Poemas :  Canción del amor fugaz
Cómo adoré tu gesto ilusionario,
tu gesto sin igual,
tu gesto de ceniza y de metal
cómo adoré...

Tú y yo en la vida, en la muerte,
en la tormenta,
entre la tempestad.
Yo sedienta
y hambrienta
y arrecida.

(S.O.S. de soledad a soledad)
Cómo no haber amado tu gesto iIusionario,
si hacía tempestad
y la noche en tu gesto estaba confundida
ilusoria y tenaz como la vida?

Este recuerdo... Aurora boreal
este recuerdo...
hoja que al polvo vuelve
y del polvo retorna irreductible...
abisal...
Así el amor que fue.
Tu gesto de metal
cómo adoré!

( S.O.S. de tempestad a tempestad )

Mentira!
Como la hoja que en el viento gira
y torna
y vaga
y treme
y vencida y fugaz
victoriosa y vencida
el viento vengativo
en su brazo robusto la levanta,
así el amor que fue...
ilusorio
vario
vano
banal
imaginario
como en espejo ustorio repetido,
así el amor que fue...

(tu gesto de metal
cómo adoré)

Tu gesto distraído,
tu dinástico gesto
y el olvido
que en tu gesto venía confundido.

Tu gesto era tu voz que transcurría
fl como un agua cantando hacia el olvido.
(y yo adoré tu gesto distraído)

Y era la eternidad!
La del momento...
eterno en su ansiedad
y su osadía.

-Oyes el S.O.S. hambriento
que da mi soledad
en la iracunda noche
de tu noche y la mía?

(Alegría... Alegría!
Ya todo lo perdimos.
Podemos ir sin miedo entre la tempestad)
Poeta

Poemas :  Canción
Iba mi corazón
-caracol sin lamento-
impulsando, sangriento,
su pequeña canción...

Y luego la ilusión...
engaño...
ensueño...
La muerte grande...
lo demás, pequeño.
Ah qué inútil empeño
Corazón! Corazón!
Poeta

Poemas :  Balada del recuerdo
Llueve una lluvia fácil... negligente.
Casi sin desazón. Casi sin ruido...
Y en un sitio del alma... en el olvido
los recuerdos me asaltan de repente.

Recuerdo cosas... cosas... todavía
como si todavía las viviera.
(Aquel amor que tanto me mintiera
acaso sin saber que me mentía).

Una ciudad tan buena como el trigo
surge de pronto en tierras desiguales.
Un calendario pulcro... sin señales.
(Voy por las calles de anteayer contigo).
Nuestras miradas con amor -sin dudas-
redescubrían cosas evidentes:
la tierra con sus árboles, las gentes,
nuestras manos vacías y desnudas.

La lluvia por las calles recorría
con el sol enredado en sus cristales.
-Noble ciudad de agudas catedrales
(Me cuentan que allí vives todavía).

Todo nos separaba y nos unía.
Un gesto, una canción, una mirada.
El amor era todo... y era nada...
y era eterno no más porque moría.

Y nadie puede sepultar sus muertos
tan verdaderamente sepultados
que no puedan volver, si recordados,
a los brazos amantes y desiertos.

Las horas no se pueden devolver
ni lo que en ellas fue pasión o grito.
(Aquí todo es igual porque está escrito
y ya no es cierto porque está en ayer).

Aquí todo es igual. Nada envejece
al margen de las horas sin fortuna.
El mismo grillo con la misma luna...
y todo como estaba permanece.

Y como en los recuerdos no varía,
el viento lleva aún sobre sus hombros
de aquella nube grande los escombros.
(Y nunca acaba de pasar el día).

Nuestros rostros se miran a través
de la lluvia o la luz recién nacida.
Aquí la muerte pasa inadvertida
bajo el verde implacable del ciprés.

Los rostros de este sitio no regresan
jamás al ejercicio cotidiano.
(Aquí mi mano vive entre tu mano.
Aquí los corazones no nos pesan).

Eres. Soy. Cuánta soledad en torno.
Aún vivo y vives. Sorprendente llama.
Viajamos bajo el sol. Sobre la grama.
(Aquí en el calendario no hay retorno).
Poeta

Poemas :  Almas
Aquellas almas grandes que tuvimos
y estas de ahora, iguales y distintas,
siguen ardiendo y consumiendo vida.
Ardientes almas nuestras...
ávidas, delirantes, violentas, vengativas,
tenaces, hechizadas, sedientas,
con sus flamas en rojo, negro y blanco,
en gris, en amarillo y en violeta,
-iris y fuego-
sometidas al viento ineluctable,
al incendio...
Con cauda de cometas locos,
con colas y con crines de caballos apocalípticos
para imponer el miedo.
Ah! nuestras almas jóvenes!
aquellas que tuvimos y tenemos,
fieles a la gran aventura irreversible de la vida
y al signo irrevocable del acontecimiento,
siguen viviendo
a través de la sangre inextinguible,
en hélices y elípticas,
en el misterio.
Almas rudas,
flagrantes y filudas
como lanzas de acero.
Nuestras almas de ayer, de nunca y siempre,
ígneas, incandescentes, implacables,
ultravioletas, ultrarrojas, ultrasolares,
ardiendo...
Poeta

Poemas :  A LA ESPERANZA
Yo se que eres una ave fugitiva,
Un pez dorado que en las ondas juega,
Una nube del alba que desplega
Su miraje de rosa y me cautiva.

Se que res flor que la niñez cultiva
Y el hombre con sus lágrimas la riega,
Sombra del porvenir que nunca llega,
Bella a los ojos, y a la mano esquiva.

Yo se que eres la estrella de la tarde
Que ve el anciano entre celajes de oro,
Cual postrera ilusión de su alma, bella.

Y aunque tu luz para mis ojos no arde,
Engáñame ¡oh mentira! Yo te adoro,
Ave o pez, sombra o flor, nube o estrella.
Poeta

Poemas :  RESPONDE
Dios dijo al ave de los bosques canta,
al tierno caliz de la flor, perfuma
a la estrella, los mares abrillanta,
al sol invade en la azulada bruma

al ambiente suspira, al mar encanta
con tus bellezas de argentada espuma
y a ti mujer para el odio nacida,
te ha dicho acaso dios
¿ ama y olvida ?
Poeta

Poemas :  Acuérdate de Mí
¡Oh! cuánto tiempo silenciosa el alma
mira en redor su soledad que aumenta
como un péndulo inmovil: ya no cuenta
las horas que se van!
No siente los minutos cadenciosos
a golpe igual del corazón que adora
aspirando la magia embriagadora
de tu amoroso afán.

Ya no late, ni siente, ni aún respira
petrificada el alma allá en lo interno;
tu cifra en mármol con buril eterno
queda grabada en mí!
Ni hay queja al labio ni a los ojos llanto,
muerto para el amor y la ventura
esta en tu corazón mi sepultura
y el cadáver aquí!

En este corazón ya enmudecido
cual la ruina de un templo silencioso,
vacío, abandonado, pavoroso
sin luz y sin rumor;
Embalsamadas ondas de armonía
elevábanse a un tiempo en sus altares;
y vibraban melódicos cantares
los ecos de tu amor.

Parece ayer! ...De nuestros labios mudos
el suspiro de ¡"Adiós" volaba al cielo,
y escondías la faz en tu pañuelo
para mejor llorar!
Hoy... nos apartan los profundos senos
de dos inmensidades que has querido,
y es más triste y más hondo el de tu olvido
que el abismo del mar!

Pero, ¿qué es este mar? ¿qué es el espacio,
qué la distancia, ni los altos montes?
Ni qué son esos turbios horizontes
que mira desde aquí;
si al través del espacio de las cumbres,
de ese ancho mar y de ese firmamento,
vuela por el azul mi pensamiento
y vive junto a tí:

Si yo tus alas invisibles veo,
te llevo dentro del alma estás conmigo,
tu sombra soy y donde vas te sigo
por tus huellas en pos!
Y en vano intentan que mi nombre olvides;
nacieron, nuestras almas enlazadas,
y en el mismo crisol purificadas
por la mano de Dios.

Tú eres la misma aún;
cual otros días suspéndense tus brazos de mi cuello;
veo tu rostro apasionado y bello
mirarme y sonreír;
aspiro de tus labios el aliento
como el perfume de claveles rojos,
y brilla siempre en tus azules ojos
mi sol, ¡mi porvenir!

Mi recuerdo es más fuerte que tu olvido;
mi nombre está en la atmósfera, en la brisa,
y ocultas a través de tu sonrisa
lágrimas de dolor; pues mi recuerdo tu memoria asalta,
y a pesar tuyo por mi amor suspiras,
y hasta el ambiente mismo que respiras
te repite ¡mi amor!

¡Oh! cuando vea en la desierta playa,
con mi tristeza y mi dolor a solas,
el vaivén incesante de las olas,
me acordaré de tí;
Cuando veas que una ave solitaria
cruza el espacio en moribundo vuelo,
buscando un nido entre el mar y el cielo,
¡Acuérdate de mí!
Poeta

Poemas :  VIENTO DE OTOÑO
Y he pasado la vida humilde como aquellas
fuentes que en la montaña
su frágil copa líquida modelan
o entretienen las horas
tejiendo manteletas
de algodón y azúcar de vidrio para los hombros
de la piedra.
He tenido ese culto apasionado
de las cosas pequeñas...
he sido ingenua como el chal de encaje
de la nube viajera...
y más bien que ser águila he querido
ser rosada falena...
Esta autobiografía
fue bien fácil hacerla
si es tan trivial la historia de una vida discreta.
Poeta

Poemas :  TÚ Y YO
Juntos miramos el invierno y llega
de este paisaje en blanco una dulzura
que nos recuerda la inicial ternura
conque al ensueño el corazón se entrega.

Aunque la tarde a la distancia pliega
sus abanicos de fulgor, perdura
laluz en nuestras vidas, y madura
está la mies para la augusta siega.
Fuimos al arte y la belleza fieles,
cosechamos espinas y laureles
en el azar de la jornada intensa.

La muerte apenas separarnos puede
¡y qué congoja sentirá el que quede
solo, en el borde de la noche inmensa!.
Poeta

Poemas :  MANIZALES
Desde Antioquia maternal vinieron
a la conquista de la selva brava
nobles aventureeros que traían
en la homérica hazaña,
la fe en el corazón y el brazo fuerte,
tendido al sol manejaron
como invencibles armas,
a lo largo del bosque de la vida
el rosario y el hacha...
Qué bien que te fundaron los abuelos
de frente al porvenir abierta y clara.
Poeta