Poemas :  Cuando derriten los dolores
Cuando derriten los dolores

Cuando tras largas ausencias, todo se llena
de culpas, muy íntimo, muy húmedo,
cada párpado de labios resecos,
en la presencia de horas, frecuentes
rostros perdidos en tiempos polvorientos,
palabras boca abajo,
en la más pura memoria de nada,
de cobres ardiente, y telarañas en piedras.

Es
Cuando
Los
Dolores
Derriten.

Una vez, de tristes verdades desnudas,
las conciencias bebiéndose ocultas,
como copas de luz espesa, frío hijo
del collar enigmático, tumulto,
de horas vestidas de tierras ignoradas,
donde la paz huyó y las lenguas florecen.

Es
Cuando
Derriten
Los
Dolores.

Dolores que nadie ha mirado, por dentro,
por la sombra de puertas obscuras,
voces que llaman, voces que queman,
los cielos albergues lejanos,
lluvia cansada del fruto silvestre,
uno de tantos caminos gastados,
mantos enredados de serpiente,
que nievan pupilas al viento.

Es
Cuando
Los
Dolores
Derriten

Cuando una vez, los dolores derriten,
los columpios sin duda,
imploran los cantos antiguos,
de aves que inventan respuestas.

Es
Cuando
Derriten
Los
Dolores.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Consuelo del cielo
CONSUELO DEL CIELO

Suelo soñar cielo en el suelo.
Del cielo asombrado entre estrellas.
Del sueño que duerme.
Del cielo el suelo.
¡Y suelo pensarlo consuelo!.

Y
Suelo
Pensarlo... ¡Consuelo!.
Del dormir entre estrellas.
Del despertar entre nubes.
¡Consuelo de nubes solo!.

En el suel
o donde duermo nubes.
Nubes que me sueñan. Creo.
Un suelo
nuevo cada día de consuelo.
En el alba de la tarde tarde.
Con la noche relámpago de médanos.

¡Consuelo del cielo!.
Del cielo... ¡Consuelo!.

Médulas elementales de la nada.
Demasiado poco un rato roto.
Y ruedo al suelo de mi cielo.
En el sueño del suelo y su consuelo.
¡Una vez asombrada nube!.

Consuelo, consuelo, del cielo.

Otra vez, solo nube que tuve.
Otra solo nublado.
¡Solo suelo
del cielo soñado!.
En el mí, que contengo
De ti, cielo, de mi suelo.

Mi consuelo.
En el que suelo soñar.
Durmiendo, nubes y estrellas.
Y cielos de consuelo.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  ¿Qué será de la alondra?...
¿Qué será de la alondra?...
¿Qué será de la alondra en la tormenta…
cuando el viento calmo que en su vuelo va
se vuelva despiadado e inclemente huracán,
lo arrase todo y se lleve hasta su canto?

¿Dónde sus trinos de bellos madrigales
y sus acompasadas coplas al amanecer se escucharán?
tal vez… sin querer, sin amor…
lejos de su nido, de abrigo y de sustento.

¡Tengo miedo que no sepa qué hacer
que pierda el rumbo en ese vendaval
que sus alas quiebre y no pueda escapar
de ese farfullo que la quiere aprisionar!

Si no la encuentro será porque la he perdido…
más tendré la eternidad para no olvidarla,
me quedará el recuerdo de aquella que fue mía,
ese delicado torbellino que me cambió la vida.

Porque el amor vibra en su versos…
impregnados de mí, en cada letra…
en cada armonía de sus cantares
en las más bellas de sus poesías.

Delalma
viernes, 26 de agosto de 2011
Poeta

Poemas :  NOCTURNO A ROSARIO
¡Pues bien!, yo necesito decirte que te adoro,
decirte que te quiero con todo el corazón;
que es mucho lo que sufro, que es mucho lo que lloro,
que ya no puedo tanto, y al grito en que te imploro,
te imploro y te hablo en nombre de mi última ilusión.

Yo quiero que tú sepas que ya hace muchos días
estoy enfermo y pálido de tanto no dormir;
que están mis noches negras, tan negras y sombrías,
que ya se han muerto todas las esperanzas mías,
que ya no sé ni dónde se alzaba el porvenir.

De noche, cuando pongo mis sienes en la almohada
y hacia otro mundo quiero mi espíritu volver,
camino mucho, mucho, y al fin de la jornada,
las formas de mi madre se pierden en la nada,
y tú de nuevo vuelves en mi alma a aparecer.

Comprendo que tus besos jamás han de ser míos,
comprendo que en tus ojos no me he de ver jamás;
y te amo y en mis locos y ardientes desvaríos,
bendigo tus desdenes, adoro tus desvíos,
y en vez de amarte menos te quiero mucho más.

A veces pienso en darte mi eterna despedida,
borrarte en mis recuerdos y huir de esta pasión;
mas si es en vano todo y el alma no te olvida,
¿qué quieres tú que yo haga, pedazo de mi vida,
qué quieres tú que yo haga con este corazón?

Y luego que ya estaba concluido el santuario,
tu lámpara encendida, tu velo en el altar,
el sol de la mañana detrás del campanario,
chispeando las antorchas, humeando el incensario,
y abierta allá a lo lejos la puerta del hogar...

