Poemas de reflexíon :  La hispana Gutiérrez Müller
Gutiérrez Müller Beatriz
le exigía perdón a España,
hoy, su hipocresía no engaña
la que fuera “emperatriz”
de López busca en un tris
la hispana nacionalidad;
“ezdeke” en la realidad
reniega de ser mexica
siente esta sangre y se achica
solo causa hilaridad.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Ciudad de México, a 02 de mayo del 2025
Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Poeta

Poemas de reflexíon :  Ni los héroes sobreviven
Que registren los anales,
los libros y Wikipedia
esta terrible tragedia,
sicarios profesionales
a Iván Morales Corrales
de esta vida lo proscriben
ni los héroes sobreviven
al crimen organizado
que a México ha dominado
por hoy con nada se inhiben.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Ciudad de México, a 01 de mayo del 2025
Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Poeta

Poemas :  Soñaré
Duérmete mi amor, que esta noche te toca olvidarme, bajo esta luna llena, canto mi última canción, para ti, duérmete mi amor que descanses corazón que, al cerrar tus ojos, yo solo seré un recuerdo.

Duérmete mi amor, sueña hermoso, esta noche será la ultima que te canto, esta canción de cuna, que descanses corazón, al ritmo de un tralala, tralala, olvídame en uno de tus sueños, duérmete mi amor.

Duérmete mi amor, acurrúcate con las estrellas, que los luceros alumbren tus sueños, mientras tanto yo canto por última vez esta canción de cuna, duérmete mi amor poco a poquito, mientras tanto yo sueño despierto contigo.

Duérmete mi amor que en tus sueños yo no aparezca, para que tu puedas ser feliz, duérmete mi amor que esta será la ultima vez, que escucharas de mí, duérmete mi amor, que al despertar yo ya no estaré.

Duérmete mi amor, que descanses corazón, y no te preocupes mi amor, yo desapareceré sin hacer ruido, duérmete mi amor, pues cuando despiertes, serás muy feliz, duérmete corazón y no te preocupes de nada.

Duérmete mi amor, que te esperan muchos sueños por realizar, duérmete mi amor solo te pido una cosa antes de irme, que nunca olvides a este loco que te quiso con todas sus fuerzas, que descanses mi amor dulces sueños, adiós mi amor, sueña bonito.
Poeta

Poemas :  Arancel pa'l jitomate
Trump atiza otro buen cate
a la piñata morena
el gringo le casca flema
de arancel al jitomate,
no tarda el del aguacate,
toma el garrote, lo agita,
tal palo ni Dios lo quita
Donald nos pega y nos da
mucho peor que a Canadá
que cuando menos le grita.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Ciudad de México, a 15 de abril del 2025
Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Poeta

Poemas :  Me fui
Me fui sin pensarlo, dejando todo atrás, solo te llevaba en mi mente y corazón, caminaba sonriendo, pensando en ti, cada paso que daba, me alejaba mas de ti, y al fin comprendí que estando lejos quiero estar a tu lado.

Me fui un día de lluvia y ahora en mi corazón no sale el sol, se ha nublado mi alma, necesito la luz de tus ojos, para que vuelva a salir el sol en mi corazón, espero encontrarte en mi viaje, pues te extraño mucho.

Me fui y ahora me muero por volver a verte, estar lejos de ti pude entender, lo importante que eres para mí, me fui sin pensar en el daño que le hice a mi corazón, quizás fue mi orgullo, pero ahora me muero por estar contigo.

Me fui sin escuchar razones, y ahora estando lejos, te pienso a cada instante, me fui, aunque fue doloroso para mí, me marché sin pensar en las consecuencias, di la media vuelta, y ahora solo pienso aún más en ti.

Me fui y en este viaje, entendí que no puedo estar sin ti, tú eres la motivación de mi vida, tú eres la razón por la que late mi corazón, me fui y ahora tengo ganas de abrazarte y llorar entre tus brazos.

Me fui y salte al vacío, para encontrarme una vez más, y encontré que estoy enamorado de ti, me fui, pero este amor secreto solo es para ti, y es que tengo muchas ganas de tu tengas ganas de tenerme a mí.
Poeta

Poemas de reflexíon :  Del Fobaproa a SEGALMEX
El “gobierno” en retroceso
mira pa' atrás no ve a proa
distrae con el Fobaproa
al buen Zedillo hace queso,
a Ovalle y a López da beso
por SEGALMEX fraude, transa,
millonario que en su panza
supera a aquel en tres tantos
de impunidad son los mantos
morenos sin fiel balanza.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Ciudad de México, a 01 de mayo del 2025
Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Poeta

Poemas :  Porque me das la espalda
Porque me das la espalda, cuando mas te necesitaba, porque cortaste toda comunicación conmigo, porque me quitaste esa oportunidad de hablar contigo, porque mataste de un solo golpe a este pobre corazón.

