|
|
|
“Limosnas que son fortunas . . .”
De arrebatos imprudentes, López, sin el don de gentes, burdo, sin ninguna gracia, sin saber de diplomacia.
Apostó por “Tron”, su amigo, ¿se echó a Biden de enemigo?, de su mapa lo borró, lo ninguneó, lo ignoró.
Pues, no quería ni nombrarlo, fue último en felicitarlo por su triunfo en elecciones, no era de sus devociones.
Ahora, le estira la mano, pide a Joe un trato humano, quiere le obsequie vacunas, no sé si muchas o algunas.
A mí me parece indigno que esté mendigando al gringo, que el peje ande de pedinche, se me hace arrastrado y pin . . .
Es claro, fue una mentira de Ebrard, su “misión cumplida”, presumiendo antes de tiempo, palabras se lleva el viento.
Lo dicho aquella mañana queda como vil patraña, por su boca muere el pez, de limosnero anda Andrés.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 18 de marzo del 2021 Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
|
Poeta
|
|
|
|
“¿Verdades?, . . . no más las mías.”
No me importa lo que creas, soy un engendro de ideas, locuras, mentiras propias, perversas, jamás inocuas.
Con las que a gente enajeno, mangoneador de lo ajeno, soy producto de mí mismo de mi insano mesianismo.
Soy Castro, Chávez, Maduro, Evo, López Obrador, seguro que a mis contrarios humillo, igual me llaman “caudillo”.
El único “iluminado”, el mayor empecinado, un absurdo intolerante contra el humano pensante.
Aquel que no esté conmigo se convierte en mi enemigo, quien me lleva la contraria que cuide su retaguardia.
Mundo utópico preparo, en la razón no reparo, primero que nada, yo, y luego, al último, . . . yo.
Popular ser populista, populachero, egoísta, “héroe” de carne, hueso, un tramposo asaz avieso.
El charlatán más genuino, un “ungido”, “hombre divino”, que “resuelve” los problemas sin entrar en los dilemas.
Engañador firme, a ultranza, de la fe, de la confianza, de una patria ilusionada que conmigo va a la nada.
En afán, deseo mundano exagerado, profano, de “solventar” situaciones fácil, sin preocupaciones.
Así, voy gestando el mal, resentimiento social capitalizo impasible, prometiendo lo imposible.
Mi obsesión es el poder sin importarme joder a quien se me ponga enfrente, soy mandamás displicente.
Muy yoísta autoritario, egocentrista, falsario, embustero, mitotero, vivo del cuento certero.
Detesto la democracia, su existencia gran falacia, amo el “corporativismo”, bendito sea el “clientelismo”.
Síganme a mí ciegamente, eso les pido ferviente, yo, “me encargaré” de todo, “dirimo” todo a mi modo.
Demagogo al cien por ciento solo vale lo que siento, me gusta erigirme en rey por encima de la ley.
Este soy yo, el “mesías”, un controlador de vidas, factor divisor del pueblo, su desunión bien celebro.
Omnímodo, omnipotente, obstinado, prepotente, a personas adormilo, amodorro, con estilo.
Cada que me subo al podio, fiel credo discursos de odio, timador, falso “profeta”, farsante, llego a la meta.
Bajo una piel de cordero lobo feroz traicionero, busco a la caperucita pa’ comerme a su abuelita.
Al pan pan, al vino vino, llevo agua pa’ mi molino, aunque sean necedades, dogmas de fe “mis verdades”.
Profeso mi apostolado, ando también disfrazado de “bueno”, de socialista, de izquierda, nacionalista.
Doctrinas de eras pasadas, ideologías fracasadas, que han golpeado a humanidad sin clemencia, . . . sin piedad.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México . . . Dedicado a todas aquellas personas del mundo, que se sientan identificados con el contenido de mis versos . . . Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
|
Poeta
|
|
|
|
Las despedidas, siempre son difíciles, inesperadas, otras angustiosas, otras… ojalá no se dieran; ésta es una despedida, entre líneas... porque ese virus terrible, entre las intromisiones aciagas, se deslizó, justo ahora, que la primavera llegaba y todos esperamos el reverdecer, florecer, el milagro del recambio y ni tu nombre: “Milagros”, ayudó a que te fueras fugaz, como tormenta, como la noche al alba.
Con tus tiernos versos, queda tu sonrisa, tus ojos resplandeciendo, de esperanza, como faros en puerto seguro, como vigía, quedan tus sueños cual vuelo de mujer… inundando todo, impregnando todo, todo, ¿sabes?, acá siguen las lluvias, duras, si peligrosas, pero limpiadoras, refrescantes, las rosas tendrán ese sello y más color, ya mismo, en que se abrirán como tu poesía, para acariciar el alma como bálsamo vital.
|
Poeta
|
|
|
|
López debe comprender que, si llegó hasta el poder, fue porque tres presidentes razonables, consecuentes.
