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Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
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Poeta
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Te fuiste, una mañana soleada y muy calurosa,despúes de pasar la noche,amandonos con pasión desenfrenada, Te fuiste,sin decir palabra,sin una explicación, dejando mi alma, muy triste y vacía, Hoy me dejas con tu partida,con muchos sueños rotos,con mis brazos abiertos y mi mirada perdida, Con miles de te quieros en el aire,con ilusiones y esperanzas abandonadas y de preguntas sin respuestas del porqué de tu partida.. Rebeka González
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Poeta
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Solo quiero estar,donde tu estás no quiero te vallas de mi lado,nunca, que te quedes conmigo hasta envejecer Eres mi todo,no podría acostumbrarme a estar sin tus caricias,no podría vivir sin tus besos,esos besos que son mágicos No podría vivir,sin todo lo que hacemos juntos,sin nuestras madrugadas,cuando me despiertas,con tanto amor y tanta pasión No podría vivir,sin tus manos,que conocen a exactitud,donde acariciar mi cuerpo, y sin tu voz tan suave,cuando me susurra al oído que me amas, No podría vivir sin tí,simplemente....
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Poeta
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Hermosos son los días,como el de hoy, que pintan miles de colores, alegres y muy brillantes, Hoy siento deseos,de besar,de abrazar, hoy siento deseos de amar, Hermoso sol que me quema, deliciosa brisa que mueve mi cabello, hermosa sonrisa que se dibuja, en mi rostro Cuan dichosa soy al poder,disfrutarte en este día,de que corramos juntos y juguemos con las hojas caídas de los árboles Que hermosos,son lo días como el de hoy donde el sol se viste,radiante. Que hermosos,son los días como el de hoy donde la felicidad nos invade, y no queda espacio,para la tristeza ni el dolor.. Rebeka González
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Poeta
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cansado de morir de víspera
Espero el fin de los tiempos esquestando el alma en una hoguera bajo el arco iris
todos los venenos que circula en mis ojos la última lágrima es una daga
aguda en la sonrisa de la diosa
chips de enganche de un caos y hacer que la luna el culto a los idiotas en los sueños
el analfabetismo de las brujas asuntos ángels demonios y beber en servicio
me pregunto a donde la marea los gritos de las conchas la escala del apocalipsis
y no tengo miedo al castigo Mi alma murió y brillan los ojos de la cruz
destierro de todos los sueños
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Poeta
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Musa que despliegas tu aura protectora Corres por los dunares, construyes castillos Me dejo llevar, eres épico baluarte Conduces comarcas naranja, ánforas de sueños
Flotas sin prisa, sonriendo escudriñas enigmas El horizonte invade tus ojos constelados y justo en el umbral, resplandeces Abres tu pecho, eres mi oasis Susurros me arrullan, eres tú, rezando
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Poeta
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Ayer y mañana óbolo del dios Jano,
dualidad imposible de unir y separar,
y en mitad este presente,
que llegó entre brumas vestido de Enero.
Dos caras para el mismo corazón,
dos miradas que son una,
la que dijo adiós, la que no entendió;
aquella otra que jamás preguntó.
Enero de lluvia,
que dejas frío el corazón,
que dibujas mañanas de color
regalando lilas y bergenias;
que cubres de rocío mi despertar
de brumas mi ayer,
y de esperanza… todo lo demás.
(jpellicer)
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Poeta
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[img align=center]http://www.latinopoemas.com/uploads/img4f2af3d6f0e7a.jpg[/img] Frio, árido y vacio carente de emoción totalmente hecho un lio se encontraba mi corazón.
Apesadumbrado y sumergido en la duda plagado de lamentos cual fuese una simple leuda carente de sentimientos.
Viviendo del pasado, sufriendo un cruel tormento de un amor mal pagado hundido en el sufrimiento.
Noche oscura rodeaba mi vida en un perpetuo y frio invierno, donde invernaba mi alma herida para no vivir en tal cruel infierno.
Lagrimas brotaban constantemente de mis ojos ya irritados por un destino inclemente causado por sentimientos desarraigados.
