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Un libro de amores, de flores fragantes y bellas, de historias de lirios que amasen estrellas; un libro de rosas tempranas y espumas de mágicos lagos en tristes jardines, y enfermos jazmines, y brumas lejanas de montes azules... Un libro de olvido divino que dice fragancia del alma, fragancia que puede curar la amargura que da la distancia, que sólo es el alma la flor del camino. Un libro que dice la blanca quimera de la Primavera, de gemas y rosas ceñida, en una lejana, brumosa pradera perdida...
París, junio de 1901.
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Poeta
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Palacio, buen amigo, ¿está la primavera vistiendo ya las ramas de los chopos del río y los caminos? En la estepa del a1to Duero, Primavera tarda, ¡pero es tan bella y dulce cuando llega!... ¿ Tienen los viejos olmos algunas hojas nuevas? Aún las acacias estarán desnudas y nevados los montes de las sierras. ¡Oh mole del Moncayo blanca y r0sa, allá, en el cielo de Aragón, tan bella! ¿Hay zarzas florecidas entre las grises peñas, y blancas margaritas entre la fina hierba? Por esos campanari0s ya habrán ido llegando las cigüeñas. Habrá trigales verdes, y mulas pardas en las sementeras, y labriegos que siembran los tardíos con las lluvias de abril. Ya las abejas libarán del tomillo y del romero. ¿Hay ciruelos en flor? ¿Quedan violetas? Furtivos cazadores, los reclamos de la perdiz bajo las capas luengas, no faltarán. Palacio, buen amigo, ¿tienen ya ruiseñores las riberas? Con los primeros lirios y las primeras rosas de las huertas, en una tarde azul, sube al Espino, al alto Espino donde está su tierra. ..
(Baeza, 29 de abril de 1913.)
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Poeta
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Te odio con el odio de la ilusión marchita: ¡Retírate! He bebido tu cáliz, y por eso mis labios ya no saben dónde poner su beso; mi carne, atormentada de goces, muere ahíta.
Safo, Crisis, Aspasia, Magdalena, Afrodita, cuanto he querido fuiste para mi afán avieso. ¿En dónde hallar espasmos, en dónde hallar exceso que al punto no me brinde tu perversión maldita?
¡Aléjate! Me invaden vergüenzas dolorosas, sonrojos indecibles del mal, rencores francos, al ver temblar la fiebre sobre tus senos rosas.
No quiero más que vibre la lira de tus flancos: déjame solo y triste llorar por mis gloriosas virginidades muertas entre tus muslos blancos.
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Poeta
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Era dueña del universo, las estrellas eran baloncitos brillantes en mano de hadas, la luna era donde vivía el vigilante. Era dueña de las nubes que unas veces casi paradas, otras corriendo como en un recreo de la escuela jugaban con los pájaros, el azul se creía que habían sido sus Padres que lo habían pintado, para ella. Era la princesa, tenía todo. Corriendo, bailando, riendo, ella era, un pedazo del azul del cielo. Repentinamente, ha quedado sin nada. Las estrellas eran inaccesibles, la luna era un pedazo de materia, las nubes echaban agua, por veces tanta que todo llevaba, desde casas a gente. Las nubes eran empujadas por corrientes de aire, el azul era la atmosfera. Nada había de cuentos de hadas. Sus Padres estaban bajo tierra, sin luz, no podía hablarles ni verlos. Llorando, pensaba en tanta familia que estaban iguales y amigos, que no podían mirar lo que un día fue su sueño. Al recorrer la vida pensaba que era dueña de otras cosas y que haría de todo, para regalar a otra niña un universo e todos sus sueños. Por largo tiempo convencida, orgullosa, con sacrificio, intentó que la niña sufriera lo más tarde posible la desilusión como la de ella. Nada de esto pasó, la niña caminando, no se dio cuenta de lo que hicieran por ella y al contrario, volvió a desilusionar, a aquella que pensaba que era dueña del universo. Ahora, sin cielo azul, sin nubes corriendo, ni hadas, ni luna, ya no baila, no ríe, y el azul del cielo, es ceniza, ya nada