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Cada día,un renacer a la vida, cada día nos morimos un poco, el nacer y el morir es recíproco, cada día una página leida.
Cada día,una nueva despedida, asumirlo tal vez,parezca loco, la vida y la muerte,cual mismo foco han de alumbrar con la misma medída.
Cada día trae su bienvenida, tanto cuanto ganamos lo perdemos, forzados estamos a los dos remos.
Asi,cuna y ataúd serán iguales como algo sutílmente encadenados, mostrando simetría en ambos lados.
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Poeta
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Palabra cerrada
Metal de la voz-Verbum mentis. Amor articulado del sonido sordo. Blandas y suaves-¡Puertas inexpresivas!. Tablas con mangos y duraznos prometidos. En las orejas con minutejo empeño. En el aire en turno, en el verbo sacro. ¡Bajo lumbares!. Bajo lumbares sortilegios de acordeón. ¡Cordón, oh, oh!.
De labio y corta pala. De Labio Y Corta Pala. Sierra abracadabras. ¡Sierra abracadabras palabrejas!. Alfa. Omegosos. Ruidos. Ruidos ruines, ruines ruidos.
Bella. ¡Ve ya el ocaso!. ¿Acaso acusa lo mismo siempre?. Cerrada. La cicatriz-Seguirá herida. ¡Cianótica y cibernética!. Obliteradamente digital. ¡Ballena, enmudecida!. Tabicada voz nocturna. ¡Entre laceradas y reverendas pesadillas!.
Palabra. Sutura su paisaje. Con letras alucinadas. En vitrinas y letrinas. En puertas y callejones.
Paja labra en otros ojos. ¡Envigando el techo absorto!. De la matriz ceniza. De la aguja de camello. +¡Cerrojosuelobsceno!+
¡Oh, palabra... Cerrada! ¡Cerrada y aserrada la palabra! En la sordera de los tiempos En la siembra de los cuerpos .+¡Cerrojosuelobsceno!+.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Confituras del cauterio
Ese niño harapiento cubierto de hambres anidaba un pescado seco en las manos en tanto corrupta la red sonreía y de gozo las marionetas hablaban.
¡Confituras del cauterio!.
Esa vez los cocodrilos perfumaron un hilo entre los corazones de goma y lodo arrancando gotas a los filos oxidados y triturando los cristales subterráneos.
¡Del cauterio confituras!.
Allá lejos otra niña flotaba cigüeñas para la máscara sacra del vecino ¡Donde las armas agrietan cualquier alma! Y los orfebres apagan velas negra...
¡Confituras del cauterio!.
Más acá los números daban conferencias por las heridas millonarias del bosque ¡Cuándo los caimanes y topos aplaudían! y las últimas hojalatas rezaron...
¡Del cauterio confituras!.
Luego callaron las gallinas sus sombreros clavando médulas amargas y tintas rojas a través de tulipanes en llamas grises con alfabetos zumbadores y arrugados...
¡Confituras del cauterio!.
Otra vez los trigos tragaron arenas bebiendo los sesos de cabo a rabo entre lirios esqueletos y pétalos raquíticos cómo arañando los viejos cardos cerdos...
¡Del cauterio confituras!.
Debemos fermentar la escarlatina... Dijeron ¡Con las orejas de salmones espantados! ¡Con las manos de alacranes espaciales! ¡Ya verán, las orcas, muchos dromedarios!.
Confituras del cauterio, del cauterio confituras Confituras, confituras, muchas confituras. Cuanto más cauterio, menos criterio.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Resoñar lo mismo Nunca más, a cada hora, la obscuridad Se guarda, bajo la sombra, lumbre núbil Desapareciendo los camastros vacíos No, ni obscuro el hierro, ni verde plata ¡Solo despiadada la conciencia muere! Cuándo nace la frescura de una espada En la voz fugaz de un lápiz En la luz veraz de un lunes...¡Resoñar lo mismo! Nunca más, la obscuridad, a cada hora Se goza sobre la llama perfumada ¡Desanocheciendo las cavernas llenas! Ninguna férrea voluntad de súbito claudica Siempre un postrer esfuerzo clava llagas Cuándo se marchita lamentable una garganta ¡Por la muerte resonante de un pañuelo! ¡ Por la vida salpicada de un pepino !...¡Lo mismo resoñar!.
He aquí un instante barre todo turbio El aspa del palacio un ajedrez en jaque Coronado en pies hundidos y picos brazos En un sastre peinado bajo el suelo enfermo Con el cobre de las últimas palabras vanas Con el sable de los primeros sentimientos Las cortinas soñolientas sepultan liras Los húmedos espejos náufragos de ayeres...
¡He aquí! Un instante Barre todo Firmamento ¡Todo horizonte! Reflejo ahogado Influjo ¡De invierno cano!..¡Resoñando lo mismo siempre obscuro!.Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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EL MOMENTO SE ACERCA De la última primavera se fueron, los diminutos minerales.
