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Dime siempre la verdad mi tálamo carmesí irónico colibrí no te quedes a mitad no calles y anuncia aquí... De la vida y del silbido que hoy se reviste el sarmiento del extremo monumento con suspiro oscurecido contra el lento crecimiento.
Mar y calma van unidas allí en medio del salón con una conversación alegre acompaña vidas y convierte en ligazón. Que desde el viaje abrumado se diluye la porfía con ese bonito día y así es hallado en el prado un vaso de leche fría.
José Pómez
Dime siempre la verdad http://pomez.net
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Poeta
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Más justicia.
A veces acudimos a las torres
para escribir las máscaras del lago
que conocen las reglas y lo ocultan
con unas pocas letras observadas,
y se van acercando de repente
a una rúbrica añeja contra el campo
impulsando el instinto de la huella
sin posibilidades inventadas.
Tal vez el resplandor en las almenas
fue el fuego que quemó lo mal escrito
y muchísimo más malentendido
al unir las tres letras otra vez,
el escaso repullo es la tormenta
que atropella el impulso renegado
y con el movimiento vuela el pájaro
acurrucando el nido y sus destrozos.
Sin ellos se cantaba brava lava
sin traba pensativa entre los signos
de la espada y sus trazos discernibles,
y en el escaso y breve instinto alado
venía la sequía de apatía,
la angustia derramada contra antojo
rígido y fraternal encadenado
al impulso salvaje de escritura.
Las risas imposibles retornaron
y fielmente de frente tan sonriente
retoman esa nube lentamente
y el lado lanzador sana y suspira,
se escapa el mundo como un espejismo
entregándote un verso protegido
y escrito para el líder el mensaje
dominando en amparo se construye.
José Pómez Más justicia. http://pomez.net
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Poeta
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Con prontitud
Agradezco que se sirva y conmino escondida al final del catalejo para alegría de los convecinos una solicitud urgente os dejo, bastará que sean de simples pinos; no de hayas, ni de robles, ni caobas, este pedido de diez mil escobas que ha realizado la Reina de Cuba por medio del tesón y en quien el suba reenviando al mundo unido un vencejo.
José PómezCon prontitud @josepomez
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Poeta
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El suicidio de la tarde agoniza lentamente, sobre la vereda solitaria, un latido de pelota va golpeando la pared de los vecinos, que sueñan con goles y gambetas de épicos partidos. La siesta se alarga en los zaguanes que bostezan aburridos, esperando al sol de la mañana con la burla de gorriones y calandrias, al perdedor infalible del domingo
creado 30/09/2014 Catriel Cuestas Acosta
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Poeta
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Desde que vine a este mundo he estado al desamparo, dentro de un bote con agujero profundo; su esparcimiento no paro.
Me trajeron aquí involuntario para caminar este piso; me soltaron al garete diciéndome: -Anda, corre que es un guiso, olvídate de lo primario.
Fallando, tropezando con los pasos míos me caigo dentro lo insensible asustado, constatando lo desconocido cultivo lo mejor posible en este terreno baldío.
No entiendo de lo bueno ni de lo malo, pues las enseñanzas faltaron, mientras los insensatos a quienes señalo nunca su postura cambiaron.
Parece insólito pensar; pero más aun, chocante resulta estar trayendo a quien ni pidió venir a esta selva incontrolable; es cosa de miserables dejarle así descuidado, y luego dar media vuelta y seguir…
Julio Medina 30 de septiembre del 2014
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Poeta
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Fue un adiós el final, de nuestros días, al aliento perfecto de la vida, de nuestro corazón dulce bebida, que alimentaba el fuego en las más frías
tardes de soledad, donde aprendías a tejer del amor pasión cumplida, así en mi despertar de la mentida, perdía de mis sueños alegrías,
sabía presentir que en nuestras vidas se agotaba aquel fuego en que vivías. Y en nuestros corazones, con floridas
ilusiones, pasiones consentidas, tú en tu vaso de cera recogías, el fruto del amor que me pedías.
