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Estou vendo um novo dia clareando... Estou assistindo um novo dia nascendo...
Muita gente não sabe o que está acontecendo, porque está dormindo, porque está sonhando.
Isto é a vida passando. Parece que não foi nada, mas foi um dia que se foi.
Se foi pra mais, ou pra menos, não importa... O resultado só vê depois.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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TIERRA, TIERRA.
Tierra, tierra de mares embravecidos, de montañas desmoronadas por el eco, y desiertos consumidos por tormentas, Tierra, Tierra en la que he nacido, Tierra, que de luces haz sembrado mi camino, no sopeses el cariño que te he dado, porque nunca llegaré a amarte lo suficiente, Tierra mía de lejano continente, la que deje un día por amor y desamor callado, Tierra con la que cubrirán mi cuerpo, cuando el ocaso cruel, llegue a mis entrañas, Tierra, tierra azarosa y pendenciera, la de guerras cruentas y eternas, devolverte el brillo a ti quisiera, cuando veo tu rostro con heridas desalmadas, con la sed, en tu mirada, y el fuego devorando tu extenuada alma, Tierra, Tierra, hoy me visto del inmaculado color blanco, en pos de tu Paz, y tu Remansó.
Mónica Lourdes Avilés Sánchez. Derechos Reservados.
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Poeta
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LUZ ETERNA
Lo busto de una diosa, diseñado, Platea bajo luna soberana, Imagen delicada y hasta profana Sabor de santidad y de pecado,
Marcando con su aire deseado La magnitud suprema y soberana, Divinidad disfraza en una humana Presencia que me deja deslumbrado,
El bronce de tu piel en la argentina Belleza sin igual ya me domina, Trasciendo para el lecho insania terna
Estupefacto veo esa presencia Turbando en un segundo, consciencia, Volviendo eso fulgor en luz eterna…
MARCOS LOURES
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Poeta
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ENSOLERADA NOCHE
Viajo al infinito dentro en ti, En tuyas maravillas me perdiendo, Un mundo más audaz se percibiendo, Allá del que de facto conocí,
Tus labros y tu piel… Me permití Sentir el horizonte que estupendo Expresa conjunción que concediendo El delirio más grande que viví.
Sin límites, percibo eso infinito, Y vibro en cuanto en gozo raro grito, En total consonancia, nuestro amor,
Los labros descubriendo cada punto, Hasta llegarnos locos al conjunto La ensolerada noche en resplandor…
MARCOS LOURES
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Poeta
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Chega uma hora em que é preciso abandonar o barco e mergulhar no charco em busca de solução...
Cada um tem uma opinião ou um destino. O pior é que: quando bate o sino, um toque diz sim o outro diz não.
A.J. Cardiais
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Poeta
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AL PARAÍSO
Domado por la fiera entre locuras Que tanto me entrañando, dicen tanto, Del grande desear que en su encanto Con sus placeres todos, me torturas,
Labrando un viejo suelo, en blanduras, Vistosa maravilla en fuego santo, En terciopelo y piel sublime manto, La noche se profana en las procuras,
Los cuerpos que en cuerpos se completan, Supernas maravillas arremetan Al más perfecto incendio, insanamente,
Las bocas se descubren poco a poco, Y cuando sin temores, quedo loco, Al paraíso adentro, finalmente…
MARCOS LOURES
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Poeta
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Te deseo, Desde el silencio de mi alma, Desde la penumbra de mis pensamientos, Desde la soledad de mi cama,
Tú presencia, Me llama Me inspiran unos bellos pensamientos, Me despiertan muchos deseos, Que alimentan mi alma.
Tu cuerpo Me enloquece, Tus ojos me cautivan, Mis labios no murmuran, Mi boca se llena de dulzura.
Cuanto te deseo, Teniéndote en mis brazos, Desnudándote con mi mirada Y respirando tu aroma, De mujer apasionada.
Como la flor al rocío de la mañana, Como el velero al viento, Como el fuego al aire…. Así es mi deseo de amarte. Sergio A Hincapié Arenas…Antar. Abril /2011
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Poeta
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Más allá de la distancia estás tú sintiéndome lejos, queriéndome menos, buscando otro rayo de luz.
Más allá de mí sigues teniendo la lluvia carente de besos, de un querer sincero, de calor ameno que te haga sentir que existe el amor.
Más allá en tan lejano horizonte no llegan palabras, ni mis sentimientos que puedan decirte que en mi corazón estás.
Y yo pegado a tu recuerdo no sé olvidarte esperanzado en alcanzarte adonde vas, y tú más allá, dificultoso encontrarte diciéndome que a tu amor no tendré jamás.
Julio Medina 15 de mayo del 2013
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Poeta
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UN VUELO
Un vuelo que liberte el pensamiento, Sobreviviendo en medio a los engaños, La vida se cambia, en nuevos años, Lo mismo y sin descanso, sufrimiento,
Profeso otro deseo en desaliento, Los días presentando torpes daños, Marcados desencuentros, los extraños Delirios vislumbrando otro tormento,
El todo se perdiendo hasta, quizás, Pudiera desvendar un mundo en paz, Diverso del que tanto he conocido,
Mientras se procura alguna suerte, El barco sin anclaje dicha muerte, En cuanto mal prosigo, y el vuelo olvido…
MARCOS LOURES
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Poeta
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Luzbel.
