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A diario me levanto dispuesto a vivir al máximo, a diario me levanto con el objetivo de regalar sonrisas, a diario respiro el dulce aire que me rodea, a diario sonrió, a veces a un amigo, a veces a un familiar, pero a diario a la vida, a diario interactuo con otras personas, a veces con alguien que conozco de hace tiempo, a veces con alguien cuyo nombre nunca sabré, pero a diario con Dios, a diario como, a veces solo, a veces acompañado, pero siempre gracias a Dios, a diario camino, a veces hacia la escuela, a veces hacia casa de algún amigo, pero siempre camino al lado de Dios, a diario doy las gracias, a veces por algo banal, a veces por algo tracendental, pero siempre le agradezco a Dios por la vida que me dio, a diario escribo, a veces sobre lo que me pasa, a veces sobre lo que le pasa un amigo, pero siempre sobre lo que siento Y pienso...
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Poeta
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Tarde tórrida de pueblo, persianas echadas… un perro ladra en la plaza, juro y maldigo… saliva en la almohada.
El tiempo sonríe ignorado y… ahí fuera, el sol hostiga pleno, tañen campanas, son las cinco… otro revuelco en la cama.
Habitación oscura sobre sabanas claras, silencio denso… todos descansan, resbala el aire por la ventana… aire atrevido y fresco.
La media tarde se anuda lenta, destila su pausa y pereza… hastío caliente en las calles, yo… me abandono, me derrito velado en el dulce placer de la siesta.
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Poeta
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Como si fuera mi ultimo dia voy a vivir en la vida amando sincero mostrando a los mios cuanto los quiero.Como si fuera mi ultimo dia voy a luchar por mis sueños viviendo sin miedo cada minuto vivirlo intenso,no voy a esperar hasta mañana si presente lo tengo,como si no hubiese tiempo,me quedara un momento,voy a mostrar que te amo que estoy contento que te tengo.Como si tu alegria depende de mi voy a darlo todo por ti y voy hacer este dia el mejor q pueda vivir.Como si fuera mi ultimo chance para olvidarte de nuevo hare el momento el mas importante de tu recuerdo,es el estrez de la vida,se nos escapa detalles,que luego mas adelante lamentamos olvidarse,avece se hace dificil oh imposible recupararte.Como si no hubiese tiempo,me quedara un momento, voy a mostrar q te amo q estoy contento que te tengo,como si tu alegria depende d mi voy ah dar todo por ti y voy hacer este dia mejor q pueda vivir disfrutando Todo aquello q dios me brindo mis amigos,mi familia y amor Y voy hacer este dia el mejor q pueda vivir....
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Poeta
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[size=medium]EL VENDEDOR DE LIBROS Autor: Juan Ignacio Macoñó Alba Correo: [email protected]
Su fortuna eran los libros. Cada mañana se levantaba muy temprano, dirigía su vista al cielo y suspiraba, no pronunciaba palabras, sólo la mente iba mencionando palabras inaudibles que ni en el silencio podrían oírse y ni el viento de las mañanas lo interrumpía; ya que esa era su manera de orar delante de un ser invisible que pareciera que no existe pero que él, estaba seguro que podía escucharlo con voces del alma. El sueño de la noche anterior le había dejado una incógnita, no tenía esposa ni hijos, sólo una vieja tienda de libros usados, eso era todo lo que había acumulado durante sus largos años de vida.
Sus ojos cansados cubiertos por los lentes daban la sensación que leía bastante aunque nunca se atrevió a escribir uno solo.
Participaba constantemente de la misa del gallo en la iglesia, que se encontraba a tres cuadras de su casa, era un ferviente cristiano que evitaba tener problemas con la sociedad; no solía salir a las fiestas ni derrochaba el poco dinero que ganaba de sus ventas en cosas vanas de la vida. Estaba convencido, que lo único mejor que existía en el mundo, era Dios y en segundo lugar estaba su negocio.
Vender libros usados a precios baratos era su profesión. Nunca tuvo dinero en abundancia, pero jamás le faltó el alimento en su hogar, aquel hogar silencioso donde vivía acompañado de un blanco perro casero, era su amigo confidencial que jamás decía una sola palabra, pero era un buen escucha, cuando su amo le hablaba de sus problemas y aflicciones de la vida.
Vender libros lo hacía feliz, pero sobretodo cuando terminaba de leer uno nuevo ya que todavía no había logrado leer los cientos de libros que estaban en las estanterías de su venta. Una sonrisa de satisfacción se dibujaba en sus labios y entonces adquiría nueva vida como aquel joven que recién se levanta de la cama después de pasar una noche entera de romance. Realmente leer le hacía bien, le daba la sensación que las nuevas ideas del libro leído lo hacían más joven y lleno de vida.
