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ANÉCDOTA INEFABLE
Esto pasó cuando menos lo esperaba. La piedra me soñó petrificado. Nada sabía el aire ni el agua. El cincel, el martillo, la campana, la tarde, el tiempo... Todos dormían. Menos yo.
Y en ese sueño era piedra. Frontera de nube y almohada. Desperté de noche sobre la luna. Siendo piedra, siendo sueño, sin saberlo. Dormí en el fondo del mar... Sin color. Frontera de roca y esponja.
¿Para qué decirlo?. Nadie lo creería. Y menos cuando se enteran que uno, es un sueño de una piedra.
Y sin embargo, se puede. Aunque solo enamorado, de los ídolos, del amor. Y de las flores de acero. Se puede sentir. Se puede imaginar. Se puede soñar, incluida a la piedra que sueña.
Pues ésto pasa en los sueños. De otras piedras. Cuando nos sueñan. Sin saberlo. Y el aire se humedece de alegría. Y lo que parece deja de serlo. Y al final no puedes contarlo. Completamente... ¡Solo lo inefable, como aquí!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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[img width=300]http://rodrijorda.files.wordpress.com/2013/03/crisalida.jpg?w=630[/img]
Comenzó a tejerse desde el corazón, cuando lo oculté para que no se viera; y se fue hilvanando quimera a quimera, atendiendo sólo a la sinrazón, escuchando sólo la razón primera: ocultar mi alma tras de un armazón. Y que nada lograse que otra vez sufriera.
Y busqué la seda de muchas maneras. A mí alrededor, fue gente tan válida, quien tejiendo conmigo la cápsula cálida, fueron construyendo para que tuviera mi gran escondite, la nueva reválida. Y así de esta forma porque no sintiera, acabé viviendo como una crisálida.
Y ahora, oculto tras esta envoltura, soy sólo interior en un mundo aislado. A veces oigo voces en el otro lado, voces que reflejan risas o amarguras, palabras que en mi son sólo pasado. Que ya nada siento de aquella locura, o es que nada siento de nada animado.
Pero en el oriente, cuando el sol se inquieta por nacer y tomar en el cielo altura, al trasluz del capullo veo una figura. Y me vuelve un nudo que mi pecho aprieta. ¡Hay alguien que mira por una abertura! ¡Hay alguien que quiere aumentar la grieta! Y sacarme de esta cómoda amargura.
¡Sigue! ¡No te rindas! ¡Rompe esta falacia! Que el mundo no es mundo sin lluvia y tormenta, sin frío y calor, sin amor o afrenta. Sin sus acomodos y sus acrobacias. ¡Ven! Araña mi máscara con tanta eficacia, y deja desnuda mi alma, que sienta, que sólo con vida la vida se sacia.
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Poeta
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SONETO ACRÓSTICO Autor : Antonio Bastidas. ( Ecuatoriano ).
A DOÑA TOMASA VERA, ESPOSA QUE FUE DE DON JUAN BORJA, GOBERNADOR DE POPAYAN, Y A SU TEMPRANA MUERTE, QUE LE EXPRESA ESTE ANAGRAMA DE SU NOMBRE; NACE Y MUERE ROSA; Y PUBLICAN LAS PRIMERAS LETRAS DE ESTE.
S O N E T O
N o rompe aún el botóm, cuando desvela A la atención la rosa, y la aprisiona C on nieve, que aun oculta no blasona, E n la grana, que aún vírgen encarcela.
Y quien aún tierna triunfa, en vano anhela M ayor trofeo, en púrpura y corona, V ano, si del vergel bella Amazona, E n flechas de oro al vencimiento vela.
R inde en fin, mas al punto que avasalla, E n su oriente ¡ay dolor! su muerte halla, R uina del sol, envidia de su lumbre;
O y, pues, Doña Tomasa, de su cumbre (H) S e ufana flor. Mas ¡ay! que, lastimosa, A l vivir nace y muere como rosa.
Antonio Bastidas ( Ecuatoriano ).
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Poeta
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Hay cosas que no deben de saber tus manos. A donde vamos juntos no existen monotonías. A donde vamos juntos nunca hay espacios. A donde vamos, tú eres el camino y calmas estas ganas de tus cuerpos fugaces.
A donde vamos todo seca, todo inquieta, todo se quita, sin ella.
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Poeta
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MEMORIA DEL POLVO (Experimental Neosurrealista)
Natural de la tierra en los surcos del agua en las esquinas. Del viento. Del cielo. ¡Misteriosa!. Frontera nocturna De Las olas Tatuadas en las nubes.
