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[img align=center]http://www.latinopoemas.com/uploads/img4e0b80f3ee277.jpg[/img] Dicen que el diablo es rojo, de cuernos afilados, teoría que a la basura arrojo, por hechos ya comprobados.
Dicen que vive en el inframundo, acompañado de muchos demonios, y aunque del infierno es oriundo, no usa un tridente o quizá una hoz.
Creo rotundamente, que el diablo otra forma a tomado, vive entre la gente y que a muchos ha engañado.
Con pantalón de mezclilla, ojos avellanados, en sus manos te vuelves arcilla y en sus encantos hay tantos atrapados.
Si creo que el diablo tiene forma de mujer, o que otra explicación podrías dar, cuando yo he podido ver, a tantos hombres por ella llorar.
Pues con mirada cautivadora, atrapa su corazón, es toda una cazadora en busca de otra emoción.
Quizá sea de cabellera rizada, con blusa corta y pantalón acampanado, quiza de melena lisa no importa, ya que como quieras te ha cautivado.
Te seduce con sus encantos, y una dulce y melodiosa voz, dime si sabes a cuantos ha atrapado quizá también a vos.
Labios rojos y sensuales, llenos de palabras de amor que se convierten en puñales, cuando quitan tus ilusiones como pétalos a una flor.
Mujeres bellas y tentadoras por su forma de vestir, por su forma de actuar, son fuentes pervertidoras, que a veces no se pueden resistir, pues sus encantos nos hacen divagar.
No existe mujer que sea fea, todas tienen algo especial, siempre el encanto les rodea, seductoras en forma exponencial.
Que sería este mundo sin ellas, algo más que oscuro, como el cielo sin estrellas y como hombre lo juro.
Por eso estoy convencido, por lo que he experimentado, el diablo usa vestido, lo tengo bien confirmado.
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Poeta
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La danza se alarga en preludio de amores. es conjunciòn de sombras deseantes del destello sùbito. La danza es redonda sobre la redonda faz de la tierra, endereza las almas , saborea los cuerpos.
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Poeta
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Escucharé una sagrada voz celestial desde lo profundo del cielo, que me llamará, se extinguirán las grises velas de mi vacía existencia ya no estaré solo como era la costumbre, caerá el telón de este comedia llamada vida, yaceré sepultado entre el frío de la clausura y del silencio, el mutismo con el que navegue por el mar de la vida me liberará de penitencias, una margarita silvestre adornará mi tumba junto a el monte y las piedras del olvido, sé que nadie arribará a visitar mi indigente sepultura, sólo pasaran por mi abandonada tumba los sepultureros siempre ajetreados pisando la tierra negra de mis recuerdos.
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Poeta
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Mirándote a los ojos comprendo que te quema el deseo. Tu respiración se agita cuando mis labios rozan tu pecho. Me dejas recorrer tu cuerpo, mis manos abren cada poro de tu piel y los preparan para nuestro encuentro. Te complaces con el contacto templado de tu espalda con mis senos, maravillosa sensación de plenitud que te hace tocar el cielo. Tus emociones afloran, sientes tu vida en un hilo, cuando tu cuerpo y el mío se han unido. Nuestras caricias han acelerado su ritmo, y el gemir es un canto compartido. Nos perdimos en el tiempo, la pasión nos robo la conciencia, nos encantó el dulce néctar que emerge de tu intimidad y la mía. Nuestros besos marcan cada rincón, y encontramos lugares que nos hacen palpitar y vibrar de pasión. Nuestras lenguas actúan como un transportador hacia el valle del mágico delirio. Siendo hombre y mujer, llegamos al espacio perfecto donde dejamos de ser amigos, convirtiéndonos en propietarios de nuestros románticos misterios escondidos. Tu erecta lanza carnal busca la selva creada para ti, y mis manos le indican suavemente el camino. El momento hace que un rio viril y otro femenil desemboquen en un mar de amor y deseo. Con expresiones de placer y ternura enloquecida, con gritos excitantes y gozo desenfrenado alcanzamos la muerte y el renacimiento del sexo. Nunca más seremos dos… Soy tuya y eres mío, tu esencia quedara perpetuamente dentro de mi piel, tu sentimiento está grabado en mi interior, tus emociones guardadas en mi corazón, y mis lágrimas son un sello eterno de mi entrega y mi amor.
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Poeta
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Instalamos nuestros módems en internet y encendimos nuestras laptops en mayo. Con cámara web y teclado descubrimos que el amor había llegado. No hubo forma de evitarlo, estábamos contagiados, el virus del amor se había activado. Dispositivos especiales en las tarjetas madres recibieron las vibraciones electroenamoradas de nuestras palabras y nuestra miradas. Memorias expandibles casi invisibles leyeron la información de nuestra memoria emocional trabajando como un bluetooh por un amor único y eternal. Un sistema de alta tecnología se fusiono con la neuropsicología para ser cómplice de nuestro pacto. Sonrisas, lágrimas y tacto usando la creatividad y la imaginación, despertando los sentidos y la pasión. Con cámara web y teclado descubrimos que el amor había llegado.
