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Ven como el rayo
Ven como el rayo que ilumina y que culmina este dolor estruendoso haz que sienta la herida por donde sale el gozo.
Ven con el delirio contigo a besar mi corazón herido que se pierde en su latido y se encuentra confundido.
Ven como el rayo que hiere y que no se siente su ruido hasta que el alma ah herido.
Ven que quiero platicar contigo sobre la muerte y la vida y quedarme en el olvido. Enrique Canchola 16062021 Derechos Reservados
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Poeta
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Sed de amor Mis manos te gritan en el desierto de mis deseos Mis dedos gritan por recorrer los campos sedientos de tu cuerpo Mis manos de náufrago buscan tus mares para beber las aguas embravecidas que destila tu piel Mis suspiros agonizantes buscan tus Montes plagados de frutas para saciar mi hambre que atormenta a mis deseos Mis labios agonizantes piden la clemencia de tu boca Para beber en la fuente de la pasión y la ternura Mi cuerpo pide clemencia para mecerse en los columpios de tu cadera frondosa EnriqueCanchola O9062021 Derechos Reservados
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Poeta
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El amor. Ese ser tan subjetivo, amorfo, mutante, difuso, confuso y amateur. El amor. Ese ser que no entiende de sexos o preferencias. De polla con polla, de chocho con choco, de polla con chocho. Que desdichados nos hace a los animales consientes. Homínidos con tapujos he inseguridades. Tapujos a sus cuerpos, tapujos a sus sueños, tapujos a sus vidas; al amor a seres homínidos del mismo sexo o del opuesto. De la propia religión o de la opuesta. Del mismo color de piel o del opuesto. De la misma cultura y o la opuesta. El amor, ese ser brumoso que nos quita el sueño a las tres de la mañana cuando intentamos comprenderle, cuando el solo espera que le sientan en cada beso, en cada gesto, en cada arruga, en este despertar a tu lado, por ejemplo. El amor, ese ser polifacético disfrazado de días, semanas, meses, años y con suerte una vida si no nos dejamos abandonar a los tabúes impuestos por la sociedad. Sí. La misma sociedad que amedrentó a Galileo a decir que éramos el centro del universo. La misma por la cual se implantaron imperios de terror y tiranía. La misma sociedad que nos impuso vestir de traje y corbata de nueve a seis, la misma sociedad que nos dijo que no eres nadie sin un título universitario. Oh el amor venció a todos ellos cuando Galileo murmullo "y sin embargo se mueve", cuando imperio troyano cayó en nombre de Elena. Cuando decides dejar tu trabajo de mierda por un año y en el camino te descubres y descubres tu verdadera pasión. Cuando esos hombres sin un título universitario soñaron con cambiar el mundo y lo hicieron. El amor, ser lleno de agujeros en el pecho de tanto haber amado, y que, sin embargo, siempre se levanta y da la otra mejilla. El amor, hijo de Afrodita y Jesús Cristo. Digámoslo así, para hacer sentir incómodos a los feligreses en la tierra y a los dioses en el cielo. El amor, ese ser que aqueja a ricos y desamparados, a viciosos y virtuosos por igual. El amor ese ser sin cuerpo, pero con espíritu que lo único que te pide cariño es que vivas el día a día, y con suerte en mi cama. Perdón por la ofensa, replanteo. No, no mi cama no es tu cama, nuestra cama. Por supuesto que sé que el sentimiento de culpa permanecerá algún tiempo, pero con amor te prometo borrarlo. Dejándote besitos en la espalda, preparando el café y el desayuno, regalando un libro que de hace tiempo esperabas, entregándote un souvenir, pero sobre todo estando en tus horas más bajas y porque no en las más altas. El amor, cariño, tendrás toda una vida para comenzar a sentirlo pues el amor es como Roma. No sé hizo de la noche a la mañana. Y como ya sabrás, cariño. Roma y amor son un anagrama.
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Poeta
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Suaves y aromáticos aceites se derraman en tu cuerpo cuando mis manos recorren el abismo frondoso de tu cuerpo y mis ojos se pierden en el refugio de tu pecho haciendo que tu corazón viaje por tu latido y se eclipse la realidad en el bosque de tu templo y el cuerpo entero se convierta en llama con las caricias de las manos donde el abismo nace y se confunde en las llanuras del silencio que al tocarlo se agiganta transformando todo en carne del amor y las manos se mojan en la delicia que brota de tus ojos que alcanzan los martirios del placer EnriqueCanchola 08062021ECDerechos Reservados
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Poeta
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SE UMA PALAVRA CHEGASSE
Se chegasse uma palavra para te conquistar Se chegasse um simples olhar para te atrair Se chegasse um único beijo para te amar Se chegasse um gesto para aos teus pés cair.