Porque mandaste muy lejos, aquellas mágicas noches cuando hablábamos, solo me queda el recuerdo de aquellas charlas entre tu y yo, porque decidiste que lo que yo siento no vale para nada.

Porque me obligaste a ya no saber nada de ti, porque me dejaste con esta triste angustia, porque decidiste borrarme de un solo golpe, que fue lo que paso que no logro entenderlo.

Porque le diste la espalda a esta bonita historia, porque se apagaron tus sentidos y te olvidaste de mí, porque eres tan fría conmigo, si yo te quiero tanto, porque te alejaste sin ninguna razón.

Porque te fuiste sin ni siquiera decirme adiós, porque me dejas solo en esta oscuridad, no duermo en las noches, pues pienso mucho en ti, porque abandonaste a mi alma que solo vive por ti.

No se porque me diste la espalda, tampoco se que te paso, pero a pesar de todo, quiero que sepas, que no estoy enojado, tampoco te odio, quiero que sepas que te sigo queriendo como tienes idea, siempre serás esa persona especial para mí, y si un día regresas, seré muy feliz de volver a platicar contigo.
Poeta

Poemas de reflexíon :  Perdiendo el tiempo en Zedillo y en Salinas
Han soplado muchos vientos
y la Sheinbaum desfasada
pierde su tiempo en la nada
con Zedillo; igual, sin tientos
habla de mil novecientos
de allá del ochenta y ocho
de Salinas, le reprocho
que de razón esté ausente
no se ocupa del presente
del país que es un sancocho.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Ciudad de México, a 28 de abril del 2025
Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Poeta

