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POR EL ACANTILADO FANTASMAL
Suspiros extendían al viento sinfonías, porqué me fui haciendo destino, destejiendo los otoños de una hoja, en la hora del invierno fuera, de la blanca noche de la nieve, en las flores del vaivén desventuradas.
Ilusionado clamo candoroso de la joya, ramas de sol astillas de luna, cánticos de estrellas y recuerdos, en el himno enamorado de los sueños. ¡Qué tiernos se borran y deshacen!. En el vuelo de una almohada adormilada.
Cristalino exclamo temeroso de la espera, hecha del delirio de un suspiro, con el idioma de un latido luminoso, en la fuente palpitante del instante, eco entre la luz enmudecida, humedecida mariposa que calla lento.
En éstas que te escribo, páginas doradas. ¡Qué se adhieren al olmo herido!. ¡Qué marcan las ventanas impaciente!. Incandescente del sonoro color frío, están las violetas de vírgenes alas, con la tempestad que se marchita.
Por aquéllos que dibujó, mieles paisajes, con el alba perfumada de murmullos, que pintaron al agua con sed amantes, sedas sanguíneas del alma sanas, latidos detenían al pecho enamorado. ¡Del hambre cándida del infinito ilusionados!.
Por Ser El Acantilado Fantasmal Acantilado.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Tres y dos no es solo una suma, también es la actitud de una vecina que con sus tácticas viene a quitarme la calma que mi corazón tiene.
Esa chica a quien nadie la detiene anda por ahí con el pelo suelto, con un sin fin de meneos de su cuerpo esbelto, caminando a solas sin mirar pa’ el lado.
La veo a diario desde mi ventana cuando ella cruza la acera y con su tierna mirada me dice tantas cosas, sacándome las canas, y por ello, no se siente abochornada.
Esa chica sabe como a mí me gusta, y no pierde el tiempo, a ella nada le asusta, continua con sus intenciones de conquista para obtener el afecto del que está desprovista.
Julio Medina 31 de octubre del 2013
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Poeta
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A VOLTA POR CIMA
Devido ter tido medo de tudo Aprendeu a de nada ter medo
Por tudo nunca não ter ansiado Quando tudo teve nada mudou
Ao sentir tanto de menosprezo Calado soube esperar o apreço
E enquanto de todos apanhava Aprendia como era sobreviver
E em meio aos falsos vencedores Ele demonstrou que nunca perdeu
“A felicidade provém do íntimo, daquilo que o ser humano sente dentro de si mesmo” Roselis von Sass – www.graal.org.br
www.hserpa.prosaeverso.net
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Poeta
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ESPIGADO PRETÉRITO
Como mil trigos del que suelo nombrar yo atigrado campo y a quién muchos ven amarillento. ¡Porqué es amar y llanto el suelo cultivado!.
En el fracaso pretérito espigado. Fracaso. Pretérito. Espigado.
Y del bien perdido en la sequía. ¿Qué nos espera sino hambre, abusos y explotación?. ¡Oh, sed del agua misma seca!.
Sentir que en ello apoyo. ha de estar raudo. Antes olvidara el hielo, de darnos frío.
Esta historia ya se sabe. por el sabor que pesa pasando. en el pesar al pasar sabiendo. ¡Insípido el pasado espinado todo ahora!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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G A L I L E O Autor : José Joaquín Ortíz. ( Soneto ) Colombiano
G A L I L E O
En alta torre alzado, en noche umbría, el ojo armado de su activo lente, revuelta a Venus la serena frente, a Galileo absorto se veía. El astro en tanto en órbita corría de vivísima luz entre un torrente, y el viejo, en su balanza omnipotente, su volumen y fuerza audaz media. Los ángeles del cielo que lo vieron del planeta seguir las claras huellas, por un simple mortal no lo tuvieron; y él dobló su rodilla a las estrellas, porque sus ojos de águila leyeron el nombre del señor escrito en ellas.
José Joaquín Ortíz ( Colombiano )
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Poeta
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Galbana...Insolente
Avanza el gris por el verde de la calle bajando al cielo su amarillo grillo de una amarga noche de verano venenoso comerciante hueco haciendo ácido al otoño implacable usurero rastrero interino sobre las oleadas de las nieves muertas entre los líquenes blandos siendo desmelenados desfiladeros que destejen del dolor las pesadillas en las plumas lanas del pálido suburbio con el racismo del cemento agrietado que sabe dulce despeinando sueños por la indignación del humo viejo que dice ser único divino puro espiritosa infernal cicatería del insomnio al infiltrarse petrificando al banco por el saqueo vaticinado midiendo al resplandor cenizas de las espinas raras semillas ralas de las naranjas desayunando insectos de las guadañas marchitando inviernos de las hierbas de los libros que nada duelen al pobre analfabeto del nuevo olvido seca la arrogancia del fantasma indecoroso de los círculos escogidos de los gusanos divinos fatuos disolutos respirando platos lilas desnutridas aguas tibias despellejando al desparpajo sembrando calamidades mercantes entre los aburridos vientos temblorosos maridaje montaraz aletargado del hipócrita leyendo en la comida las míseras monedas de las hambres del alambre lumbres pantanos arteros ilustre réquiem del incauto añico frangible icono del clavo barato insolente haragán.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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En cada día de mi vida, tú estás presente, estás en mí, es una sensación que no ha cambiado, no va a cambiar... por todos los nuevos instantes y motivos conque te fundes entre los espacios noctámbulos y el sueño mismo… entre el manto de la aurora y cada ocasión que respiro, estás en mí, porque tú conseguiste que yo así lo quiera…
No podría precisar desde cuándo y de qué sutil manera te mentiste entre mi piel, corazón, cerebro y deseos, tampoco el orden, pero allí estás y aunque en ocasiones no estés cerca y no tenga besos frescos tuyos, que calmen esta demente sed por tu boca, te tengo presente, te deseo, tanto como respirar, soñar, como encontrarme en tu mirada.
