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lety mi amor mi todo en tu piel de eterna teen en tus ojos de gitana en tu deseo en tu corazon te amo y se que eres para mi porque sos mi todo porque eres mi amor cardinal en tus besos tu sabor en tu corazon mi corazon te amo te siento te necesito y nuestro amor es hoy y para siempre por suerte o por azar te encontre y eres mi vida
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Poeta
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A.R.T.E.R.O.
Cuando miraba el viento El tren corría Por las sombras del abismo iluminado Por las estrellas del sueño ciego El tren corría Cuando saltaba el ocaso.
Artero, artero, el triste tren Va vagando por la región extraña, porque sus ojos doblaron las rodillas, porque sus hojas plantaron las estrellas. Artero, artero. El tren está triste.
Artero y triste el tren está, en la blanda incrustación de consonantes, en la banda incursión de catafalcos. El tren pasa por el valle de los cristales. El tren pasa, artero artero. En la consciencia torcida. De los pérfidos baluartes. En la caricia atrevida. De los pórticos prolíficos. En la mirada perdida. De los efímeros furores. Artero y triste el tren está.
Por el viento que miraba. Saltando el ocaso artero miraba. Y el tren ya no corría, ya no corría. En las sombras ciegas estaba. Y el viento artero y el tren ya no miraba. Ni a las estrellas del abismo...
Y el ataúd en el pecho de traje nuevo. Donde la luna se desviste de albura. Donde la noche se apaga de gris. Donde la danza se amarra de luces. Y el ataúd en el lecho de trampa vieja. Viaja entre las cenizas olvidadas. Viaja entre los mecánicos gemidos. Por los muslos subterráneos. Por los marcos camareros...
Ar Te Ro
Donde Solo nadie sabe Y nadie nació ayer De los muertos fusiles fermentados De las muestras fusibles fabricados Nadie, nadie. Solo nadie sabe Cuando miraba el viento Y el tren corría Por la sombra Del silencio ¡Estremecido!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Hay en tu boca un beso dormido, que trémulo sueña con amor y suspiros
Hay en tus labios una callada promesa, de entregar el dolor de su virtud como ofrenda,
Tienen tus labios un gesto malvado , que obsesiona y provoca, pactar con la muerte un instante de suerte,
Por tan solo un momento, por un eterno segundo, pervertir mi espíritu, adorando al infierno
maldecir a los ángeles, renegar de los cielos, abrazar el calvario de morir en un beso
Creado 25/08/2013 Catriel Cuestas Acosta
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Poeta
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Tormento Indio para un Séptimo de Caballería.
En mi finca de Los Molinos tengo un cobertizo en el que crío buitres leonados. Son unos animales hermosísimos. Tienen los ojos azules como el de algunas mujeres. Y sus picos son hachas guerreras indias. Los alimento a base de filetes de ternera y de cerdo, algún trozo grande de vaca muerta, que ellos desollan y destrozan hasta los huesos, y algún que otro animal muerto. El cobertizo es inmenso, parece el palacio de un rico al que hubiesen embargado todos los muebles hasta dejar su residencia vacía, como un desierto. Unos grandes ventanales de rejas dan al sur caliente, por donde penetra la luz del sol en verano como un viejo alacrán venenoso. Los buitres son un primor, una metáfora de mi pluma sangrienta, algo que me dice que tengo más de indio que de séptimo de caballería, me encanta su plumaje. Sobre las perchas se llevan horas y horas acicalándoselo. Yo me dedico a observarlos en la ciudad por medio de un circuito cerrado de televisión. Sólo mis amigos más íntimos conocen de su existencia, de otro modo la policía ya me los habría requisado. Los he alimentado incluso con serpientes muertas a las que yo mismo decapité. Los he ido criando desde que eran huevos robados en los cerros de la sierra de Cazorla. Si la guardia civil me hubiese atrapado hubiese pasado quince años en la cárcel. Tengo doce maravillosos y