Cuentos :  EL VIAJE
L VIAJE (Cuento)
Margot se levantó aclarando el día, sin siquiera imaginar que lo que sucedería después, quedaría por siempre en su memoria.
Ese día todo parecía normal, un día de rutina, nada de que preocuparse, pensó. Después de un rico baño, se preparó unas tostadas con mermelada, por todo desayuno y se dispuso a ir a trabajar, su último día de trabajo, muy pronto se iría del pueblo, como lo habían hecho sus hermanos, la mañana estaba fría, el viento silbaba y amenazaba lluvia. Margot pensó que de presentarse una tormenta, tendría que quedarse en casa, así que tranquilamente se sentó en la pequeña salita, mientras la lluvia empezaba invadir las calles, reclino la cabeza y dormitó un buen rato, al despertar, un fuerte olor a petricor, llenó su nariz, su aroma fresco y penetrante invadió la salita, se levantó un poco aperezada y se asomó a la ventana, pocas personas deambulaban por las calles, alguien retornaba a su casa, era la anciana dueña del edificio del frente, en tiempos pasados, hubo allí una sala de cine, única atracción del pequeño poblado, después, la anciana y su esposo, recién llegados, compraron el lugar para transformarlo en un edificio de viviendas, eso pasó hace ya varios años, cuando era pequeña y aún no empezaba a ir a la escuela, recordó a sus hermanos, compañeros de juego, que ya mayores, habían abandonado el pueblo, a sus padres, hoy muertos,y siempre conflictivos, sus juegos infantiles, sus vecinos, su felicidad de entonces… Margot sacudió la cabeza, miro en torno, ahora el pueblo había crecido una enormidad, y estaba lleno de comercio, un sentimiento de nostalgia inundó su pecho, ya no podría ir a trabajar,estaba tardísimo,así que mejor, sería organizar todo para el viaje, tantos recuerdos pasaron por su mente, tantas cosas de las que nunca creyó separarse, ese había sido su hogar, allí estaba su niñez, sus sueños juveniles, y quizá jamás volvería. Había decidido dejar la casa que la vio nacer, ¿era esta una buena decisión? No lo sabía, en el poblado todos la conocían,y era apreciada, en el trabajo la trataban de maravilla, hasta un ascenso le habían prometido. ¿No estaría cometiendo una locura? Lo ignoraba, tampoco era cosa que le quitara el sueño, ni menos se volvería un mar de llanto por tomar su decisión, comenzaría una nueva vida con Gustavo, con él deseaba tener lo que nunca tuvo: una verdadera familia, al menos una propia, lo había conocido un año atrás, fue a la salida del trabajo, cuando con su mejor amiga y compañera, Julia, se dirigían a la cafetería donde cada tarde, después de terminar labores, disfrutaban de un rico café, él estaba allí, con su cara bronceada, con el porte de quien ha vivido siempre en las grandes ciudades. Sus movimientos denotaban, elegancia y finura, sus cabellos negros, bien peinados, su cuerpo delgado y vigoroso daba la impresión de una indomable fuerza de voluntad, fue un “me gustas” a primera vista.
—¿Pues, como que te atrae el chico, no? Preguntó Julia con sorna.
—¿Cómo así? No, para nada.
Y sencillo, tenía apenas veinticinco añitos, y entre sus prioridades no estaba tener una relación, Pero la verdad es que, por primera vez, ponía sus ojos en alguien del cual, estaba segura, podría enamorarse.
Por su parte, Gustavo, se quedó asombrado de su belleza, su rostro ovalado, sus labios carnosos, su hermosa sonrisa y unos ojos verde turquesa, unido a una abundante cabellera negra, que le cubría la espalda y un cuerpo de campeonato, lo dejaron asombrado, tanto que desde ese instante, no pudo apartar el pensamiento de ella. Gustavo rozaría los 30 años, había llegado al poblado hacía escasos 20 días, y su estadía se demoraría aproximadamente un poco más del año, pues tenía que organizar ciertos proyectos, en su calidad de ingeniero agrónomo, por estar recién llegado, no tenía amigos, si muchos conocidos, por eso al ver llegar a Margot, quedó impactado, nunca había visto, mujer más hermosa, se fijó en sus manos, no llevaba sortija de compromiso, por lo que dedujo que estaría soltera,«»tendré que conquistarla, tendré que volverla a ver«»pensó para sus adentros. Su deseo se cumplieron, cierta tarde en que Margot visitaba la cafetería, allí estaba él, con su sonrisa cautivadora, y un — hola. — Hola, respondió Margot, mientras sentía que su rostro se convertía en un capullo de rosas rojas.
Hablaron de cosas triviales, del tiempo, de lo lindo que estaba el pueblo, y como habían simpatizado, quedaron en seguirse viendo en el mismo lugar.
Llegaron a conocerse bien. Él la esperaba todas las tardes a la salida del trabajo y la acompañaba hasta su casa. Pensó que el tiempo había transcurrido muy rápido, apenas un año antes, lo había conocido y se habían hecho novios.
Recordó como se fue metiendo en su mente, como ese algo nuevo invadía sus sentidos, con una inefable dulzura, como se adueñaba de todo su ser, como olvidar lo feliz que era, como había cambiado su vida en este último año, a veces salían a pasear por el parque y como él le obsequiba un helado y le recitaba versos de Buesa o de Paul Géraldy, y como esto le provocaba una sensación dulce y tierna, al evocarlo, mil fantasías revolotearan en todo su ser, y es que con él todo era distinto, siempre a la espera de algo, y con el constante temor que todo fuera un sueño,que tanta felicidad terminara, el día era corto cuando estaba con él, y cuando se separaban quedaba triste y hasta lloraba, pensando que todo esto podía terminar, se sentía morir cuando no estaba con Gustavo, no podía pensar en nada, ni hacer nada; pasaba los días enteros pensando intensamente en él, y es que se había convertido en un pensamiento constante, en su razón de vivir. Sacudió la cabeza, apartando los recuerdos de su mente. Tenía mucho que hacer todavía, el viaje estaba programado para los próximos días, aún tenía que presentar la renuncia de su cargo, como sub-gerente de la fábrica de telares, la única del pueblo, despedirse de sus compañeros y arreglar ciertos pequeños asuntos, todos referentes a su cargo,
¿después…? El viaje, una nueva vida la esperaba al lado del ser que amaba, una vez instalados en la ciudad, se casarían, todo lo tenían planeado, la verdad, su amor había crecido, desde la primera vez que lo vio en la cafetería y ya era un anhelo el estar casada, de llegar al pie de los altares, así Margot, dejaba su trabajo, sus pocos amigos, el hermoso paisaje del precioso poblado que tanto amaba, todo por seguir al hombre de sus sueños, pero ese hombre era el que su corazón había elegido.
Margot dejó a un lado sus pensamientos, fue hacia la ventana y corrió la cortina. Su amiga julia llegaría de un momento a otro. Era su mejor amiga, claro, también estaban sus demás compañeros de trabajo, pero eso era otra cosa, Tocaron a la puerta, Margot abrió y su amiga Julia entró con rapidez.