De la última batalla se quedaron, los hierros desgarrados.
Ya es el momento de cobrar las manzanas a los muslos las montañas a los pies las nubes a los párpados.
Ya, ya es el momento de cada puente y diente, entre cada gota dura. ¡Anudar el fósforo en la luna!.
Nadan mecánicos.¡Los ojos !. Sin encontrar desnudos los relojes. Sin las manadas de caballos.. ¡Nadando una hoja...En cada bosque!.
Los faisanes ya no comen tigres, con las noches donde duermen. Los extraños jarabes por el cielo, cielo. Rumores. Del veneno. ¡Para muchos!.
La raíz del oro negro. ¡Aterroriza!. cada año, cada cielo, cada sueño, con quinientos algodones de testigo, y los dientes clavados en arenas.
Acerca. ¡Del después!. ¡Ya cuándo, el momento está.! Cera, será. ¡Cera, cera!. Cercado. ¡Cerca y cerca!.
El MoMeNtO sE AcErCa Ya Se AcErCa... Cerca, cerca al cerco de sus propias ceras. Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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LIMONADA DEL AMOR Por vivir y haber vivido. ¡Amor limón!. Hoy blando betún te sueño. ¡Amor!. Limón, limón. ¡De ayer qué revive!. El mismo gran abrigo. ¡Corazón amor!. Es el sol de tus cristales. ¡Es el esplendente sol más triste!. Por vivir. ¡Amor limón!. Por el más pálido y delgado tiempo.
*** UNO ***
Nadie sabe, ni verde ni amarillo. ¡Del ácido relámpago!. ¡Perdidos los sueños dulces!. Si, somos, betún, de ayeres, blandos. ¡Amor del corazón de los cristales!.
*** DOS ***
Amo, amo. ¡En el interior esclavo!. Labrador de olas y arrecifes.¡Limón!. ¡Amor del ayer, amor del olvido!. De nieves y corales. ¡Miel limones!. ¡Miel verde... Miel amarilla!. Amo, amo. ¡Tiempo y esclavo!. Polvoriento. Hoy blando betún te sueño. Amor limón.¡Amor que revive!.
*** TRES ***
En el sol de cristales. Esplendentes. Limo... Nada... ¡Del amor!.
Autor. Joel Fortunato Reyes Përez
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Poeta
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INTACTOS ABSTRACTOS
En las ramas los cantos sin hojas dejaron los pájaros otoños amarillos muy secos los deshabitados sombreros mojados en palabras gastadas de repetitivo vidrio el indefenso tema. Fragmenta cada familia.
¡Oh, esas ramas de sepultadas historias Húmedos alientos de gusanos alimento!. ¡Oh, esas flamas de ceniza perdonada!. Quedaron maravillas subterráneas allí. Quedaron enhuesando los polvos dispersos.
En las otras ramas de soledad marchita, el otoño nuevamente traspasaba, vientres, el camello se bebía mares arenosos, con plomos enrojecidos del último siglo, carcomido fragmento corbata culpable.
¡Oh, huérfanos innúmeros diluvio rubio los grises timones son del mismo cadáver!. ¡Oh, huérfano absortos tejados de monedas!. ¡Ninguna brisa ya lucha por su luna!. ¡Ninguna flama ya vive por su sangre!.
En las ramas intactas hay espadas de tinta de sonámbulas conciencias desnudas vacías dónde salamandras mudas tiemblan gozando En los cristales abstractos absurdos infames de furiosos perdones opacas muchedumbres...
