Eres tan bella, tan sensual y llena de amor, porque eres la doncella más hermosa, la que mitiga mis tristezas, la reina de mi corazón.
Eres la dulzura más sabrosa, como los algodones de membrillo, y como la miel de la colmena mas tierna, esa misma colmena con la que endulzo mis labios, cuando te beso apasionadamente, y disfruto de la delicia de tu cuerpo.
Que pasión más embriagante tienes, como la esencia mas sublime de las rosas, como el canto de las calandrias en primavera, y como las más apasionadas noches, contigo amor mio.
Eres tan bella, que cada parte de ti ilumina lo que por ti siento, ilumina los rincones mas escondidos de mi alma, convirtiéndolos en deseos insaciables, sedientos de querer amarte.
Porque tus pechos me invitan sin medida, a saborear lo exquisito de tu piel, a fundir mi cuerpo en el tuyo, y amarnos hasta el cansancio, sin más no poder.
Por eso te amo tanto, porque para mí, eres la más tierna de las mujeres, y eres la más bella diadema, esa que convertida en diamante puro, me enerva los sentidos.
Y me hace esclavo de ti, y de mis mismo, bella de la noche, bella de mis sueños.
Todos los derechos reservados A nombre de JORGE BANDA. Copyright Noviembre 26 2012. Long Beach California USA (El ángel de la melancolía)
Soy el olvido Si, yo soy el olvido no guardo rencores ni atesoro recuerdos olvido fácil fechas y lugares andando siempre a la sombra de los acontecimientos.- Sin las ambiciones avaras de la sociedad moderna me conformo con el pan que me como y con la paz que me recuesto.- Las emociones fuertes las contengo y sufro en silencio a tanta injusticia y desamor supere la ansiedad por poseer y deje a un lado la vanidad por demostrar soy el espejo de mirarme a mi mismo y ver que soy otra persona.- Ya no me doy ínfulas de poder y menos las quiero tengo el destino demarcado y no busco atajos para llegar de nuevo a la rutina.- Soy un ciego sin emoción un muerto en vida que odia los fanatismos la hipocresía y la violencia.- Alejado de toda perversión humana en la oscuridad en que me encuentro soy la misma luz para creerme sabio y obro según mi convicción para ayudar al prójimo.- Ya en el ocaso vislumbro otra dimensión tiempo vivido de pronto tiempo perdido más la vida sigue sin cerrar el capitulo donde no quedara registro del paso a ninguna eternidad.- Todo lo que veo es triste la poesía, el amor, la música la misma humanidad no encuentra camino aunque no para de caminar abstracta en lo posible, imposible por descifrar igual ando sin llegar y que.-
Abrió lentamente los ojos, despertando finalmente de su sueño. Sin embargo, los cerró nuevamente a causa de la pesadez de sus párpados, propia del cansancio de la noche en vela, y también producto de la luz solar que se filtraba por la ventana y encandilaba su visión. Se movió perezosamente en la cama hundiéndose más entre la almohada y las cobijas, tal vez intentando prolongar unas horas más aquel reparador sueño.
Abrió los ojos bruscamente contemplando la figura del joven que dormitaba junto a ella, se veía tan frágil e inocente… Parecía incluso un pequeño niño necesitado de cariño.
Una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro, era curioso que aquel joven fuera el mismo que la había protegido durante tanto tiempo, aquel que demostraba tanta fortaleza y seguridad en sí mismo, aquel que se veía inquebrantable, aquel que era su luchador.
Llevó su mano a la frente del castaño, tanteando su temperatura corporal y alegrándose que la fiebre hubiese desaparecido completamente.
Una oleada de sentimientos recorrió su cuerpo.
Fue entonces cuando aquel extraño pensamiento cruzó por su cabeza ¿Y si desde ahora ella lo protegía? Tal como lo había hecho él con ella desde el mismo día en que se conocieron ¿Y si a partir de ahora era ella quien lucharía por él?
