Cartas :  Amigos...
Amigos…

Seguramente todos tenemos una idea de lo que la amistad significa y habrá quienes puedan afirmar contar con muchos amigos en su vida, creo que puedo decir que cada persona que está este momento aquí, puede decir que tiene un amigo, ¿verdad? ¿Sí? Es posible que sí; pues yo creo que a medida que crecemos como personas, una de las sentencias que alrededor de este tema de la amistad, realmente profundo y complejo, vemos tarde o temprano cumplirse, es que: “…en la prosperidad nuestros amigos nos conocen, -seguramente-, pero sólo en la adversidad, es que nosotros los conocemos”.
Porque estoy convencido que la amistad es una manera de compartir la vida, no voy a intentar siquiera referirme a ella pedagógicamente, pretendiendo encasillarla psicológica, filosófica o socialmente; menos podría buscar ubicarla en términos de conciencia o de conducta, ¡NO!
Voy a preferir referirme o más bien a trazar perfiles desordenados de lo que podríamos encontrar en un verdadero amigo y para empezar: “Todo mundo quiere tener un amigo, poro pocos se toman la molestia de ser uno.”
Es que: “Un verdadero amigo es alguien que te conoce tal como eres, comprende dónde has estado, te acompaña en tus logros y tus fracasos, celebra tus alegrías, comparte tu dolor y jamás te juzga por tus errores.”
Los griegos creían que un solo amigo es un privilegio que los dioses no conceden a todos.
Es que esa palabra misteriosa y tan profunda que es la amistad, no debe ser tratada ligeramente y creo que tampoco con demasiada obsesión; creo que estarán de acuerdo conmigo en que cada persona tiene su propia y única manera de querer, de amar: personas, objetos, animales, de igual manera cada persona tiene su particular vía de practicar esto de compartir vida, de querer, porque también todos asentiremos que prodigar amistad es abrir una cuenta de amor hacia alguien, de modo que parecería entonces, que la amistad, es una manera de canalizar ese maravilloso sentimiento de amar.
Y lo es, porque la mistad dentro de los múltiples aspectos, sensaciones y estados de ánimo que representa, es:
Una puerta que se abre,
Una mano extendida,
Una sonrisa que te alienta,
Una mirada que te comprende,
Una palabra que te anima,
Una crítica que te mejora,
La mistad es un abrazo fervoroso,
Un aplauso que te estimula,
Un encuentro que te regocija,
Un favor que no espera recompensa,
Es dar sin exigir nada a cambio,
Amistad es esperar sin cansancio.
Y un muy largo etcétera de expresiones que tardaría en enumerar todas.
La amistad sobre todo, no es algo que se pueda demostrar con palabras, sino que se demuestra con hechos, con esos pequeños detalles que muchas veces pasan desapercibidos.
Y porque recibir el cobijo de la amistad es reconfortante y llena de seguridad el alma, es que para Giovanni Boccaccio: “los lazos de la amistad son más estrechos que los de la sangre y la familia.” Quizás por eso es que algunos podemos atrevernos incluso a decir que un pariente cercano como mi madre o mi hermano, además son mis mejores amigos.
Para Aristóteles: “la amistad es un alma que habita en dos cuerpos, un corazón que habita en dos almas…”, visto en esta perspectiva la amistad se funde y se hace tal a partir de dos seres, que tienen comunión de sentimientos, de aspiraciones, de gustos, de sueños. Encontrar cosas en común, pasa por descubrir y descubrirnos, de manera que nuestros amigos y amigas, tengan referencias claras sobre lo que somos y lo que queremos ser y en este sentido podemos ser incluso un grupo de amigos, no importa cuan grande sea si tres, como los Mosqueteros o muchos, como lo que canta Roberto Carlos cuando dice “yo quiero tener un millón de amigos”.
Las oportunidades de forjar amistades están presentes cada día, en todo lugar, para ello sólo hay que tener la disposición de tender puentes, con una palabra oportuna, con una sonrisa, con el saludo efusivo, con la pregunta que salva estados de ánimo.
Aquí y ahora mismo, usted, yo, usted también allá atrás, tiene esa oportunidad de alcanzar un amigo o de convertirse en un amigo, y esa es una tarea larga, recordemos que un amigo verdadero es alguien que cree en ti, aunque tú hayas dejado de creer en ti mismo.
La vida, los medios de comunicación, las experiencias y anécdotas compartidas nos puede hacer encontrar amistades ejemplares, que fueron el motor de cambios impresionantes en cualquier rincón del planeta; se habla de lazos de amistad entre los pueblos, se habla de países amigos, se habla de fortalecer expresiones de amistad a través del deporte o de la cultura.
La solidaridad, que es una expresión de amistad, de desinterés, vive y crece a pesar de los aires de globalización y de competitividad, sino ¿cómo explicamos el derroche de ayuda que ha recibido y está recibiendo este instante el pueblo Haitiano?
¿Qué explicación le podemos dar a los esfuerzos de nuestros maestros, por citar otro ejemplo, cuando son minutos valiosos de su bienestar familiar los que nos prodigan para conseguir que superemos alguna dificultad?, sino el de tener disposición de su espíritu de ayudar, de ser lo que decía Gabriela Mistral, los seres que ayudan a que despleguemos nuestras alas y que nosotros mismos consigamos completar el milagro del vuelo.
Ser amigo es ser soporte para crecer, como seres humanos, como personas, como profesionales, ser amigo es tener la fortaleza para decir: “Cuando te duela mirar hacia atrás o te de miedo mirar adelante, mira hacia la izquierda o a tu derecha y allí estaré, a tu lado”.
Quisiera para finalizar, citar un ejemplo muy sui generis de amistad, quiero hablar un poco de Don Quijote y Sancho Panza, donde este último nunca tuvo el menor reparo en ser el puntal de apoyo y compañía incondicional de cualquier locura del singular caballero de La Mancha, compartiendo incluso el abandono de la cordura y sus cruzadas contra molinos de viento y por la conquista de su Dulcinea del Toboso.
¿Quién aquí, como yo, no desearía vehementemente contar con un amigo así?
Todos tenemos sueños por alcanzar, compartámoslos, los más edificantes y los más dementes, mi amiga, mi amigo, no me va a dejar solo en intentarlo; yo no voy a dejarte solo para que lo logres.
La amistad es una tarea que no va terminar, pero las satisfacciones que nos prodiga en ir edificándola son indescriptibles; Leonardo Buscaglia, dice que hay que desarrollar con pasión verdadera los lazos de amistad entre los amigos verdaderos y que nunca está por demás entregar mayor contacto para hacerlo, al doctor Buscaglia le llamaban el doctor abrazo, porque dice que al abrazar a nuestros seres cercanos, tenemos la irremplazable oportunidad de hacer saber que cuentas conmigo.
Les invito a que cada que puedan abracen a ese amigo(a), que esta a su lado y le hagan saber que estás con él o con ella.
De mi parte para cada uno de ustedes mis amigos, un fervoroso y fortísimo abrazo…
Poeta

0 puntos
0 0 0