Sonetos :  Autosabotaje
Ya basta de condenas impuestas por mi mismo;
no acepto letanías sembrándome dolor
ni quiero agorerías de interno acusador;
ya basta de cadenas vertiéndose en cinismo.

Luchando en las arenas del viejo conformismo
me asedian apatías que dejan mal sabor,
me atacan baterías de fuego abrasador,
me cubren las gangrenas que evocan masoquismo.

Y es que la voz que escucho no dice nada bueno:
del auto sabotaje soy víctima paciente,
tal vez falta el coraje de ser mi confidente.

Volverme diestro y ducho de ambages de galeno
buscando la solvencia de aquesta situación
es pues la referencia, tal vez la solución.
Poeta

Poemas de introspectíon :  Hipocondría
Dolores que se vuelven amigables
de tanto soportarlos de continuo
que cuando ya se van los extrañamos
con cierta dejadez de masoquismo.

Dolores que te lanzan a un abismo
de suerte que la muerte se avecina
queriendo ese consuelo naufragado
en aguas de torrentes tumultuosos.

No sé si este dolor es impaciente
o si es que siendo yo el impenitente
no puedo ya pensar en otra cosa
aparte de ésta pena muy curiosa.

Me duele hasta pensar en nimiedades,
dejando de pensar me duele el alma
así este acompañante tan leal
me sigue a todas partes todo el tiempo.

Dolor que me acompañas tiernamente
aleja de tus garras mi simiente.
Poeta

Sonetos :  Amor clandestino
¿Es pecado; Dios mío, el quererla besar?
Con su talle de musa, con su boca de rosa
y esa voz con que acusa su tersura fogosa,
sacudiéndome el frío con tan sólo pensar.

¿Es pecado que el río se retire hacia el mar?
Cuando miro su blusa me parece una diosa
que mi abrazo rehúsa con malicia preciosa
y en mi tímido hastío se me quiere espejar.

¿Es pecado que el agua riegue surcos en flor?
En sus piernas bruñidas y en sus ojos lluviosos
se detienen las vidas de dolores cargosos.

Y en su vientre de fragua se acrisola mi amor
cada vez que el destino nos da tregua y razón,
allanando el camino para nuestra pasión.
Poeta

Poemas sociales :  El hambre
El hambre es alimaña;
en la pobreza crítica ella mora,
allí es donde se ensaña
y todo lo devora
y el brillo de los ojos descolora.

Es un padecimiento;
tortura eternizada en la demora
de un plato de excremento,
y un niño que atesora
basura aderezada con la flora.

El hambre es una furia
que roe sin piedad el firmamento,
transforma así en penuria
el goce del momento
y todo buen y sano esparcimiento.

Es bestia indetenible
el hambre que se cuela impertinente,
trocando en inservible
el sueño pertinente
que escapa de los pliegues de la mente.

El hambre es una llaga
que aleja raudamente la terneza;
llamita que se apaga
y mueve a la pereza
y baña con su fluido la tristeza.

Es una circe insulsa
el hambre que esclaviza como diosa,
es flama la convulsa
maligna y perniciosa
que al cuerpo agrede parca y alevosa.

El hambre es delincuente,
pariente despreciable de la muerte;
es quien derrumba el puente
que al reino de la suerte
conduce al hombre cuando se hace fuerte.

Es fiera destructora
el hambre que revierte una promesa,
es llanto a toda hora
con lágrima que espesa
un sórdido lamento aquí en la mesa.

El hambre en los hogares
se viste propiamente de destreza
y llena los altares
con ansias de grandeza
que luego se transforman en pobreza.

Por ella una fisura;
que se abre cual herida despiadada,
corroe con premura
la paz en la mirada
de un niño cuyo sueño es de bandada.

El hambre es la condena
por una cruel sentencia publicada.
Es miedo; que da pena,
de estar en la velada
dolida, quejumbrosa y lastimada.

Con ella la cultura
esquiva toda regla impunemente.
El hambre es sepultura
que entierra totalmente
valores y auto estima de la gente.

El hambre es pensamiento
que cubre plenamente el orbe todo;
es hórrido tormento
creado por el modo
en que la sociedad busca acomodo.

Con cara de cemento
sonríe taciturno y devastado;
mirando al pavimento,
el que ha sido golpeado
por un destino avieso, sin bocado.

El hambre es el planeta;
pues cada quién es criminal inerte:
buscando como meta
el beso de la suerte
se olvida que es esclavo de la muerte.
Poeta

Poemas de esperanza :  Tercera edad
Encadenado a las agujas del reloj
estás menguando con el paso de los años
y esa energía tan briosa y necesaria
que manifiestas con sobrada algarabía
se desvanece lentamente en mil arrugas.

Y largas son todas las horas que subyugas
y son tan cortas las auroras que te quedan
y son tan pocas las jornadas que te aguardan
que ya no queda más remedio que vivir
¡Vivir en serio, con las ganas del osado.!

Vivir dejando la pereza en el pasado,
con la certeza de gozar cada momento
con el asombro del que todo lo atesora
con la sonrisa del que logra su objetivo
con la humildad del que, por fin, algo ha aprendido.

¡Vivir el sueño que guardabamos dormido!
Poeta

Poemas surrealistas :  Laberintos
Laberintos

El infinito regodeandose de ausencias
se desnuda en la esfera limitada
y un laberinto de aritméticas promesas
se construye en el polvo del destino.