¡Qué hermoso hubiera sido vivir bajo aquel techo,
los dos unidos siempre y amándonos los dos;
tú siempre enamorada, yo siempre satisfecho,
los dos una sola alma, los dos un solo pecho,
y en medio de nosotros mi madre como un Dios!

¡Figúrate qué hermosas las horas de esa vida!
¡Qué dulce y bello el viaje por una tierra así!
Y yo soñaba en eso, mi santa prometida;
y al delirar en eso con alma estremecida,
pensaba yo en ser bueno por ti, no más por ti.

Bien sabe Dios que ese era mi más hermoso sueño,
mi afán y mi esperanza, mi dicha y mi placer;
¡bien sabe Dios que en nada cifraba yo mi empeño,
sino en amarte mucho en el hogar risueño
que me envolvió en sus besos cuando me vio nacer!

Esa era mi esperanza... mas ya que a sus fulgores
se opone el hondo abismo que existe entre los dos,
¡adiós por la vez última, amor de mis amores;
la luz de mis tinieblas, la esencia de mis flores;
mi lira de poeta,mi juventud, adiós!
Poeta

Poemas :  ¿Cuál es el cielo?
¿Cuál es el cielo?

¿De qué cielo desconocido es el alma el tesoro?.
Llave que llueve olores de tierra,
de verdades sin nombre, sin besarse,
las tormentas de silencios que arden,
que pesan montañas, cruzando la muerte,
la noche florecilla de un sol,
mar de lámparas destruidas, sin defensa.

Única música de espada sin filo,
sin filo, sin vela, una flama seca,
en los bosques llenos de crepúsculos,
riberas del sueño de abejas.

Figuras que siglos brisan ociosos,
misterios sentados en cada roca,
dice, qué dice, te ama, te perdona,
y te mata, te deja en la ruina, te da una,
y otra pobreza de mil colores, te vende sus
dioses en una tarjeta. Y te pide que seas
publicista, que necesita tu ayuda.

¿Cuál es ése cielo, que asesina los hombres?.
Misterios de arcilla, de aliento prestado,
hambrientos, ignorantes, llenos de defectos,
infectos gusanos que abusan de sus hermanos,
donde solo unos pocos destruyen a muchos.
Y en los rumores del quién es. Todos se dicen dueños del único cielo verdadero.

¿Cuál, cuál es ése cielo de riqueza ambición?.
Cielo de tropel cargado de ceniza y verano.

***

¿De qué cielo vagabundo es el mundo tesoro?.
Caminos de santuarios hambrientos,
raquíticos destellos, del humanismo esquelético,
espacios de tambores, que bajas coronas,
diademas de velas, siguen y siguen.

El pleno discurso y su hermoso vacío,
solo compañero del atroz exterminio.
¡Rostro donde la esperanza se pudre!.
Se ve acabada la sombra de noches,
noches de sótano, de cavernas hermanas,
solo rodeado de escombros humanos.

¿Qué cielo es ése cielo?.
Cielo que no duele, que ignora,
que todo perdona, que asesina.
Cielo donde todos hablan de un dios.
¡Un dios solo de ellos!. El mejor, el único,
solo su verdad les cree, fantasmas,
de aliento que necesitan respirar.
¡Cielo inconsciente del hombre verdadero!.

¿Cuál, cuál es ése cielo?.
Del hombre enemigo de sí mismo.

***

Solo hay un cielo que veo, con cada piel,
con cada hombre que muere injustamente.
Entre tanto cabello inconsciente, alfombras,
lenguas de sillas, y lentes codiciosos, tan allá,
como acá que se sienten, que se huelen.
Inconscientes con el mismo pensamiento,
corazón seco, emociones no nacidas, amor de momento.
Solo copias baratas de amores de novelas.

¿Cuál cielo, es el cielo que dices, que es ése?.
Un momento eterno, un instante de humo astillado.
¡Amor, egoísmo puro y celeste!. Perdón en cada rodilla,
en cada noche que compra luz de mortal,
dos, tres, cuatro ignorancias hermanas,
en el pasaje acuoso del cautiverio,
en lágrimas esenciales, que están en otras,
hojas que emergen cultivando voluntades.
¡Paralíticas y débiles!.

¡Qué delicioso es este bello cielo!.
¡Qué hermoso es olvidar las atrocidades!.
¿En los hijos, ó que son los abortos de dios?.
Deliciosas circunferencias mortíferas,
que piden al cielo les viva su vida,
cielo de orugas, dios fabricado al gusto,
sediento de publicistas, ingenuos vacíos.
¡Hambrientos, hambrientos, de inmortalidad!.

¿Cuál es el cielo?.
Acaso es éste, y nadie lo sabe.
¿O unos lo disfrutan y otros lo sufren?.

***

Y éste, me dices, éste ínfimo cielo es de todos.
¡Verdadera matriz qué se aborta a sí misma!.
en el solo sí mismo, interior, de ausencia perenne.

Una vez palabra, otra silencio.
Una vez todo y nada eterna.
Una vez cielo de todos los cielos.
¡Dentro y fuera al mismo tiempo!.