Por sobre todas las cosas, incluso las bochornosas, respetaron, sin presión, su libertad de expresión.
Dejándolo hablar, decir de todo, hasta maldecir, “echar rollo” por las calles, en las plazas, por los valles.
Amlo deberá entender, si su anhelo es bien crecer, que logró su aspiración con libertad de expresión.
Gran garantía individual de México, . . . sin igual, por la que creció la patria, que todo humano idolatra.
Debe, el Señor Presidente, dejar hablar a la gente, aunque sean sus “adversarios”, que emitan sus comentarios.
¿Por qué nos quiere callar?, ¿por qué quiere silenciar las expresiones del pueblo, aunque sean de lo más negro?
Aunque lleven un ataque, aunque lo pongan en jaque, deberá lidiar con eso usando cerebro y seso.
No nos lo podrá impedir, que no intente reprimir, ni Fox, Calderón, ni Peña, a él le aventaron “leña”.
El peje no fue vetado, nunca jamás censurado, así, la cosa es muy clara, que mida con misma vara.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 17 de marzo del 2019 Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
|
Poeta
|
|
|
|
“Crecí gracias al abono, soy víctima del ozono . . .”
De la humanidad olvido sobre mí no tengo nido, cayeron ramas marchitas dejen contarles mis cuitas:
Se me ha acabado la vida presagio de una partida soy madera disecada convirtiéndose en la nada.
¿De qué me sirven mis brazos si perdí sus verdes lazos?, si están todos bien resecos, contaminados y chuecos.
Soy un palo disecado de corazón ahuecado, ya no sé lo que es bonito mis entrañas son un mito.
En vías de extinción, que es gris, me pongo blanco sin gis, esa ausencia de color negro pinta mi dolor.
Así, sigo aquí sembrado, soy un ser muy desolado, ya no conozco ni el agua, hierve sabia, lenta fragua.
Raíz de suelo polvoso, tronco agreste tembloroso convertido en una vara, percha de forma muy rara.
Yo fui un árbol, el más sano, corteza de cortesano, hoy, . . . soy estéril vil migaja solo espero mi mortaja.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Dedicado al Sr. Contador, Jaime Avalos Valdez La Conchita, Zapotitlán, Tláhuac, Distrito Federal, México, 04 de abril del 2013. Reg. SEP Indautor No. 03-2013-051712171201-14
|
Poeta
|
|
|
|
Ángulosos angulos Pirámide historica Alineación cielo y tierra con el rey sentado en su cuspide solar
El dolor emerge sin inmunidad sus lagrimas derrama Se oscurece el cielo en tromba llueve antes de llegar la calma
La esperanza en el sueño un horizonte que habla Los muertos declaman una oración ancestral que gobierne la unión de las almas en la andadura del fuego que abrasa
Un te quiero que danza como ruiseñor en el corazón de los amantes El lago que desborda inunda el verdel La tierra infectada volverá a prender como el amor se resiste a morir de sed
Protectores cercan la piel para que no atravieses los jardines de los que no has de beber El circulo se cierne en un renacer ante un precipicio que señala el vacio pero un puente milagroso surca sobre él
17/03/2021 ©Dikia
|
Poeta
|
|
|
|
Cien días de tonos muy grises, el país sin directrices, impera improvisación, ineptitud, sin razón.
Son cien días del Presidente que vive engañando gente, que, a puro “me canso ganso” se la pasa, sin descanso.
Va un resumen, no exhaustivo, más bien es enunciativo de aquello lo deleznable, retrógrada, lamentable:
Metiéndose en fuerte entuerto, López, canceló aeropuerto, ahora, dice que “se hunde”, con “corrupción” nos confunde.
La gasolina más cara, pues, creo que “les vio la cara” a fieles, leales, votantes, se hubieran fijado antes.
El avión ni lo ha vendido, es que “Tron” no lo ha querido, en California un hangar, pensión, dólares pagar.
Sus consultas ilegales, harto inconstitucionales, pa’ echarle la culpa al pueblo “sabio”, pero sin cerebro.
El combate al “huachicol” una bronca del cocol, muertos, desaparecidos, sin olvidar los heridos.
Sigue Ejército en las calles, en las ciudades y valles, al igual que la Marina, en Guardia Civil termina.
Amlo, siempre está acusando, difamando, calumniando, sin presentar las denuncias es “bla bla”, puras argucias.
Con lo del fiscal “carnal” “amistad” nada banal, la Ministra siendo esposa de Rioboo, maldita cosa.
Compras, contratos, ni hablar, todo va sin licitar, lo que tanto criticaba, mas, nadie le dice nada.
