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Este artículo o categoría puede incluir contenido sensible. ¿Seguro que quieres leer?
Poco sonido… pulmones respiran, “labios” que polinizan la piel…
Un rostro, (pose) a una escultura de la ternura; escaneo de textura, y un palpar lento a un perfil que inmuta…
Ojos cerrados, intermitentes; acariciantes parpadeos… … caídos del mayor deseo.
Melodías (suaves) de voz, enmudecen, se acallan en húmedo (casi frenético) ósculo perpetuo…
Dedos… y sus palmas, todos ellos que se clonan a “una”…
Enredadera de brazos… acorralados, de alfombra a la cabeza…
“Vivo” propio pose “horizonte”…
"Dos"son, uno…
Aliento… perfumado se exhala, grato huele, (y a gusto se bebe)…
Vida que protege y favorece, lo que la luz ahora ve tenue…
De propia luz, un as (una sonrisa descanso)… … eco de eléctricos trazos …
Danza otro posar sobre comisuras… (“preámbulo”)…
Un impulso magnético sella… … en “fundidos” de energía…
¿Cómo se llama este acto?...
“Noche ganada, de a la existencia, un salto”…
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Poeta
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Juegos de sombras debajo de alfombras de verde espesura.
De su cintura nidos de arroyos forjan los hoyos de aguas rellenas.
Sobre las venas de las raíces suaves matices de luces leves.
Sonidos breves como murmullos son los arrullos de la foresta.
Sigue la fiesta con los trinares con los cantares con los chasquidos y los rugidos de los vivientes.
Sombras pendientes de los ramales se configuran como señales de melodías todos los días.
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Poeta
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Vengo de las sombras y voy hacia la albura nací en las tinieblas y muero en la cultura
Con un andar pausado y un divagar distante hacia el olvido voy con paso trepidante.
Hacia el ocaso viajo como hace todo el mundo pero pretendo hacerlo con aire tremebundo.
Jovial y enamorado del alma de Sofía me entrego dulcemente a la pasión que ansia saber de todo un poco saber lo más que pueda y mientras voy dando vueltas sobre otra vaga rueda.
No sé si el tiempo alcanza no sé si el cielo asiste mas tengo como premio este arte que me viste
Y viste lo que viste y vieras lo que vieras el mundo es un regalo y sabias son sus fieras.
Por eso me entretengo leyendo lo que llega tal vez leyendo tanto enseñe al que se niega que toda vida vale tan sólo si compartes
Que toda vida es bella tan sólo si repartes.
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Poeta
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Anillos de humo saliendo de tu boca, palabras huecas aliento de nevera palabras huecas palabras sin sentido que hieren mi latido.
¿Qué idioma es ese en que me hablas si nada nada entiendo de todo lo que dices?
Que idioma es ese en que me hablas aunque hablas con mi lengua yo nada entiendo de todo lo que dices
Y ese bla bla que sale de tu entraña gélido y frío carece de sentido para mi sordo oído.
Es que no entiendo qué quieres de mi vida ni qué pretendes hacer con mi plegaria hacer con mi destino...
Anillos de humo saliendo de tu boca, palabras huecas y aliento de nevera...
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Poeta
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Nadie escoge el cuerpo con el que nace Nadie decide la familia que lo alimenta nadie elige la cultura en la que crece
Nadie, absolutamente nadie, aprende lo que quiere, hasta la adultez.
Pero llega un momento en la vida humana en que todos podemos decidir.
Decidir si creer lo que nos enseñaron sin nuestro consentimiento o desaprenderlo todo y comenzar de nuevo.
Redescubrir el fuego y reinventar la rueda con amor, con pasión y a mi manera.
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Poeta
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Quien me ha querido sabe que soy un pegoste, como una garrapata. Si, como garrapata porque cuando te vas de mi lado, mi cabeza se va contigo
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Poeta
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Resmas de hojas en blanco ante mis ojos, Se alzan sin vida formando rumas de olvido, Cartas que no se escribieron, ahogadas en el silencio del hablar bajito, para mí mismo.
Si, a veces hablo de ti y para que nadie me escuche Mentalmente río, como si estuvieras conmigo Porque te encuentro en cada rincón de mi alcoba Y en la pared donde tu retrato cuelga silente.
Allí puedo sentir tus palabras llamándome: ¡amorcito! Con esa tonada particular que de tu tierra trajiste, Nada quiere cambiar mi memoria, nada; ni siquiera Las cobijas de seda de lo que fue nuestro lecho.
Acariciando esas sedas todavía puedo sentir, El temblor de tu cuerpo al rozar con mis manos Y me aferro a la almohada por el aroma que dejaste Impregnado, al posar tus cabellos en ella.
Delalma 26/06/2020
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Poeta
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Vicio
El tormento de los vicios que incineran poco a poco a los restos de una vida que se apaga lentamente.
Displicente es saberse convertido en esclavo de adicciones entre mil contradicciones y un sinfín de excusas vanas.
Y las llanas mocedades de unos tiempos ya perdidos nos recuerdan las verdades de un futuro de ostracismos y de mil banalidades.
Cuánto vale ese respiro cuánto más la bocanada de humaredas clandestinas y de falsas alegrías de placeres infelices y de vagos malestares.
Prepotente es el pulmón que resiste y que se entrega en su mansa vocación de apilarse de alquitranes disfrazado de cartón.
Y el corazón este músculo cardíaco, no el cantado por poetas, no el de flechas de cupido, no! no es ese el corazón que se encierra en sus ahortas…
Cuando pueda deshacerme de grilletes y cadenas tal vez entonces pueda respirar el sano oxígeno sin el humo acompañante cuál gigante desleal inhumano y placentero
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Poeta
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Jungla pluvial
Las sombras de la noche se deslizan hacia el alba se oscurecen los silencios los rumores de la vida se desenvuelven con las ansias de sobrevivencia desesperante
Es la selva es la jungla es su insidia desplegada bajo el follaje que ondulante se repliega ante los vientos y la lluvia.
Fresca lluvia muy ruidosa es ésta lluvia que desciende de los cielos como cántaros de lágrimas sin ojos.
Y la noche se eterniza con violencia con una oscuridad de mil tinieblas y salpica el orbe todo con sus sombras reversibles y se entrega pulcra y virgen, la foresta, a sus encantos.
Ya no quedan tantos de esos días juveniles en que el mundo todo entero nos cabía en la palma de una mano.
Ya no quedan de esos días nada más que los recuerdos las memorias malheridas por borrosas discrepancias y venenos consumidos por el alma gota a gota resentimiento tras resentimiento…
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Poeta
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Con la vista periférica te noté en la distancia y vestida con fragancia de jazmines y abedules te paseabas entre tules de silencios celestiales.
Parecían irreales las huellas de tus pisadas como desde un polvo de hadas tú flotaras tiernamente y mi mente despejada de incertezas soñaba con las cerezas de tu beso vespertino.
Quiso el sino separar nuestras veredas esa tarde en que las hiedras nos rodearan con su sombra
Caminabas sobre alfombra de discursos impasibles y mi sueño de imposibles se deshizo entre tu andanza. Ya no queda una alabanza a este sueño imaginado la verdad ya estoy cansado de esperar, desesperar y a tu lado nunca estar.
No por eso tu recuerdo se convierte en desacuerdo lo conservo contudente en mi mente y en mi alma que asolada ya de ti no espera nada…
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Poeta
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