El bello Luzbel iba con sus pavos reales, Sobre una carroza de oro y arcoiris, Se besaban desnudos Isis con Osiris, Y el sol daba al ocaso matices ideales.
Con Luzbel iban todos los pecados mortales, Y los pavos lucían sus copetes azules, Y la Heráldica era en un campo de gules Cintas de fuego negro y estrellas siderales.
Luzbel miró a los cielos y preso de Soberbia Quiso cambiar su historia de niño tan mimado Y cayó de su carro de arcoiris y oro.
Era en su boca dulce amarga la Protervia, Y los siete pecados eran vino dorado. Hormiga, cirio, adelfa, escolopendra, toro. .................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero. Por Dios, qué cosa más mala y mira que era buena la idea.
Luzbel.
Luzbel iba con sus pavos reales sobre una carroza de oro y arcoiris. Las ruedas de oro y violeta se sostenían sobre frías estrellas verdes y sobre relámpagos de oro naranja. Exhalaban los hibiscos y las madreselvas su perfume a caramelo, y las libélulas rojas y doradas iban de junco en junco. Luzbel estaba en la tarde, toda dorada y toda verde, entre chispas de oro entre los árboles, las acacias amarillas y las jacarandas moradas acunaban colibríes de diamante, y se miraba en el agua el sol. Dorados resplandores acuáticos había en los estanques donde los solitarios nenúfares rosas eran visitados por dulcísimas abejas, se sostenían los jardines y los estanques sobre atletas de torso de nácar de brazos poderosos y mirada verde, y el universo entero se balanceaba sobre una inmensa tortuga amarilla, de oro, que caminaba sobre las aguas opalescentes. Las sirenas de las fuentes cantaban con voces de cristal azul brillante rimas de arcángeles de fuego, de cabello azul y rosa, que jugaban con querubines de pelo violeta y mirada oscura. En los ojos de los querubines estaba Luzbel bebiendo vino moscatel y granadina, y se emborrachaba entre mariposas doradas y fucsias, naranjas y escarlatas. El carro de Luzbel iba con sus sesenta pavos reales azules, sobre un lecho de amatistas iridiscentes, Isis niña besaba a Osiris niño con besitos de pomelo amarillo y mandarina, y se escanciaba en las orquídeas y las rosas el rocío gota a gota. Las libélulas azules acorraladas pendían de las hojas de las minúsculas zarzitas, llenas de serpientes verdes. Y el arcoiris iba desde el violeta al dorado, al fucsia al rojo al azul al verde, entre centellas. Los espejos reflejaban partituras lilas y partituras naranjas y sobre los pentagramas caminaban los pétalos carmesíes o fucsias de los geranios. Se iba la tarde como una fresca aguamarina al sol y en esto que Luzbel mandaba a los caballos de su carro a galopar entre llamaradas. Las aguas eran profundas y negras, llenas de ranas verdes, con Shubukins de oro. Los sátiros en los parques de los magníficos palacios de alabastro buscaban ninfas desnudas y las encontraban tocando la flauta, melodía en la que iban ocultas corazón y pensamiento, y los chivos se encargaban de deleitarlas con sus largos penes de plata. Se acababa la tarde, los vencejos chirriaban maravillosos sobre un poniente violeta y oscuro, como un zafiro azul, y salían diminutos murciélagos a cazar mosquitos. Llegaba la noche y sobre el carro de oro y arcoiris con sus sesenta pavos azules las estrellas titilaban soberbias. Pero el niño satánico quería más. Los espejos se rompieron a las once de la noche, una armonía se desprendió precipitada desde un cielo de estrellas azules y el niño satánico cayó de su carro irisado que iba sobre llamaradas de carbones encendidos, y Luzbel se quemó. Su cara era siniestra, sus alas de murciélago feroz, tenía dos cuernos en la frente y le acompañaban los siete pecados capitales. El carro ahora era un carro negro como la noche, conducido por caballos maléficos, de dientes como cuchillas y ojos llenos de víboras, y en las colas tenían cabezas de dragones. Y Lucifer lo mandaba con la Muerte a su lado llena de cráneos amarillos, y los pavos reales eran pavos reales rojos, e iba sobre un lecho de cucarachas violentas. Y en esto llegó San Miguel arcángel con sus ejércitos de ángeles rubios y las arpas se estremecían tocadas por los dedos de los yonquis y los drogadictos esquizofrénicos. Y hacían daño las notas de las arpas y las campanas furiosas tocaban a arrebato, y el fuego era como una mancha de petróleo siniestro, y los cormoranes huían espantados y en sus ojos se veían hormigas macabras. La noche estaba dentro de todos los espejos rotos, dando gritos de mujer con hijo muerto y en todas las catedrales se cometían sacrilegio con el Cuerpo de Cristo ensuciado por las manos oscuras de los moros. Y San Miguel mandaba a sus legiones y las centellas eran azules y Satanás mandaba también a los suyos, que eran bellísimos y muy malos y fornicantes, y las centellas eran rabiosamente negras y había hormigas verdes y hormigas naranjas devorando flores y rosas, y yo me tomaba una copita de anís dulce. ............................................................................................. Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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Poeta
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