|
|
|
Este artículo o categoría puede incluir contenido sensible. ¿Seguro que quieres leer?
lety amor de amor en tu deseo y mi pasion que es hoy aqui en tus ojos en tu boca te quiero a pesar de todo porque estamos juntos porque estamos aqui signo de amor tu estrella que me habla y me pide amor estrella del deseo chica de luz ven conmigo ven aqui te amo te quiero te extraño ahora ,aqui y siempre
|
Poeta
|
|
|
|
Este artículo o categoría puede incluir contenido sensible. ¿Seguro que quieres leer?
cami,deseo constante en tus ojos y en tu luz que es aqui,hoy y siempre por tu amor por tu deseo por tu sensacion te quiero aun mas cuando no te tengo te quiero siempre en el ahora que es tu boca junto a la mia que es tu corazon y mi corazon ven a mi siempre
|
Poeta
|
|
|
|
TRES JOVENES ESPAÑOLES. JOVEN 1 Nuestras manos saludan hacia el sol con el brazo extendido, pero son manos limpias, no están llenas de dinero robado. JOVEN 2 ¿Insultar a un muerto y dar patadas a su coche fúnebre es un acto revolucionario? Qué asco dais comunistas... Qué basura miserable y cobarde JOVEN 3 A WILLY TOLEDO HABRIA QUE PEGARLE UN TIRO EN LA NUCA. YA NO SE REIRIA TANTO DE LAS VICTIMAS DE ETA NI ESTARIA EN CONTRA DE LA DOCTRINA PAROT. FRANCISCO ANTONIO RUIZ CABALLERO.
SE PONE UNA BOMBA EN LA SEDE DEL PNV Y SOLO TE CAEN DIEZ AÑOS.
Y SI MATAS TREINTA CATALANES SOLO TE CAEN QUINCE.
|
Poeta
|
|
|
|
Me siento tan bien, algo tiene el control sobre mi, tengo este sentimiento, me pongo en movimiento.
Estoy contento, de ver el lado bueno de la vida, sentir esa brisa del mar, verte caminar en la playa.
Una súbita sensación de libertad, no me importa, porque no estoy allí, y no importaría, si estuviera aquí mañana.
Una y otra vez, he estado suponiendo demasiadas cosas, que no tienen sentido alguno, que no valen nada, de las cosas que te cuestan demasiado.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
|
Poeta
|
|
|
|
Un tiempo, para pensar, para entender las cosas, para hablar.
Soy un alma errante, un viajero de la noche, la luna me llama, las estrellas me guían.
Una pausa me doy, para seguir mi camino, para seguir mi destino, confiar en mis instintos.
Una pausa para pensar, para tomar mis decisiones, que ayudaran, para seguir mi viaje.
Erick R. R. Torres (Angel Negro)
|
Poeta
|
|
|
|
Hay tardes que quiero olvidar, días completamente despejados, sin una sola nube, que me cubra de este calor infernal.
Quiero ver una sola nube, que cubra este sol sofocante, ver que la lluvia caiga, como lágrimas derramándose.
Días nublados, días así deseo, para sentir que la lluvia, sea lo mas bello que existe.
Melancolía mezclada con quietud, donde la lluvia esta presente, en días de soledad, donde mi corazón espera impaciente, por ver a aquella mujer, que se enamoro de mi, al caer la lluvia.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
|
Poeta
|
|
|
|
Algunas veces, queremos estar en privado, aislarnos de este mundo, toda la noche.
Ver el manto de estrellas, ver el ocaso caer sobre la ciudad, ver la luna llena, hasta llegar al alba.
Un momento de privacidad queremos, ser los fugitivos de la noche, ser uno contigo, besar esos labios.
La soledad contigo añoro, el deseo de tenerte a mi lado, el besarte y abrazarte quiero, el buscarte cada luna llena, para decirte que te amo querida mía.
Erick. R. R. Torres (Ánegl Negro)
|
Poeta
|
|
|
|
Eres apasionada, amante de las sombras, la noche te espera, es hora de reinventarse.
La luna aguarda, eres mi inspiración, eres mi todo, eres mi luna.
Mi fiel compañera de la noche, eres bienvenida, eres mi amor, vestía de encajes negro y sedas.
Mi fiel y amada musa, mi querida Pandora, eres mi sirena, mi tentación y obsesión, probemos el sabor de la noche.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
|
Poeta
|
|
|
Olvídame, no vengas más a buscarme, ya nada queda, ya nada existe, se esfumó el amor que te tenía, y tú quedaste triste y vacía.