Cuando aullan los lobos a las lunas
se corrigen los halos de la historia
Cuando brilla el maullido de los gatos
los roedores se bañan de miserias.

Las luciérnagas, estrellas de praderas,
con sus luces alumbran el camino
y no hay llanto que no traiga algún consuelo
y no hay calma que no traiga una tormenta.

Los silencios esconden alaridos
las sonrisas esconden duras penas
y las rabias se muestran manifiestas
cuando el miedo remueve sus cadenas.

Laberintos indulgentes que convidan
a quedarse encerrado entre paredes,
laberintos tenebrosos que intimidan
deteniendo los relojes del espanto.

Laberintos en las mentes prodigosas
que descubren tantas leyes naturales,
laberintos en las mentes fragmentadas
que destruyen esperanzas conflictivas.

Laberintos que eclosionan de miradas
taciturnas, irrequietas o dolidas,
laberintos que se forman inclementes
en los sueños e ilusiones despedidas.

Laberintos extraviados en el limbo
de memorias sepultas en la arena.
La tristeza barbechada en un suspiro
que desteje su ovillo contingente.

Y la gente
esta gente que parece perseguirse
caminando presurosa en las aceras,
laberintos de ciudades en desorden
caotizadas por la sobrepoblación.

Y es constante la palabra que desmiente
el poder de la nueva comunión
laberintos que laceran los instintos
descubriendo los secretos del panteón .

Infinitos que regresan a la mente
como ideas que no tienen solución
entre tantos laberintos imprudentes
que se hacinan y amontonan sin parar.

El infinito se retuerce en sus ausencias
y las sombras acompañan a sus cirios.
Los delirios de grandeza ya no importan
pues no cumplen su función epistolar.
Poeta

Poemas de amor :  Tu recuerdo
Dentro,
muy dentro de la piel,
más allá de los órganos
más allá de las células,
donde los fotones
del alma se aglutinan
forjando mi entendimiento:

¡allí conservo tu recuerdo!
Poeta

Duetos :  El ogro y la niña
-¿Sería tan amable de darme una moneda?
Es tarde y hace frío, no para de llover,
me asusta aquel mendigo tirado en la vereda,
la panza me hace ruido, no tengo qué comer.

-¿Cómo es que me molestas? Dinero no me queda
y llevo mucha prisa pues tengo que correr;
no quiero detenerme, la vida se me enreda;
si pierdo mi trabajo me bota mi mujer.

-Disculpe por favor, no quise ser cargosa
los chicos; casi siempre, sabemos molestar.
¿Me acepta un regalito? Hoy encontré esta rosa
yo sé que a su señora la flor le va a gustar.

La niña lo miraba sonriendo deliciosa,
el ogro frunce el ceño y se apresta a replicar:
-¡Ah infanta descarada!; ¿qué rosa ni qué rosa?
y ajándole el retoño, comiénzala a insultar.

Pequeña y aterrada, temblando por el frío,
con lluvia en sus ojitos la niña respondió:
-¿Por qué rompió mi rosa? Era un regalo mío,
la flor era tan bella y ahora se murió.

La niña desvalida, mojada y temerosa
observa con espanto al viejo malgeniado,
pero es ya tanto el hambre; que llora neblinosa
mientras el hombre engulle; un nudo, consternado
y lágrimas asoman de su alma tenebrosa
que ablandan; poco a poco, su duro corazón.
El viejo; genuflecto, al fin entra en razón.

Carita sin sonrisa, de ojitos inundados
estira su manito rozando con su miel
al rostro del buen hombre que oculta, avergonzado,
los restos de la rosa, molida en el papel.
Sutil y con ternura desarma su pasado
vibrando, entre sollozos, le cuenta con temor,
y esconde su mirada rasgada de dolor.

-Mis papis hace un año, al cielo se han marchado,
mis días son oscuros, amargos como hiel,
me duermo en este saco, mugriento y remendado
el frío me castiga, helándome la piel.

El hombre entre sollozos, dolido y enfadado
con este mundo horrible, con este mundo cruel
se sienta y bisbiseando trata de hablar pausado
y entre tartamudeos le da un abrazo fiel:

-No llores niña linda, no gimas por favor,
si quieres yo te llevo cargada a mi vergel.-
Extiende los bracitos, donándole su amor
y cual su hija fuera; se va a vivir con él.
El ogro ya no es ogro, poniéndose a cantar
la carga entre sus brazos, llevándola a su hogar.

tonisan
Denn
Poeta

Poemas de alegría :  El mar de la escritura
Buscar en el mar de la escritura
desde un sinuoso oleaje de palabras
que forjan realidades invisibles
bañando las orillas del recuerdo.

Buscar entre pielagos de signos
el rumbo que defina los destinos
del hombre y la mujer y sus caminos
sembrados de retórica serena.

Y hallar en el silencio los tesoros
del habla meditada del poeta
del habla declamada del juglar
y el oro y el marfil del buen amar.
Poeta

Poemas de esperanza :  Renacer
Renacer,
volver a empezar
y caminar por otra senda
desconocida
le da sabor a la vida
que es extendida
en las miradas
de una esperanza renovadora
y embriagadora.
Poeta