Él, era ya anciano, su pelo era blanco, los bigotes largos como una cabellera, apenas se le notaban los labios cuando hablaba, una pipa constantemente, tenía a su lado, que aspiraba cada vez que los recuerdos del pasado le venían a la mente, entonces de sus labios salía un humo blanco como si fuera una chimenea. Movía la cabeza de un lado para otro, como insinuando que algún recuerdo del pasado había llegado a su mente y le inyectaba la intranquilidad o el nerviosismo a su cuerpo.
Para tranquilizar los nervios fumaba su pipa y suspiraba mirando al cielo como si algo se le hubiera ido volando entre las espesas nubes que venían cargadas de lluvia y granizo.
Entonces recordaba el crudo invierno pasado, cuando todo estaba congelado y la nieve tapaba las calles impidiendo que los motorizados transitaran libremente por ellas. Las manos le temblaban. Sería mentira decir que era por el frío, ya que recién el sol se había ocultado y daba paso a desencadenarse una tormenta, inesperada. El hermoso cielo azul que antes estaba despejado, ahora se mostraba, totalmente cubierto de nubes que fue soltando pedazos de granizos que caían sobre los techos de las casas mudas, ante tal incidente tormentoso.
Raúl fumaba precipitadamente como si estuviera asustado, entonces de sus ojos caían unas gotas de lágrimas, ¿Sería por efecto del humo de la pipa?... en realidad no era por eso. Era fruto del recuerdo del pasado que le había dejado una honda herida que calaba hasta los huesos y lo sentía hasta el fondo de su alma. Era como aquel frío intenso que no se puede calmar ni con los mejores abrigos, ni tomando un fuerte licor, realmente él estaba frío y congelado. Le faltaba alegría y felicidad, no aquellas que le daban los libros leídos, sino aquella alegría que da el amor, cuando empieza la primavera.
El perro blanco le miraba compasivamente, quizás deseando preguntarle algo a su amo, pero sólo le miraba y callaba.
Realmente necesitaba desahogarse, ante Dios, ante sí mismo, o simplemente ante algún ser que le hablara o le diera algunas palmaditas...
La fuerte tormenta llegó y del cielo cayeron unas gruesas gotas de agua torrencial, entonces en ese momento el recuerdo de Raúl no pudo contenerse en su inhóspito mundo interior. Él se puso a llorar como aquel niño que ha perdido a su madre en medio de una agitada multitud.
Entonces cuando pasó su catarsis emocional, miró que tenía entre sus manos una foto…, y la sostenía temblorosamente sin quererla soltar…
FIN.
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Poeta
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Carente de imágenes, la noche acepta todas las interpretaciones. La deseamos en secreto cada día; cuando la tarde oferta las últimas visiones miramos con ternura todo al rededor. Sabemos que el niño, la plaza y la ciudad desaparecerán pronto. De repente pareciera que un viento específico fuera la brocha de la noche y con su paso hiciera invisibles las últimas imágenes. Sentimos una temperatura nueva y nos sabemos entonces con distintos ánimos. ¡El teatro de la imaginación está presto para nuestras posibilidades! Ahora que ignoramos el valor de las distancias la orientación del mundo depende enteramente de nosotros. Allá está el norte apuntando a nuestros pies; la densidad ha borrado sus límites y no vemos por qué no reacomodar las estrellas con nuestras manos. Ocultamos la estrella polar con un dedo y observamos cómo el resto se apresura a ordenarse en un nuevo caos. Las nuevas constelaciones nos permiten otros signos zodiacales y las futuras profecías son nuestras también. Estamos seguros de todo, creemos que ahora sí el futuro está en nuestras manos, pero llega el inevitable sueño que con su evidente desorden nos muestra las verdaderas intenciones de la noche.