Se la pasa regalando, dando dinero, “apoyando”, becas, prestamos, pensiones, “clientelares” devociones.
Nunca, jamás, me desdigo, pero, mejor no le sigo, tantos “trapos” por sacar es cuento de no acabar.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 15 de marzo del 2019 Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
|
Poeta
|
|
|
|
Juan Machete
Cuenta la historia rural de mitos y leyendas, de anécdotas hermosas De esas que el susurro las lleva y el tiempo las guarda en forma misteriosa Que el aire arrastra sus espantos, en forma siniestra y dolorosa De horrores y temores, de miedos, que acechan de soledades asombrosas
Cuenta la historia que, en los llanos orientales, vivió un hombre ambicioso Apodado Juan Machete, tirano, despiadado y codicioso Llevando al cinto un machete largo, como su estatura cortante y muy filoso Flaco y mal vestido, de harapos sucios, apestoso y oloroso Recorría valles y llanuras con su familia, de avatares dolorosos Por donde iba dejaba rastros siniestros, horripilantes y temerosos
Una noche oscura de rayos y centellas, de truenos en la inmensa llanura De relámpagos y lluvias, que estremecían la vegetación y su frondosa espesura Juan, en medio de su soledad, blandiendo su enorme machete hasta la empuñadura Desesperado por su situación que lo embargaba, con su temible amargura Se apeó de su caballo, tirando de su soberbia la armadura El cielo se iluminaba, reflejando en el llano, la sombra de su lánguida figura de su estatura Gritando a todo pulmón, satanás, satanás, satanás, el clamor de su desventura Y un fuerte estruendo, cargado de truenos y rayos, iluminó el andar de su cabalgadura Pálido y tembloroso, no podía creer lo que tenía al frente, de su loca chifladura El mismísimo lucifer, criatura del mal, con una capa negra de llamas hirvientes de su armadura Le propuso un trato, que corrió por el llano, del chisme, que las gentes aún hoy murmuran
Hizo un pacto maléfico con el demonio, a cambio de poder y riquezas Entregándole la familia, mujer e hijos y el cúmulo de sus horribles tristezas Su alma y su cuerpo, por haciendas y ganados con sus alambradas y fortalezas Y el diablo le entregó tierras y llanuras, morichales, llenos de aves y animales, el colorido de sus bellezas
El pacto diabólico era monstruoso, terrorífico, de exclamaciones palpitantes Juan cogió un sapo y una gallina, vendándoles los ojos con un oloroso turbante Y los enterró vivos, en la noche del viernes santo, en forma miserable y escalofriante En la soledad de la llanura, se escucharon alaridos y gritos espeluznantes y agonizantes Gritando a los cuatro vientos, lucifer, lucifer, lucifer, con rabia de poderes triunfantes Y el diablo le contestó “pacto hecho, hasta el día que yo decida” y una llamarada de fuego se esfumó en forma ondulante
A Juan Machete, le llegó una racha de buena suerte, sin dar explicaciones Adquirió haciendas y ganados, el fervor naciente de sus admiraciones Prosperaba asombrosamente, siendo el mandamás, sin ley, ni discusiones Fortunas y riquezas, aceleraban murmuraciones del pueblo, pidiendo claridad para sus confesiones Juan Machete, se volvió tirano y despiadado, usurpando otras tierras, haciéndolas suyas, en sus posesiones Sacando a sus propietarios a latigazos, en sus cabalgaduras, sin lágrimas, ni compasiones
Una noche iluminada de luna llena, se escuchó en sus haciendas un escalofriante bramido Un toro gigante y enorme, nunca antes visto, ni por allí existido De color negro azabache de cascos y cachos blancos, de su imponente fortaleza, vestido Juan Machete no le dio importancia al inmenso toro y pensó que se había extraviado y perdido Duró un tiempo en sus llanuras, era el padrón, que el diablo de regalo, le había ofrecido Era codiciado en los alrededores, de las ganaderías el único preferido
El mismísimo lucifer, le envió una cuadrilla de peones raros y misteriosos Comandados por un tal Constantinoplo, de soberbias, altanero, cascarrabias y furioso Hicieron de las tierras del llano, corriera sangre y lágrimas de llantos dolorosos Juan Machete se sentía el hombre mas ansioso, temeroso y de fortunas asombroso Con su poder y riquezas, compraba conciencias de alardes asquerosos No aceptaba órdenes, porque llevaba por delante, la maldición de lucifer, de semblante tenebroso
