Poemas góticos :  BELLEZA REFLEJADA EN LAS SOMBRAS
Cuando el tiempo sigue su curso,
sin detenerse,
puede ser un cruel enemigo,
pero a veces es un buen aliado,
en momentos de soledad.

Una mirada inspiradora,
una belleza oscura,
que solo se ve por las noches,
que solo sale por la luz de la luna llena.

¿Que deseo de ti para enamorarme?
¿que quieres que haga para estar a tu lado?
¿que deseas amada mía?
¿que quieres pedirme?

Algunas cosas que no puedes decirme,
algo que no siempre estará ahí,
que anhelas con toda el alma,
que mas quieres de este corazón frágil de mi ser,
que quieres de mi,
mi hermosa doncella oscura.

Erick R. R. Torres
(Ángel Negro)
Poeta

Poemas :  caleidocópio
Remexendo
guardados da vida
acaso,
de um fim de tarde,
retalhos coloridos de nós
vem
participar do café,
pedaços de pano,
fotos e poses,
risadas e cheiros
vão espontâneos
compondo um painel
misto de gratidão e saudades,
e o que não teve sentido
e fez sofrer,
mostra-se pleno
e calmo,
traduzido em si
completado
como a única coisa
possível de ser.
Poeta

Poemas :  lágrima
Congelada
A lágrima espera
Talvez, um motivo melhor
que uma ausência
Um medo ?
Quem sabe
Aguarda a alegria
Da fé
Da certeza de que tudo caminha
se realiza em bem e paz
de que valeu
O esforço de plantar
A paciência de esperar
A oração
E a saudades.
Poeta

Poemas :  chuva
E o imenso prazer
de te sentir por perto,
deixando calma
tua ansiosa presença,
digladiando fantasmas
na coragem infinda
de te fazer feliz.

no conforto de caso resolvido,
escondido até
por detrás de um sorriso,
tímido e infantil
na satisfação de um desejo
ou simples capricho,
fazem de um dia de chuva
uma fagulha iluminada de paraíso.

E neste ato agradecido
Ou ver-se feliz
E aos teus
Descubro a magnitude
E beleza
Da simplicidade de Deus.
Poeta

Poemas de desamor :  BAR "OLVIDO"
Yo te escribí un verso
Y termine abrazando a los relojes
El brillo de tu ausencia
Ilumina momentos mejores

Salí de madrugada
Sin importar a donde
Solo buscaba un lugar
Donde todos se esconden

De compañera soledad
Apoyada a la barra
Me recordaba que en este bar
Se brinda por olvidar

Mientras agitaba la copa
Pensando en otro mar
Vi que hasta el hielo se derrite
Cuando lo dejan de abrazar

Y mis pies ya están cansados
De tanto subir y bajar
Por esta cuesta de la memoria
Que no me hace mas que recordar

Que hubo un tiempo en que no necesité
Hundirme en el culo de un vaso
Que era fuerte a tu lado
Y que ahora solo soy por ser

La vida es transitoria
Siempre está de viaje cargada de equipaje
Y sin querer te encontré
Eso fue un momento,ya pasó tu tren
Poeta

Textos :  Bárbara Sabihondez
BÁRBARA SABIHONDEZ
(Texto Neosurrealista)

Porqué sabemos que pasó el futuro
visto en la perpleja primavera
añeja en el otoño sin presente
sólo tránsito del tiempo plano
del espacio retráctil invernal...

Así en Bromatología, las grasas se aproximan a las
cremas, en la cabeza por la encina que llueve con
hojas el otoño que regresa en los márgenes llenos
de sombras, y por otros amarillos dónde se ven
y se deslizan carreteras, y los tambores cuelgan
el silencio en el bosque que alimenta la vida verde
cuándo vive, vecino al helicóptero viril libélula en
el equilibrio que facilita el oxígeno, oro y petróleo,
con el sello del planeta todo.
¡Sí, mira!

El futuro llegó, y se fue en una red amarillenta y
superficialmente fugaz, que ablanda la carne y
coagula la leche con las hojas aromáticas del
olvido y la codicia... ¡Sí, mira!
A lo lejos están, los lugares calientes, dónde se
hace grumoso este tiempo, que se opone a la
acumulación de reservas en los edificios de papel,
cuando las ventanas ya no encuentran la puerta,
y el amor resulta mentira en su clámide mortaja
.


¡Ah, sabihondez y barbarie! Excelso presente.
Porqué las estatuas se desnudan, y provocan, y
despliegan perturbaciones digestivas en el cerebro
de los panes desde los tiempos prehistóricos.
De tal manera, que otorgan sinsabores en abundancia,
y más, cuándo se les agregan frutas frescas dónde se
eligen hojas comprensivas, tallos compañeros firmes,
y plantas en plena madurez, antes de que florezcan las
indiferentes monedas que detienen la caída del cabello.


