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Venho por estes mal traçados versos mostrar assuntos diversos, de situações reais.
Venho, sem “traços intelectuais", falando de coisinhas banais e do sofrimento do povo deste nosso país.
Não preciso dizer quase nada, pois a “imagem” já diz:
Este povo é feliz porque nasceu para ser... Mas a situação é de entristecer.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Se viene el fin, incluso se siente encima, nos quedamos solos, unos al parecer llegará y aun si no fuera verdad, creemos en esas cosas del significado de la existencia. Se viene la cuenta regresiva, el tiempo se agota, solo quedamos tu y yo, solos en este universo. Un mundo alterno nos espera, algo que no nos imaginábamos, algo que no esperábamos ver, sin previo aviso. La voz melodiosa llegara a tu corazón, te alcanzará aunque te hayas ido, ¿No estoy de acuerdo en cantar solo para que me des una pequeña sonrisa? tal vez si esté de acuerdo contigo, aún si esa melodía te seguirá. Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Cuando estabas de pie en la estela de devastación, cuando estabas esperando en el borde de lo desconocido, y con el cataclismo que llueve, lloras por dentro, "sálvame ahora", tú estabas allí increíblemente sola. En medio del caos, aun sigues ahí, completamente sola, deja que te ayude, deja que te proteja de todo mal. Sientes frío, estas perdida en la desolación, se lo que es sentirse así, ahora estoy contigo, cuidándote. Sientes frío y perdida en la desesperación, construyes la esperanza, pero el fracaso es todo lo que conoces, recuerda toda la tristeza y la frustración, y dejarlo ir, déjalo ir. Deja todo atrás, déjate caer en mis brazos, confía en mi, no te decepcionaré, no te defraudaré. Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Caminando hacia abajo cerca de las estacas, toma mi mano, y mientras la música suena en mi cabeza, escucho la canción antes de irme a la cama, cuando veo las estrellas fuera de mi ventana. El verano se acerca rápidamente, la brisa del mar llega, estamos aquí juntos, a la orilla del mar. Paletas de cereza, arena en mis dedos, rodaron por las ventana, toma mi mano, abrázame. Contéstame el teléfono, quiero oír tu voz otra vez, quiero decirte estas palabras, quiero decirte te amo. El verano siegue aquí, quiero sentirte a mi lado, juntos sentir la brisa del mar, eres mi compañera, eres mi confidente, estamos juntos, a la orilla del mar. Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Tienes 14 años, eres bonita, eres una chica pequeñita, una pequeña dama. Vives en el piso de la cocina, justo aquí, no tan lejos de mi, a veces te sientes feliz, a veces te sientes azul. Eres mi pequeña amiga, confidente y solitaria, vives no muy lejos de mi, eres una pequeña soñadora. Mundos distantes, amistades enigmáticas, tu voz es una canción de cuna, tu melodía es mi arrullo para el alma solitaria. Ves el cielo, la lluvia de verano, ves todo por aquí, aun siendo una pequeña sirena. Erick R.R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Fue la noche anterior, cuando todo el mundo quedó en silencio, no hubo palabras, ni sueños, y entonces un día, un poeta se acerco a aquel lugar. Miles de poemas, novelas y cuentos, están por escribirse, iluminando toda Gaia, haciendo que la oscuridad desaparezca. Soy la voz de Nunca-Nunca-Jamás, la inocencia y sueños de cada ser humano, soy la cuna vacía de Peter Pan, soy el cuenta cuentos de la noche. Cada historia contada, cada fábula, cada leyenda, nunca acabará. Cuentos nocturnos, miles de historias, contadas hasta el final, hasta llegar al alba. Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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INTROSPECCION Te elegí a vos, para quedarme a solas,
para que me acompañes en silencio,.
para que tu presencia no interfiera
en este solìloquio con mi culpa.
Para ser el testigo inexistente,
que de fe de todo lo supuesto.
que pudiera decir en contra mío.
Serás el receptor, más no el oído,
no sabrás de las culpas que confieso,
no podrás perdonar ni condenarme,
solo serás, la sombra de mi sombra,
un eco del silencio, un ser ignoto,
una lágrima caída en el infierno. neco perata
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Poeta
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Arrumei-me toda pra você e você nem me viu... Murmurando alguma coisa, abriu a porta e saiu.
Sabe lá Deus a que horas vai voltar e se vai voltar.
E eu aqui, correndo pra me arrumar, pra me enfeitar, na esperança de encontrar pelo menos um olhar... Um olhar...
Que nada me dissesse... Que nada fizesse... Mas que eu sentisse que você me viu, que você me notou...
Não, eu não tenho um homem. Eu não tenho um amor... Sou só uma escrava, um robô.
Lavar, passar, cozinhar, limpar, arrumar... Eis minha vida!
Mas antes que ela finde, hei de fazer um brinde: Liberdade, antes que seja tarde!
AJ Cardiais
imagem: google
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Poeta
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Dame alas, viento, llévame contigo, para volar, como tú, por los caminos, en tu vuelo.
Labios, para ir, como tú, por los caminos, besando, todo, lo que me sales, al encuentro.
