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SUPLICANDO COMIDA ...T´AO YUAN-MING
Poeta Chino. (365- 427) Versión: R. Alberti y Ma. Teresa León
Tengo hambre y salgo. No sé dónde voy a ir. Camino y camino por este pueblo, llamo a una puerta y cuento mi necesidad.
El huésped no puede rehusar mi pedido, me va a dar de comer. No he llamado en vano. Hablando hasta la tarde, se ha acostado el sol mientras yo vacío mi copa en cuanto me la llenan.
Reconfortado, me siento otra vez alegre, hablo alto, recito poesías. Para pagar tan gran bondad, me entristece no tener talento.
Mi corazón, desbordado de gratitud, no sabe como agradecer. Cuando muera, gracias le dará mi alma.
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Poeta
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UN POEMA
Soñaba en ese entonces en forjar un poema, de arte nervioso y nuevo, obra audaz y suprema.
Escogí entre un asunto grotesco y otro trágico, llamé a todos los ritmos con un conjuro mágico,
y los ritmos indóciles vinieron acercándose, juntándose en las sombras, huyéndose y buscándose.
ritmos sonoros, ritmos potentes, ritmos graves, unos cual choque de armas, otros cual canto de aves;
de Oriente hasta Occidente, desde el Sur hasta el Norte de metros y de formas se presentó la corte.
Tascando frenos áureos bajo las riendas frágiles cruzaron los tercetos, como corceles ágiles;
abriéndose ancho paso por entre aquélla grey, vestido de oro y púrpura llegó el soneto rey.
allí cantaron todos...Entre la algarabía me fascinó el espíritu por su coquetería, alguna estrofa aguda, que excitó mi deseo, con el retintin claro de un campanilleo.
Y la escogí entre todas. Por regalo nupcial le dí una rima rica, de plata y de cristal.
En ella conté un cuento, que huyendo lo servil, tomó un carácter trágico, fantástico y sutil;
era la historia triste, desprestigiada y cierta de una mujer hermosa, idolatrada y muerta;
y para que sintiera la amargura, exprofeso, junté sílabas dulces, como el sabor de un beso.
bordé las frases de oro, les dí música extraña, como de mandolinas que un laúd acompaña;
dejé en una luz vaga las hondas lejanías llenas de nieblas húmedas y de melancolías,
y por el fondo oscuro, como en mundana fiesta cruzan ágiles máscaras al compás de la orquesta,
envueltas en palabras que ocultan como un velo, y con caretas negras de raso y terciopelo;
cruzar hice en el fondo las vagas sugestiones... de sentimiento místicos y humanas tentaciones.
Complacido en mis versos, con orgullo de artista, le dí olor de heliotropos y color de amatista...
Le mostré mi poema a un crítico estupendo... Lo leyó cuatro veces, y me dijo... ¡No entiendo!
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Poeta
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CANCION LIGERA
Si acongoja un dolor a los humildes o si miran un valle, un monte, un mar, dicen tal vez: ¡Dichosos los poetas porque todo lo pueden expresar!
¡Ah! pero en el misterio en que vivimos la cotidiana y múltiple emoción, como no encuentre un ritmo que la cante, se ahoga en el sepulto corazón.
Y están sin voz, el oro de los trigos, el son del viento en pugna con el mar, la luz que brilla el grito que se apaga y el llanto de la noche, en el palmar.
Y está sin voz, perennemente mudos, sin quien venga su espíritu a decir, el sol, la brizna, el niño y el terrible prodigio del nacer y del morir.
Y nosotros, los míseros poetas, temblando ante los vértigos del mar, vemos la inesperada maravilla y tan sólo podemos suspirar!
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Poeta
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L.O.C.U.R.A Nilo Arturo Ramos Rojas (20112012)
L.O. Lo oscuro de la mente humana. Se entremezcla, con el día De vendavales grisáceos, ¡Tormentas!, alegrías.
C.U.R.A. Cuando unes la razón al alma. El equilibrista en su tensa cuerda Anda, entre el si y el no El ayer y el hoy. La sorpresa de su ojos divaga Entre las estrellas de la vía láctea
Poeta, médico, o loco…, Poco a poco, Su mente, sumerge La nariz en el dulce néctar, De la fantasía poética. Enjambre de ideas, Sin cura médica.
En el vendaval frio, la oscura Niebla, de las pupilas. Coagulan las cristalinas lágrimas, Resbalando por los surcos del alma.
L.O. C.U.R.A Desvaneces la virtud de la razón. Transformando el desdichado corazón, En un dios con altavoz. Locura, Lo cura todo.
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Poeta
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METAMORFOSIS
Era un cautivo beso enamorado de una mano de nieve que tenia la apariencia de un lirio desmayado y el palpitar de un ave en agonía.
Y sucedió que un día, aquella mano suave de palidez de cirio de languidez de lirio, de palpitar de ave.
se acercó tanto a la prisión del beso que ya no pudo más el pobre preso y se escapó; más, con voluble giro, huyó la mano hasta el confín lejano, y el beso, que volaba tras la mano, rompiendo el aire, se volvió suspiro.
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Poeta
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SIN ROSTRO
Por ese inalterable dinamismo, en lo siempre estático. ¡Colgado de un sueño duermo!. Por ese triste eco donde anidó el silencio. Del rostro de alar cada mañana. ¡Sin la cara cara indiferencia!. Equívocos del olmo calmo. Donde
Unívocos los álamos claman. Donde cárdenos rodantes exclaman después. Descolgando insomnes. ¡Antes del nacer la tarde!. Y del amarillo palabrear del aire. Revoloteando lluvias. Midiendo silencios.
