|
|
|
Lamina cega que ao pulso cerra O frio do teu metal confronta-lhe a face Que ocultas sinais e tremores
O teu golpe que do frio sangue jorra Esvaziar se faz em copos rasos Um sorriso disperso e atento
Inquieto espera o desferir Não mais que o tempo o machuca O aço da saudade que penetra
Sóbrio o corpo empilha na vala A guia o toma como morto Da bebida que exala pela entranha
Usurpar se faz na insensatez Á cólera que teu rosto assola A solidão que dispersa em pensamento
Entorpecido arremessa teus olhos ao céu Do arrependido Deus que lhe oculta à face Torto mendigo de esfacelados pecados
Se o inverno que à tarde trás e o congela A lápide envelhecida em negrito o traga Amarga e cala a voz que por vez Outrora não só a matéria que desfaz A maldita saudade como homem carregou.
|
Poeta
|
|
|
|
Quero ser o seu poeta Seu amigo destemido Ser um cântico sofrido A bebida predileta.
Quero ser o seu caminho Pelos campos ou deserto Quando longe ou bem perto Emprestar-te o meu carinho.
Quero ser a sua bravura Sua conduta na coragem A esperança na mensagem Sentimento que perdura.
Quero ser tua inspiração O acalento do teu colo A firmeza deste solo O pulsar do coração.
Quero ser a ansiedade Do teu peito sem maldade No teu corpo à vontade Dos teus dias a saudade.
Quero ser a tristeza De um dia sem sol Ser a alma que descansa No silêncio do seol.
|
Poeta
|
|
|
|
Mientras más te pienso mas son mis ganas de estar contigo, de cambiar esos ojos de melancolía por un fuego no mendigo, de sentir arder tu alma y la mía en una loca pasión desatada, y que con mis besos brote tu sensualidad de mujer apasionada.
Que entiendas la relevancia que tiene el sexo a pleno amor, que tu organismo no es pecado, que el frenesí es el tremor, el fragor de la contienda, la verdad original sin censuras, sin miedos ni vetos, solo el trastornado apetito sin ataduras.
Déjame enseñarte la cercanía y mi ser te dará el abrigo, al verter en tu vientre un delirio con el color de testigo, creciendo en el centro de tu pecho el deseo como un murmullo cuando encumbrados tus tímidos senos se yergan con orgullo. Una furia embrujada en el latir de nuestros cuerpos, un universo dibujando las caricias sin contratiempos, las manos explorando juntas con sonrisas de complicidad, y tu sueño inocente superado por la lujuriosa realidad.
Déjame enseñarte el placer de volver a renacer entre unos brazos, donde cada vertebra de tu espalda al vibrar despida fogonazos, el calor percibas en la raíz cuando mis dedos deshilen tu pelo, y tu roja lagrimal mirada de la señal que comenzó el deshielo.
Entonces verás estremecer tu único vestido, esa sedosa piel, cuando llegando al fondo de tu intimidad en jarras de miel, reveles las sensaciones primordiales con un grito de placer, porque desde el profundo abismo has vuelto a sentirte mujer. [img width=300]http://4.bp.blogspot.com/-oo7134dgTqU/TyU5aRo12gI/AAAAAAAAAMs/PQjGGyt_5qA/s1600/deseos.jpg[/img]
|
Poeta
|
|
|
Mi corazón se siente satisfecho de haberte amado y nunca poseído; así tu amor se salva del olvido igual que mi ternura del despecho. Miguel Ángel Buesa
Como las avecillas viajeras de albos y oscuros colores Que al final del verano se marchan, así, tú a la primera ventisca de otoño… alzarás el vuelo. Cosquilleando tibias en mis temblorosa manos… Dejarás el recuerdo de tus blancas plumas. Y trigal exangüe será mi pecho, sin un solo grano Siguiéndote impávido por el cielo, desde mí orilla, Altanera, por los buenos aires irás, zahiriendo el amor… Desplegando tus alas, con un rumbo nuevo. Esperaré distante, ingrata, tu eventual regreso Y en mis desvaríos, perturbado, te llamaré lejano; Prendida en mis ojos, aun, la Venus de Milo en tu cuerpo. Entrado el invierno en mi corazón y mis sienes Los lirios y los arrayanes vestirán mi lucera ya sin primavera Álgidas me alcanzarán las noches, de otros tiempos ardientes, Sabré entonces que la hora de liar el petate, al fin ha llegado. Delalma 13/09/2012 12:17 a.m.
|
Poeta
|
|
|
|
Soy tu libro, mi libro es su libro, eres mi libro.
|
Poeta
|
|
|
|
Doble de vista, Antígona de cama, Se mueve en ruedas Y uñas largas.
Con ácidos en boca Inunda la almohada Sus manos trepadoras De miel y sábana.
Ella no aumenta conforme la edad Ella le quita el peso a su nimiedad. Toda ella se vuelca en el destino. Su fulgor. Su hilo. Se evapora… Marea de hojas.
|
Poeta
|
|
|
|
Un alma vive ahi, dentro del mausoleo, dentro de este tumba, un corazon que murio.
Ahi descansan esas almas, cuyas ilusiones fueron destruidas, enterradas bajo tierra, ese amor que murio hace tiempo.
Un corazon enterrado, bajo tierra, junto con otras ilusiones, donde han sido destruidas.
Una noche solitaria, donde los corazon rotos, son incinerados, se convierten en cenizas, volando como el viento estan.
Erick R. R. Torres (Angel Negro)
|
Poeta
|
|
|
|
Algunas veces, te has puesto a pensar, lo que es el verdadero amor, lo que fue una vez.
Buscas el amor, en cualquier lugar, pero no lo hayas, no es material, es lo de adentro de cada ser humano.
Un amor iluso, fantasioso e ingenuo, que solo juega con tu mente, hasta dejarte por alguien mas.
Mi pequeña niña, deja que el amor se vaya, forzarlo nunca funcionara, solo sera una vil ilusion.
Erick R. R. Torres (Angel Negro)
|
Poeta
|
|
|
|
Dijiste que me querías, eso fue solo una mentira, dijiste que me amabas, eso fue solo una mentira.
Todo lo que quería, era alguien que pueda mantenerme cálido, toda la noche, lo intentaste nena, pero no funcionó, y ahora se que será el final.
Se lo que sientes, se lo que piensas, pero esto se acabó, ahora solo vete y sigue tu camino.
Dijiste que me necesitabas, pero era una mentira, dijiste la verdad, pero solo son mentiras, ahora te vas, solo fue por una noche, no fue lo mas sincero en tu vida.
Es momento de irme, la noche seguirá presente, sigo en busca de una mujer, a quien pueda amar y cuidar, quien sepa decir la verdad y no mentiras.
Esta noche seguiré solo, si estas aquí nena, estaré esperándote, besar tus labios carmesí, tocar tu desnuda piel, solo una regla quiero pedirte, que no me mientas.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
|
Poeta
|
|
|
|
Este soy yo para siempre, completamente perdido, el unico sin nombre, sin un corazon honrado.
Como desearia, que alguien me acompañe, en esta noche, a consolar mi corazon.
Una flor negra, encontrada en mi jaridn, en el oscuro eden, que dejaste ahi.
Sin nombre, sin alma, sin amor, sin corazon.
Solo busco un nombre, un consuelo, una compañia, la tuya, mi amada ninfa oscura.
Erick R. R. Torres (Angel Negro)
|
Poeta
|
|