¿Cuál es el cielo?.
¡Y por solo una vez, sé sincero en la vida!.
Pero no lo digas a nadie. ¡Respóndete solo a ti mismo!.
Ser
Transitorio
Puede
Ser
El tesoro. También en el cielo, un desconocido mañana.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  ESCLAVITUD URBANA
Del semáforo que apaga y enciende
Para siempre como pena luminosa.
De la tarjeta de crédito que te molesta
Con la gracia de un usurero.
De los impuestos y tasas
Que te sorprenden todos los días.
De las leyes y abogados
Que te imponen un mundo sin gracia.
De los médicos y sus enfermedades
Que nos asustan a cada consulta,
Que nos enferman a cada examen.
De las creencias y sacerdotes
Que nos quieren impolutos,
En medio a la podredumbre.
De la manía de un mundo virtual
Que nos atrapa en una locura
Que prohíbe el olor de la tierra mojada.
De trabajar sin parar
Para enriquecer y después morir
Sin ver el sol que insiste en renascer.
De las academias y sentencias
Del bien vivir,
Que quitan el placer de comer
La alegría de caminar por caminar.

¡Esclavitud de cadenas partidas,
De la alegría adquirida,
De la tristeza prohibida!
Poeta

Poemas :  ESTAMOS SIN TIEMPO
Para llorar nuestros muertos,
Para dar cariño para aquellos que amamos,
Para llorar con ellos nuestros infortunios.

Las lágrimas secan antes de que la tristeza se vaya,
Las sonrisas fabricadas proliferan
Como plaga de los tiempos modernos.

No existe tiempo para cuestionar sentimientos.
No existe tiempo para ponerse triste.
No existe tiempo para el alma librarse de sus pesadillos.
No existe tiempo para enseñanzas del fracaso.

Estamos envolucrados en una corrida loca,
Donde el reloj corre atrás del tiempo
Y nosotros adelante del nada,
llevando una vida sin fundamento.
Poeta

Poemas :  CASO NO HAYA MAÑANA
Invito el pasado
Para ver el sol despuntar
Y me embadurno todo
De cosas que ya no existen.
Caso no haya mañana
Me acuesto y me deleito
Con un presente pasado
De no perderse
O canto para olvidarme
O grito para no enloquecer.
Estaré aquí hoy
De brazos abiertos,
Aguardando que el pasado
Salga de las tinieblas
Y llevame para jugar,noviar...
Y para borrar lo que se pueda.
Poeta

Poemas :  Amor, Un ave fénix
Ave carmesí de vida finita pero existencia perpetua, que entre nubes bailas al son que el dios viento toca para ti; eres luz en tu fuego de pasión y coraje en el calor de tu determinación y mientras vuelas a lo lejos tu ser es mi sol mas cuando vuelas cerca de la tierra eres lámpara que mi sendero iluminas; mueres mas la tristeza no se hace presente mucho tiempo pues a las cenizas de tu ser llega otro igual de hermoso, pero con diferente alma y que tendrá que empezar de nuevo y que me llevara por otros caminos, uno que persigo pero no solo para presenciar el milagro una vez más sino para vivir el proceso de nuevo, y te alcanzo muchas veces y te posas a mi lado, a veces por meses y otras por años pero siempre que estas reparas los daños y levantas los ánimos y aunque tan solo quisiera que te quedaras conmigo por siempre no puedo forzar tu naturaleza pues solo apresuraría tu ida, tu prisa, esa tu ansiosa prisa que te incita a continuar tu camino que va de la mano con mi destino, en que te alejaras más veces de las que te alcanzaré, velaras mi dormir con tu llama y en mis dulces sueños seré capaz de ver tu figura cobrando la forma del objetivo de mi andar a tu lado, que a pesar de tener un rostro cambiante te poseerá de manera ferviente para que en un instante mágico se consume la unión entre tres
Poeta

Poemas :  Preguntas que duermen
PREGUNTAS QUE DUERMEN

¿A dónde se han ido sueños?.
¡Qué vuelan sin alas!.
Por las pajas de los amarillos amores,
en la luz opaca, del ópalo ayer,
que vela la noche, la flama,
la cera del cero en acero.
El hierro que hiere, la noche,
que duele, que ve
la, sin rumbo.
Una vez en la mano, otra más allá,
silueta, silente, sinfín singular,
en el tráfico, trágico, una casa,
crepita humedades, marbetes,
en mescolanza, olor olvido.

Burbujas sin cuerdas, cubiertas,
de plumas y alfileres redondos.
Piñas, ortigas, cascarones amargos,
una rana inocente, ventana,
rumor que cierra los ojos del mundo.

Muchas veces, pedazos sin voz,
rampas salpicadas de pupilas,
recuerdos de retinas, solo,
un asombro fugaz, rompe un silencio,
deshoja, un paisaje, de años.

¡De prisa, de
prisa definitiva!.

Morada, que gime, violetas espinas.
¡Sueños desiertos, mirando vacíos!.
Con la brisa, del hilo perdido.

¡Sueños, sueños!. ¿A dónde se han ido?.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta