Poemas :  A vida é uma estrada
A vida é uma estrada
Dizem que a vida é um aprendizado.
E quem não aprende por bem,
aprende forçado.
Analise a vida por você:
quantas coisas você teve que sofrer,
para aprender?

Quantas lições você repetiu?
Quantas vezes você quis ir
por um caminho,
mas foi obrigado a seguir
por outro, cheio de espinhos?

Nós não estamos sozinhos...
Nós temos companhia.
A vida é uma poesia
cheia de metáforas:
nem sempre quem tem (dinheiro)
que dizer que “está bem”.

Você olha e não vê ninguém...
Você não enxerga nada
nessa estrada
às vezes esburacada,
às vezes asfaltada,
às vezes enlameada...

Você não sabe de nada
sobre essa estrada
que é a vida.

A.J. Cardiais
imagem: google
Poeta

Poemas :  Nuestro último regalo. PARTE 1/3
Quisiste irte y yo no te dejaba

Prometimos cambiar, y todo salió mal

Era tu decisión irte, así que solo cerré mis ojos y te solté

Desde ese día solo quiero que regreses,

La soledad es fría, y nada es igual si no estás aquí

A veces pienso que estoy muerto

La única explicación es que sea un alma en pena.

Tal vez exagero con mis palabras,

Pero siendo sincero jamás me sentí así

Tan vacio, anhelando lo imposible

Lo poco que tenía antes de ti, tú te lo llevaste

Ahora me pregunto, donde estarás,

Que haces por las noches antes de dormir,

Porque yo… yo solo se pensar en ti.

-R-R-G-

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Poeta

Poemas :  Perro destino
Perro destino que me alejas de lo que amo,
Que unes un sentimiento que no debe de ser unido,
Que te aprovechas de las ilusiones y sueños de los que en ti creen,
que terminas las historias con una gran bofetada de realidad,
porque gustas jugar con los sentimientos y al mismo tiempo los haces madurar,
¿cuando acabara?
¿Cuando me dejaras en paz?
Estoy cansado de culparte de mis destrozos,
Es tiempo ya de que te dedique por fin un logro,
decídete por favor,
Olvídate de los protocolos trae a mí eso que tanto anhelo y entonces poder decir,
creo en el destino.

-R-R-G-

[img width=300]http://sentimientooriginal.files.wordpress.com/2013/02/paz-interior.jpg[/img]
Poeta

Poemas :  Ensoñación
Ensoñación
Pendido de la magia lozana de la luna
el galán con su amada toma la decisión
de maniatarse a las alas del alma con una
fuerza apasionada de amor e intensa atracción.

Y en el aire desnudos nada les importuna
en un amorío eterno de amplia ensoñación,
entre las vastas sombras de la noche oportuna
dejan al universo atestiguar su afición.

Dos amantes perfectos no quieren separarse,
de ese idilio de dos sale un solo ser formado
con besos y abrazos sin final por acabarse.

Harta esencia la Creación les ha derramado
dentro cada corazón para toda la vida,
con este amor real, de pasión enternecida.

Julio Medina
15 de julio del 2013
Poeta

Cuentos :  TE CUENTO UN CUENTO, DE PICO, PICOTUENTO....
TE CUENTO UN CUENTO...

Los que leen mis cuentos, saben que escribo desde la memoria, en algunos pocos, desde el presente. Aveces se me mezclan pasado con presente y todo se ficciona. También lo hago a partir del final, se que quiero llegar a Roma y tomo cualquier camino, eso sí, no me detengo a mirar las margaritas, las aves en su vuelo, ni las deposiciones de los peregrinos. Esto me recuerda que en una oportunidad, vacacionando con mi mujer, en las cataratas de Iguazú, nos quedamos extasiados ante un ramillete de mariposas multicolores que estaban en nuestra senda. Al aproximarnos, volaron, dejando al descubierto, una suculenta torta de excremento humano. La moraleja es, que no siempre aquello que admiramos, tiene carácter transitivo.
Pero sigo caminando, rumbo a Roma.Porque no quiero que me pase lo que pasó con los bueyes de Tito, tal vez el primer cuento que escribí, antes de esta adicción a escribir cuentos. Sucedió en mi pueblo, Blaquier, cuando ya no se llamaba Colonía y Villa del Principe de Piamonte. La cosa es que alguien llevó a la feria de ganado de Carrica y Garmendia dos bueyes. Como pasaba el tiempo y nadie los compraba, se los regalaron a Tito Madrid, que no los quería para nada, pero si a caballo regalado no se le miran los dientes, a bueyes regalados menos, dijo, y se los quedó. Los dejaba sueltos por el pueblo, mansamente pastando por la plaza. Donde estaba el pasto alto, allí estaban los bueyes cumpliendo su misión. De tanto en tanto los ataba a una rastra y salía a lucirse en la vuelta del perro. El pueblo era tan chico como ahora y nunca pasaba nada que rompiera la rutina de de su vida, si no hacía frío ni calor, o no había sequía ni inundación, la gente no tenía motivos para hablar y todo se limitaba a un saludo, a un. -Como andás?.....-.-- Bien .- Y ahí se terminaba la conversación . Se habían culturizando como gente de pocas palabras, lo que les daba cierto prestigio sobre los pueblos vecinos, a los que tildaban de charlatanes. Pero un día la historia cambió, los dos bueyes de Tito desaparecieron, nadie podía decir su paradero. Se descartaba un robo, porque no tenían ninguna utilidad, ya que habían sido desplazados por el tractor, aparte, si por algo conocían al pueblo y a Tito en cien leguas a la redonda, era por esa yunta de bueyes inservibles. Se hicieron asambleas, se se formaron piquetes, se efectuaron rastrillajes, y la gente comenzó a hablar. Decían haberlos vistos camino de Ameghino, para el lado de Medias Lunas, o cerca de la Quince de Agosto, como yendo para Villa Zaboya, llamaron a videntes y radomantes, hasta José de Zer estuvo, y ni una pista, como si se los hubiera tragado la tierra, o los extraterrestres, como dijo Fabio Serpa. Algunos se lamentaban que no estuvieran marcados o que no le hubieran colocado un chip, como dijo mi tío Cachila, que era un visionario y nadie lo entendía. La cuestión es que los bueyes se perdieron, nadie volvió a saber de ellos. Y el pueblo siguió hablando de bueyes perdidos.

