Poemas de amor :  Dora y Alejandra
I

[center]
I

Dora, tu oro leve que mece la brisa
es el abanderado cabello que fascina
a este triste que en el alba declina
y que lanza hechizos que no hehiza

a su variada suerte para domarla
y hacerla un poco de su forma
Dora, fuiste fiesta, juicio y norma
la que sus ojos de cielo me hacia amarla

la que su nombre dorado derramaba
sobre el atento oido halagado
por ese sonido en que encontraba

todo lo que Dios me ha regalado
Dora, yo te juro que jamas un hombre
venero mas la ambrosia de un nombre

II

Alejandra, mujer morena de clara luna
entallada en tus ojos color madera
nuestras almas cual arbol y enredadera
fusionabanse intimas, plural y una

Alejandra, mi dulce amor postrimero
en el jardin de tu idilio cuatro años
vivi, mas gelido llego el desengaño
cuando te fuiste a pesar de tantos te quiero

Dora y Alejandra, en mi pecho no hay rencor
sabran estas mujeres que en el alba pienso en ellas
sueño de mis sueños soy, mas el amor

que en ellas verti, me hizo real. Bella
mi vida puedo decir que ha sido
Dora y alejandra, por haberlas conocido
Poeta

Poemas de amor :  Dora y Alejandra
I

[center]
I

Dora, tu oro leve que mece la brisa
es el abanderado cabello que fascina
a este triste que en el alba declina
y que lanza hechizos que no hehiza

a su variada suerte para domarla
y hacerla un poco de su forma
Dora, fuiste fiesta, juicio y norma
la que sus ojos de cielo me hacia amarla

la que su nombre dorado derramaba
sobre el atento oido halagado
por ese sonido en que encontraba

todo lo que Dios me ha regalado
Dora, yo te juro que jamas un hombre
venero mas la ambrosia de un nombre

II

Alejandra, mujer morena de clara luna
entallada en tus ojos color madera
nuestras almas cual arbol y enredadera
fusionabanse intimas, plural y una

Alejandra, mi dulce amor postrimero
en el jardin de tu idilio cuatro años
vivi, mas gelido llego el desengaño
cuando te fuiste a pesar de tantos te quiero

Dora y Alejandra, en mi pecho no hay rencor
sabran estas mujeres que en el alba pienso en ellas
sueño de mis sueños soy, mas el amor

que en ellas verti, me hizo real. Bella
mi vida puedo decir que ha sido
Dora y alejandra, por haberlas conocido
Poeta

Poemas de amor :  Dora y Alejandra
I

[center]
I

Dora, tu oro leve que mece la brisa
es el abanderado cabello que fascina
a este triste que en el alba declina
y que lanza hechizos que no hehiza

a su variada suerte para domarla
y hacerla un poco de su forma
Dora, fuiste fiesta, juicio y norma
la que sus ojos de cielo me hacia amarla

la que su nombre dorado derramaba
sobre el atento oido halagado
por ese sonido en que encontraba

todo lo que Dios me ha regalado
Dora, yo te juro que jamas un hombre
venero mas la ambrosia de un nombre

II

Alejandra, mujer morena de clara luna
entallada en tus ojos color madera
nuestras almas cual arbol y enredadera
fusionabanse intimas, plural y una

Alejandra, mi dulce amor postrimero
en el jardin de tu idilio cuatro años
vivi, mas gelido llego el desengaño
cuando te fuiste a pesar de tantos te quiero

Dora y Alejandra, en mi pecho no hay rencor
sabran estas mujeres que en el alba pienso en ellas
sueño de mis sueños soy, mas el amor

que en ellas verti, me hizo real. Bella
mi vida puedo decir que ha sido
Dora y alejandra, por haberlas conocido
Poeta

Poemas de amor :  Dora y Alejandra
I

[center]
I

Dora, tu oro leve que mece la brisa
es el abanderado cabello que fascina
a este triste que en el alba declina
y que lanza hechizos que no hehiza

a su variada suerte para domarla
y hacerla un poco de su forma
Dora, fuiste fiesta, juicio y norma
la que sus ojos de cielo me hacia amarla

la que su nombre dorado derramaba
sobre el atento oido halagado
por ese sonido en que encontraba

todo lo que Dios me ha regalado
Dora, yo te juro que jamas un hombre
venero mas la ambrosia de un nombre

II

Alejandra, mujer morena de clara luna
entallada en tus ojos color madera
nuestras almas cual arbol y enredadera
fusionabanse intimas, plural y una

Alejandra, mi dulce amor postrimero
en el jardin de tu idilio cuatro años
vivi, mas gelido llego el desengaño
cuando te fuiste a pesar de tantos te quiero

Dora y Alejandra, en mi pecho no hay rencor
sabran estas mujeres que en el alba pienso en ellas
sueño de mis sueños soy, mas el amor

que en ellas verti, me hizo real. Bella
mi vida puedo decir que ha sido
Dora y alejandra, por haberlas conocido
Poeta

Poemas de amor :  Dora y Alejandra
I

[center]
I

Dora, tu oro leve que mece la brisa
es el abanderado cabello que fascina
a este triste que en el alba declina
y que lanza hechizos que no hehiza

a su variada suerte para domarla
y hacerla un poco de su forma
Dora, fuiste fiesta, juicio y norma
la que sus ojos de cielo me hacia amarla

la que su nombre dorado derramaba
sobre el atento oido halagado
por ese sonido en que encontraba

todo lo que Dios me ha regalado
Dora, yo te juro que jamas un hombre
venero mas la ambrosia de un nombre

