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La falta de carga es el hecho El arancel es el pato marrón El chip es que monto el percebe La causa de la causa es la crato Talco de obras de teatro que traigo El arbusto de Malta es el punto de referencia El tabaco es tabua en la tienda La Bolsa de Asalto es el salto
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Poeta
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Dulce sal. Dulce sal de tus labios que yo recojo y saboreo con mis besos. Dulce sal de tu piel que con mi lengua recojo cuando la paso por tu cuerpo. Dulce sal de la vida que le da sabor al tiempo. Sal,sabor de mi vida, sal de mar, sal de cielo, sal de los sueños. Sal de mí y sal de ti, sal de la noche, y de las estrellas, condimento de los cielos. Dulce amor, a puros besos, sabor de mar. Dulce sal sabor de amor, sal de oro, sal de besos. Sal de cuerpo. Dulce sal de tu amor, sal despierta de tu cuerpo que recojo con mis besos. Sal, que recojo, cuando mi lengua paso por tu sexo. Dulce sal de ti, dulce sal de amor, dulce sal de la vida que le da sabor al tiempo. ©Rafael Pérez Derechos Reservados
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Poeta
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Por Amusia...
Danzando el silencio abraza Melódicas Las pródigas palabras El regazo ¡Corchea copiosa! La piel, la vida, de violetas tulipanes De los pueblos ¡Muesca ominosa! De las almas Aromas del fervor qué intercede Leyendas afónicas monótonas Al final de la estrofa qué ruega La sinfonía del corrugado boscaje Al encendido semblante suave Por el reino de la nada sacrificada
¡Solo sonata facticia! ¡Sólo fabordón expósito! Corchea de muesca sinfonía Patética sordera del alma En Los Caminos empedrados de las tardes dilatadas Está La dura pena encuadrada... ¡Ya! ¡Danza desnuda danza!.
Por entre poderosa lejanía los densos sueños Amusia... Dónde solo ya florece Lúgubre la música qué del ayer fué ¡ Hoy de amusia qué al corazón desata! La sangre de intensidad plagada, nota a nota, Miel... Mansión... ¡De las musas invitadas! Rescatadas Del traslúcido suspirar de los caminos En la memoria qué suspira
Al fondo delicado fósforo Del silencio En la estrofa dura El regazo En la letra suave ¡Abraza, oh, abrasa, abrazo, y brazo! En la tierra gris de la renuncia Patética suena la sonata del soneto inconcluso El fuego lento paso a paso humedecido Al final Al cielo enredado en llamas
¡Desnudas! Enrojeciendo los discursos del beneficio ¡Danza! Al sendero entretejido inesperado ¡La música del silencio aislado, monótono meloso! Iluminando Solo a la luz qué ciega la mínima obscuridad pálida... De besos las cadenas del estanque, de marchitas esperanzas evaporadas del engaño iletrado de palabras musicales y vana sinfonía...
Amusia De la miel Silencia piel De Las Golondrinas en trance ausentes ¡Del regazo de las musas qué desata! Inspirando a los topos el vuelo de los halcones sonrosados del boscaje muesca ominosa copiosa la ternura eliminada en primer término... Del... Doremifasol Solfamiredo La yerta melodía del alfabeto intacta tinta Del cuerpo hueco desalmada melodía reptante...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Oigo acercarse la vida, el viento, el verano, el mundo, en tus pasos. Oigo en tu cuerpo el mundo despierto; el enjambre abierto, de tu sexo, despierto, latiendo, de paso. Oigo en tus labios ebrios, el enjambre de besos. Oigo en tu cuerpo, los huracanes despiertos, las lluvias de Mayo, la noche en silencio; las olas, el mar, el mar abierto, en tu regazo. Oigo a tu encuentro: rumores, rumores de amor, rumores de besos, rumores de alas, rumores de tus labios, mi aliento. Oigo acercarse la vida, el viento, el verano, el mundo, en tus pasos. Oigo, siento, las olas, en tu voz, las olas en tu cuerpo. Las olas de alegría, las olas de sonrisas; las olas de amor, que tú envías; que emanan de ti, y bañan mi cuerpo. De ti espero, de tus manos recibo, la alegría, el mundo, en tu cuerpo. En tu regazo encuentro aliento. Oigo acercarse la vida; el viento, el verano, el mundo, en tus pasos. Oigo latir el mundo en tu corazón; oigo la historia en tu cuerpo. En tu alma, siento, encuentro, el amor. Tú espántate de la mía, como negros pájaros, las penas. Y lógrates despertar en mi, las palabras felices, para dar expresión al amor, y fácilmente, y sin preámbulos, declararte a ti, como a la vida, que te amo.
©Rafael Pérez Derechos Reservados
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Poeta
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ATERRADO
De la tierra embriagado. El timonel. Del principio avivado flaco. ¡Está!. El polvo infértil. Por la fuerza aterrorizado en la ruina. La sequía. ¡Bebe... Ahogando!. Bebe. Más allá de la debida. La sed terrible de la miseria. Hermana de la impotencia. ¡Qué repite asfixiante, su beneficencia!.
En la desgracia. El vino seco, eco. Vino embriagado postrero.
En
La última vez dulce, ilusionada verdosa. ¡Polvo aterrado!. De las recurrentes evocaciones lazo. Del pesar comprometido ímpetu. Entre. La tímida aurora breve. La propaganda plácida impecable. La infalible degradación afortunada. La razón excesiva del títere. ¡Celeste, celeste!.
