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Una luz se llevara la oscuridad, vendra la luz de la luna, estamos aqui, viendo que el dia se va.
Una noche mas, donde las luces brillan, centellantes como estrellas, escrito en el cielo esta.
Luces de noche, luces celestiales, la oscuridad se va, gracias al fulgor de la luna.
Es la hora, los angeles de la noche, salen a cuidarnos, nos protegen de la oscuridad, que se lleva nuestras almas.
Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Gotas de lluvia en tu ventana
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Poeta
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Porque en tus hermosos ojos encuentro siempre mis faros guía, ese cobijo inquietante que hipnotiza, enciende, provoca, atrapa… porque en la profundidad delirante de los matices cafés de tus pupilas, mi alma tiene todo el espacio soñado para navegar y explorar libre, sin límites, sin miedos, sin tiempo…
Entonces mírame, cautívame más… estremece con tu encanto todo mi ser, mírame y renueva con tu luz los espacios que crecen como marea, como vuelo de gaviotas en fuga… mírame y desnuda los trazos de amor que delatan tu corazón… mírame y deja reflejar esta cara feliz, de este hombre que te ama y es feliz…
Mírame nada más, mírame… deja que ame cada nueva sonrisa que inicia en ese haz de embrujo, mírame y no dejes de hacerlo, para no utilizar palabras, es que nuestras bocas estarán ocupadas y ahora que cerremos los ojos, mírame también… feliz siempre y con un nuevo te amo, en mi mirada…
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Poeta
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Ah, crianças... Serão vocês a esperança? Pelo andar da carruagem, vocês não levam nenhuma vantagem:
As drogas se alastrando, políticos roubando marginais comandando poluição aumentando...
Este é o mundo que vocês vão encontrar. Será que vocês conseguirão mudar?
A.J. Cardiais
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Poeta
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Escondido atrás da poesia, lanço meu petardo e fico esperando o resultado.
A.J. Cardiais
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Poeta
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Somniferoide
Desastrada La Noche Se Desata ¡Desde Hipnos a Morfeo!.
Esferoide crepitación almohadillada Una Vez De Muchas.
De gris invierno un día vestía dormido la figura de un embrión falsificado moviendo las botellas encendidas en el cantonear manipulable al capullo monocorde del glacial sol del manantial bebiéndose una roca rala mal Y Del Marfil Frente ala Alberca vuela En los billetes. Carcomido y acuñado. El cobre pordiosero tímido. Entre los temidos plásticos rufián. En las facilidades inventadas efusivo.
¡Esferoide somnífero entrambos!.
Hipnos y Morfeo, Cronos y Afrodita
En la noche, ébano, ciprés y almendro.
Entre suspiros las escaleras rápido subieron
Más allá del papel observador sagaz
Al tren de niebla dulce y de insolente risa
De la tenacidad sonora Del esmalte imaginado ¡Con el bolso negro amorfo del débil siglo!. Cubierto con la plancha blanca. ¡Al paso del monstruo y muñeco de trapo!. Con toda la inocencia de la loción de toalla. Entre los paralelos del tráfico de huesos.
¡Somniferoide!. En la andanada palpebral empestañada. La desnudez descubre al alma. En la sala de las voces apagadas. La colosal parada y aguerrida. En las mesas solas de la cucharas. El montículo encomiando. En los ojos fijos de los pisos. El apretarse circunscrito. En las paredes descaradas hojas. ¡Lo creíble cree soñar posible!.
Paladear al sueño lento. Entre las ventanas amenazantes. Orozuz dorado enrojecido. De los labios vibrantes. Emocionado trasnochado. Amando. Solo. La serena imagen. De los espejos despreocupados. Y la tolerancia desempleada. De la sirvienta durmiente. ___¡Encapsulada!___
Donde quedaron.
¡Sin expresión las calles!.
Y los metálicos ladridos. Y los mínimos ladrillos. A lo lejos, atestados. Haciendo fila.
¡Somniferoide!. Lo dejaron. Destilando los martillos manos. Y los rastrillos, pies de esfuerzo. ¡Al infelíz parpadear de los cristales!.