Un día menos pensado, Juan Machete, empezó a sentir miedos y temores Presentía que se le acaba el tiempo y lo azotaba el sudor de sus calores Tenía que entregarle cuentas al rey de las tinieblas, de sus adefesios y horrores Empezó a sentir tristeza por su alma, presa de lucifer y sus engendros cazadores Los peones se desaparecieron como por encanto y todos sus lugartenientes y trabajadores Quedó solo en medio de la inmensidad del llano, sin protectores y salvadores Se oscureció en un santiamén y se apagaron sus brillantes y falsos esplendores Todo lo que creció como espuma, se fue disolviendo, como la pesadilla de los soñadores Todo lo pactado tiene su tiempo y su plazo y la señal de sus amenazadores A Juan Machete, le ha llegado la hora de pagar a sus horribles inquisidores El verano y las sequías, secaron los morichales, la belleza de la naturaleza y sus fulgores El ganado se murió, otros saltaron las cercas, la alambrada y los sufrimientos de sus dolores Las flores y jardines se marchitaron, sólo quedaron a la deriva, la podredumbre de sus apestosos olores Las mansiones se deterioraron y se cayeron, sólo quedaron en pie, las paredes de sus horripilantes horrores
Solitario cansado y ojeroso, con su machete al cinto, huyo despavorido y desesperado Se internó en el bosque y allí en una cueva oscura, por lucifer era esperado Llevó a cuestas sus cofres y tesoros y dineros, entre malezas caminado Un voraz incendio, devoró su formidable fortaleza, de anhelos buscado Arrepentido del pacto con el demonio, la llanura lo devoró sin llantos y por nadie preguntado Convertido en una bola de fuego, pagó su deuda con el maligno, de alaridos sin pena gritados
Cuenta la historia entre sus mitos y leyendas, de relatos rurales asombrosas Que las gentes de los llanos ven a Juan Machete, en forma espantosa Como una bola de fuego hirviente, con su machete en lo alto, blandiéndolo en forma temblorosa Se le presenta a todos aquellos, que quieran desenterrar sus tesoros, de guacas y dineros misteriosas Sachándolos a planazos calientes y marcándolos en las noches oscuras y tenebrosas Con el diablo no se negocia, ni se hacen pactos, a cambio de riquezas y de alardes majestuosas
“Joreman” Jorge Enrique Mantilla – Bucaramanga marzo 16-2021
|
Poeta
|
|
|
Que te besé hace poco, sí, que quiero más, sí… que traes en tu piel y boca, un infinito de delicias por explorar y disfrutar, sí también, es que besarte es mi adicción, la sed loca… aquella, de la que habla un anónimo: “que solo puede saciar otra boca que tenga la misma sed”.
Hay un algo de hálito divino, de vida, que hallo en tus besos, tu boca, tu piel, que me urge sentir, que necesito, como al oxígeno, como mi sangre y es que, en esta comunión de bocas, nuestras almas se funden en una sola llamarada de luz, de ilusiones, de esperanza, de nuevos sueños.
Deja que te bese y que en cada beso atesore, algo de tu ternura, de tu calidez, de tu pasión, que recorrer a besos tu piel, descubra siempre, oasis desconocidos, con fuentes inagotables de tremores, placer, demencia por más besos, deja que intente contar lo que está más allá de ese conjunto exquisito de tus labios y boca… pero antes, inspira mis líneas con un beso más.
|
Poeta
|
|
|
|
“Difamados, denigrados . . .”
De López, bellaquerías, esta sucedió hace días, en la triste mañanera soltó su lengua de fiera.
Entre tonos desquiciados les tundió a los abogados, les ha llamado “traidores a la patria”, ¡sí, Señores!
Debo gritarlo aquí, recio, ese es el odio, el desprecio, que en Palacio se respira, pues, artero, así les tira.
Solo porque son empleados, porque han sido contratados por compañías extranjeras, Andrés se pasa de veras.
Habrá que hacerle entender que no debe de ofender a los que estudiaron leyes y trabajan siendo fieles.
A empresas transnacionales, porque son profesionales, porque saben de derecho, pensamiento contrahecho.
Del peje, grave ignorancia, en su incultura tan rancia calumnia y generaliza, parejo a todos atiza.
Nuevamente, el “presidente” engaña, miente a la gente, haciendo un sumario juicio estando fuera de quicio.
“Traición a la patria”, exagera, no tiene una idea, siquiera, de lo que esa frase implica, ni de lo que significa.
Yo, soy un simple abogado, no soy nadie, ni afamado, sin embargo, estoy molesto, me permito decir esto:
No estoy dispuesto a aguantarlo, ni a aceptar, ni a tolerarlo, porque es un infundio ingrato, Amlo peca de insensato.
Ya es una de sus aristas agraviar profesionistas, no lo haga con abogados, nosotros no somos dejados.
Nos contratan, trabajamos, para eso nos preparamos, estudio, justicia, equidad, forjan nuestra integridad.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 15 de marzo del 2021 Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
|
Poeta
|
|