Sabemos por el proceso de cocción de la consciencia,
que se emplean envases cada vez más irresponsables,
que se secan cuando están duros, y quebradizos abajo
y a medida que se van cortando las manzanas pecadoras,
las peras del olmo, los duraznos vigorosos en el césped
y en el tratamiento por vapor de agua, por los minutos
prudentes del aguante para
evitar la combustión rápida.


Aunque el jarabe diluido se calienta hasta que hierve,
entre los sueños inquietos con agradable humedad dónde
el sabor es redondo, y las semillas numerosas rosas, que
van con una porción coloreada en rojo más o menos
intenso según la variedad y ánimo del leñador... Pero
antes de decir: ¡Te amo como a mi vida!, cuando ya es
un cadáver llorando el infeliz destino del polvo, que es
la esencia misma de un anhelo del más popular paraíso
explotando al enjambre de insectos zumbadores...

¡ Y con esta sabihondez lo explican...!.
Pues las escaleras están debilitadas, y ofrecen más
esperanzas que curación, y la suerte es el mejor plan
de argumentos amontonados en la sala de un hospital
que surgen de la obscuridad, y creen saber lo que pasa
en los ojos del animal que brilla y se agarra tan sólo una
vez basándose en los baches del fuselaje, absortos y
comiendo pedazos de recuerdos en la noche más buena...


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Claridad inexplicable
CLARIDAD INEXPLICABLE

Es
Claro
¡Qué no entiendo!.
Como la quietud destella.
Como diminuta transparencia.
En el espacio imborrable de memoria.

¡Amor indestructible de sangre a sangre!.

Porqué la vieja sombra era de papel en ella,
en su intento de ser luz, de tinta limitada ya,
por las camisas de una lasca pulida que vio,
la atención de las vértebras circunstancias,
durante el primer año de refugio desnudas,
las montañas en su profunda incredulidad.

¡Recuerdo qué no muere de tiempo a tiempo!.

Porque en un plato el tiempo plata desayunaba,
unos desdichados relojes inmunes y coloridos,
labios amasando al amor la garganta delicada,
del dinero propenso a sufrir relámpagos lentos,
del mismo quebranto del hambre del hombre,
donde saltamontes en bicicleta, comían nubes.

¡Pedestal de sentimientos en báscula rústica!.

Porque los geranios saltaban por los picos,
de las primeras alas del agua,
y en los gorriones de pobreza,
los gusanos merendaban enormes huecos,
con un sabor de almendra amarga,
vestidos de libros olvidados. Claridad que duele.

De
Mil
Modos
Meridianos
Impermeables
¡Lágrimas temporales!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas de amor :  Vivo Donde... (canto pastoril 3)
Vivo, del obraje de estío de mi suelo:
el motorcito del obseso mangangá
que taladra de la siesta su puntal,
y el colérico violín de la chicharra.

El brindis copa en alto de las calas,
vivo, y cada fogonazo colorido
del atónito motín de los hibiscos.
¡Ah!, y la verde marejada del parral.

Vivo la regia inmodestia del rosal,
y allende el caserío, en ese campo,
los braseritos azules de sus cardos
y el corvo pestañeo de sus palmas.

Del limonero, su dádiva gualda
vivo, y contigo, nuestro solar y lecho;
los dos a ritmo como espiga y viento
bajo el rayo complacido de la luna.

Vivo..., donde no me dejes nunca.

Poeta

Textos :  Exordio críptico... (Neosurrealista)
EXORDIO CRíPTICO

Era extraño, el día no caminaba, ni corría el techo
por el árbol temeroso a escaparse por el baño, y
acariciar cada lámpara con lento paso, incluso de
pensar en no hacerlo con los quince minutos que
flotaban junto al vaso del tigre...
¡Sí!__Era el mismo tigre del acuario con el mínimo
esfuerzo del humo frágil al salir de aquellos peces
pintados en las paredes. ¡Vaya idea del barco a
media noche!. El mar como un exordio, dos ojos,
y dos décadas más tarde que de costumbre, y al
hacer hoyos e introducir en ellos cascadas de ajos
y de sueños explosivos, y todo por llevar cinco
toneladas de gatos de todo tipo de terreno, siendo
equiparable a la conquista del polo que despidió a
la novia del vecino subterráneo, y le encordó un
cable telefónico, estando preparado para una larga
jornada con más dimensiones que formas diferentes
inspiradas por los hongos comestibles desviados
por los rayos de luz a medida que pasaban cuatro
años por los distintos puntos del cielo, y que alguna
vez pareció imposible.


