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Hubo momentos, en que el cepillo de dientes, Bastaba... como equipaje, como total posesión, pero también hay otros instantes, en que ya no... y entonces por supuesto atesoro sin parangón, tu sonrisa, los breves murmullos, tu cabello... o tu respirar agitado y claro que tu loca boca.
Cuánto presumí de ser dueño de nada y de sólo compartir caminos, sueños, la música, el viento, que no aprendí, con toda la celeridad a valorar, con mayor precisión y justicia, esto de vivir mis días y sueños a través de tus ojos, de tus comentarios, de tu risa, del tacto acercándonos.
Asumir es lapidario, sobreentender es ignorar, es dar paso a una muerte absurda, lenta, fría... y pretendo seguir reñido con la muerte, como sea que se presente, donde quiera que me encuentre... sí, ni siquiera de ese momento quiero ser dueño, pretendo apreciar cada instante contigo vivido.
Entonces... ahora sí quiero ser dueño de algo... De los motivos que hagan sonreír tu cara bonita, de estremecer, entibiar y mullir tu piel toda... de las conversaciones quedas, de muchos te amo, del éxtasis que explosiona desde nosotros unidos, de recibir mis amaneceres en tus hermosos ojos...
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Poeta
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[img width=300]http://4.bp.blogspot.com/-fB-289ytlzI/UvzXUlLu6aI/AAAAAAAABY8/BBYc5btKms8/s640/cartas_para_julieta_2010_f_001.jpg[/img]
La razón de mi vida, que nubla mi razón, es querer siempre estar contigo, corazón.
Si al despertar yo veo, tu cara sonreír, nada me falta y siento lo bello que es vivir.
No necesito el aire. Que es mi respiración sentir que junto al mío late tu corazón.
Si alguna vez te alejas, y no te puedo ver, que nadie me despierte, que yo te soñaré.
Y soñaré tus sueños, que sueñan con el mar, llegando a las orillas, de un nuevo despertar.
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Poeta
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de pronto dios hace una pausa y enmudece y parpadea y descansa confiado esta de tu magia tranquilo ante la libertad que te regala quedarse solo en el mundo nunca fue tan sano encontrando el walkman contigo dentro para escuchar tu voz propia precisa necesaria indispensable ante la muerte sonríes como a una mujer hermosa que se maquilla feamente ver todos los naufragios vivir todos los paraísos agotar todas las pasiones tranquilidad de jubilado a la temprana edad de ser siempre nuevo aprendiz eterno de la vida satisfecho ante su misterio cada parpadeo hace nacer un mundo inédito todo danza mientras dios recupera el juicio corta mi señal de internet y vuelvo a participar de su experimento...
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Poeta
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contesta el teléfono de la vida y charlan dos amantes qué eres tu? poesía qué es poesía? poesía eres tu qué eres? tu poesía eres tu qué? tu eres tu poesía... tu tu tu tu tu
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Poeta
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PARADIGMA CONVEXO
Las pasiones de luto desayunan decadente decencia decididas con polvo quieto en la lengua pródigo producto y proeza crucificada escoba en la sombra rumor rústico rol ronca rutina del aliento en la penumbra ralo.
Sólo la penumbra sabe del pelambre habitual habla del hambre alambre del hombre mudo cada vez menos labranza lacónica largura lastimosa en cuerpos de aire, negrura y harapo del día carne menos pensado hoyo en la eternidad sin dentadura dura.
Perfil del decoro en secreto alfil balanza bálsamo barrote bendito en la piel siniestra sedienta gota cercana ceremonia cereza cierta entre los sudores perfumados hoy elegantes embotellamientos éticos con la fuerza cálida del hilo y hielo.
Aplaudiendo con corbata en la mesa hundiendo tenedores y detenidos por la torturada tortuga volátil hoja de las flautas puras del tambor mudo al vuelo del roble anhelado fascinar a la última justicia de la tumba feroz con la soledad que ruge raudo lector.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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después de todo asumir la vida sentir su cataclismo por amor a respirar por amor a estar y ser por la libertad de sobrevolar la existencia es un canto es un grito es un nudo de corbata por dentro es un alivio una pena un no saber que decir lágrimas alegrías y todo lo que la poesia abarca en el silencio en relación al infinito que nos rodea con su camisa de once varas siempre seremos unos niños que volvemos al desconcierto y al juego y a la confusión y la luz y así solo volvemos a tomarnos un café y de nuevo a buscar llegar a otra resaca.