— ¡¡Vaya diita!!No para de llover,¿como estás linda?
—¿No ha venido Gustavo todavía, Margot?
—Todavía no.
—Oye, Margot, ¿Para cuándo es el viaje?
—¿El viaje, Julia? Pronto, una o dos semanas a lo sumo,
—¿Vais a vivir con tus suegros? no contestó,esa era una cosa de la que no habían hablado, en su locura de amor, no habían analizado ciertos detalles para el futuro.
—¿Saldrás hoy con Gustavo?
—Sí, pronto vendrá, ya va siendo hora de irme. Cuando regrese espero encontrarte, aquí o en tu apartamento para que conversemos.
Margot se marchó. Gustavo la esperaba con la puerta,del lujoso carro, abierta, y, al verla, una sonrisa alegre, se dibujó en su rostro.
—Gustavo, cariño y le dio un beso.
—Hola, mi cielo, qué hermosa estás.
—gracias, —¿Dónde me llevas?
—Es una sorpresa, la verdad, hacía tiempo quería invitarte a bailar, después de cenar, claro.
— Vamos donde tú desees mi amor, le contestó mimosa. Para Margot, haber conocido a Gustavo, era lo mejor que le había pasado. Apoyó la cabeza en su hombro, mientras él conducía por la estrecha carretera, recordando,con los ojos semicerrados, aquel día, un año atrás, cuando lo vio en aquella cafetería. Gustavo era un hombre sumamente, guapo y sintió un no sé qué muy intenso el día que lo conoció.
—Bien, iremos a cenar, después, no lo sé, hoy me siento feliz y, a la vez, tengo miedo, y no comprendo de qué, es una sensación extraña, son tonterías, no es nada,de que preocuparse.
—Iremos a bailar, parece imposible que llevemos un año juntos y nunca lo hemos hecho, dijo Gustavo dándole un apasionado beso.
—Tienes razón, mi amor, oye cariño, Tenemos, como bien lo dices, un año de estar saliendo, hemos hablado de casarnos, de como va a ser, nuestro nidito de amor, pero… No me has hablado de tus padres, si viviremos con ellos, lo digo, porque sé el inmenso amor que les tienes.
——Tontita, viviremos aparte, jamás te llevaría a vivir con mis padres, aunque sé que te van a querer mucho, deja no más que te conozcan. No te preocupes, tengo un piso, de mi propiedad, y ahora está desocupado, te va a encantar.
Al día siguiente, Julia llegó a verla. Las dos amigas se abrazaron con fuerza.
—Hablé con Gustavo, le conté de mis temores, temores que disipó al asegurarme que viviremos aparte, la verdad, nunca habíamos tocado el tema, fuiste tú quien encendió las alarmas.
—Eres muy linda, Margot, y yo me alegro por ti, aquí encontraste al amor de tu vida, y sé que te hará feliz. ¿Sabes? Quisiera que te quedaras, pero sé que no es posible, me sentiré un poco sola en este pueblo, eres la única amiga que tengo, pero, no creas que te escaparás de mi tan fácil, iré a visitarte muy seguido ¿y quién sabe? A lo mejor encuentre mi media naranja allí.
—Lo encontrarás, amiga, eres muy guapa, y una gran mujer, cualquier hombre estaría orgulloso de estar contigo.
Durante los siguientes dos días, no volvieron a hablar, tiempo que aprovecho Margot para ultimar detalles, recordó que aún no había renunciado a su trabajo, al menos de forma oficial, así que sin pensarlo mucho, agarró su bolso y salió dispuesta a hacer esa diligencia, camino despacio, podía coger un carro que la llevara más rápido, pero prefirió caminar, así ordenaba de una vez sus pensamientos, además no estaba tan lejos, más tarde pensaba encontrarse con Gustavo, y con Julia, además de ultimar algunos detalles del viaje, irían a mirar, la nueva colección de vestidos de novia que llegaron al pueblo, había quedado de encontrarse con ellos en la cafetería de siempre, una vez hiciera su diligencia. Sin saber por qué, había empezado a ponerse nerviosa, algo en el ambiente, presagiaba tormenta. Una hora después, ya estaba libre, y encaminó sus pasos hacía la cafetería, refugio de su amor, aunque no podía quitarse el nerviosismo, tenía el presentimiento de que algo malo iba a pasar. Cerca, a unos cuantos kilómetros, estaba el volcán, al que le tenía pavor, y del que no quería recordar su nombre, muchos años atrás, contaban los viejos, entró en erupción, ni ella ni sus padres habían nacido, en aquella ocasión, casi destruye el poblado, a lo lejos, como una maldición, se escuchaba las notas de un tango, una melodía triste y melancólica que ahora sonaba como una burla. Miró hacía el volcán, una pequeña columna de humo subía desde la boca del volcán, instantes después todo fue un mar de cenizas, la lluvia empezó a caer, y la tierra a temblar, miró alrededor, todo se sacudía, la gente corría sin rumbo, algunos gritaban, querían huir del terremoto, los edificios se balanceaban, un árbol cayó cerca, buscó refugio bajo una columna, era el caos, a lo lejos se escuchaba las sirenas de los bomberos, algunas edificaciones se venían abajo, un perro ladraba sin saber qué estaba pasando, las calles cubiertas de ceniza, muy cerca el llanto de un niño, y su madre aterrorizada, buscaba un refugio seguro, donde esconderse, las vidrieras de las ventanas estallaban, gritos, rezos, locura, ruidos subterráneos,voces invocando a Dios, casas derrumbadas, el pueblo quedó a oscuras, la mitad ya destruido y los minutos se volvieron eternidad. Fue como mirar una película de terror, pero en directo, fueron los dos minutos más terribles que Margot vivió, pero que le parecieron horas, instantes después, todo había pasado, solo se sentía réplicas ligeras, y la ceniza que se aposentaba encima de todo. Margot salió de su refugio y su mirada abarcó la calle, casas desplomadas, escombros en el piso, y la gente corriendo desconcertada, reclamando a sus seres queridos, muchos de los cuales yacían bajo una pila de escombros. Quedaba en el ambiente, un extraño olor, como a azufre, caminó entre las ruinas que dejo el terremoto, a su alrededor, destrucción y muerte, pensó en Julia,su amiga, y en Gustavo,el hombre de sus sueños, que deberían estar esperándola en la cafetería,"ojalá estén vivos" murmuró. Como pudo, caminó hacía la cafetería, de repente, una figura emergió de la oscuridad. Era su amiga, Julia, llegaba demudada. Su rostro estaba pálido y gruesas lágrimas empezaron a mojarle la cara. Su voz temblaba… —"Margot, lo siento…", dijo. —¿"Qué pasa?", preguntó Margot, su voz llena de ansiedad,como presintiendo lo peor, Julia respiró hondo antes de responder. —"Gustavo…" Margot se quedó en silencio, una palidez mortal, cubrió su rostro, sus piernas temblaron, sintió que la oscuridad la invadía,se desmayaba,su mirada vacía, "—¿Y…?", preguntó finalmente con un hilo de voz. Julia negó con la cabeza."la abrazo fuerte" _"lo siento, Margot, Él no sobrevivió".
FIN
Un amor que germino en el dolor,en un dolor que mata y que redime,
triste y melancólico como el cadaver de una rosa. Fue la sombra pálida de un sueño,
de un sueño que hoy viaja hacia el olvido,agonizando en las praderas de rosas moribundas.
KIN MEJIA OSPINA
Poeta

