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Un recuerdo lejano… El fruto de un amor que sin saber Se fue diluyendo entre los tiempos, que Se juró ante altares de rosas y creencias Que solo la muerte separaría.
Vi como creciste, como tus manos y Tus pies empezaban a enfrentar El mundo, como tu voz nació de tu Pecho con un" Pa" que me volvió Más hombre, como tu pelo delicado Poblaba cada día más tu perfecta Cabeza.
El momento exacto en que tu voz se Convirtió en trueno y tu cara se Lleno de rastros de tu hombría, el día en Que no pude mirarte para abajo y mi brazo No fue capaz de enrollar tu hombro, la Tarde que sentí la fuerza de tu mano Descansar sobre mi espalda.
Mi hijo se hizo grande, dejo atrás los Años que he perdido, como extraño Los besos que no he dado para Decir feliz, hasta mañana, las carreras Despeinado para llegar a tiempo A su futuro y aprender cada día de La vida.
Ahora seguirá enfrentando la nueva Búsqueda de su largo paso, tendrá que Luchar contra la vida y lograr vencer más Que cualquiera la dura prueba de su amado Sueño.
Lo amo, no como a él bebe a quien conté Sus dedos, lo amo como al hombre que Me quita el sueño.
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Poeta
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Me agobia el alma la incesante sequía de sentirte tan fría y no verte de cerca, mas no eres culpable de la erguía ni del semblante que ajado demarca; me hallo en este espacio lejano alejado de matices labrados de sueños pintados en el cristal aguado del suelo con hebras plateadas y encajes bordados; en la magia densa de la bruma velo al mar besando tu dorada arista.
Precisas en mi tu imborrable silueta y en el asomo de luz te encuentras metida, en el corazón nato que al latir prometa las ansias de estar en tierra bendecida.
Inmensa sobresales entre la espuma de olas estremeciéndose en los arrecifes; plétora belleza el don de tus valles y tus montañas de un fabuloso colorido deleitan el paisaje esplendoroso perfumado por las flores de tu encanto.
Algodonado estrato techado teñido del añil infinito; ataviado aparece el amanecer… Los áureos rayos de sol van cayendo sobre el diverso palmar arrullado entre conchas, corales y estrellas.
Y en el crepúsculo rojizo del escenario marcado por el ocaso, el horizonte afilado… ¡Henchido de perlas, los más preciosos brillantes, candilejas del anochecer! Colman de nostalgia mi pensamiento, pero no eres tú la responsable del distanciamiento que me parte adentro… ¡Oh, noble tierra, tú que me viste nacer, si yo vengo de ti! Nací en un cálido lecho cubierto de azahares, aromado de dulzura de la caña y del frondoso pico, fui mojado en el retozo alborozado de tus mares, soy el fruto rociado por la nieve y por el frío y no quiero morir apartado de aquí; separado de esta isla sin fronteras donde la gaviota el tiempo desaltera, de esta tierra que le agrada de las aves sus épicos acordes y sus melodías tiernas. Quiero dormirme en la entonación del coquí, y lanzar las piedras que rebotan en el río. Terruño entrañable ¡pídeme lo que quieras, mira que vengo de ti! Del café colao, de la hamaca, del bohío, del cantar que el gallo aflora en la madrugada, del aguinaldo, de la bomba, de la plena, la trova es la sangre que corre en mis venas, yo vengo de ti… Yo soy Puerto Rico.
Julio Medina 11 de julio del 2012
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Poeta
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Venho por estes mal traçados versos mostrar assuntos diversos, de situações reais.
Venho, sem “traços intelectuais", falando de coisinhas banais e do sofrimento do povo deste nosso país.
Não preciso dizer quase nada, pois a “imagem” já diz:
Este povo é feliz, porque nasceu para ser... Mas a situação é de entristecer.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Por não viver correndo atrás do dinheiro, ele não me procura.
O dinheiro faz loucura na vida da gente... Deixa tudo diferente.
Como eu gosto do meu jeito de ser, procuro assim viver.
