|
|
|
[youtube=425,350]http://www.youtube.com/watch?v=hJc92Q4kz3E[/youtube]
Sentimento
Somos homens, luz... Somos feras, espada... Somos amor e dor... Somos caminho e estrada.
Negra e sinistra... Na ternura... doce tristeza... Na noite escura. Caminhamos para o nada !
Alexandre Montalvan
|
Poeta
|
|
|
|
¡BASTA UN BESO PARA PODER AMAR! Mirar, hablar, o quizá solo dejar que los tibios labios tienten al beso; y en esa caricia dulce quede preso el que a esa cárcel a de amar. Si, aquél que a de mirar con embeleso ahora que queda en esos labios preso, sin poder así mismo apenas explicar, que basta un beso para poder amar. Ay del alma enamorada que un beso, en su esencia cautivo, a de guardar, para que viva, en los labios, poseso, el sutil sentimiento que es el amar. Quien no añora, en los labios llevar, la inefable caricia de un beso, para aceptar esa magia, confeso, ¡Basta solo un beso para poder amar!
|
Poeta
|
|
|
|
Te busco entre los escombros y la fuga, entre lirios y salamandras, en los acantilados del exilio que dejó tu nombre, en las furias sajantes de las arpías y los venenos tiernos de las medusas, en las oquedades, en las vertientes, en el templo donde se queman los inciensos a tu imagen de mármol y oros antiguos. Más allá de tus susurros, entre tus labios de silencios hundidos, en las comisuras quietas de tu boca de besos, debajo de tus manos, arriba de tus ojos, en tu borde de río en estiaje, en los salmos de la tarde y las ceremonias del nocturno incipiente, cerca del bosque de magnolios y la selva virgen de pasionarias entristecidas, allí en los cañaverales de las marismas y en las playas de las islas, tus islas del invierno sin ti. Hacia las arcillas muertas de la orillas, en la cadencia de las garzas en sus vuelos, por los pedregales lavados y los soles encendidos te busco con afán de canoero perdido y exhausto, de conquistador abrumado por los vestigios de los senderos que llevaban a ti y que ahora se cruzan y giran y se devuelven y desaparecen y se hunden en las ciénagas secretas donde tu nombre es un mapa borrado por el tiempo. Busco tu piel, toda extensa y desnuda, su calor embebido y su tierna impudicia, para poseerte en un amor de caracoles que nos envuelva en las babas y espumas de un sexo primigenio, ancestral, un sexo de delicadas perversiones que desmembre y fragmente tus deseos con la turbia densidad de un ansioso escarabajo en celo. Busco tu vértice de orquídea para escandir susurros en tu vórtice trémulo, y beber allí ebrio de ti los néctares del rito de los brebajes que silencian las palabras en el dulzor hondo de tu cuerpo, te exploro buscando el verbo en tu aroma para desatar mis espesos delirios en ese sensible palimpsesto para borrar todos los vestigio de otras voces que no cantaron como yo ahora canto y busco tu piel entera. Voy hacia la noche a seguir buscando tus parajes encantados en el sándalo que inunda tu piel cuando sueñas, cuando te me escapas por los laberintos de madreperla donde anidan tus rencores y tus magias, cuando duermes entre el oleaje de tus sabanas rendida a tus cansancios y hastíos, sola, impenetrable, casta vestal del santuario de los lirios desnudos, hembra de furias y tormentas, mujer de amor extasiada, dama de los rocíos que cristalizan en el jardín de las rosas que miro absorto antes de entrar en el ultimo de tus crepúsculos.
|
Poeta
|
|
|
|
Este artículo o categoría puede incluir contenido sensible. ¿Seguro que quieres leer?
Muchacho que se Masturba y Jarrón con Lirios.
La luna verde se arroja desde la ventana, el muchacho tiene los ojos en la noche, hay un deseo curvo en la clepsidra grana que son sus labios rojos como insolentes broches.
Hacia el tendón del cuello la imposible mañana desliza el dedo frío de vampiro y de bronce. Y la luna insolente cuelga de una campana y el chaval quiere labios, y no hay labios entonces.
Y el chaval quiere un buitre que desgarre su sexo. Y no hay buitres de menta ni encendidas gardenias que por su dorso nácar se deslicen atroces.