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Poeta
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Resiliencia: caen gotas que suenan imperceptibles como si llovieran pestañas sobre el techo de zinc la vida ha dejado la tortura para los momentos de calma el clamor de su cuerpo reclamando su utopía de caricias se aproxima como un grito modesto que toca puertas para preguntar si desean escucharlo la luz me gusta cuando crea rincones de sombra donde se puede levantar la niebla con el aliento en mitad del frío de parnaso quiero ser fogata que en torno a estas palabras se reúna un grupo de amigos para secar sus prendas húmedas para observar las chispas al rojo vivo si atizo inclemente los leños secos de mi vida un poeta ha dejado su existencia tendida en las hojas pálidas como la muerte asustada he buscado este encuentro en este sótano interior de vez en cuando se enciende una vela de vez en cuando un barco generoso nos obsequia un naufrago heroico que sabe llegar a todas las playas como un eco que anhela arribar al puerto de todas las humanas islas...
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Poeta
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Me invades Hasta los espacios que desconozco Hasta lo que no sabía que era yo Y ya no soy una bolsa negra de plástico llena de agujeros Donde ni el agua quiere quedarse Precisamente Porque mientras subes esas gradas Dignificando su madera asesinada Cargándote a ti misma, esa cruz de hermosas plumas, -No debe ser fácil ser tan etérea- Yo desciendo como un ave casi cuervo Que renuncia a sus alas Para arrastrarse hacia el precipicio Porque me estorba tanta luz Solo quiero el silencio oscuro La noche que no necesita sonreír para estar en éxtasis y me verás acompañado de disidentes rodeado de mafiosos y asesinos sin sueldo redimirme dicen voces en mi cabeza redimirme entonces, no ve? entrar en la burka de tu misterio ese manto que se siente cuando te llevas mis ojos para ponerlos entre cubitos de hielos, y que cojan el sereno de tu cuna, porque te dejas soñar solo cuando vistes de naranja porque los bufones en tu vida han sido sádicos vulgares engendros en tu mar generoso no puedes sonreír porque sería un sacrilegio porque negarías que el mundo esta sangrando sería no mantener la compostura dentro de un sarcófago y te guardas con la precaución y el encanto de una caja musical que solo se abre como ciertas bocas que solo se abre en cierta manos que solo suena en ciertos oídos cuando la luna tiene orejas claro, el teclado necesita un fondo negro, esa cal tiene algo de pálido muerto, letras de huesos, yo me apago para pensarte sin hacer mucho humo yo me esfumo en esa carrera homicida porque el coyote en este dibujo esta más animado y quiere su venganza digamos que siempre fui un niño extraño un delincuente en potencia que solo quiere robarte ahora una sonrisa que hace espirales en su cabeza para que enmudezcas y me conmuevas como solo tu sabes hacerlo no me he sentido tan vivo ni en mi parto nunca he creído que una mujer existe hasta que te vi diluyéndote en el agua hasta que tu vestido abandonado después de esa simbiosis irreversible flotando como la cáscara vacía de un universo único se convirtió en mi bandera…
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Poeta
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Razão
Perdão Se lhe dou trabalho Forço o raciocínio Vasculhando livros Pesquisando teses Caras bocas e poses Fotos carcomidas E possibilidades infindas De futuros fatos Para defender sua sempre Valorosa e primordial Razão.
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Poeta
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CONMOVEDOR
Hay un sendero, de espinas y piedras donde, se respira acidez y amargura. Hay un lago negro que solo espera. Hay un suelo sangrante en cada puerta. ¡Qué angelicales verdugos!.
En la esquina de la memoria, mil huérfanos escriben al otoño secos. Sus escalofriantes historias recorren el abismo, y su vida deforme y grotesca no espera justicia.
En su retorno al infinito, unos ángeles encontraron los despojos, y el horrendo suelo que pisan.
Ni sombra somos del olvido perdido. La complicidad de alguna divinidad, anima y alimenta, el agua que se bebe.
En sus almas el pasado asesinó al presente. La ira y la impotencia visten el futuro. Existe una obscuridad que anidó el espíritu.
En el crepúsculo encontré ortigas, recubriendo lechos y ropas y hogares, y polvo arrogante, y casas desnudas. En las nubes, alfileres y cuchillos, de dioses muertos.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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