En ella. En la esfinge nueva del coloquio. En ella. En la pared de octágonos rellena. El está. Cavilando empastando al librero. El está. Agarrando la manija del delantal. Como Dormido Y Despierto. Encerrado en el camión de golpe. ¡Saliendo en un ataúd a las estrellas!.
Musicales esferas que duermen. Los más allá cercanos. Al tocar el saxofón de espaldas. Y las piernas de arriba. En la decisión del cigarrillo. Donde una pared brinca. El Instrumento Burda barda.
El sueño esfera puntiagudo.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Milagrosa bala
La Corderilla En Jugoso Plomo En La Cordillera Del rugoso Espadrapo Lanudo ¡Entre bala y bala un pastor!. Hace Fotográfico Al Dolor ¡La bala que bala, milagrosa!.
Como Cualquier bendición aligera el paso del puente, de los escarabajos, considerados sin fatalidad, heniduras semimuertas, del rincón sin alumbrarse, al aspirar la indignidad del suicidio inesperado.
Como Entre la curiosidad nupcial de nubes, bajo las paredes blancas, del tubo en llamas, del pecho en la mesa de creolina, el techo, en la superficie lunar ambicionada.
Bala. Con la furiosa soga al cuello. Milagrosa. En todas las direcciones del silencio.
Bala milagrosa En la plaza inarticulada de los gatos.
¡Balamil agrosa pelagrosa rosa!. Vitamínica. Con los cándidos candados.
Proteínica. Con los dóciles verdugos.
Luteínica Con los pacíficos espectros.
¡Bala qué bala, mil agros agrestes, lanares!. Del Solo Gulusmear Pringado El Alma. ¡Milagrosa la pelagrosa rosa dermatológica!. Como Cualquier maldición aligera, la caída del cielo, de los pecados, delirantes de las víctimas luces al respirar las montañas acribilladas encarnadas en la sucesión inmaterial del escritorio desmán.
Como En la sacrosanta matanza de las culpas del ultraje. ¡Dónde la jaula habla de las promesas encamadas!. Al canario que pregunta del sapo desusado féretro. Con las uñas incrustadas del alpiste impertinente.
Milagrosa En Las huelgas de las arañas Bala Corderilla Bala, milagrosa y borregil En Las mañas de los mañanas. Bala En los sauces Bala En los gorriones. Bala En los buitres. ¡La vida cuando renace y se apaga igual!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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En el pequeño espacio que encierra mi pensamiento, no encuentro mejor palabra para decirte que te quiero.
Tampoco encuentro mejor modo de reflejar todo mi amor, que no sea el mirarte fijamente a tus ojos tristes por naturaleza.
No alcanzaría el ocaso de todo un año para esconder la angustia y el dolor de sentirme atado a un amor imposible, tierno y dulce como el tuyo.
Alegre será el momento de nuestra despedida cada vez que la oportunidad colme mi esperanza con tus besos.
Triste serán los días en que tenga que conformarme con tu ausencia y viviré cada momento en que al despertar tenga la sensación de que he estado toda la noche respirando tu aliento.
Moriría con gusto si el destino quisiera que el fin de nuestros días fuera el comienzo de la vida eterna en el paraíso de tu cuerpo desposeído de prejuicios y verbos obscenos. Autor: MSc. Juan Carlos Pérez Martínez
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Poeta
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Amor... el sentimiento màs bello, que llena los huecos, que en el alma, deja la soledad.
Agua pura, tan deseada, transformada en dulces besos, calmando la àrida sed del desamor.
Llama de chispeante hoguera, calor vivo, que abraza al corazòn, envolvièndolo en el encanto de la pasiòn.
Amor...
Cambias la cordura, por locura, y te haces sordo a la razòn. Hueles a jazmines y azucenas. Sabes a fruta fresca y a aroma de Sol.
Sueles tranformarte en peregrino... aunque eterno juraste ser, en algùn tiempo y lugar nos abandonas, siguiendo solo y feliz tu camino!!
Claudia Alhelì Castillo 29-06-12
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Poeta
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