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Poeta
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El silencio y el tiempo muerto son la causa de este síndrome de abstinencia… La razón esta plantada firme en tierra, pero el corazón sigue perdido en su inconsciencia.
Los síntomas se agudizan con la melancolía. El cuerpo somatiza la nostalgia y la ausencia incrementa la ansiedad provocada por la esperanza cavada.
Los puntos cardinales son testigos del rompimiento de esta dependencia, pero el llanto angustiado que tiene mi Silueta, descubre en público su síndrome de abstinencia.
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Poeta
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Presagio de tristezas y desventuras, Desemboque de lágrimas y amarguras, ¡Ciérrense sésamo!
Días nublados y solitarios, Noches de penumbra espeluznante, ¡Ciérrense sésamo!
Pensamientos malignos, letales, Corazones perversos y criminales, ¡Ciérrense sésamo!
Amores que matan el cuerpo y la mente, Pasiones enfermas, inclementes, ¡Ciérrense sésamo!
Cadenas de paz y libertad, Cerrojos de crecimiento personal, ¡Ciérrense sésamo!
Peste de extranjeros conceptos errados, Calamidad de diálogos internos nefastos, ¡Ciérrense sésamo!
Presencias humanas que aplastan, Voces que hieren, que el alma dañan, ¡Ciérrense sésamo!
Para todos en la tierra, Ciérrese el infierno y abrase el cielo.
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Poeta
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¿Por qué ves con asombro el amor de otros? ¿Cuándo sentiste igual y hoy solo te queda escombros?
¿Por qué pesquisas las miradas enamoradas? ¿Cuándo perdiste las tuyas y hoy no las encuentras en tu alma?
¿Por qué te extrañas de los versares románticos? ¿Cuándo ahogaste los tuyos y los cambiaste por suspiros solitarios?
¿Por qué te embelesas con las manos que acarician? ¿Cuándo desactivaste tu sentido del tacto para esquivar la magia del contacto?
¿Por qué te invade la nostalgia cuando pasan a tu lado novios abrazados? ¿Cuándo decidió tu razón dejar de expresar el amor y ponerle cadenas a tus brazos?
¿Por qué te hace llorar el recuerdo cuando descubres un beso apasionado? ¿Cuándo renunciaste a la necesidad de un roce en la comisura de tus labios?
¿Por qué le huyes al disfrute de la pasión y el sexo? ¿Cuándo dejaste de sentirte una mujer plena y mutilaste tu cuerpo?
¿Por qué sufres cuando buscas dentro de ti la ilusión del verdadero amor? ¿Cuándo murió tu esperanza y el presente no te deja ver más allá para saber que llegará?
¿Por qué no vives? ¿Por qué no amas? ¿Por qué no eres libre? ¿Cuándo emprenderás tu camino hacia la felicidad?
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A LOS JOVENES DE AMERICA.
Queridos jóvenes de América, estos versos que declamo. Son para decirles; que la vida es de éxitos y fracasos. Que es fugaz y pasajera, que es veleidosa y traicionera. Y que, quienes no se superan... ¡Amalayando se quedan! II Hembras y varones, estudien y aprendan un oficio. ¡Huyan! de las malas compañías y eviten los peligros. Amen a Dios, pídanle que los ilumine y los acompañe y reconozcan, los inmensos sacrificios de sus padres. III Que trabajan y desvelan, para proporcionarles bienestar. Que visten ropa usada, para que ustedes puedan estrenar. Que fuera de a esos, sacrificados y desinteresados seres, A nadie importa si triunfan o fracasan, si viven o mueren. IV Las jovencitas, como las flores de la humanidad que son. Deben tener muchísimo cuidado, al entregar el corazón. Un borracho, un drogadicto, un vago, lo deben rechazar, Porque en vez de alegrías, las sufrir y ¡Las harán llorar! V Jóvenes, cuiden sus cuerpos al igual que cuiden sus almas. No envenenen el corazón con envidias, rencores y venganzas. No caigan en las tentaciones de cosas y dineros mal habidos. Y Ayuden a quienes les hayan ayudado ¡Sean agradecidos! VI No busquen pendencias y no participen en problemas ajenos. No prueben drogas, que conducen a manicomios y cementerios. No transiten por los contagiosos caminos, del incurable SIDA. Y “Todo con medida” Deberá ser la norma que rija sus vidas. VII Vuelen hacia las alturas, sin que les importen los sacrificios. Asciendan a los altos cargos, como águilas y no como reptiles. Tengan presente; que este mundo pertenece a los triunfadores Y que en las cumbres, no deben cambiar amigos por aduladores. VIII ¡No claudiquen! En el gran empeño de mejorar sus destinos. Reciban lo bueno con alegría y todo lo malo con estoicismo. ¡Luchen! Por sus ideales, por sus ilusiones y por sus anhelos. Estudien, trabajen ¡Ahorren! Y hagan realidad ¡Sus sueños!