¡El polvo recuerda su polvo!.
Porque al desnudar al tiempo se llega tarde, a la cortina de las nubes dentro, de la noche vestida de verde, sin rumbo, cenizas de nieve, amarilla, la sonrisa, que vive fuera de la fosa, con el terciopelo del olvido esbelto.
Por el complicado sistema de diques, estanques y canales, que atienden los más mínimos sentimientos, del suspiro, cuando está demasiado duro, y enfriarlo cuando está caliente, bajo los dedos, y sus compuertas y depósitos.
Del mismo modo, que su actitud hacia la muerte, es una clave, para comprender las brumas, escalonadas junto a sus hermanas las sombras, demostrando la existencia de la luz, que mantiene sus restricciones a las pétreas retinas.
Con el rostro nuevo, de los viejos versos azucarados, con los limones salvajes inquietos. ¡Por los cántaros llenos de sueños!. En el polvo que muere confuso.
Con los ingredientes invisibles, que entran en la fabricación, de la salida, de la vida del cuerpo, que ha saltado el aliento, en un esfuerzo gigantesco, para comprender, que el polvo es solo polvo, en la memoria, liberado de los caprichos, de la producción natural, que sirve de garantía a las divinas especificaciones.
Del control de calidad, del olvido, de todo lo negado, de todo lo callado, de todo lo omitido.
El ser, del engaño un privilegio, del embuste glorificado. Al atardecer. ¡Qué viejo reaparece!. Como el ganado, de siglos, con la ruda voz de los milenios, del tiempo de sol a sol, solo pasando.
¡Del polvo de la vida recordada, al polvo de la muerte olvidado!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Hay un lugar que no hemos recorrido, inciertos pasajes de brevedad o hastío. Tú enojándote de todo, yo preocupándome no tengas frío.
Ese lugar intranquilo pide a gritos muertos nuestros gemidos mientras inhalo cada uno de tus cabellos, voy marcando el camino.
Frío necio que en tu cuerpo no distingo, andante augurio de eternidad y sol y sed y ella, toda ella que violenta todos mis rincones.
Hay un lugar aquí, usado, pero esperando.
Roberto Ávila.
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Poeta
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Não vou forçar o destino a me dar o que nele não está escrito. Sou mulher... Tenho minhas armas Posso induzi-lo Quero seduzi-lo Manipula-lo
Ele vai querer Vai me presentear Me levará as alturas e meu presente vai me dar.
Sou mulher... Meiga... Sedente e desejosa Quente e graciosa Não é o destino quem vai me parar.
Enide Santos 03/01/14
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Poeta
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E no jardim do Criador agora é noite de primavera. O seu negro véu funde-se com o brilho da lua.
Na escuridão, todas as flores. tem as mesmas cores. Em surdina, eis o som da criação. ouve-se os risos das flores, trazidos pelo vento. impulsionadas pelos ruídos das folhas elas dançam a melodia da vida.
Elas banham suas pétalas com orvalho e com suas raízes trazem o calor do solo, em cor de estrelas e de sombras procuram-se e encontram-se pelo aroma.
O vento já não mais vazio está, dispersa sêmen de flores no ar E é desta gestação que surgiram às forças da nova ocasião.
São as noites que segredam toda a alquimia que a primavera vesti de dia.
Enide Santos
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Poeta
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Para não ouvir o eco que ressoa de meus pensamentos e quanto mais sinto as lágrimas, mais tenho pena de mim.
Os anos se passaram muito de mim levaram Mas meus pensamentos estes só aumentam
É como uma obrigação que diariamente tenho Agora tenho mais... Tenho mais tempo para pensar pensar em mim Só em mim o que foi ou o que será.
Enide Santos
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Poeta
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Faça uma poesia para mim? mas não diga coisas triste fale de coisas alegres para que eu possa sorrir.
Faça uma poesia para mim que fale da esperança quando ela, consegue a tudo resistir.
Faça hoje mesmo uma poesia para mim Busque nos encantos da natureza o verdadeiro significado da beleza
Faça uma poesia para mim e conte-me que um momento pode significar todo um existir
Vamos lá!
Faça uma poesia para mim Sei que mesmo em meio aos escombros os seus olhos podem encontrar algo de bom para fazer reluzir toda a poesia que em você pode existir.
Faça a sua poesia para mim.
Enide Santos
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Poeta
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