¡Oh, sorda esperanza!. De la música recorte delicado. ¡Oh, prolija beligerancia!. Del compás desfalleciendo. Aterrado. En la colección de los escombros. Aterrado.
Repite el catálogo de gérmenes. Las púas de los colgajos. En las caricias de las tumbas. ¡Incansables obsesiones!. Del más allá. Los parpadeos de las ventanas. Del más allá. Las palabras cómplices. ¡De pólvora!. Del mercenario azar perpetuo. ¡Una isla joven sabia!. ¡Una púrpura doncella!.
El Tiempo aterrado, el polvo en la tierra, el tiempo a la eternidad teme. Por... El hacha entre las yerbas del centeno. La cuchara tragando tenedor y cuchillo.
Aterrado solo. En la intimidad avasallante. Solo aterrado. En el paisaje descolorido crudo. ¡Por los confines del eco!.
Del zapato estupefacto. Del bramido asustado. ¡Inefable invierno sin reparos!. ¡Infalible ancla decorada!. Va, va ya vacío, el polvo de su aliento.
Al borde broncíneo. Huidiza orilla. Lúcida. Figura plácida de la desesperación primera. ¡Dónde la estrofa llora rima polvorienta!. Infértil impotencia de la mísera desgracia.
Ha quedado sólo.¡Aterrado!. De la tierra. Los vendedores del cuello tácito. De la tierra. El desplome arriero del vergel. ¡Solamente aterrado reverdece celeste!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Como olvidarte mujer si habitas en mi mente como el aire, mismo que alimenta mi ser
Ese recuerdo hermoso que grabaste en mi piel de tu amor de niña mujer mi motivo de vivir y gozo
Quien pensó, tú marca serena que subyugo entera mi vida esclavo de tus encantos era linda eh hermosa morena
Si solo en mi mentes posas y tus recuerdos me llenan y soy esclavo de tus encantos entiendes, porque te quiero nena
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Poeta
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CARTAS DE UN SOLITARIO II
Ausencias. (Prosa)[img width=300]http://img12.imageshack.us/img12/3042/hombrellorando12.jpg[/img]
A donde puedo caminar sin sentir el calor del fuego de mi soledad, a donde puedo mirar sin ver que mi destino, a cada momento hiere el sentimiento de mi alma, con quien puedo platicar y contarle mis tristezas, si tampoco los ángeles de mi propio yo, quieren escuchar lo que mi corazón siente, quizás, yo voy solo, y caminando entre el camino de mi propio yo, aprendiendo los designios que la vida me ha dado, para seguir adelante en busca de mi mismo.
Es así, como un cansancio que nunca se termina, como el vuelo de las aves en busca de su guarida, esa que se ha perdido en medió de la tormenta, o tal vez, como un bosque que se calla, cuando el viento con su silbido, habla por si solo, esparciendo sus lamentos y perdiéndose como un eco enmedio de la nada.
He buscado entre el laberinto de mis sueños y entre la esperanza de mi alma, esa salida que me ayude mas de mil veces, pero las puertas nunca se abren, porque herméticas como el acero impenetrable, ahí están, como guardianes de lo que nunca será, haciendo mas solitario mi caminar.
A donde puedo ir sin sentir los dolores que nunca acaban, no lo entiendo, si soy yo mismo, si soy el que vive a diario sonriente ante cada embate que el tiempo me da y escribiendo cada momento en la libreta de mi eternidad, lo que mi mente recoge y graba, cuando lloro en el rincón de mi cuarto, tratando de encontrarme.
Todos los derechos reservados A nombre de JORGE BANDA. Copyright Octubre 15 2012. Long beach California USA (El ángel de la melancolía)
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Poeta
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Su padre es El Duende, su madre una guitarra cantando una Soleá; ella camina por la calle meneando sus caderas al compas de una seguidilla. Tiene la noche en sus cabellos, las estrellas en su mirada y un rojo clavel por labios. Morena de lunas; tieie el corazón de sal y el alma de verde oliva. Allí por donde pasa va rompiendo corazones con el abanico de sus pestañas; coleccionando amores mientras va tarareando una ancestral buleria [img align=left]http://www.latinopoemas.com/uploads/img507c194339b1d.jpg[/img]
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Poeta
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Hoy es un un día insignificante de un año cualquiera. simple como antier que hubo bondad dentro de mí o como ayer, cuando las mujeres de mi pueblo rezaron con sus vestidos negros para después pecar con sus vestidos de colores y luego sonreir al saludo del que pasó descubriendo su cabeza o del que sólo tocó levemente el ala del sombrero sin decir nada, fingiendo indiferencia, tal como paso en este día insignificante a pesar de las palabras, a pesar de mi trino clandestino, a pesar del canto esforzado de mi guitarra cancelada a plazos.
Hoy quisiera que este hoy fuera diferente, sentirlo diferente, poder decir que es diferente porque extravié la dirección de los odios al encontrar ternura en el gesto mínimo de mi adversario, o porque al despertar con la madrugada hice caso omiso a la sirena que llamaba a los obreros, a mí que soy obrero y marco tarjeta de asistencia y vivo con programas previamente elaborados y dono doce horas de existencia proletaria y doy claras muestras de supervivencia y sueño los mismos sueños de antier de ayer, de hoy que es un día insignificante a pesar de todo.
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Poeta
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Chego em casa com a sensação do dever cumprido. Materialmente, tudo em paz... Toda grana recebida já foi desfolhada... E o que restou? Nada.
A minha distração agora será a poesia. Entrego-me poeticamente a abusar das palavras para esboçar idéias.
A J Cardiais 01.12.1990
imagem: google
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Poeta
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