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Poeta
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Extensión de Arena infinita en la que hay desperdigadas Fuentes.
Fuego de música. Nieve de música. Agua de música. Neguillas violetas, neguillas muy pequeñitas y violetas. Colibríes en la boca del dragón. Dragones azules gigantescos. El sol marcando la espalda como un látigo. Centellas azules, colibríes negros, iridiscentes, canarios dorados. Absolutamente nada en todo lo que abarca la vista. Sed como una espina en la garganta. Garganta verde del diablo. Nieve caliente. Arena translúcida. Diapasones de níquel esmeraldino, vibrantes diapasones de oro y cimbalillos violetas, monstruos de mirada soberbia. Sevillas de oro y plata. Sanlucar de Barramedas de diamante, de aceite perfumado, logaritmos de platino celeste, ecuaciones de música digital, vinagretas amarillas en los muros, planicies de arena infinita en las que hay desperdigadas fuentes, grandes extensiones de arena amarilla, bajo un sol del mediodía terrible, todo hecho amor y odio, como una luna de calor inmisericorde. Arpegios de flauta violeta, carne de membrillo dulcísima, mermelada de frambuesa negra, Querétaros de salamandras rosas, Querétaros de salamandras verdes, Querétaros de salamandras lilas, islas de perfume de madreselva, geranios rojos y fucsias, con grandes corolas exuberantes, pavos reales azules. Toques de arpa y clarinete, sombreros de oro y pedrería, esmeraldas rabiosas, ojos azules y verdes, rosas negras, rosas rojas y amarillas, serpientes rojas. Extensión de arena infinita en la que hay desperdigadas fuentes. Soledades llenas de témpanos de hielo caliente, trópicos fríos sin una sola hierba, descoyuntadas azoteas sobre precipicios, jardines con espejos, jarrones llenos de hielo picado, cócteles de rón, cola, y sándalo, estatuas de oro macizo de Apolos y Zeus, líneas de cascabelitos de cristal fucsia, topacio fundido, miel y gengibre, hormigas de oro. Aves del paraíso verdes y azules, pero muy lejos de aquí, aquí no hay nada, aquí solo hay arena caliente, arena caliente cristalina, y un sol de justicia que lacera la espalda, escorpiones de acero negro, y duendes que no han existido nunca, y monedas de oro, miles de monedas de oro, cientos de millones de monedas de oro, y en toda la extensión la nada, la nada como la nieve cayendo sobre el mundo, la nada como una gran arista de calor y fuego, la nada en la arena y en la arena la nada, y los albatros en el cielo. Una ciudad se eleva en medio de la arena, tiene puertas azules que llevan a corredores verdes, que suben a escaleras demenciales que bajan a azoteas sin flores, que terminan en otras escaleras que llevan a zaguanes oscuros y a otras azoteas, y desde las que no se escucha sino un silencio de plata eclipsada. Más allá la misma planicie desértica y otra ciudad exactamente igual a la primera y más allá aún lo mismo, y cientos de veces, y la extensión de arena que ha consumido a sus peregrinos, sin un sólo pájaro azul, y miles de pájaros violetas. Extensión de arena infinita en la que hay desperdigadas fuentes. Y qué fuentes tan amables, tan deliciosas, tan pequeñas, tan insignificantes, tan sublimes, tan necesarias. Calor insondable y piedra. Piedra y arena blanca, como nieve caliente, desafiante y llena de alacranillos, vulgar salvo en su belleza, extensísimas regiones de blancura caliente, achicharrante, y diminutas neguillas azules, y fuentes muy pequeñitas, con un agua muy fría. Cristalitos de violetas y cuarzos rosas, sobre marejadas de perfume azul, sobre espacios vacíos al aroma, sobre grandes planicies en las que no hay nada. Los huesos de una vaca que murió hace mil años, la pisada de un peregrino que anduvo este lugar, y que no ha regresado, la música de un arpa de bronce negro, la mística de un monje que se alimentaba de raíces secas, la soberbia de una columna de topacio, la pluma de un colibrí naranja, los hibiscos rosas bajo las moreras. Extensión de arena infinita en la que hay desperdigadas fuentes. Grillos en las bocas de los Dragones. Caleidoscopios de música y nada, absolutamente nada, como un cielo en blanco, sin una sola nota de incienso, sin una sola gota de rubí, sin una sola nota de piano, nada, nada, nada, cayendo como un puñal sobre la rosa. Extensiones arena que quema, arenales gigantescos de color crema, y aquí y allá, muy lejos, una fuente muy pequeñita, pero llena de centellas. Extensiones de arenas infinitas en las que hay desperdigadas fuentes.¡¡¡Ay de aquel viajero que se encuentre la fuente seca¡¡¡¡¡¡¡. …........................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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Poeta
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