Alas, porque quiero, como tú, volar, cerca de los cielos.
Dame ojos, tú que lo has visto todo.
Por los Caminos, que tú, has recorrido.
Viento amigo, viento viajero, viento despeinado, viento callejero, viento marino.
Porque, como tú, estoy buscando, todo lo que persigo y anhelo.
Dame amor, dame alas, dame nido, viento.
Dame alas, viento, para volar, solitario, como tú en tu vuelo.
Acércate a mí, llévame contigo, dame vida, viento.
Alas, viento, para volar, solitario, como tú en tu vuelo.
©Rafael Pérez Derechos Reservados
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Poeta
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EL PRIMER SENTIDO
Ahí está, en la montaña más alta, corre de arriba abajo, da vuelta manteniendo el mismo propósito si lo alcanza con un gancho, todos los días que puede, de acuerdo como son las cosas, por el peso de la música, y la cama de la noche más profunda, cuando suenan los silbatos y pelean con el suelo sus zapatos.
Todo había andado tan bien desde la separación de los colores, instalados en los pesares, y el fastidio del plumaje esponjado, con el hecho de acostarse desmantelando una sobremesa, lo más alejado de la espalda desnuda.
En el cuarto de paredes ásperas, con cuadros pálidos del viejo campo, estaba su sombra con los ojos cerrados por la nueva penumbra. La noche caía y se levantaba temblorosa, húmeda y tibia. Pero esta deseaba consumirse la noche completa cansada la tarde, como un pétalo seco de la flor que se niega a que caiga de la piel, que muda el alma activa y febrilmente.
Por el primer sentido. ¡Vaya mirada!. Párpados y penetrantes pestañas. Porque un cambio, te hace querer otros. Lo pensaba y lo sabía, como si fuera un ajuste telescópico automático, donde se tiene el control de la estabilidad cambiante y continua. ¡Vaya ceguera iluminada!. Especialmente al satisfacer la curiosidad donde se transforma la realidad, como parte de una misión. Benévola, apacible, edulcorada sin desencajar.
¡Sí, a primera vista!. Como el reflejo de trascendencia pulsátil que recorre los recuerdos y los aromas, las dificultades y el desafío, al estimar el valor real, internado cientos de metros dentro de una cueva inundada mucho antes de lo que suele pensarse. Vida que cambia en un instante y se esfuma.
El primer sentido. Así es que vamos al grano apoyando y estimulando al sol para que salga, en todas las épocas fabricando infatigable las toneladas de siglos y los trenes, de nubes ovaladas y altas, con las palmas azules, flotando en el cielo separado por barreras sobreponiéndose y venciendo la timidez.
Y ya liberado de la consciencia de sí mismo, unirse al color y la forma, sentir la textura y el volumen, la perspectiva de convertirse en esta misma cosa observada, vivida desde el fondo, entre fructuoso y avenencia, amalgamados, percepción y esencia, en esa laboriosidad diligente cada vez más escasa.
Encontrarse más allá del dolor, escapando se sus limitaciones y descubrir la misma esencia bajo la piel del alma. ¡Solo frente a sí mismo!. Tanto como aquéllo que también existe bajo un grano de arena, en cada hoja que se seca, en lo que aparece incomprensible por su imposibilidad aparente.
Pues. ¿Cómo si no?. Con el pensamiento resultado lineal del tiempo del pasado al futuro en incontables presentes, fruto del recuerdo en la memoria. ¿Acaso puede alguien captar lo eterno, lo que no tiene medida más allá del espacio?. Y como hacerlo sin estar abierto, receptivo cruzando el cielo nublado del sentido primero y abarcarlo, contemplarlo, entrando y siendo consciente de ello.
Y en él. ¡Sí, en él!. El sentido primero. Porque luchando, luchando sin tregua la muerte parece ser la única salvación. ¡Vaya quimera del humo y la ceniza!. La salvación suspendida del tiempo, buscando impaciente lo que no lo tiene, por lo que al mismo deleite estruja, arrodillando a la vergüenza en un hueco quisquilloso justo autómata por él, el trueno estremecido cabizbajo escurriéndose al después presuroso en la escalera hacia el cielo castigado por los años, hendiduras grises de imágenes carniceras, entre el desencanto de la nada que se alarga tendida, y flota muy sensible a los sonidos, los olores, los gustos, de la rigidez y la indolencia echados a perder como nunca en la balanza que viaja conservando la calma de la curvatura de unos meses demasiado propensos al fastidio de los cometas extraviados.
Perdido, perdido, el sentido primero. Evadiéndolo, sin vivirlo y encontrando su realidad más íntima perdida. Y, si no, ¿cómo llegar a lo que no tiene límites, a lo inefable, al repliegue mismo del egoísmo en la concordia quejumbrosa?. Y por entre las ingratas risas apagadas, florecientes campanadas, en la espalda adormilada ascendiendo como lirios de caligrafía esmerada, en la tabla del plumaje esponjado por la misma vanidad, como la fiel postal del sueldo escaso, con las suelas de las fajas a medianoche, en la situación de los extremos fusionados en la dicha deshecha de la íntimas urgencias.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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