No importan fechas, razones e incluso detalles, tú sabes, lo que creo de los formalismos y las camisas de fuerza, no podemos racionalizar esto de seguir escapando a la cordura para reinventar encuentros, escapes y toda la fantasía de ser pareja, de mantener esa exquisitez de enamorarnos como un verbo vital que urge por esta creatividad que no cesa…
No podría imaginar censura alguna a esos detalles tórridos que se vuelcan, erupcionan sin más, rompiendo esquemas, explosionando el disfrute de todos los espacios y manjares, en un torrente escandaloso que fluye sin horario alguno, es que estás en mí hasta en mi subconsciente, en mis sueños, que tienen réplicas exquisitas, cuando te añoro despierto...
Estás en mí, como aquellas notas del grupo de cuerdas inundando el salón y nuestros espíritus, enterneciendo el alma como tu sonrisa cada mañana, bálsamo que acaricia sin roces y que invita a estar en ti, así… como hiedra, rocío, como lava… como tenue luz, llevándote colores y distancias, llevando alegría, como espasmo estremeciendo toda tu piel y tú misma toda…
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Poeta
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TRASHUMANTE
El instante ha tocado las alas del violín, que llena el aire de alfombras en los frutos, de las miradas saladas perennes flores, abriendo el vientre efímero del pasado, en las manos invisibles del pecado.
Trashumante. ¡Oh!. Trashumante.
En los portales imposibles del pescado. Está la ventana murmurando soñada. En cada vela en cada esquina encalada. Viento de acero bicicletero, mientras, enrojecen, los deseos saltando las paredes.
¡Oh, trashumante!. Trashumante.
Escondido entre los sillones bajo un zapato. En el techo que se bebe al tiempo. Donde el mar es apresado con un dedo, de dulce lamento, en perdido pañuelo, hecho entre la sábana un sábado.
¡Sí!... Trashumante, trashumante.
Empeñado en ser algodón, carguero ligero, de trenes desesperados con los bosques, al desayunar venados, las mismas letras. ¡Que toman las palabras y las borran!. De los últimos delfines que las escriben.
Trashumante. ¡Sí!. Trashumante.
Bajo el rojo del cabello azul del caballo, amarillo del negro colibrí, con la blanca, sonrisa del perfume, al correr las grises, cortinas del sol, al bañarse las alfombras. ¡Con la voluntad de las nubes desnudas!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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CLAROSCURO Un silencio de llanto chorrea en mi ventana, el viento hace más fría la noche del invierno, Mi perro se acurruca lamiéndome el zapato mientras yo intento versos para pasar el rato. Enciendo un cigarrillo por complacer al vicio y pretendo que el humo me caliente las manos Un tango nostalgioso se me pega al oído haciendo más pesada la sordidez del cuarto. Solo me fañta el hambre para enmarcar el cuadro, de tanta mishiadura, se me borró el ombligo
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Poeta
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APETENCIA CELESTIAL
Y Es Por Esos Surcos Del éter En letras Dónde van Los Ojos lilas Inéditos verdes Anónimos grises Por el mar tranquilo De las higueras vecinas De jóvenes lluvias cazando Al campo con unas sonrisas Por las heridas arenas del grito Horizontal de los avernos parados En la pared paradisíaca de los olvidos Que se agitan en la boca de la nieve rosa Volcánica y tejida con una leve brizna núbil Entre el sueño vertical menos gris blanquecino Con la espada que nada escudándose desnudándose Con la flor del embeleso amarillento de tres langostas Al estar despiadadamente soñando el pan duro modesto En la dulzura de un cangrejo acongojado por un anochecer Silvestre como las plumas Del ciprés rojo meditando En la mirada gris mañana En la pesada tortuga luna Que naufraga veloz visual De la mano ardiente vivaz Del corcel de dobles aguas Del jardín de los lamentos De un lago árido recuerdo Por el vuelo de una pluma Por los sueños gramíneos Por las cosechas gloriosas En las espinas pecadoras de los baños en Las gotas pelirrojas de los leños años en Los cánticos ligeros de los pisos luces en Los pórticos ladinos de los escombros en Las sandalias frenéticas de los caminos hoy Porqué las horas lloran sus arenas de mano impía Entre las tétricas limosnas de los claveles tempranos Entre los ojos de las ilusiones fugitivas caracoleando Las siluetas inquietas de las músicas espirales ligeras De la apetencia madera y estrella y anhelo y destino infinito...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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