Buscar entre tus cosas lo que me han robado, y esperar descubrir aquello que no ha sido, ni un triste porvenir, ni un alegre pasado, ni siquiera saber si al final ha venido
aquel que fue una vez héroe laureado, y que sin conocer se quedo en el olvido, cuando desde el presente ha quedado apartado todo aquello que fue paso a paso vivido;
no habrá sido el robar de mi mísera herencia, una brizna de paz que guardaba cual joya, como guarda esperanza el que espera sentencia,
como esconde la niebla a la enorme secuoya, he buscado en tus cosas tu presente ausencia, y he encontrado dormido un caballo de Troya.
7/6/14 j.ll.folch Licencia Creative Commons Caballo de Troya por J.LL.folch se distribuye bajo una Licencia Creative Commons
Es por eso de pagarle a la belleza que hablaré de tu ángel, de cualquier manera es inevitable que construya una ventana para que la gente pase y te mire como si una perfecta combinación entre comunicación y hermosura pretendiera infringir las leyes del tiempo. He de buscar entonces todo lo humano de tus ojos y en la mirada profunda, el iris de esas palomas titubeantes e indecisas que planean entre el deseo y la locura, el delirio y el atrevimiento. Quién pudiera ser al menos aire para mezclarse entre tus dedos y consumirse ahogado por haber deseado alojarse en tu cabello. Es tu boca un poema de dos versos donde el amor se te sale de los labios, en su vuelo las palabras se suicidan y ya en ruinas, engendran movimiento como si de tanto ser rima la rima se esfumara y tú, esa mujer cansada, sin saber qué hacer con tanta huida ni dónde esconder las palomas de tu alma, por un beso recogerías las cenizas de ese cielo más hondo donde sueñan tus labios y abrazarías tus lágrimas futuras para luego detenerte. No importa, siempre ocurre así, lo verdadero empieza o termina, deteniéndose. Mirad por la ventana y os haré el camino más largo, como si escribiese un poema lentamente por ese cielo tan hondo donde sueñan sus labios.
Tú nunca sierras tus ojos Es, esa una mirada de nostalgia O me aguardas rancor Ese fuego que nos consumía Se a huerto en escalofriante horror Esa heladas miradas tuya Me ha penetrado hasta mis huesos Que le ha pasado a nuestro gran amor Ya no me das la bienvenida Pero tus ojos me embrujan Y me invitan penetrar en tu entorno Y en el pierdo mi alma Dime, si todavía existe tú y yo O esos fríos ojos Me niega tu calor
Perdóname que parezca ser tan fría Pero esa brillante magia que a mi vida tú trajiste Lentamente su brillo ha disminuido Estoy inquieta cuando tu estas aquí Y inquieta cuando tu no esta Cuando a mi lado tú no esta Me enfado porque creo que tú con otra esta Y cuando a mi lado tu estas En realidad, estas tu aquí con migo
Te amo más que la vida puede soportar Yo quiero que tú te realice Pero si sólo escuchamos a nuestros propios pensamientos Y no nos oímos uno al otros cuando hablamos , Dentro de estas cuatro paredes Ambos viviremos solos Coges mis manos y mírame mis ojos Están abiertos para que tú los mires
Desde los suspiros, mariposas, las nuevas estrellas, las reacciones extrañas, la sensibilidad extrema… desde esa ansiedad enferma de encontrar tus ojos, en ellos el inicio de tus sonrisas y de mi aliento… desde los escollos incontables para intentar hablar y no hacer evidente cuánto me habías cautivado…
Tenían que llegar luego las frases delatadoras, roces, esa peligrosa cercanía, que descargaba estática y los sueños con amasijos de ilusiones… y el inevitable, definitivo beso, que quebró cualquier incertidumbre para aterrizar o más bien despegar esta nueva vida que ató mi futuro a la certeza del primer “te amo”…
Es que amé tanto juntar mi sed a tus labios y piel, amé perder las ataduras de la prudencia y las formas para buscar nuevos universos y acogedores oasis, amé figurar tu sonrisa en cada aurora y crepúsculo... que a veces me sorprendió huérfano de ti, allí también amé regresar para reencontrarme en tus lindos ojos.
Pero por sobre la infinita cuenta de instantes vividos, amé los espacios compartidos, la luna y las rosas, encontrar belleza y más pasión en los detalles tuyos, amé esta prisa por reinventar estallidos de ensueños, amé aquellas palabras mayores que comprometen mi vida desde ese definitivo primer “te amo”… que fue para siempre.
No puede construir, aquel que nunca obtiene del herrumbroso acero un solo brillo bueno; ¿se puede en todo caso saber, quien mantiene coronado con fatua madera a un plebeyo?
¿A caso ha de faltar aquel que más conviene, cuando llegue la hora de vender a peso; aquello que valora aquel que todo tiene la corona real que reluce a lo lejos?
Forjar no habrá el herrero un solo palo seco, ni el labrador arar el árido desierto, como tampoco habrá de cualquier voz un eco.
Así que el mar lo surca un barco que va a puerto, así que el grave error del australopiteco, ha sido ir derivando hacia hombre en desacierto.
7/6/14 j.ll.folch De lo imposible por j.ll.folch se distribuye bajo una Licencia Creative Commons
lety tu amor y tu deseo que es tenerte que es pensarte en tus besos en tu mirada que provo0ca pecado de sensacion,sed y corazon te quiero te siento y te vuelvo a querer sos mi deseo revelado sos mi8 luz y mi sol que se da en ti y en mi que me ama sin juzgar y es deseo y luz de besarte de amarte de pensarte y decirte finalmente te amo
¿De qué poder tu fuerza se alimenta, y porqué tantos dóciles se callan? ¿No es pues el mismo Sol que nos calienta bajo el cual los abusos siempre estallan?
¿No es acaso el valor de los que tallan en el mármol la historia que se cuenta? ¿No serán pues aquellos que avasallan del estiércol el fruto que fermenta?
será pues todo aquel que siendo manso, no perciba en la muerte el aliciente de gozar tras la lucha del descanso;
que ha de hallar todo aquel que fue valiente bajo el mármol, la paz de tal remanso, después de derrotar al indecente.
7/6/14 j.ll.folch Licencia Creative Commons Preguntas sobre el valor y otros asuntos por j.ll.folch se distribuye bajo una Licencia Creative Commons