En aquel momento cayó en cuenta de algo, y se sobrecogió un tanto al entenderlo, ella casi no sabía nada de él… No sabía de su pasado, ni de sus sentimientos, ni de la razón por la que él era de esa manera.
Llevó su mirada a su muñeca izquierda, leyendo una vez más (como tenía costumbre hacer) la marca en ella.
“Unbreakable” decía.
Gracias a estos instantes de ensimismamiento, no se percató que el joven había despertado, llevándose un pequeño susto al verlo sentado frente a ella, con su mirada somnolienta fija en sus ojos. Hecho que por alguna razón aceleró los latidos de su corazón.
El joven llevó las manos a sus ojos frotándolos con fuerza, tal parecía que no había terminado de despertar, redirigiendo su mirada a los ojos de ella. Pudo percatarse que lucía algo cansada, y llevaba todavía la ropa del día anterior.
“- Estaré en la otra habitación, tienes que descansar y no quiero molestarte- sonrió cálidamente, reflejando, sin embargo la preocupación que la embargaba.
- Espera…- La detuvo tomándola del brazo con las escasas fuerzas que aun tenía- No te vayas. No me dejes solo…"
Recordaba perfectamente de la noche anterior.
Le sorprendió de gran manera la sonrisa que de pronto se dibujó en la chica de ojos verdes, logrando de ésta manera, que apartara la mirada y se sonrojara un poco, acelerando los latidos de su corazón.
- ¿Qué hora es?- fue lo único que acertó a decir, ganándose una mirada confusa de la chica- Olvídalo, yo mismo revisaré- agregó levantándose bruscamente de la cama dirigiéndose hacia la salida de la habitación.
La joven sonrió de nuevo.
Tal vez no sería tan mala idea.
Miró de nuevo la marca en su mano izquierda decidida, apretando luego el puño y llevándola hacia su pecho, donde se supone va el corazón. Desde ahora lo protegería sin importar cual era el papel en que de verdad estaba destinada a realizar, se convertiría en su luchadora pasara lo que pasara. Al mismo tiempo, y sin saber el por qué, el joven observaba la marca en su muñeca derecha:
“Unbreakable” decía.
Después apretó el puño y llevándolo luego hacia su pecho, dejó escapar un suspiro.
“La felicidad es un estado psicológico que trasciende la noción del estado anímico. Dota, a quienes lo disfrutan, de la sensación de autorrealización y plenitud para con uno mismo y los elementos del entorno circundante, ya sea éste físico o imaginado”.
Se dice que la felicidad es el estado de total plenitud, donde no existen los problemas y sin más, la persona se siente totalmente satisfecha con lo que es y especialmente con lo que representa. Es cuando un brote de amor verdadero emana en el interior y durante ese instante todo es perfecto, haciendo sentir al que la experimenta totalmente completo.
La naturaleza humana, lucha incasablemente por conseguir este estado, satisfaciendo sus orgullos, avaricias, lujurias o gulas; y tan concentrados están en esta búsqueda que no se dan cuenta que la verdadera felicidad la tienen bajo sus propias narices.
Basta con estar atentos y disfrutar esos –aunque muy pequeños- momentos especiales que brinda la vida, con sus particulares “casualidades” para gozar de este estado tan mágico.
Y esa era la manera en que se sentía en aquel momento.
Ya sea por la lluvia de plumas que ahora caían cual copos de nieve sobre ellos; o las risas producidas por la pelea de almohadas; o tal vez, por aquel acto heroico de protegerla ante su particular momento de torpeza; y hasta quizás por la casi nula cercanía en la cual se encontraban sus rostros en aquel momento debido a la caída, que probablemente era el causante de que su corazón latiera tan rápido y sintiera todas aquellas extrañas –aunque placenteras- sensaciones en su cuerpo. Sea cual fuera la causa, lograron hacerla vivir éste estado tan especial.
Y cuando pensó que nada podía hacerla sentir más plena, el joven cortó la distancia que separaban sus rostros, acariciando sus labios con los suyos propios haciéndole saber que aquel sentimiento era recíproco.