Poemas :  Peca de bonita
Serán esos ojos o esa sonrisa pícara, que tanto me gusta, tengo unas ganas inmensas de estar a su lado, quizás será esa forma especial de ser, la verdad no sé qué sea, pero la que me gusta peca de bonita y a mí me trae loco.

Te puedo escribir poemas, me puedo inventar un acorde de guitarra, para cantarte esta declaración, pues por esa sonrisa, yo podría darte lo más caro que tengo que es mi libertad, y es que me gustas tanto que pecas de bonita.

Cuando caminas entre la gente, tu resaltas como la flor mas bonita, y es que no tienes idea, de lo que has provocado en mí, y es que esos labios de miel, me invitan a probarlos, con esos dulces labios, pecas de bonita.

Y es que te miras tan bonita, cuando sonríes, que a mi corazón enamoras, ya estoy en las nubes, por ti amor mío, pues tengo unas ganas inmensas de abrazarte y poder cuidar de tus sueños.

La que a mi me gusta peca de bonita, solo con verla sonreír, suspiro de amor por ella, mi corazón no puede evitar latir por ella, y es que la que a mi me gusta peca de bonita.

Si fueras poema serias uno del “Poeta Del pueblo”, con ese hermoso poema convertido en canción, bailarían los caballos del “Rey Del Jaripeo” y es que la que a mi me gusta peca de bonita.

No tienes ni idea de lo que has provocado en mí, quisiera ir a buscarte para poder robarte un beso, para poder abrazarte y poder dormir entre tus brazos y es que me gustas tanto que pecas de bonita.
Poeta