tiene, ya nada la ilusiona, ya nada le devuelve la vida, que soñó un día poder tener. Su universo envuelto en nubes de amor y cariño, junto a ella. Aun puede mirar, aun tiene claridad, no tiene tierra tapándola, pero su corazón lo han enterrado, aun con vida y mucho amor. Querer es poder, si, pero si no quiere la niña, la desilusionada, nada puede hacer, a no ser apartarse , sin que nadie se dé cuenta, de su tristeza y si puede, ir donde están sus Padres y familia e allí llorar, ellos no la escuchan, no pueden, pero ella hará de cuenta, que no esta sola. ¿Será que la dueña del universo, no tendrá por muy pequeñita que sea le sonrisa de una estrellita al quedar dormida? Lo deseo, pues todos nosotros ya soñamos, ya fuimos niñas y vivimos cuentos de hadas, con el pensamiento de la inocencia. Oporto, 25 de Mayo de 2012 Carminha Nieves
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Poeta
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Aún queda la esperanza aquietada por el mimo del susurro del nuevo día; por la sublime fuerza del ánimo indestructible que va quedando tras el obligado silencio envuelto en su sonrisa, que se aleja cabalgando en su espacio interior. Aún queda la esperanza como único resquicio en este muro de lamentos, como respuesta y teoría inconclusa para calmar tanta inquietud; para dibujar sin pinceles portentosos paisajes donde los árboles en danza con el viento pueden hablar regalando sus hojas, y los ríos, -venas de la vida-, rompiendo y acercando con su magia todas las distancias. Aún queda la esperanza de volver a soñar; de volver a ser todo lo que ayer en la callada ofrenda al díos que ninguno conoce, hicimos con las manos libres sin nudos ni ataduras, dejando escapar el ansia… de llegar a Ser. © Jpellicer
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Poeta
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Fui vitima de uma bruxaria: Casei-me rapidamente... Coisa que eu não queria.
E a bruxa que casou comigo, quando sente o perigo de eu abandoná-la, pega o seu livro de feitiçaria, dizendo que é de poesia e começa a recitar:
Abracadabra, pelo de cabra... Amofine esse cabra para ele não me abandonar.
A.J. Cardiais 05.11.2010 imagem: google
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Poeta
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No silêncio, este grilo... Olho para o céu: “Mundo mundo vasto mundo” As estrela me chegam com um atraso de milhões de anos luz. E eu toco a esperá-las...
O que é que há entre o céu e a terra? Hamlet sabe. Eu, penso.
Os meus olhos combinam com o meu pensamento. Então, alimento a minha mente com o meu olhar.
Tenho pressa, aperto os passos... Voam movimentos e as distâncias se diluem.
Mas, tudo é isto: Drummond, que Bandeira! Os grilos me tocam uma canção de ninar.
A.J Cardiais 23.10.1989
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Poeta
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No meio de tanta balburdia, um momento para uma delícia... Esqueça os carros, a policia, o desemprego, a fome, o medo...
Esqueça, esqueça e se aqueça no sonho, no som... Inale, exale, expire e suspire que o mundo é bom.
Ruim é quem faz ele assim.
A.J. Cardiais 25.11.1983 imagem: google
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Poeta
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Vivemos num clima de paz, não de harmonia... Na verdade, vivemos sob uma guerra fria.
E para sobreviver, fingimos ser alegria os risos e cantorias, movidos a álcool, nos finais de semana.
A paz é o cessar fogo, a ausência de artilharia. A harmonia é união, fraternidade e alegria.
A paz está contida na harmonia. A harmonia, nem sempre, está contida na paz.
A.J. Cardiais 23.10.1993
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Poeta
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Cada pessoa tem uma maneira de apreciar a rosa. Enquanto uma acha besteira, outra acha maravilhosa.
A.J. Cardiais 03.12.2010
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Poeta
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