provoca, atrapa… porque en la profundidad delirante de los matices cafés de tus pupilas, mi alma tiene todo el espacio soñado para navegar y explorar libre, sin límites, sin miedos, sin tiempo…
Entonces mírame, cautívame más… estremece con tu encanto todo mi ser, mírame y renueva con tu luz los espacios que crecen como marea, como vuelo de gaviotas en fuga… mírame y desnuda los trazos de amor que delatan tu corazón… mírame y deja reflejar esta cara feliz, de este hombre que te ama y es feliz…
Mírame nada más, mírame… deja que ame cada nueva sonrisa que inicia en ese haz de embrujo, mírame y no dejes de hacerlo, para no utilizar palabras, es que nuestras bocas estarán ocupadas y ahora que cerremos los ojos, mírame también… feliz siempre y con un nuevo te amo, en mi mirada…
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Poeta
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Ah, crianças... Serão vocês a esperança? Pelo andar da carruagem, vocês não levam nenhuma vantagem:
As drogas se alastrando, políticos roubando marginais comandando poluição aumentando...
Este é o mundo que vocês vão encontrar. Será que vocês conseguirão mudar?
A.J. Cardiais
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Poeta
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Escondido atrás da poesia, lanço meu petardo e fico esperando o resultado.
A.J. Cardiais
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Poeta
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Somniferoide
Desastrada La Noche Se Desata ¡Desde Hipnos a Morfeo!.
Esferoide crepitación almohadillada Una Vez De Muchas.
De gris invierno un día vestía dormido la figura de un embrión falsificado moviendo las botellas encendidas en el cantonear manipulable al capullo monocorde del glacial sol del manantial bebiéndose una roca rala mal Y Del Marfil Frente ala Alberca vuela En los billetes. Carcomido y acuñado. El cobre pordiosero tímido. Entre los temidos plásticos rufián. En las facilidades inventadas efusivo.
¡Esferoide somnífero entrambos!.
Hipnos y Morfeo, Cronos y Afrodita
En la noche, ébano, ciprés y almendro.
Entre suspiros las escaleras rápido subieron
Más allá del papel observador sagaz
Al tren de niebla dulce y de insolente risa
De la tenacidad sonora Del esmalte imaginado ¡Con el bolso negro amorfo del débil siglo!. Cubierto con la plancha blanca. ¡Al paso del monstruo y muñeco de trapo!. Con toda la inocencia de la loción de toalla. Entre los paralelos del tráfico de huesos.
¡Somniferoide!. En la andanada palpebral empestañada. La desnudez descubre al alma. En la sala de las voces apagadas. La colosal parada y aguerrida. En las mesas solas de la cucharas. El montículo encomiando. En los ojos fijos de los pisos. El apretarse circunscrito. En las paredes descaradas hojas. ¡Lo creíble cree soñar posible!.
Paladear al sueño lento. Entre las ventanas amenazantes. Orozuz dorado enrojecido. De los labios vibrantes. Emocionado trasnochado. Amando. Solo. La serena imagen. De los espejos despreocupados. Y la tolerancia desempleada. De la sirvienta durmiente. ___¡Encapsulada!___
Donde quedaron.
¡Sin expresión las calles!.
Y los metálicos ladridos. Y los mínimos ladrillos. A lo lejos, atestados. Haciendo fila.
¡Somniferoide!. Lo dejaron. Destilando los martillos manos. Y los rastrillos, pies de esfuerzo. ¡Al infelíz parpadear de los cristales!.
En ella. En la esfinge nueva del coloquio. En ella. En la pared de octágonos rellena. El está. Cavilando empastando al librero. El está. Agarrando la manija del delantal. Como Dormido Y Despierto. Encerrado en el camión de golpe. ¡Saliendo en un ataúd a las estrellas!.
Musicales esferas que duermen. Los más allá cercanos. Al tocar el saxofón de espaldas. Y las piernas de arriba. En la decisión del cigarrillo. Donde una pared brinca. El Instrumento Burda barda.
El sueño esfera puntiagudo.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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