Procuraria numa palavra simples, a mais bela Para que não pensasses que tudo era fantasia. Se pintor eu fosse, faria a mais bela aguarela Tu serias para mim de todas, a mais bela poesia.
Se necessário for, por ti arrasarei montanhas Vaziarei os Oceanos para te poder encontrar Quando o amor é forte, não existem artimanhas Tudo farei para te ter nos meus braços e te beijar.
Conquistarei a mais bela praia de areia a mais fina Para nela só nós dois podermos livremente passear. Pela madrugada mergulharmos nessa enorme piscina Depois rolarmos nossos corpo e fazer amor ao Luar
A. da fonseca
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Poeta
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DUERMES EN OTROS BRAZOS
Los rayos de luna pigmentan de brillo tu piel, el eco de un beso del ayer camina descalzo sobre espinas.
Te buscaré; en la tinta de mis poemas, pero el último beso me encarcela en mis noches sin estrellas.
Te buscaré; en mis lágrimas indigentes, pero la madrugada desvistió la luz de mi más dulce mirada.
Sigo el compás de tus huellas pero mi sonrisa se ahogó en una de mis lágrimas, en cada esquina del silencio de la noche naufrago muriendo por arrullarme en tus labios.
Muero por beber de tu respiración agitada más solo queda perfumar la flor de tu ausencia, tus recuerdos es mi única oración, olvidamos la promesa sin palabras de nunca rasgarnos el corazón pero tú duermes en otros brazos.
Título: DUERMES EN OTROS BRAZOS Autor: Ceuleman Jossimar Villacinda (Guatemala) Derechos Reservados ©
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Poeta
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ÁNFORA DE TU PIEL
Un sueño jugando ajedrez en la habitación, el bosque besando los pájaros, una abeja saltando cuerda en el jardín y el néctar de la mañana, extrañando tu ánfora piel.
El vaso bebiendo del sueño dormido, el gemido cotidiano delira en el seno de la ausencia.
Melancólica trova sed descalza… Un cigarrillo escribiendo en la ventana, una caricia transparente con elegancia.
Las matemáticas hechiceras traducen las millas al verbo pretérito, la distancia invita a tu fragancia olvidada a libar sobre la desnuda quimera.
El ánfora de tu piel desierta vagando en mi recuerdo violeta, fotografías antiguas dispersando suspiros.
Título: ÁNFORA DE TU PIEL Autor: Ceuleman Jossimar Villacinda (Guatemala) Derechos Reservados ©
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QUIMERA
Un leño sin llama bajo mil ramas secas, aúlla una frase amorosa adormeciendo el corazón.
La luna tiembla de frío en los murales del cielo abstracto, ásperos suspiros escritos en papel de antaño.
Un recuerdo vagando en el fondo del caudal, cartas de papel ahogadas en el brillo de la última estrella.
Antojo a ti quimera en un mosaico de huellas, huellas encapsuladas que no obedecen ascender la escalera para observar tu lustre.
Título: QUIMERA Autor: Ceuleman Jossimar Villacinda (Guatemala) Derechos Reservados ©
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Mis mariposas Las mariposas de mis manos van revoloteando por los senderos de tu belleza donde vive tu pasión y tu pureza
Las mariposas de mis besos revolotean en tus labios para beber las mieles de tu boca Las mariposas de mis deseos vuelan en tus pasiones para chupar tus amores
Las mariposas de mi boca anidan entre tu pelo Para tu conocer tu anhelo Las mariposas de mis pasiones se prenden en los botones de tu pecho frondoso para beber el licor gozoso
01042021-35 Enrique Canchola
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Poeta
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“Quebradizos, . . . fatales.”
Felicidad . . . ausente, cristales del presente mutilan nuestro idilio tortuoso, sin concilio.
Esta herida no miente, el alma bien que siente, perpetuo desconsuelo empaña bello cielo.
Hoy, luce aquella luna sin brillo, sin fortuna, pobre cuarto menguante de marco delirante.
Fisura desanima, buscar la fe lastima, resbalosa pendiente del vidrio transparente.
Estrellado por leve, tan ligero, tan breve, lloro de sentimiento en busca de tu aliento.
Tal vez por un reflejo rompiste aquel espejo, mil astillas brincaron, a mis ojos saltaron.
Dejándome muy ciego, por lo tanto, no niego que amándote sin verte padezco vida . . . inerte.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 10 de marzo del 2018 Reg. SEP Indautor No. ( en trámite)
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