extraños ángeles funerarios. Doce hachas guerreras indias sedientas y hambrientas de carroña. Corcheas de platino irisado dan a la música el aspecto tornasolado de marrones elegíacos, y sus ojos azules y grises, como el de algunas mujeres y gatos, son perfectas llamaradas de luz felina para unas aves dantescas. Para los romanos eran aves de buen augurio y los egipcios tenían debilidad por ellos. Como versiones plumeas de las hienas son espectaculares. Hacen mi delicia cuando los veo acicalarse sobre sus perchas, inmóviles como estatuas de ónice plumado. Cuando rodean el trozo de carne muerta en descomposición que deposito sobre el centro del cobertizo parecen una famélica cohorte de viudas ricas con abrigos de visón sobre un marido muerto, plañideras glamurosas que quisieran resucitar al muerto a base de picotazos. Rodean la carne y parecen una anémona marina en movimiento, una ocre y marrón anémona marina que se agitara en un mar de corales tupidísimos. Qué agradecidos son cuando comen de mi mano un filete de ternera rojo y sangrante. Sus picos espectrales son hachas de un verdugo, cuchillos de un carnicero esquizofrénico. La semana pasada fue el crimen. El poeta había osado en comparárseme. Había dicho: rosas brillan perfumando la carroña, refiriéndose a mi obra poética, el insulto era intolerable, inadmisible, esperé tres eternos meses hasta que el incidente estuviera olvidado por todos, por todos, claro, excepto por mi. Lo secuestré en la parada del autobús. Pagué a dos sicarios colombianos para que me ayudasen, el poeta era flacucho y miserable, afeminado, tenía unos bracitos minúsculos, como de mujer, y aunque quiso resistirse no pudo con los dos leones de la FARC que yo había alquilado. Lo llevaron a mi cobertizo y se desentendieron de él, les di ciento veinte mil euros a cada uno, me salieron muy caros, unos moros habrían ejecutado el acto por la cuarta parte de ese dinero. Estaba desnudo y atado con alambres en mitad del cobertizo, esperé a que los buitres lo vieran, estuvieron sin comer una semana, asustados por los gritos que daba el poeta, pero finalmente le dieron el primer picotazo en los ojos. Le arrancaron un ojo de cuajo mientras otro de los pájaros escarbaba en su nariz, el poeta chillaba como una rata. Con las garras le arañaban el pecho, otro buitre empezó por unos genitales de pacotilla, cuando le arrancaron de un picotazo el glande el poeta se quedó inconsciente, despertó cuando uno de los buitres le arrancaba los labios de un profundo y avaricioso picotazo. Hurgaron sus tetillas sonrosadas, todos abalanzados sobre él, como un concierto de violines sombríos. Así no volvería a meterse conmigo. En unas horas solo quedaron los huesos. Pobre poeta, hasta lo echo de menos, era un critico pésimo. Tuvo su merecido. Rodeado de plumas, como los grandes escritores. ........................................................................ Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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Poeta
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Jaulas de Canarios.
Cantan los dos canarios enfrentados, Qué escorzo tan bonito piensa el crío, Y eléctricas libélulas de un río Acompañan los hibiscos erizados.
El escherzo es sublime en lo cantado, Campanas, cascabeles, timbres fríos, ¡¡¡qué perfume de lirios del estío se encauza en un arroyo desatado¡¡¡¡¡.
Los dos machos se enfrentan y acuchillan, Timbres de oro en los espejos brillan. Oh Sebastianes Bachs de fantasía.
Y es la armonía un filo de cristal y agua, Qué dulce melodía de una fragua De diamantes de aves en la umbría. .................................................................. Francisco Antonio Ruiz Caballero. (me gustaría criar canarios pero no tengo espacio en mi casa porque mi casa es muy pequeña).
PEQUEÑO CUENTO COMUNISTA. SEGUNDA VERSIÓN.
Pequeño cuento comunista para que veáis lo cerdos e hijos de puta que son los comunistas asquerosos. Gente que sólo se merece el tiro en la nuca.