Intacta paz sangrante. Paz de pez enfermo de rodillas. Sangrantes, culpables, notables. Abstractos absurdos anidan las nubes. Una casa devora cada choza intacta.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Llego al campo, a un pequeño valle un tanto escondido y lejos de la ciudad, el aire limpio me purifica antes de que tan si quiera me baje del camión que me lleva a mi destino, veo un camino que llega al lugar que será mi hogar por el próximo día y medio, levanto mi tienda de acampar y tras tan solo unos minutos de pensar sentado en un tronco comienza a llover y con la lluvia empiezan a llover ideas a mi mente, estoy en un lugar falto de pluma o papel pero mi mente memoriza la inspiración que me llena por completo, me meto a mi tienda un momento, para alejar el sentimiento de estar enfermo, pero el solo sonido del caer de las gotas sobre mi toldo hace volar el cincel que imprime estos pensamientos en mi mente, el tiempo pasa y la relajación alcanza nuevos niveles crece y llega a un punto en el que siento que el sueño me vence, mas la plática alegre en esta casa para tres personas que será el refugio de dos por las próximas treinta y seis horas me mantienen despierto y cómodo, la lluvia cesa y escalamos el monte más cercano y después de un esfuerzo titánico caminando por un camino prosaico llegamos a la cima, y todo valió la pena pues el cielo sonrió a nuestro esfuerzo mostrándonos su más linda cara con nubes hermosas alegrando su rostro como la más fina joyería, la vista nos conmueve y tras tomar unas fotos hacemos del pasto nuestra cama y del cielo nuestro cobijo, admirando este lugar donde me gustaría que el instante durara eternamente un sitio que mis sueños jamás podrían capturar donde el olor a hierba fresca es el más delicioso aroma que he disfrutado, pasos se sienten, mas para mí el tiempo se ha detenido y antes de seguir mi camino quisiera disfrutar al máximo, pues esta hermosa vista no hace otra cosa que llenar mi alma de matices haciéndome sentir feliz y completo, y si la vida se sostiene por instantes quisiera que fuera este el que sostuviera el resto de mi vida, la noche cae mas el día esta aun lejos de terminar y mientras se acerca cada vez más compañía la fogata hay que avivar, nos sentamos al rededor en circulo y contamos historias, nacen cuentos y anécdotas, prosas y poemas, yo hablo de mis experiencias pasadas y comparto algunos versos, mientras la luna de a poco va saliendo el calor sigue creciendo y la luz sigue aumentando, las historias se siguen hilando de formas indescriptibles, las nubes cubren a las estrellas y mientras la luna sigue dando una lucha fiera por iluminarnos me siento más en confianza con quienes comparto una noche mágica, las conversaciones se profundizan y mientras más hablamos más me siento en mi hogar, llega la hora de dormir y nos metemos a la tienda mas no podemos ignorar la luz de la luna que opaca nuestras fogatas pero enciende nuestros ánimos, y decidimos dejar de lado las ganas de dormir y temprano en la mañana el monte volver a subir para presenciar el despertar del sol y como nos baña amablemente con sus rayos, el campamento está por terminar pero aun muchas cosas nos depara y después de ver el sol en tal etapa, no me sorprendería que pasara algo extraordinario, el sol comienza a salir y aunque aun no puedo verlo el cielo ya avisa su llegada y las nubes han sido teñidas de una gama de colores que jamás había presenciado anteriormente y que cambia caprichosamente al son que el sol naciente le toca, el día comienza con una vista tan hermosa que no sé ni que pensar, entre las caras que me ha mostrado el cielo ya no puedo decidir cuál fue más bella, pero no necesito hacerlo, termina el campamento y miro una última vez el valle que dejare atrás pero no a los recuerdos que hice en él ni a las personas con quienes los compartí
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Poeta
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amor de ayer,amor de siempre sentido de lo exhausto ansia de tus besos sentido de tu boca que sabe a perlas de azul magia de tu cuerpo donde arde el amor,sentido del deseo somos complices de tenernos derretimos el deseo en nuestras bocas incandescentes te amo como el primer dia
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Poeta
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¿Cuál es tu toque mujer, cuáles las redes de tu encanto?, es que no las encuentro y sin embargo extasían, ni siquiera estás cerca y... el corazón absorto se desboca queriendo derramarse por cada poro, para buscarte, para conquistarte, es que estás en la orilla de cada sensación, parecería que vienes del otro lado de la luna, sonriendo diamantina, atrapando hasta mi aliento.
¿Por dónde caminas mujer, en dónde encuentro tu rastro?, deja que acaricie tu sombra que se mueve delirante, deja que me funda con ella quiero aprender tu cadencia, deja que me ayude el viento quiero volar entre tus cabellos, permite que llegue al lago donde reposa tu mirada, donde cual fantástico cisne te presentes como mi hada.
¿Qué haces con tu voz mujer, que llega como canto de valkiria? haciendo que mi voluntad navegue a sus acordes, sus sonidos son mi brújula, mi radar y embeleso, que ensueña con su textura, que explosiona la cordura soltando las amarras terrenas, para volar más allá del infinito, para solo abandonarme cual gitano lucero.
Mujer, ¿Dónde están las miles de abejas que anidaron en tu boca pequeña?, ¿Porqué, siendo tan pequeña, es fuente inagotable de dulzura?, y es que no hay que probarla, basta mirar su estructura y encontrar tus labios frutales, que se ufanan de su pulpa y humedad, basta soñar con pretender el maná de la corola exquisita guardada, basta alucinar su oasis y sentir la bendita savia añorada.
Dime mujer, ¿cómo bucear en el océano inmenso de tus profundos ojos?, deja que busque el reflejo de la luna en sus aguas cristalinas y que comulgue en ella, para encontrar el reflejo de este hombre feliz que te canta, por la beatitud de la vida, por el horizonte galáctico que le has regalado a mi corazón, a mis ojos y la inspiración.
Dime mujer, ¿Dónde quedó la razón y la cordura? Es que ya no importan, quiero sumirme en la locura y arremeter contra los dragones del tiempo y la distancia, bienvenida la paranoia para reinventar los días, para moldear nuestro paisaje, para dirigir embriagado la sinfonía progresiva de nuestros suspiros y susurros.
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Poeta
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