La vida da la oportunidad de renacer, y eso es lo que pienso hacer...
Olvídame, si entre tú y yo no existen momentos ni ayer.
Mas hoy no te puedo dar lo que dentro de mí dejó de haber. Y desde ahora las horas se alargaran para hacerte sentir el amargo de la hiel.
¡Te sentirás tan sola! Y yo te pido disculpas, pues no sé otra manera de decirte… Olvídame.
Cayó el telón y este amor se queda detrás de las cortinas, varado entre rosas y espinas sin encontrar otra salida hacia tu corazón.
Olvídame, el tiempo me lleva por una insalvable distancia. Las sobras de este amor caen al vacío y allí se pierde confianza.
Olvídame, perdóname el hastío que fulmina tu esperanza.
Julio medina 29 de septiembre del 2013
|
Poeta
|
|
|
Fue un Poema... (Anticuento)
Cuentan los que dicen que cuentan cuentos, de uno en uno, muchas veces cambiando el mismo día esa tarde antes de tres noches, ya seguidas sin sol, al fuego jugando unas flamas entre palabra y sentido, relato seguido ligero, con la musicalidad corriendo sorpresas en la risa entrecortada de una lágrima furtiva de la muerte honda de los ángeles apenas la brasa vencida en la fina resonancia sin trayectoria, como esa vez después de cenar un plato de nuevas letras delgadas, y esquivas, con versos alegres escondidos en la rima perdida, porque se arrimó al rincón erecto bajándose las letras después de las cortinas sigilosas suspirando, al amor encontrado, en unos minutos olvidados, en ese poema. ¡Sí, ése que fue!. El poema que nadie había leído con calma, y cuidado, y por eso sufría atrapado entre las hojas del otoño lector, que a su vez era amigo de nadie, y creía según había imaginado al palacio emocionado, más allá de la botella ocupada, por la mítica ciudad enamorada, en la creación del mundo bajo el ombligo, abertura vaporosa, lluvia de cantos ligados en el transcurso que se fundó sobre la esperanza, donde el tiempo puede ser abolido lentamente, y de nuevo instaurado al fondo de otro sueño en él...
¡Sí, el poema dicho que inmaculado no es absolutamente necesario por ahora!... Así dijeron con ronco acento en la banda enardecida de amor, muerte, dolor, anhelos del espejismo al descubierto como una mágica bebida de papel entintado con esmero, pintando al pecho su vuelo, cada vez que las cosechas están comprometidas, consumido el pasado con desigual relieve, como prueba la primavera cada verano, la suerte que condenan los otoños al pensar con los inviernos, el trance peregrino, de la fiel memoria que fragante humea tanto los grises como verdes y azulados.
Y contaron según dicen, los que oyeron la hoja, hablando en las nubes del polvo que lo cubrieron, un océano de poetas ilusionados en leerse sus espejos, latiendo sus penas curadas, sus sueños hilando al viento, que les respira los días bajo los zapatos que desandan los caminos equivocados, y reparan puentes rotos, labios tiernos dulces jugos en la miel de mariposas rosadas por la tinta que las hace apasionadas, estrofas inquietas esperando ser.
Amadas en aquel momento que lucha por expresar la flor que arranca el suelo, y siembra nubes en los pétalos de carne espigando de una manera natural. Y permanente en el espacio sagrado de los versos que no necesitan ser escritos, por ser más que una vida inaccesible en la existencia laberíntica del año, de los innúmeros meses del desconsuelo sepultado de las campanas del emblema fecundo de los recuerdos.
Matiz de sangre y de oro centellea plegarias de lenguas, ignotas, eclipsadas al prestar su lumbre, de vivos ojos, y de tersa frente como la veleidad del viento narra. Los recuerdos que cuentan uno a uno, los que dicen haberlo oído, al olvidadizo nadie, ese nadie aventurero, que bien puede estar en cualquier parte, y que se sabe bien que sí lo vio, y cuidadosamente leyó, junto al otoño su amigo, y que también dijo que fue un poema que palpita infinitos poetas, que derrama palabras miles, y desconocidas veces inesperadas, pero sobre todo en cada una de sus letras por escribirse, como cataratas de poetas y nubes poetisas, amores, dolores, cantos, llantos, zarandeando infinitas veces al olvido por donde se fue poema a poema en su esencia inmortal.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|