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Poeta
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No era todas los días, yo la quería, encontré el vínculo perfecto para hartar al cielo con sus ojos. Esa mañana era seco alrededor, finjia el aire ser fresco y frío pero solo llovía, llovía sin parar y la arena blanda me hundía los pies; y como si viniese de alguna parte conocida ella urgaba todos mís vacíos, saturando y suturando, eran besos que cosían las mareas y las playas. A su lado perecían los relojes bautizando a su paso fúnebre las huellas de su olor impregnado en las arrugas de mi cama, era temprano aun y ella ya estaba despierta, colandose ruidosa, incesante rabiaba por un sol que nunca aparecería; yo esperaba la noche para ocultarla entre estrellas y niebla, fantasma se parecía mas al susurro de su despedida, pero quería quedarme con ese silencio cuando me veía. Ella bastaba para que siempre me quedara. Para que siempre se quedara
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Poeta
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larva consolada dejas en mis terrenos inciertos, vacilantes, tus latidos pegajosos, creando universos ciegos de angustia que ahora nos dedicamos a llamar pasado. Aquella poesía tan llena de multitudes y copos hirientes son piezas claves para esbozar, y sonreír. Hallarte parada, de frente, a mi cara o puerta, con la incertidumbre del jamás en tus pasos y en tu boca, aventuras llenas de moteles enamorados y plásticos adormecidos, estas botellas que vaciamos, con tabaco y olor a crema fundidos; de esos que erizan las colchas, que sucumben pasiones, estos asesinos de deja vu que hacen pretender, que buscan olvidar. Carente de lodo un sueño ha desaparecido, tras cuartos baratos y lagrimas y mas lagrimas, has dopado mi noche con piernas precoces. A tus manos nuevas les reclamo esta elevación demoníaca que tus gritos encendidos se han tatuado en mis horas y prisas
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Poeta
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Busco un corazón, pero no un corazón cualquiera. Tiene que ser uno compatible con la dureza de los tiempos en los que vivimos, para poder soportar las pruebas... Busco un corazón fuerte, pero lo suficientemente blando como para percibir el dolor de la gente y sensibilizarme ante ellos... Busco un corazón con un ritmo que sea ligero pero controlado al mismo tiempo, para que me ayude a tener paciencia ante las cosas que me parecen injustas, pero que yo no puedo cambiar... Busco un corazón estable; que me dé la seguridad que necesito para enfrentar mi destino y saber que todo tiene su lugar y su tiempo; que nada ocurre por casualidad... Busco un corazón que simplemente ame, porque el amor es la clave de todo: del principio y del fin, de parar o seguir, de vivir o morir... Busco un corazón especial... ¿ Acaso lo tienes tú?
@RAMSHADY ARMANDO ROMERO
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Poeta
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Cuelgo tu retrato Sobre mi pared desnuda Es mi único recuerdo Lo demás se fue contigo Te llevaste sueños Sentimientos Hasta mis latidos Mi corazón esta silente Se encuentra vacio Como mi alma Por la falta de tu amor Es tu retrato Lo que me mantiene vivo Como un tesoro descubierto En medio de un gran olvido Y con solo mirarlo Trae a mi mente La pasión que compartimos
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Poeta
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Quisiera ser como un niño, de aquellos por sus padres anhelado, recibidos con todo el cariño que algún otro ha deseado.
Como quisiera ser un pequeño, que vive de sus fantasías, el cual no tiene problemas hasta el cuello, aquel que vive pasiblemente sus días.
Ser inocente de nuevo, no tener en mente malicia o pensamientos que a expresar no me atrevo y viviendo en un mundo lleno de injusticia.
Ser pequeño para gozar de ignorancia, para expresar libremente mis pensamientos, manteniendo la tolerancia en un planeta lleno de actos violentos.
Ser un niño por segunda ocasión, lleno de sonrisas por doquier, para compartir mi corazón, fácilmente con cualquier otro ser.
Ser otra vez un crío, sin tener preocupación alguna, no ver la vida como un desafío no ver que mi planeta existe la hambruna.
Quiero ser de nuevo un pequeño, no, porque no me interese lo que pasa, más bien porque no puedo ser ajeno, a los problemas que a muchos quitan el sueño, que afectan su hogar, su casa y la pobreza que cada vez gana más terreno.
Porque no puedo hacer caso omiso, a las calamidades de la naturaleza, a las bestialidades humanas, en donde el hombre se ve sumiso por aquellos que poseen riqueza, por aquellos que complacen sus necesidades vanas.
No puedo ignorar una carita chorreada, pidiendo con su manita un pan, siendo por muchos despreciada, pues suplica y no se lo dan.
O tal vez ver a una madre llorar, porque a su hijo han matado, crimen que en la impunidad ha de quedar, pues el testigo guardando su vida mejor ha callado.
Hay tantas cosas que podría mencionar, que quizá pasan en tu comunidad, casos y cosas que no se pueden ignorar, pero que no se pueden solventar en soledad.
Pero también quisiera ser como un niño, para poder entrar al reino de los cielos, donde nos aguarda con cariño, el Dios de nuestros padres y abuelos.
Por eso solo me queda orar, esperando que mi plegaria sea escuchada, para que todo un día se pueda cambiar, para que la sociedad realmente sea civilizada.
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Poeta
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