No se si me entendés lo que te digo ?...
Poeta

Poemas :  Poetando na Madrugada
Poetando na Madrugada
Encharcado de problemas,
não sei como consigo
fazer poemas.

A madrugada chora sobre mim,
seus fracassos na vida.
Empresto meu sono
às palavras,
que pululam em minha mente.

Sou um crente nessa hora:
creio na fantasia,
na inspiração
e na poesia.

Onde me levará
minha imaginação?
A realidade me dá a mão
a toda hora...

Deve ficar com medo
que eu vá embora.
Então escrevo
para livrar-me dela.

AJ Cardiais
imagem: google
Poeta

Poemas de desilusión :  Déjame la noche
No estoy decepcionado porque no fuiste lo que esperaba,
Sino por que fuiste más de lo que esperé.
Esperaba de ti tantas sorpresas, mas no de tal magnitud;
De golpe soltaste la palabra, en un segundo corriste cortinas,
Pusiste paredes; cerraste los ojos y por un instante desaparecí.
Después del destello; después del relámpago;
Tu mirada abatida y perdida; mí desgraciada amargura.
Aquella mitad de fruto amoroso de nuestra unión
Envejeció sin advertencia, sin voluntad, sin oponer resistencia.

Están mis dedos encallecidos por no soltar la pluma;
Es que busco el alivio a esta pena; mutua y ajena.
Dame la noche sola, te ruego;
Que necesito mirar el techo,
El piso, la cama, la ventana y la puerta.
Regálame la oscura soledad de tu ausencia.
Que quiero saber de qué sirve la puerta sin que la atravieses,
Para que sirve la ventana sin tu mirar
O para que sirve el piso sin tus huellas.
Regálame la locura de la noche libre
Que quiero saber de qué sirve la cama sin tu cuerpo
O para que sirve la almohada sin tu sien.

Compréndeme amor de mi vida, amada de mi ser;
No puedo soltar el futuro y tampoco el corazón,
Ni puedo saltar de un brinco la conciencia.
No me obligues a olvidarte sin razón.

Déjame el tiempo intacto sobre la mesa,
Déjame la noche disuelta en el café.
Regresa en la mañana, si es que desde lo lejos
No divisas frontera alguna interpuesta en el ayer.


Héctor Humberto García Herrera
Poeta

Poemas de amor :  Como una estrella
Estrella fugaz que cruzas el firmamento
Hasta desaparecer en el horizonte,
Me recuerdas lo única que es mi amada;
Tú siempre especial entre las estrellas,
Ella siempre especial entre las mujeres;

Tú eres el destello que da la hermosura a la luna,
Como ella es el destello que da la alegría a mi vida,
Siempre tan hermosa; mi estrella, mas bien mi amada.

Mi amada; sólo no te fijes en lo fugitiva que es la estrella,
No quiero te asemejes a su breve hermosura;
Hermosura que en segundos me abandona,
Quiero que tu belleza me de felicidad de manera eterna.
Quiero mirarte hasta que el sol desaparezca,
Hasta que el hielo me congele la esperanza
O hasta que me reclame el fin de mi existencia.

Quiero amarte siempre, y aún cuando te ame hasta el punto de doler,
Aun cuando tú no estés, aun cuando caiga la tarde,
me estreche el anochecer y no te miren mis ojos aparecer,
O aún cuando no me ames, yo siempre, siempre te amaré.