O dinheiro é orgulhoso... Só gosta de quem o bajula. Como eu não vivo “arriscando a sorte”, o dinheiro vai para o sul e eu para o norte.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Esperaré, y en día no lejano, cuando se apiade mi contraria suerte y me depare el ósculo de muerte que ha de salvarme del contagio humano,
pienso que tierra y cielo y océano de gozo temblarán... y que yo, al verte, caeré de nuevo en tu regazo, inerte, después de traspasar el hondo arcano.
Mas luego nuestras almas en un grito de amor se fundirán... y un mismo anhelo nos llevará a los pies del Dios bendito;
y así como esos astros de áureo vuelo que vagan de infinito en infinito, volaremos los dos de cielo en cielo.
Y en unos eternos abrazos confundidos, lejos de las mundanas mezquindades, oiremos, en las altas claridades, de la angélica orquesta los sonidos.
Y veremos con ojos sorprendidos la desaparición de las edades, hasta que el mundo, envuelto en tempestades, caiga en rotos fragmentos esparcidos.
Y cuando en esa vida misteriosa toda mi sed de dicha se mitigue, y tú sientas la calma prodigiosa,
como en el cielo todo se consigue, tú serás una estrella esplendorosa, yo un satélite tuyo... que te sigue.
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Poeta
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Huyeron las golondrinas de tus alegres balcones; ya en la selva no hay canciones sino lluvias y neblinas.
Me dan pesar sus espinas sólo porque a otras regiones huyeron las golondrinas de tus alegres balcones.
Insondables aflicciones se posan entre las ruinas de mis ya muertas pasiones. ¡Ay, que con las golondrinas huyeron mis ilusiones!
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Poeta
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El tiempo del higuerón Nilo
Erecto, rígido impávido. Rodeado por el hollín, Contaminante de los hidrocarburos. Indiferente a la polución. Sin mirar a quien. Siempre en su lugar. Silbando algunas veces, Crujiendo otras. Con su frondoso tronco, De ramas alborotadas, Señalando al cielo, Las nubes que pasaban.
El higuerón por nombre Lo llamaban. Sus raíces a las entrañas De la tierra se aferraban, Succionando el néctar Dulce de su savia.
El tiempo se mecía En sus ramas. ¿Cuanto tiempo acumulado En sus entrañas?. Un siglo, dos No pasa el tiempo por él; Se amalgama en Cada una de sus ramas, Viendo a las mortales Hormigas humanas, Destrozando a ciegas, Los verdes páramos. Para implantar asentamientos Humanos.
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Poeta
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Hace cuatro años, ha terminado, tu camino por el mundo. Entre peleas, momentos difíciles, te tenia y sabia que me defendías. Desde que marchaste, hasta se revelar lo que bajo nuestro techo teníamos, fue cosa de poco tiempo. Resulta que si estuvieras, ya habías hecho una limpieza a tu manera, pero yo sola, he llevado tiempo demás. Fue tal la admiración y el espanto, que no lo creía. Si hubiera marchado yo y tú quedaras e hicieras lo que yo hice, seguro que nada era igual. Como yo tenias el derecho de tener una compañía, tu vida propia, pero seguro, que tragaban con fingimiento todo. Cuando se es falso, hipócrita, de nacimiento, todo puede pasar. Nunca en momento alguno, he pensado, que tan mal nos querían. Tú que descansas en paz e seguro que junto a Dios, pues fuiste un Hombre honrado, honesto y trabajador, no puede ser de otra forma. Seguro que te reirás, pensando cuantas veces he defendido, a quien conocías mejor que yo. Fuiste mas listo que yo, Les enseñabas el papel del caramelo, pero nunca han comido ninguno, hice al revés, quedé con el papel y lo he dado a comer. Dos años tremendos, imaginables, pero, ¿sabes? Harta de sufrir e gastar dinero, para no quedar enferma, en este día, parece que me has dado fuerza y he resuelto todo. Estoy sola, no tengo familia, por eso adelante e que sufran a doblar lo que me hicieran sufrir. Que las mentiras, las falsedades, el