Francisco Ruiz tiene una pequeña casita. La casita es una casita vieja de madera y ladrillo con muchos defectos situada en un mal barrio. Como la casita está muy deteriorada por el tiempo y como el barrio está lleno de yonquis e indigentes amparados por el partido comunista Francisco Ruiz decide mudarse. Francisco Ruiz vende su casa por un millón de euros. Y se compra una nueva casa más pequeña por un millón de euros en mejor zona. Pronto aparecen Papá estado y los notarios pidiendo su comisión y como Francisco Ruiz se ha gastado el millón de euros en comprar la casa tiene que vender esta segunda casa y mudarse a una tercera, en cuanto se ha mudado a una tercera aparecen de nuevo los notarios y el Estado exigiendo a Francisco Ruiz nuevos impuestos, Francisco Ruiz se muda a una cuarta casa, y de nuevo aparecen los notarios porque de cada venta el Estado y los Notarios se llevan un porcentaje. Al final Francisco Ruiz, que va de casa en casa y de venta en venta, se queda en la calle sin casa y sin dinero, que todo se lo quedan los Notarios y el Estado para pagar el tratamiento de yonquis con SIDA, y parece un vagabundo y un yonqui y entonces vienen los asquerosos comunistas y dicen que Francisco Ruiz era un explotador y un tío malo que no pagaba impuestos y un insolidario con la gente con SIDA. Francisco Ruiz se muere del disgusto, si antes los comunistas no le pegan un cáncer por medio de rayos X. Y todo el dinero se lo quedan PAPA ESTADO, LOS YONQUIS y LOS COMUNISTAS. Y a Francisco Ruiz no lo entierran en el Valle de los Caídos recientemente demolido sino que lo entierran en un botijo.
Los Comunistas asquerosos y los Notarios sólo se merecen un tiro en la nuca. ........................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
PEQUEÑO CUENTO COMUNISTA. PRIMERA VERSIÓN.
UN CUENTO COMUNISTA.
FRANCISCO RUIZ Y JACINTO PEREZ GANAN LO MISMO. 800 EUROS. FRANCISCO RUIZ SE GASTA EL DINERO COMPRANDO DVDs DE PELÍCULAS. JACINTO PEREZ SE GASTA EL DINERO EN DROGAS. LA CASA DE FRANCISCO RUIZ PARECE LA DE UN RICO PORQUE TIENE MUCHOS VIDEOS QUE HA COMPRADO A LO LARGO DE LOS AÑOS. LA CASA DE JACINTO PEREZ PARECE UNA COCHIQUERA LLENA DE MIERDA Y PIOJOS.
VIENE LA REVOLUCIÓN. LA CASA DE FRANCISCO RUIZ PARECE LA DE UN RICO. JACINTO PEREZ TIENE AMIGOS COMUNISTAS. LOS AMIGOS DE JACINTO PEREZ VEN LA CASA DE JACINTO PEREZ Y VEN QUE ES UNA COCHIQUERA. VEN LA CASA DE FRANCISCO RUIZ Y VEN QUE PARECE LA DE UN RICO. DECIDEN MATAR A FRANCISCO RUIZ POR SER RICO.
LOS VIDEOS SE LOS QUEDA JACINTO PEREZ.
JACINTO PEREZ SE QUEDA LOS VIDEOS Y LA DROGA.
A FRANCISCO RUIZ LO MATAN Y LO ENTIERRAN EN UN BOTIJO.