¡Hablarle a la soledad misma callando!. Confiada cruel cual roca fiada. Sin rostro. Debe al verbo beber sujeto. Del color de versos mil alejamientos. Por articular al dado cargando dedos. Sin rostro. Dudas deudos olor ardor. En los pañuelos. Anhelantes ¡Helo aquí!___ Está menos frío. Aquel juego___ ¡Cuándo no arruina!. En la sorda pestaña que los años cantan. ¡Los ausentes!... Del craneal sentir. Por los latires apretando vientos. Desalentados con cara cara... ¡Por lo barato sida!.
Esqueleteando...¡Aleteando!. Como abuharía la noche el grillo. Sin rostro. ¡Al preguntarse!.
¿Dónde abuharemos las estrellas sin cara cara ya?. Con todo este inalterable dinamismo. De lo siempre estático...¡Vida y muerte!. ¿Qué sería si hubiéramos abuhado la luna?. Por estar. Sin piel pulsando el polvo. Revoloteando. Lluvias. Midiendo. Silencios. Sin rostro.
¡Así las hojas dirán: No abúhen las raíces!. Sin rostro, sin rostro... ¡Duermo del sueño qué cuelgo!. Del techo de la noche infinita. Pues... Lo sé, creo, me dicen: En el rostro de las tintas letras estás. Creo...
¡Qué si bien rehilaba cada sueño!. Sin rostro. Cada noche hube rehilado. Sin rastro ni lastre... ¿Dónde rehilase el dormir podré ser de otra manera?.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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La muerte se llama Emilio, Pedro, o Antonio se llama.
La muerte se llama Lina, Petra o Emilia se llama.
La muerte no tiene ficha, tampoco tiene fecha, pero tampoco tiene hermana.
La muerte se llama Emilio, Pedro o Antonio se llama.
La muerte maldita escondida usa gafas oscuras despiertas, cuando sube por las ramas benditas.
Aunque vive escondida, y no la enseña, en vida, tiene una sola cara.
La muerte nos quieres a todos, La muerte nos buscas a todos, La muerte nos llamas a todos, La muerte nos matas a todos.
Aunque todos no queremos, nos acostamos, de noche, con ella y a veces sufrimos tanto nos parece bella.
La muerte se llama Emilio, Pedro, o Antonio se llama.
La muerte viene desde los climas fríos y desde las tierras heladas.
)))) (((((((( )))) (((((((( ©Rafael Pérez Derechos Reservados
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INVOCACION A LA MUERTE __Del Maha-mangala Sutta
Escrituras Budistas. Texto Canónico. Vertiente Hinayana. Principalmente en Ceylán, Birmania, Thailandia, Singapur.
Estoy aquí sentado frente al Buda, y pienso que Él y todos los que lo conocieron están ahora muertos. Desde su desaparición, innumerables seres llegaron, usaron su tiempo y se fueron. Sólo recordamos los nombres y los actos de unos pocos. Sus muchos dolores y deleites, victorias y derrotas son hoy-como ellos-meras sombras. Y así será con todos los que conozco. El tiempo convertirá en fantasmas todas las preocupaciones que me ahogan, todas las incertidumbres que me aquejan y todos los placeres que persigo. Por lo tanto, contemplaré la realidad de mi propia muerte para poder entender lo que es verdaderamente valioso en la vida.
Porque mi muerte puede llegar pronto, pagaré todas mis deudas, perdonaré todas las injurias y no tendré diferencias con nadie.
Porque mi muerte puede llegar pronto, no malgastaré mi tiempo repasando viejos errores, sino que utilizaré cada día como si fuese el último.
Porque mi muerte puede llegar pronto, prefiero purificar mi mente antes que acicalar mi cuerpo.
Porque mi muerte puede llegar pronto y separarme de los que quiero, desarrollaré el desapego y la compasión antes que la posesividad y el interés.
Porque mi muerte puede llegar pronto, usaré cada día íntegramente, sin desperdiciarlo en objetivos infructuosos o en anhelos vanos.
Ojalá que esté preparado cuando llegue la muerte.
Ojalá que no tenga temor cuando se desvanezca la vida.
Ojalá que mi desapego me permita liberar el corazón.
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Poeta
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Estoy contando los pasos que separan la mirada de esos ojitos escasos que inspiran de madrugada; esas pisadas que crecen cada vez que el tiempo pasa en la travesía se pierden y entre tú y yo el trecho amasa; avanzo para mermarlo y no perder el sendero, pero después de caminarlo caigo en el atolladero de la distancia que ignora a un amor tan verdadero y la pasión no aminora por el corazón que quiero al alcance de mis brazos y aunque el traste haya asumido sigo mimando a tus ojazos sin importar que te hayas ido.
Julio Medina 18 de noviembre de 2012
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Mente ociosa, la mente de tornillo Este cuerpo estresado, el cuerpo confunde En la ciudad de hinchado de tomar la azada Busque el pomo de la puerta, una vida privada:
La soledad me dio un folleto Atrapa a un intercambio cambiado por crack No sea simplemente otro yonqui En este lugar Soy #ELADICTO
Vivir el "no vivir" de la calle La calle no está muerto, la calle es mortal La resistencia es doloroso como el corte
Esta es la rutina de una ciudad sucia: (...) Esta aquí. Esta Tierra Estar aquí es estar en guerra (...)
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