II

Alejandra, mujer morena de clara luna
entallada en tus ojos color madera
nuestras almas cual arbol y enredadera
fusionabanse intimas, plural y una

Alejandra, mi dulce amor postrimero
en el jardin de tu idilio cuatro años
vivi, mas gelido llego el desengaño
cuando te fuiste a pesar de tantos te quiero

Dora y Alejandra, en mi pecho no hay rencor
sabran estas mujeres que en el alba pienso en ellas
sueño de mis sueños soy, mas el amor

que en ellas verti, me hizo real. Bella
mi vida puedo decir que ha sido
Dora y alejandra, por haberlas conocido
Poeta

Poemas de amor :  tu lágrima
[youtube=425,350]http://www.youtube.com/watch?v=qGbB3z3a-XQ[/youtube]

"feliz navidad a todos los amigos y poetas de poemas latinos"

El agua que cae de los ojos
empapar mis sentimientos
y el llenar en mi corazón.

Y muerto de miedo corre por la cara
rodando en el aire
y caer en mi mano.

Caliente y salado, la agua
me recuerda a la mar.

Un mar de olas caer
rugiendo en la noche en la oscuridad
burbujeante, virgen
barrer el viento en la cara,
su pelo

Goteando lentamente su tristeza.

Alexandre Montalvan
Poeta

Poemas de reflexíon :  Bajo La Parra (en honor a Omar Kheyyam 1)
De ti, joven hermano
que avizoras meditabundo, tu ocaso
aún lejano, bajo la esmeralda
marejada de tu parra, pienso:
¡Qué estéril tu vino y qué fértil
tu injusto desvelo! Yo,
que entrado ya en crepuscular ciclo,
y en tal actitud te veo, inspirado
en Omar Kheyyam, el persa, te digo:

¡Canta y baila bajo tu parra,
mientras puedas, hermano!
Organiza fiestas con mucho vino
y guitarras y muchachas.
A ellas, antes que te falten,
róbales disfrutadas, a pura mente,
sus rosas rojas de la sombra
entre sus vértices, para así,
inspirado en su evocación,
humectar sentimental, las gasas
de tus futuras noches vacías.

Confía en mí, que prudente hoy
ante tales lozanías, y sin la propia,
aun desde mi noche desdeñosa
de pétalos vivos, solo, recupero
la piel de tantas flores
que más de uno jamás tuvo,
y, que fertilizan mi sonrisa
en cada surco de mi rostro,
por haberme ocupado en su momento
de acopiar, para mi sementera la semilla.

No empobrezcas
tu riquísimo presente juvenil,
sé muy bien de qué te hablo:
sufre en vano y a tus venas le vendrán
anticipadamente sus tiempos de sequía
y soplará tu soledad hasta desprender
tu corazón, que seco, rodará
como un vencido más, entre
los corazones secos de la parra.

¡Canta y baila bajo tu parra
mientras puedas, hermano!:
Con todo tu vigor, explota al máximo
la aurífera veta del amor,
antes que tu música final,
en cada noche insomne tuya,
sea tan sólo la del inexorable tren
de tu nostalgia y su estela
de recuerdos adoloridos,
plañideros como perros.

Noches de triste fundamento, y tú,
con tu madurez exorbitada,
fija en el pasado vacío,
sin la más leve señal de estío
presente ni futuro. Entonces sí,
sin siquiera el recurso
de una quimera mendicante,
seguro lamentarás tu caviloso
desperdicio de estos días.

¡Canta y baila bajo tu parra
mientras puedas, hermano!
Travieso remolino de emociones
que un día asentará la muerte,
y, disuelto por las lágrimas
de quienes te han amado,
te harás barro para hechura de otro.
¡Perfúmate en la vid,
riégate de vida, hermano!
¡Canta y baila bajo tu parra
mientras puedas!

¡Salud!





Poeta

Poemas de amor :  Ninfa Erótica y Hermosa
Ninfa Erótica y Hermosa
Bajo la luna celosa
voy bebiendo
las mieles de tu rosa
y mi lengua va gozando
por ir recorriendo
tu silueta frondosa
que conduce a mis manos
a tu jardín floreciente
que anhela ser surcado
por mi arado templado
Bajo la luna celosa
voy sembrando la semilla
que da placer a tu vida
y pone a tu mente tranquila
Bajo la luna celosa
voy bebiendo de tus mieles
que embriagan mi pasiones
y ponen mi flor jugosa
que busca tu cueva olorosa
Ninfa erótica y hermosa
ECM 21122013
Poeta

Poemas de desamor :  letycia entre el amor y el desamor
lety tus besos no me bastan
tu boca no es completa
porque esconden interes
porque no eres sincera
tal vez hoy sea la ultima vez que te vea
tal vez sea tu ultima compañia
porque estamos cerca delo final
porque no todo es material
adios lety que seas feliz
Poeta

Poemas :  Cristales de sal
Puede ser que la lagrima no sepa,
por que con la emoción ella se gesta,
tal vez el sentimiento que ella expone,
en cristales de sal su alma muestra,

Puede ser que el ave prisionera,
añore del vuelo, el libre gozo,
con bello trinar suelta su queja,
como sentido grito de protesta

Puede ser que tus labios no sepan
del temblor de un beso enamorado,
pero doy por seguro, que si saben,
besar con pasión, aunque no amen.

Quizás mi corazón no lleve la cuenta
de las veces que por sentir se ha roto,
pero reconoce de cada cicatriz,
la herida dolorosa de tu nombre,

Quizás tu alma ignore
que todo se vuelve oscuro y vano,
si en mi no habita la esperanza,
de por ti ser amado

Creado 21/12/2013
por Catriel Cuestas Acosta
Poeta