Poemas :  Afeite y viscosidad
AFEITE Y VISCOSIDAD

En las pasiones petrificadas por la seda de mejillas blancas,
las espinas destejen los espasmos,
de las ebrias, miradas,
en la culpa del sendero en calma,
que deja seca el alma,
del camino sin rumbo cierto,
en la barranca estridente.

Con el pasado renovado el aire crea,
la cera de las velas de los barcos,
de las olas angustiadas, aplanadas,
por el azar de las palabras, ojos,
por la piel de los silencios, uñas,
por el hueso de las noticias, pelos,
por la lengua de los gritos, dedos,
de los males serenos. ¡Fabricados!.

Cuando el ojo estaba cojo,
por el ojo rojo y azulejo,
en la plenitud bermejo,
en la indigencia larga.

Matando del futuro la experiencia,
y de las agujas la emoción,
matando al lector obscuro,
y frío lenguaje conceptual,
matando al texto burdo,
y abandonado comprendiendo,
lo cotidiano de la sorpresa,
en el minuto inmaculado ido.

Al observar una línea en el espacio espesa,
donde la niebla se multiplica y concreta,
la empresa colectiva del mal común,
en la inercia victoriosa del olvido.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Latidos puros... (Experimental)
LATIDOS PUROS

El cuerpo ceñía cada suspiro contemplando,
hasta el fondo inclinada el alma,
rostro de los sueños tupido,
ardiendo el cielo del boscaje,
los altares de una espada,
en el ápice sonora.

...Latidos puros...

Los pechos ánforas
del germinar
matinal
labrando
el fuego
puro.

...Latidos puros...

En las prodigiosas fragorosas formas.
Las sirenas maternales,
palpitan olas lujuriosas,
un silencio al infinito,
estridentes,
con el ágil prolongarse de la luna.

...Latidos puros...

Al vuelo marino abrasados.
Constelaciones misteriosos barcos.
Florida la comarca en arcas.
Las figuras templadas.
En la morada salvajes dóciles.
En las campanas de las pupilas.


...Latidos puros...

Al mar al amar el mar como al amar.
Mar
La
Tien
Do
Se...
Latidos puros.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas sociales :  Deliberada tragedia
Deliberada tragedia

Ella cantaba bajo el aaguaa de un recuerdo.
Colmenas de guitarras dibujaban una nube
En los barcos de pocas nueces
Arropando la raíz de cada ccamaa.

A lo lejos la nieve de la nnochee.
Saltaba clavos y violines. ¡Flamas aceradas!.
Timones temerarios, limones ssecoss.
Y una rueda fresa dulce.

Más acá los labios de una tarde.
Desgranaban los números oocultoss.
Con la luz salvaje por el rríoo.
Un lirio duro, clavel dorado y destemplado.

Tantos eran los tambores blandos
Y las esmeraldas en los pisos
¡Ranas de pecho, gatos escondidos!
ladrillos incansables y niños fríos...

No hay remedio. ¡El hhogarr está vacío!.
La vieja luz teje laberintos.
El plato tiembla plato y techo.
¡Solo moluscos arañan las arenas!.

Por esos andamios la saliva aahogaa.
Y gritan las corolas rumores de velero.
Chimeneas de plomos caños.
¡La vvozz de los volcanes se ha perdido!.

Luego, luego, la cadena gana biombos.
Y las retinas desayunan alfileres.
Hay talcos de trigo y plazas ahorcadas.
Y el carbón de libertad ppadecee náuseas.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta