Poemas :  Assaltos
Assaltos
Caminho sozinho...
Meus passos
as luzes
os carros
o medo...

A cada pessoa
que passo,
(tenso)
e me pergunta a hora,
penso:

É agora!

A.J. Cardiais
04.08.1984
imagem: google
Poeta

Sonetos :  Soneto de amor a arte
Um soneto me bate à porta
numa hora imprópria, errada.
Tentando não perdê-lo por nada,
jogo-o numa rima torta.

Tanta coisa assim me invade
sem “se tocar”. Quem se importa?
Para ele uma hora imprópria, morta,
tanto pode ser cedo como tarde.

De que reclamo
se este é o prêmio
por dizer que o amo?

Tanto faz: hora, dia, ano...
Quando morto: um gênio!
Quando vivo: um insano!

A.J. Cardiais
06.02.1990
Poeta

Poemas :  Más que amigos
Te amo
y no se como decirlo
tu actitud me confunde
por eso de mi boca no sale ni un sonido.

Confesarte lo que siento
es lo que quiero hacer
más pienso en el futuro
me da miedo como pudiera ser.

La respuesta que me dieras
es lo que más me aterra
no quiero perderte
por creerme a tu altura.

Te miro
y me llenas de alegría
me despido
y mi corazón por ti grita.

Pidiendo ayuda me dice
que no te deje ir
que te diga lo que siento
si no voy a morir.

Quiero que sepas
que en verdad te amo
lo digo con sinceridad
ahora tu nombre clamo.

Dame la oportunidad
de demostrarte mi cariño
veras que es puro y limpio
quisiera que fuésemos más que amigos.
Poeta

Poemas :  Amorfa morada
Amorfa morada

La nueva pobreza el diseñador ha terminado
de acertar en él, último círculo,
¡qué lo mira compartir en el bolsillo!
respirando, humillada, lástima,
la madrugada nomás de verlo,
ortiga, en un manojo de murciélagos,
certificados, en un clarín de burdel,
domesticado, en un fraude de sospecha,
inmóvil, en un bastón de maletín,
¡terminado a mano, en la orilla!
de un relámpago cicatrizado
de un ladrón canino
¡al final balín felino!

Entre
Los rompecabezas, chicles despistados,
Pellizcos de radares equivocados,
Boletos de fantasmas apiñonados,
Públicos de recámaras silbando...

¡Adarom afroma!

Escuchó, vestido de puntitas a las ranas
incalculablemente cayendo burocráticas
las faldas milenarias y volcánicas
¡trompos perplejos y baleros incluso!...

Goteando, los techos, los suelos... ¡Gotosos!

Más el ungüento reprimía saciado
muy suavemente envenenando
metido en la perfumada puerta
menos píldoras en la naríz....

¡Adarom afroma!

Un nimbo de voces en el borboteo
se amontonaban subterráneas,
escrespadas, desmadejadas,
paradas, intermitentes,
con la cara triangular de las esquirlas
con la visión silencia de las uñas
¡en la mesa del sinfondo!...

¡Adarom afroma!

La casa admiraban familiares agrietados,
los cabellos arrugados en la ceniza
los esqueletos en la cocina
los curiosos en la calle...

¡Siendo, siendo infintos los asfálticos latidos!

Sin forma
En la medianoche
En la esquina
De los instantes descalzos
De los panteones adornados.
Al final
Sin forma... (Formales muy formalmente deformados)
¡Violeta... De pared al techo!
Al fondo
Del mismo
¡Pecho!.

Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas de desamor :  De aquel amor (rondel)
De aquel amor (rondel)
De aquel amor de ocasión
nació y se murió un error,
la postura del temor
terminaba en confusión.

No tuvo suerte mayor
el dolido corazón.
De aquel amor de ocasión
nació y se murió un error.

Fue tentadora ilusión
me dominaba su amor,
por culpa del desamor
sentí llegar la traición.
¡De aquel amor de ocasión!

Julio Medina
29 de abril de 2012
Poeta

Poemas :  MI ETERNA PREGUNTA
MI ETERNA PREGUNTA.
por kin

¿Como pude vivir sin conocerte?
a mi razón,turbado pregunté,
hoy que mi corazón este amor siente,
¿ dí,como sobrevivo sin tenerte?
Poeta

Poemas infantiles :  Plantinha coitadinha
Plantinha coitadinha
Uma plantinha,
coitadinha,
nasceu numa lata
de sardinha.

Não tinha muito espaço
para a pobrezinha
se desenvolver.

Estava miudinha...
Muito mirradinha.
Não tinha como crescer.

A planta, para crescer,
precisa de terra.
É da terra que ela tira
o que comer.

Ela tira
seu alimento da terra,
e nós nos alimentamos
dela.

Coitadinha...

A.J. Cardiais
Imagem: Google
Poeta

Poemas :  Espergesia
Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de ese enero.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hay un vacío
en mi aire metafísico
que nadie ha de palpar:
el claustro de un silencio
que habló a flor de fuego.

Yo nací un día
que Díos estuvo enfermo.

Hermano, escucha, escucha...
Bueno. Y que no me vaya
sin llevar diciembres,
sin dejar eneros.

Pues yo nací un día
que Díos estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que mastico... Y no saben
por qué en mi verso chirrían,
oscuro sinsabor de féretro,
luyidos vientos
desenroscados de la Esfinge
preguntona del Desierto.
Todos saben... Y no saben
que la luz es tísica,
y la Sombra gorda...
Y no saben que el Misterio sintetiza...
que él es la joroba
musical y triste que a distancia denuncia
el paso meridiano de las lindes a las Lindes.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo,
grave.
Poeta

Poemas :  MASA
Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:
«No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: «Tanto amor, y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar.
Poeta

Poemas :  LOS NUEVE MONSTRUOS
I, desgraciadamente,
el dolor crece en el mundo a cada rato,
crece a treinta minutos por segundo, paso a paso,
y la naturaleza del dolor, es el dolor dos veces
y la condición del martirio, carnívora voraz,
es el dolor dos veces
y la función de la yerba purísima, el dolor
dos veces
y el bien de ser, dolernos doblemente.

Jamás, hombres humanos,
hubo tanto dolor en el pecho, en la solapa, en la cartera,
en el vaso, en la carnicería, en la aritmética!
Jamás tanto cariño doloroso,
jamás tan cerca arremetió lo lejos,
jamás el fuego nunca
jugó mejor su rol de frío muerto!
Jamás, señor ministro de salud, fue la salud
más mortal
y la migraña extrajo tanta frente de la frente!
Y el mueble tuvo en su cajón, dolor,
el corazón, en su cajón, dolor,
la lagartija, en su cajón, dolor.

Crece la desdicha, hermanos hombres,
más pronto que la máquina, a diez máquinas, y crece
con la res de Rousseau, con nuestras barbas;
crece el mal por razones que ignoramos
y es una inundación con propios líquidos,
con propio barro y propia nube sólida!
Invierte el sufrimiento posiciones, da función
en que el humor acuoso es vertical
al pavimento,
el ojo es visto y esta oreja oída,
y esta oreja da nueve campanadas a la hora
del rayo, y nueve carcajadas
a la hora del trigo, y nueve sones hembras
a la hora del llanto, y nueve cánticos
a la hora del hambre y nueve truenos
y nueve látigos, menos un grito.

El dolor nos agarra, hermanos hombres,
por detrás de perfil,
y nos aloca en los cinemas,
nos clava en los gramófonos,
nos desclava en los lechos, cae perpendicularmente
a nuestros boletos, a nuestras cartas;
y es muy grave sufrir, puede uno orar…
Pues de resultas
del dolor, hay algunos
que nacen, otros crecen, otros mueren,
y otros que nacen y no mueren, otros
que sin haber nacido, mueren, y otros
que no nacen ni mueren (son los más)
Y también de resultas
del sufrimiento, estoy triste
hasta la cabeza, y más triste hasta el tobillo,
de ver al pan, crucificado, al nabo,
ensangrentado,
llorando, a la cebolla,
al cereal, en general, harina,
a la sal, hecha polvo, al agua, huyendo,
al vino, un ecce-homo,
tan pálida a la nieve, al sol tan ardio!
¡Cómo, hermanos humanos,
no deciros que ya no puedo y
ya no puedo con tanto cajón,
tanto minuto, tanta
lagartija y tanta
inversión, tanto lejos y tanta sed de sed!
Señor Ministro de Salud; ¿qué hacer?
!Ah! desgraciadamente, hombres humanos,
hay, hermanos, muchísimo que hacer.
Poeta