30/9/14 j.ll.folch Licencia Creative Commons El fruto del adiós por j.ll.folch se distribuye bajo una Licencia Creative Commons
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Poeta
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AL VERTE PASAR. Pasaste por mi lado indiferente, como pasa cualquier desconocido, y te fuiste perdiendo entre la gente despertando un recuerdo ya dormido. Recordé nuestro amor fragil y breve, lo que significó nuestro pasado, y que raro, hoy lo mismo que ayer llueve, y sin saber porqué me he preguntado: ¿En que otros labios dejarás tus besos, quien tu cuerpo de goces ha llenado quien te colmo en placeres con excesos, si en tus horas de hastío me has llorado?. Te vi pasar hermosa, más radiante, en tus ojos la noche aún dormía, ¡como te supe amar en ese instante! mientras en la distancia te perdía. Si algún día mi nombre se atraviesa, y en tu recuerdo quede confundido, si te abruma la duda y la tristeza piensa en aquel que tanto te ha querido. El que luchó por retenerte en vano, el hombre que entregó por ti la vida, al que robaste el sueño de antemano al brindarle tu adiós sin despedida. Inundará tus ojos triste llanto, sentirás que te pierdes en la nada, será tu compañía el desencanto, y quedará un diamante en tu almohada. KIN MEJIA OSPINA.
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Poeta
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Invocas el perdón que no te han dado, y llenas el altar de sacrificios, esperas el placer que dan los vicios, en el duro deber de lo pactado,
se va dejando atrás lo recordado, en un burdo buscar falsos indicios se vuelve sin querer a los inicios; hallando en el altar lo deseado,
la fuerza y el temor de lo sagrado, mas la honra y el honor no son ficticios, no busques más allá de lo esperado.
¿Has visto nunca a caso entre resquicios, que sea la piedad perdón larvado? cuando el abono han sido desperdicios.
28/9/14 j.ll.folch Licencia Creative Commons Perdón Larvado por j.ll.folch se distribuye bajo una Licencia Creative Commons
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Tengo un ocasional comportamiento acerbo pero no significa que me falte acervo, mis hechos, que no caben tantos en bobina son locuras peor que las de una bovina deseo colocarlos, lavar en bacía, han dejado mi vida tan triste y vacía, destruyen tanto como maligno bacilo no se como enmendarlos y sin ti vacilo, mi arrepentimiento da de muerte balido mas no sé si por tu alma pueda ser valido tampoco si me pueda entender un valido mucho menos que entienda un soberbio barón pues ofenderte, amor real, no es de varón, menosprecio, destruyo, boto sin basar, eres tan linda, bella, sol en tu vasar, y yo que te amo te hago pronunciar un basta pues de mis actitudes dices son de basta no demuestran que eres mi ventura vasta; esta inseguridad y celos me hacen basto y dejan opacado mi cariño vasto tan así que al amor onírico y sus bayas hacen que digas hasta aquí llego y te vayas.
Hoy añoro tu amor sublime, tierno, bello extraño en las mañanas tu revuelto vello y deseo tener innumerables bienes para hacer un castillo y así ver si vienes a recoger el amor que llegué a botar y así decides otra vez por mi votar porque en mi lacerado pecho amor no cabe, ven antes, tierna mía, que mi tumba cave, sembraré para ti cariño como hierba, ven mujer, tu que haces que mi esencia hierva ven mi bella, mi cielo, mi doncella sabia ven y dame tu amor, ese amor que es mi savia.
Managua, Nicaragua, Septiembre 22, 2014
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OBCECADO...
Anochece en el triángulo sedoso de la noche, en los dibujos astronómicos del enojo, con las pestañas inflexibles de las piernas, y una lluvia de frambuesas que punzan, que pesan al viento sus cabellos de fuego, en los pañuelos incomprendidos del caballo, con la miel cuando mira el sufrimiento recto, de un suspiro que huele a hierba seca.
Obcecado. Ocioso. Obstáculo opíparo opresivo.
En las tranquilas tinieblas de la solvencia, tríptica y evasiva al hender en enfado, al desagradecer la andanada salubre, en el atardecer arrugada y escarchada, la concha marchita en el jardín del olvido, en los círculos que truenan al otoño azul, por las calles de las dudas exactas intérpretes, en las flores que duelen al invierno suplicante.
Obcecado. Ominoso. Oquedad opulento orco.
Al amanecer como las ventanas en la colina, deshilando los ladridos en los conejos, sin culpa ni envidia sin confín ni reptar, en los racimos de rocas constantes, en los papeles bestiales de las murallas, fragancias de impune fiera conmovida. ¡Hasta en la mañana del cruel consejo!. Del espejo solitario persiguiendo al tiempo.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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