Pero con ímpetu irrespetuoso el amor regreso a mi vida, sacándome del lugar sombrío y fangoso en el que mi mente estaba retenida.
Devolviéndome el de deseo de vivir, el derecho de soñar, la ilusión de compartir al brindarme a quien amar.
Arcoíris de colores surcaron mis cielos y por dentro sentí mariposas revoloteando junto a mis anhelos, haciendo me sentir cosas hermosas.
Y encontré nuevos amaneceres, donde el alba era inclemente pues enterraba en tumba viejos quereres, y me perpetuaba y traía al presente.
Donde te encuentras tú amada mía, mi flor de invierno y primavera, dueña de la dulce melodía que me acompaña donde quiera.
Te amo como nunca lo hice, pues das razón a mi existencia y a pesar que a muchas quise, todas palidecen ante tu presencia.
Gracias por aparecer en mi camino, por estar siempre a mi lado, compartiendo el destino que Dios nos ha preparado
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Poeta
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Um anjo armado de tralhas e embustes me espiona deitado no teto do quarto flutuando sonhos perversos é aonde o animal em mim enfrenta a Noite e do sangue da barbárie colhe uma flor feita de música eu visto no rosto o reinado cheio de horrores da monotonia só p'ra passar na vistoria espiritual
Meus olhos são negros: tenho que entender o ouro da bússula meus olhos negros dizem - não preciso ser vesgo p'ra trombar com o seu amor porque no atrapalho apenas na timidez sexualizo teu sorriso
Mesmo assim finco adagas nos babacas uma nova ordem exige visão elevada e pássaros de rapina na dedução a estrela da lei não é para brilhar no peito aberto troque os segredos mal assombrados da escritura a estrada é curva porque a lógica nunca é aparência mas a égua que eu chamo empina as ancas porque sei teu nome
o pescador tira do mar o eco da pedra da lua minha capa é o olhar piscado da noite, meu bem, nela, guardo teus gemidos de amor que me orientam a aurora
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Poeta
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Disparé una sonrisa al aire, y sin quererlo así, impacto contra su rostro, lo noté por su mirada y su alegre contraataque, una alegre sonrisa que viajó a toda velocidad tan solo para alcanzarme, y así fue como comenzó nuestra platica en aquel día lluvioso, una sonrisa que brotó de un recuerdo al azar pareciendo un ataque suicida, se convirtió en una efectiva ofensiva si mi objetivo era comenzar algo. Un hola estaba dado por sentado así que me limité a preguntar su nombre, con una voz dulce cargada con un poco de timidez me respondió y preguntó por el mío, inmediatamente y sin pensarlo respondí “yo soy Marcos mucho gusto” la reacción fue tan veloz que creí que me equivocaría en mencionar mi propio nombre, ella me miró un tanto sorprendida por mi reacción y llevó la plática por otro rumbo. Ignorando mi tropiezo inicial y con un gesto muy cordial, me invito a sentarme a su lado en aquel autobús que yo había tomado para ir a mi hogar, fue curioso, el azar jugaba a mi favor y segundos después de que comenzara mi labor de hablar con ella, la persona que iba sentada se decidió a bajar, y una sonrisa en mi rostro no pude ocultar, no sabía ni que decir, aquella situación me había tomado por sorpresa, y aunque era bien recibida la sensación no acababa de tomar forma. Hablamos de todo y de nada en los pocos minutos que hubo antes de que se tuviera que ir, llegó su parada pero aún faltaba mucho para la mía, tendríamos que despedirnos de momento, pero con un rápido reflejo me pidió mi número telefónico y con un movimiento casi robótico, lo apunte con cuidado en su celular, anoté mi nombre y el tiempo se había terminado, ella ya tenía que bajar y yo no alcancé a pedir el suyo, pero me dio algo mejor, me dio una inspiración nocturna y una sonrisa de luz diurna, que mientras escribo brilla en mi memoria. Y esperaré por una llamada o quizás un mensaje, cualquier noticia de aquella dama que conocí en un día de lo más curioso.
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Poeta
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