odio, les pese tanto, que no puedan levantar la cabeza. Hoy vine a la que fue nuestra casa a recoger algunas cosas que como sabes las compre con mi trabajo. Es poco, pero es mio. Mas llevaré, no merece la pena dejar nada, no tengo lazos de sangre con quien vive en ella. Soñé que sí, tú nunca lo cogiste como cierto, tenias razón. Así, he quedado, con una miseria humana que nunca me había pasado por la cabeza. ¿Te acuerdas que teníamos un coche y que alguien lo quería comprar? Que saliste por la mañana y a las doce entraste por la puerta del jardín y me dijiste” vendí el coche” ¿e discutimos porque lo hiciste? ¿Te acuerdas lo que me contestaste? Tenias razón, yo estúpida, a defender a alguien, que pasado poco tiempo me ha insultado, tu lo sabes. Desde el sitio donde estas, seguro que sabes. Quiero, decirte, que no puedo darte la tarta de cumpleaños, ni un regalo, pero una flor en tu tumba pondré, mi compañero va conmigo, ya lo conoces, cuando te lo presente, para pedirte permiso, pues solo tú y nadie más tiene a ver con mi vida.. Año terrible, Chichi también se fue, me sentí la persona mas sola del mundo e indefensa, el me acompañó desde que nascí, tu cuarenta e nueve años, de formas distintas eréis mis guardianes, he quedado, vacía e triste.Como a acompañar mi tristeza, el tiempo esta triste, llueve, recuerdos en riada, pasan por mi cabeza, todo el día no he parado, cansada de trabajar, me senté un momento, para escribir, mientras lo hice estuve hablando con los dos. Nada mas queda, solo hablar e no oír a ninguno. No fuimos una pareja de enamorados, no, pero éramos amigos, con todos nuestros momentos de contradicciones y nuestra manera de ser, distintos. ¡Como desearía poder tener tú defensa en este momento! Fecha triste, en mi soledad, cuerpo dolorido, de esfuerzo, llanto seco, mojando mi corazón, que tanto sufre por lo que paso. La lealtad que siempre tuve contigo, ya no existe, no tengo a quien dársela, en el seno de la familia. Solo mi pobre amigo, que como yo, necesita de mi para no estar solo. Digan lo que digan, la verdad es mía, deseo que lo sepas, como siempre lo supiste. Desde aquí en esta tierra, fea y triste, miro al cielo y sé que por tras de una nube blanca y dorada con los rayos de sol poniente, me miras. Un beso y hasta siempre, de corazón te deseo que los ángeles te canten cumpleaños feliz. Oporto, 14 de agosto de 2012 Carminha Nieves
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Poeta
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¡De que callada manera se me adentra usted sonriendo, como si fuera la primavera ! ¡Yo, muriendo!
Y de que modo sutil me derramo en la camisa todas las flores de abril
¿Quién le dijo que yo era risa siempre, nunca llanto, como si fuera la primavera? ¡No soy tanto!
En cambio, ¡Qué espiritual que usted me brinde una rosa de su rosal principal!
De que callada manera se me adentra usted sonriendo, como si fuera la primavera ¡Yo, muriendo!
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Poeta
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Oye: bajo las ruinas de mis pasiones, y en el fondo de esta alma que ya no alegras, entre polvos de ensueños y de ilusiones yacen entumecidas mis flores negras.
Ellas son el recuerdo de aquellas horas en que presa en mis brazos te adormecías, mientras yo suspiraba por las auroras de tus ojos, auroras que no eran mías.
Ellas son mis dolores, capullos hechos; los intensos dolores que en mis entrañas sepultan sus raíces, cual los helechos en las húmedas grietas de las montañas.
Ellas son tus desdenes y tus reproches ocultos en esta alma que ya no alegras; son, por eso, tan negras como las noches de los gélidos polos, mis flores negras.
Guarda, pues, este triste, débil manojo, que te ofrezco de aquellas flores sombrías; guárdalo, nada temas, es un despojo del jardín de mis hondas melancolías.
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Poeta
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