Y LOS COMUNISTAS DICEN QUE FRANCISCO RUIZ ERA UN EXPLOTADOR Y UN TIO MALO. ........................................................................ Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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Poeta
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Entré a la máquina, cuanto tiempo, eternidades, todos los controles, inundaban la cabina, la simplicidad de la tecnología, me asombró, luego ocurrió una explosión de materia, una proyección en el tiempo se desata la vida se detiene, el tiempo se alargaba como de hule, el pensamiento la duda, el miedo recorre por instantes mi espacio, regresaba a mi hogar, las estrellas, los soles, galaxias, No era un viaje corriente, era en el concepto, en el tiempo, el espacio se curva, comienzan las paradojas, las disfrutas, podrías incluso propiciar la desaparición de tu mundo, en ese momento, y lugar, eres casi un Dios, dueño de todos los acontecimientos, sólo te falta algo, que no puedes explicar, te sientes sólo, quieres regresar a tu planeta de agua, tu planeta azul con todas sus trampas, Es tarde dice la máquina, el androide que me acompaña me avisa con palabras frías y mecánicas "continúa tu viaje.."
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Dolor.
Pájaro brutal de alas de espinas, Por mi vienes, yo mucho te convengo, Pasas del verde al cenital marengo, Estas conmigo, y estás en mi ruina.
Mi corazón muy negro te adivina, Dices, fatal, de tu placer me vengo, Y tanto placer, placeres, te devengo, Que es lógica la saña de tu inquina.
Estás hecho de azufres y de agujas, Muerdes, abates, rompes, y me estrujas, Laoconte bestial, perro enemigo.
Y en ti hay ramas de fuego y de negrura, Oh Leviatán que buscas mi tortura, Y dices, cruel: siempre estaré contigo. ................................................................. Francisco Antonio Ruiz Caballero. A un dolor que tengo en el pie por culpa de un espolón en el calcáneo. Y luego dice el anuncio: Dolor es no llegar a la Meta.
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Amar o morir no es nada si no puedes sentir cuando el amor verdadero llega, podemos amar más nunca fingir con una irrealidad que nos ciega.
Amar o morir es el peor castigo que nos impone el decidir, porque al amar sin amor tan solo consigo al corazón confundir.
Amar o morir ¡qué necia es la suerte por elegir a quien debe venir! Hay veces que pienso dejar que la muerte se asegure del porvenir.
Amar o morir por razón alguna no tiene sentido cuando prometemos cumplir, en ambas ocasiones decidiéndose por una debemos escoger la que del corazón pueda salir.
Amar o morir siempre están latentes en las decisiones que se van a concebir, hay que hacer las cosas con juiciosa mente para que más tarde no te vayas arrepentir.
Julio Medina 24 de agosto del 2013
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Poeta
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NO Por: Juan Ignacio Macoñó Alba [email protected]
No te agradaré No pronunciaré jamás tu nombre No pensaré más en ti, No eres para mí.
No vuelvas a mi lado No digas que me extrañas No mientas que me engañas No vivo para ti.
No quiero tus caricias No quiero tus palabras No quiero agradecimientos No quiero nada de ti.
No siempre comprendiste No siempre lo entendiste No siempre valoraste Lo mucho que di.
No te amo es infamia No te siento aquí a mi lado No eres la de siempre No estás dentro de mí.
No, enemiga es la palabra Del no encontra del sí, No niegues tus mentiras Que son parte de ti.
Pues siempre quedaré Negado en tu existencia Aunque en el fondo de tu alma Sientas el amor que no expresé Pues siempre para ti Estaré cegado por un No.
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HA PASADO Y NO HA PASADO
Por. Juan Ignacio Macoñó Alba
Acaricio tu pelo entre mis manos Es de ella, cuando un día nos amamos Es chimenea de hilos blanquecinos De alborotado amor casi olvidado.
Han pasados las estaciones del año El invierno frígido en tus labios Casi dejan matar mis tiernos besos Sin ternura, y calor de voz callada, Han pasado…
El susurro del suspiro enternecido Enfebrecido calor de cuerpo humano Que agotan las miradas compungidas De frialdad cesante en mi camino, Todo eso, ha pasado…
Han pasado tus suspiros, Tus besos, tu voz callada, Ha pasado tu amor de madrugada Ha pasado tu sonrisa envenenada Ha paso, todo; entre tú y yo. Ha pasado, Pero el amor que tengo aquí en mi pecho, Ese amor aún… ¡No ha pasado!
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Poeta
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