Héctor Humberto García Herrera
Poeta

Prosas poéticas :  La Tienda de Lámparas.
La Tienda de Lámparas.

Brillan, perlas de luz que se deslizan sobre la curvatura de las lámparas de araña, gota a gota, como lagrimones de vidrio exquisito, descoyuntando el iris, retorciendo el prisma de lo cristalino, espejismos sublimes, fulguraciones y transparencias, translúcidas o no translúcidas, acuáticas o no acuáticas, fosforescentes y fluorescentes, sangre de luna o savia deslumbrante del sol, licor áureo, humor argénteo, nácar derretido, carey morboso, topacio fundido, ámbar, esmeralda, rón de caña, o azules fúlgidos, o amarillos iridiscentes. La tienda de lámparas estaba allí, como una rosa de rosas lumínicas, como una rosa de pétalos de rosas de pétalos de rosas de pétalos de rosas de oro. Cada lámpara era una construcción sublime, la tienda era un diamante indómito, un rayo en la profunda noche, un brillante resplandeciente, una caja de luz en la que la luz apresada engendraba a su vez más y más luz, hasta lo onírico. La tienda era un palacio barroco, un templo rococó, una mezquita deliciosa, y las lámparas eran arabescos soberbios de fúlgidos resplandores, rabiaban las pupilas deslumbradas por las fulguraciones indescriptibles, los ojos lloraban deslumbrados, las transparencias eran acuáticas, como reflejos de agua y sol de verano en una pared, o eran los ámbares tan deliciosos como la miel, o relumbraban como arañas fantasmagóricas de un cielo de tarántulas de luz insepulta. Aquello era un rabioso amanecer fecundo, un atardecer criminal lleno de oro, una noche en el palacio del rey de Siam, la corona del zar de Rusia, el sol en el oriente, en el mediodía o en el atardecer, la luna de nieve fulgurante, la montaña nevada al mediodía, el rayo, una gardenia de cristales de infinitos resplandores. Cada lámpara era de una exquisitez morbosa, unas tenían cinco brazos de oro, otras una esfera de luz irremediable, otras una elipse de santo fulgor, otras un punzante puñal en los ojos, los neones eran soberbios, los rosas y los azules escocían como arañazos de uñas de gato, daban bofetones los verdes rabiosos, los rojos irritaban, los amarillos hervían, asesinaban los azules. Las lámparas circulares tenían varias esferas de cuchillos de oro, eran diamantes sin eclipse posible, espejismos en el desierto, con la sed haciendo daño en la garganta, las lámparas cuadradas hacían la delicia del amante al arte abstracto, las de art decó eran soberbias obras de algún Gaudí esquizofrénico. Las Lámparas contemporáneas se preparaban para su función en la restauración, algunas se preparaban para dar magnificiencia a la mansión de un rico, otras se preparaban para el cuarto de estudio de los niños de un obrero, y otras se preparaban para el laboratorio de un científico, con un millón de candelas de potencia por centímetro, dejaba ciego tanta luz. Pero la tienda tenía también un cuarto oscuro, un cuarto donde no entraba ninguna luz, y allí brillaban las pulseras fluorescentes rosas y verdes, los collares de fosforescencias rojas y azules, como en una fantasmagoría, porque el dueño quería que se viera el contraste entre la luz y la sombra, la enormidad delincuente del claroscuro, lo hermoso de la luz en la oscuridad más empalagosa. Cuando se entraba en el cuarto oscuro, tras un segundo de luz aparecían las formas circulares de las pulseras de los neones fluorescentes rosas y verdes y azules en la oscuridad, y al salir del cuarto oscuro y volver a la luz uno se quedaba deslumbrado y ciego nuevamente por tanta Apocalipsis de iridiscencias tántricas. El dueño de aquel cielo era extremadamente cuidadoso y no dejaba que ninguna bombilla se fundiera. Pero el negocio, con la crisis inmobiliaria, no levantaba vuelo. Un día vino al local un rico y compró una lámpara carísima. Otro día visitó el local la muerte y se quedó estremecida. En la alambrada, presos, cantaban los ruiseñores ciegos.
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Francisco Antonio Ruiz Caballero.
Poeta

Poemas :  ROMANCE DE LUNA Y RÍO
ROMANCE DE LUNA Y RÍO



La luna no tiene enaguas,

ni bombacha, ni corpiño,

la luna anda por las noches,

desnuda y muerta de frío.

cuando se mete en el agua,

tiríta en los remolinos,

y yo le ofrezco mis brazos,

desde la orilla del rio.

Una nube me la roba,

como un amante furtivo,

la noche se vuelve oscura,

el viento gime un suspiro,

y yo camino en las sombras,

a solas, con mi destino.
Poeta