Y un espasmo de nieve da su pubis convexo. Y hay riadas de esperma más allá de su Armenia. Y los lirios exhalan tremebundos, feroces. …...................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
|
Poeta
|
|
|
|
No existe la noche sin luz, no, la luna lo evita, la luna nos cuida y no permite que nos devore la oscuridad, si, la luna brilla para quienes la buscamos, brilla y nos cubre con un manto sagrado, ella encapsula con su luz la oscuridad que existe en nuestro interior y su luz es tan intensa que evapora la que viene del exterior, impidiendo que se apodere de nosotros, la luna cuida de los de los hijos de la noche, de aquellos que pasan la noche en vela, ya sea trabajando o estudiando, cuida de todos aquellos que pasan la noche amando, sintiendo, viviendo al máximo aun cuando el sol se ha escapado del horizonte. La luna es el fantasma que por las noches nos comparte su aliento y nos acaricia con su calidez a través del viendo, nos embarga con sus sentimientos y nos regresa un te quiero con aún más fuerza, su amor no conoce límites y nos acompaña aun cuando hemos caído dormidos, nos acompaña aun cuando el insomnio nos impide descansar, y también cuando el sueño se apodera de nosotros por completo, nos cuida en nuestros sueños más sublimes y en las pesadillas más perversas, y es por eso que la extraño cuando no la puedo ver, es por eso que la adoro cuando me baña en la pureza blanca de su ser.
|
Poeta
|
|
|
|
Tardíamente, en el jardín sombrío, tardíamente entró una mariposa, transfigurando en alba milagrosa el deprimente anochecer de estío. Y, sedienta de miel y de rocío, tardíamente en el rosal se posa, pues ya se deshojó la última rosa con la primera ráfaga de frío.
Y yo, que voy andando hacia el poniente, siento llegar maravillosamente, como esa mariposa, una ilusión;
pero en mi otoño de melancolía, mariposa de amor, al fin del día, qué tarde llegas a mi corazón...
José Angel Buesa
|
Poeta
|
|
|
Porque tanto silencio ya no hay de qué hablar miran los ojos, lo que la voz calla y con determinación pendenciera ¡clama! el amor fue a otro lado. Se aleja el sentimiento en épocas de fiesta no hay alegría torbellinos de tristezas, nos van arrasar. Trato de decir algo pero mi voz se ahoga ella finge ocupada y no dice nada. En un mundo encerrado donde hasta la respiración es compartida el aire falta y la memoria queda hecha rencor. Como pudo suceder esto si yo te quería y me querías quedar en un mundo donde el amor, ya se fue de los dos.
Mira mi blog http://hectormaxx-mipoesia.blogspot.com/
|
Poeta
|
|
|
|
Teníamos ya la cortina de lluvia tendida, Cuando, como un enorme faro nuestro firmamento cubriste mullida, fondo lunar… con arpegio de pequeñas gotas qué espectacular ambiente para dos, dos que se aman, dos que se urgen…
No podía imaginar un paraguas inmenso para protegerte, así que, abrimos ventanas para recibir tu luz y brindarte nuestro calor, que aunque en hilillos evaporados, te contagien de calidez, de ambiciosa caricia, de manos ávidas y muy lentas…
La fuente y las películas de agua en el piso, multiplican tu presencia y el encanto, ¡qué ambiente más acogedor y sugerente!, para acurrucarnos sin más cobijo, que el radiante halo irisante que brota como cascada de tu luz y del velo inmenso de gotas de lluvia…
No te vayas aun cómplice querida… la lluvia no va a cesar y nuestra pasión tampoco, más... creo que tu magia fue generosa, otros palmos del mundo te esperan y… seguramente otras amantes parejas, lleva contigo, este manto de gotas y hazles también soñar… con una noche de luna mojada…
|
Poeta
|
|
|
La luna fue testigo de su amorío, tras noches de pasión, enredados entre sábanas de verde pasto, que cubrían su silueta tan perfectamente dibujada. La luna su único confidente, en aquellas noches de locos arrebatos, donde sólo él y ella existían. Fue la luna bañada de plata, que guió sus pasos por sendas del amor, ofreciéndoles su perfecto resplandor, ideal para arrullarse mientras llegaba la aurora, con el canto del nuevo día, que ponía fin a una noche inolvidable, donde la pasión había sido el plato principal.
Autor: Edwin Yanes www.edwinyanes.com
|
Poeta
|
|
|
|
Gaviota Romero
El mar que de niña mojaba mis pies me estremecía, me hacía feliz; chapoteando en él me metía. En el retorno a casa me sentía, cual si perdiera a mi mejor amigo, y al volver mi rostro hacía la orilla, mis labios con sabor a sal decía: - Volveré mañana mar querido, ¡Por favor, no faltes a la cita! Siempre fue fiel mi mar.
Pero, fui yo, que al marchar lejos un día, a una tierra donde el sol no brilla, traicioné la amistad que nos unía; en su lugar hay lagos donde mis pies se hunden en la orilla, con una sensación desagradable, sus aguas son negras y profundas. Respiro el aire, deseando encontrar su olor perdido. Mi alma se estremece al recordarte, pero… ¡Fui yo, quien faltó a la cita!, quisiera ser como mi nombre indica, y verme reflejada en tus aguas mi mar querido.
|
Poeta
|
|