Pues bien, no era ni amor lo que ella me tenía dentro
del frasco, era tal vez el humo de tres campanas por
el furor de la primavera, y las cuerdas vibrantes casi
desteñidas por el parque de las hojas secas.
Me preguntaba. ¡Tan críptico!. ¿Quién lo haría así?
Es necesario pensarlo, y ser el primero en no hablar
con la camisa arrugada, y plantando semillas en los
muslos del coche donde se quedaron las maletas que
nunca fueron sedentarias, y debieron amortiguar el
impacto del choque, puesto que no eran reptiles entre
las docenas de destinos para no repetir ninguno de los
materiales al cruzar el equipo totalmente amenazado
cuando se enfrenta a sus peores enemigos, la mayor
parte del tiempo ajeno a ser un simple mueble de la
oficina sin sentimientos campestres, y sentados en una
cafetería. ¡No, claro que no!.


Antes que todo, deberíamos estar conversando de la
adversa suerte embravecida con el deleite perverso
de los lápices y plumas de pescado frito y palomitas.
Sobre todo, con el frío del mármol nostálgico más
angélico que humano al mezclarse con el eco tibio.
No obstante, los rezos fatigados fueron menos fríos
y agresivos, incluso por la misma agua sedienta de
las dietas que hoy se conocen para tratar el nuevo
piso rocoso que había dejado el muro de la cueva.

Bien sabemos que la historia está plagada de malas
intenciones deseando informarle de inesperados
relatos alzando los riscos de viejas ilusiones, y allí
sembrando las tardes en una sola lámpara, nada
más en una lámpara... ¡ Qué falta de tacto !..
Como si fuera tan fácil sacarlas después de eso,
y sin gastar energía que envenene los pozos en
empaques pequeños y de fácil manejo.


Pero aquí no acaba todo, puesto que es insípido
el libro, incoloro el cinturón e inodoro el alivio
ligero de moda suministrado intencionalmente
con el asunto enmarañado que distrae al verlo.
Supuestamente, sería todo un éxito con un poco
de eléboro negro en la contabilidad de la lluvia,
muy distinta a como la vemos nosotros, y dónde
la confusión abunda entre las criaturas marinas.

En fin, no deberíamos ni intentar comprender
estos acontecimientos sin pensarlo en la grata
intimidad de un tapete indignado por el lecho
de toscas vestiduras. Extraño pues, es este látigo
de letras sin sentido definido, con la memoria
inerte, y la fragancia de los ojos asombrados
en cada momento que se olvida clandestinamente
por la inmersión total en este tipo de escritos.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Miriadas de ramos
MIRIADAS DE RAMOS

No, no, no, por las muertes miles imposibles.

Viven los corales en los funerales de frenesí,
manchando el perfil de las cenizas de rojos.

De sacrificar los inviernos en un otoño gris,
de luchas de luces de dientes de agua y arena.
A los heridos que hieren las corolas y luceros.

Con la fragua de los limbos y los lobos ligeros.
En la mirada hecha ojo ramo raro esqueletoso.
En la identidad sin pedir permiso sospechoso.
En el perfume que seca flores al eco fervoroso.

Miriadas, miriadas, de ausencias olvidadas.
Que acuden diariamente inclinando la razón.
En la muerte muriendo por no morirse igual.
En la vida viviendo sepultadas las vivencias.
En la desorbitada expropiación vanagloria.

Miriadas de ramos en la muerte multiforme.
Que se cuela arriba del rincón hecho vacío.
Que se observa bajo el cementerio exitoso.
Que se impregna del magma inquieto leve.
Del abuso desgastado y agotado arrogante.
Dónde se vende la misma piel del alma hoy.

Y cualquier día negociando mentiras reales.
Verdaderos atracos a sentimientos tatuados.
Sobre las plumas de los platos y escaleras.
Que sirven a la sangre de atónitas farmacias.
Que siembran las monedas modas menudas.
Agonizantes tumbas rojas de ceras calientes.
Estando gozando el siglo está gateando lento.

Por lo amores que raptan que reptan rodando.
¡Qué ruedan que ruegan que arruinan andando!.
Por los cuentos cubiertos de cuentas infames.
Con el rombo rumbo fijo estando raudo el hueso.
Más que tangible encaramando ausencias al cielo.
Evidentemente de ácidos dúos, frías multitudes.
Ramos hechos desnudez en la mirada miriadas.
¡Qué mueren por no morirse, viviendo ausentes!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta