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Miramos al cielo pensativos, con frecuencia nos preguntamos que hay allá arriba, sueños, quizá, puede ser que haya otro mundo más allá de la sombra de la noche, más allá de la luz del amanecer, no sé desde cuando me paso las tardes imaginando lo que puede haber, a menudo y sin darme cuenta encuentro mi mente más allá de las nubes, entre cientos de pensamientos que no puedo de descifrar.
Escuchamos al viento distraídos, siempre habla lento y pausado pero aun no le entendemos, quizá sea que habla un idioma que no conocemos, no lo sé, tan solo sé que a menudo inunda mi mente entre un rock y una trova, que a menudo ataca al silencio que me acecha y me protege con una suave caricia, pero rara vez lo entiendo, rara vez me doy cuenta de lo que intenta decir y casi siempre lo miro partir preguntándome si en realidad hablaba conmigo.
Sentimos la tierra descalzos, a veces no nos agrada su sentir pero otras tantas refresca, otras tantas el pasto se siente como miles de recuerdos, el frío azulejo de mi habitación suele recordarme de los valles y cerros que sostuvieron mis pasos, me recuerda a los andares al lado de mis hermanos, y la dureza del cemento me recuerda los momentos en que caminar era difícil, pero no imposible, nunca imposible.
Probamos el agua afortunados, y sabe a vida aunque digan que es insípida, si bien carece de olor y de color, tiene dentro de si algo aun mejor, tiene la magia que nos permite respirar, tiene la esencia del mundo y su girar, tiene sabor a sueños por cumplir y anhelos por descubrir, sabe a esperanzas y aquellas metas que aunque sean difíciles las alcanzas, sabe a no poderte dar por vencido.
Olfateamos el amor desprevenidos, nos toma por sorpresa y en un segundo ya es muy tarde, quizá sea porque tiene fácil la entrada y difícil la salida pero aun lo siento en mi jaula de cristal, el amor viene y el aire se vuelve dulce, frágil, con una suavidad palpable como la de su mejilla, como la de la caricia que anhelamos sentir de nuevo, la luz se vuelve más cercana y la oscuridad se vuelve más cálida, de pronto todo tiene un lado bueno.
Vivimos nuestra vida en base a cinco sentidos pero tenemos interminables sentimientos, somos capaces de amar a la vida y de odiar su tormento, somos capaces de llorar una partida y de saborear un momento, vivimos entre tristes alegrías y dulces lagrimas, entre suspiros y sonrisas, entre abrazos y despedidas, vivimos entre personas que nos quieren y personas que queremos, siempre listos para desenvainar una risa sin temor.
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Poeta
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Algo de ti se queda conmigo, cuando te vas de mí, cuando de mi te alejas. Algo se queda de la noche en que estuviste conmigo, lo mojado de tus besos, lo mojado de tu cuerpo, en mi cuerpo, caído sobre el roció. Algo de ti se queda en mis sueños, algo de ti cuando te siento lejos. Algo de ti se acerca a mi cuerpo, como si tus manos desde lejos, buscaran tocarme. Algo que siento, algo que busco, algo que no encuentro. Algo de ti se va conmigo por los caminos hacia el sueño. Algo de ti se queda en mi cama. Algo de ti se queda en mi cuerpo. Como se queda en tus paños menores, la esencia, el olor de tu cuerpo. Tus paños menores, tus ropas intimas que yo quiero ser. Algo de ti, algo de tu voz, algo de tus pechos, algo de tu lengua, algo de tus besos. Algo de ti se queda conmigo. Algo de amor. Algo de ti de momento. Algo de ti en mi pensamiento. ©Rafael Pérez Derechos Reservados ****
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Poeta
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Amada, muy florida, tienes rosas de perfume, ¿acaso me dejaste rebosado por tu boca? ¡Por eso, preciosa amiga, clara y bella, te admiro!
En vida tan sociable, jamás dejas tu dulzura, me digo, me pregunto si no serás linda musa, ¡Por tanto, divina hadita, linda y pura, te quiero!
Las cosas que te digo son piropos, galana, ¿recuerdas nuestro encuentro primigenio, muy claro? La vida nos premiará con hermosos retoños.
La prenda renacida primitiva sonroja los miembros de mi cuerpo, ¿no prístinos se mueven? ¡Volverán bellos recuerdos a florear tu cara!
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Poeta
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Te disfruto ajeno, porque sé que entre mis versos te tengo,delirio de amor mágico y maravilloso en esta tibia noche. Porque aquí estas…en cada palabra, en cada letra, en cada frase ¿Qué te puedo decir que ya no sepas? ¿Qué te amo? Ya lo sabes... Te puedo decir que en este instante llegaste a mí y es en este instante que nace el alma que nos impulsa por encima de la materia. Apago la luz… se iluminan nuestros cuerpos,despojados del miedo y la vergüenza vibramos de pasión en cada beso , el eco de violines y el perfume de rosas lirios y jazmines,nos transportan a los portales del cielo…te dejo ir porque eres ajeno,pero aquí te disfruto mío porque se que volverás en otro verso.
Griselda Susana Diaz
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Poeta
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INTRANSITIVOS RECÍPROCOS
Por el año que no mostraban los meses adelgazados. Implacables. Al escenario escondido. Los grises párpados de hielo en agudo silencio vacilan, como una capa de noche. Al verdor que hiere. El pecho anaranjado, descubierta la tarde, se recuesta sobre la luna reflejando lagos. Con toda la respuesta radical del cuerpo. El olor en las montañas, es tan pálido que deja atristado un cielo atigrado.
Como Al pájaro igualando el canto. El sol se desteje entre las nubes en un hogar vacío, el aire yace inmóvil, el suelo oculta, el cielo, la danza de mil ausencias. Como Al estilo estimulando grácil. Sus cortos cantos fluyen, en una enorme lágrima sin fondo, ni pestañas, largas penas de escudos inválidos vuelos. Al contraste contribuyendo. Al remedio reluciente. Al simbólico sinfónico. Por el hecho que del lecho cree escapar. Donde se crean los telones ignotos. De la turba tormenta innata hogaño. ¡Recíprocos inequívocos de la inercia!.
Como Asoma la mirada el sufrimiento, acumulado en las estrellas agonizantes, preocupaciones en el mundo disponible del recinto, recio alarido indisoluble. Intransitivo. En la gota de las cortinas, que corren del sueño las corolas, en las flores mal cerradas, de las manos que desgajan. Recíprocos. Al hundirse los incógnitos pañuelos. Al torrente qué encarcela ingrato Al hilo de los lánguidos despojos Al borrar querer la memoria. ¡Congelada!.
Intransitivo. Con el espejo siniestro de la espada En la espalda implacable del desencanto Al jardín qué persevera gemas lustrales ¡Monótonos radiantes los diamantes!. Gráciles vidrieras del mirar torvo. ¡Del sueño agonizante adormilado!. Lejana la frescura glauca viña. En el fulgor de la tonada conturbada. ¡Aquí y allá, ya ya, hay demasiado!.
Por eso. Del sacro humillar a los temores. Recíproco Intransitivo. Queda todo el enjambre del hormiguero. Todo. El enjambre. Del hormiguero. Muriendo. Sombrío. Intransitivo perenne corre al dormir el sueño.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Ya no quiero.
Ya no quiero escuchar, el canto de la noche, ya no quiero escuchar, el triste caminar del tiempo, ya no quiero escuchar, más tristes momentos, porque quiero que todo se vuelva risa, en cada rincón de la vida.
Ya no quiero escuchar, dolorosas melodías, ya no quiero escuchar, la sonrisa dulce de tus labios, ya no quiero escuchar, más palabras vanas, que sedujeron mi mente, con mentiras insanas.
Ya no quiero escucharte nunca más, porque quiero que todo de ti quede mudo, para que nunca muevas más tu boca, para que nunca pronuncies más mentiras, que más de una vez me dijiste, y yo, como tonto te creía.
Ya no quiero escuchar, el canto de mi pensamiento, ya no quiero escuchar, los mismos versos, la misma cantaleta, porque ya no quiero saber de nada, que me lleve a caminar otra vez hasta tu puerta.
Para que cerrada se quede con los dolores de siempre, con las mismas quejas, porque ya no quiero escuchar, el canto de los poetas.
Todos los derechos reservados A nombre de JORGE BANDA. Copyright Octubre 27 2012. Long beach California USA (El ángel de la melancolía)
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Poeta
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CARTAS DE UN SOLITARIO II.
Ilusiones.
La mire y le sonreí, quise verme en sus ojos verdes una vez mas, porque sentía una sensación tan hermosa dentro de mi corazón, tal vez la ilusión de amarla, hizo que mis sentimientos afloraran a flor de piel, pero me detuve, no quise molestarla, quería hablarle una y otra vez, para decirle que perdidamente enamorado estoy yo de ella, que hermoso vestido lucia, era tan blanco, como las mismas nubes en primavera, su pelo recogido con una diadema llena del brillo del sol, y sus zapatillas de color oro, que asemejaba el oro escondido de su propia alma.
Y de su sonrisa, la sonrisa mas angelical que nunca había visto jamás, porque al sonreírme, hacia que cada pedazo de mi cuerpo se elevara hasta el mismo cielo, tal vez porque la amaba y ya nada podía detenerme, que belleza de mujer, y digo que belleza de mujer, porque a diario sueño que la tengo en mis brazos, y en mis sueños tan llenos de amor, puedo vivir lo mas hermoso de la vida, plenamente enamorado de ella , como si fuera la mas reluciente estrella, o el lucero mas hermoso del mismo cielo.
Así me siento al verla pasar, cuando camina tan cerca de mí, y yo, ahí me quedo mudo sin palabras ni que decir, porque soy quizás el más tonto, o un miedoso, que no se atreve a decirte que te ama, porque eres tan solo, la ilusión de mi pensamiento, dónde yo vivo, amándote en el viento.
Todos los derechos reservados A nombre de JORGE BANDA. Copyright Octubre 27 2012. Long Beach California USA (El ángel de la melancolía)
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Poeta
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LLANTOS DE AGONÍA
Sol muriendo luna naciendo en su mente el recuerdo de quien ama, el tiempo pasa y esa herida aún no sana, el corazón por dentro se desangra…
Tétricas figuras en el cielo se dibujan almas penando muriendo, vagando, flores marchitas mi ojos llorando, manos atadas ensangrentadas…
Maldita mira da se pierde en la nada al tiempo que esa daga se clava, matando ilusiones y esperanzas, hoy de ese amor no queda nada.
Llantos de agonía en la oscuridad por ella sufría, deseando morir ese día, en el aire su esencia se perdía…
The_ghost
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Poeta
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Que no me querías, que fui tu desdicha en todos lugares decías así… ¿Y para qué volviste detrás de mi vida suplicando a diario te diera mi amor? Siempre tú fingiste ese falso llanto me hiciste que viera para en ti creer... ¡Lárgate por donde viniste, no regreses nunca a buscar mi querer! ¡Lárgate, si te acabaste la dicha que me deleitaba en el corazón!
Eres mal agüero que vive tronchando ilusiones buenas con tu desamor, me pediste un día que te perdonara y a escasos segundos fallaste otra vez... ¡Lárgate! ¿No sientes que ya no te quiero, que a mi amor entero no puedes rendir? ¡Lárgate, si a tu rostro yo he olvidado, pero no te olvides de llevarte el pasado al lugar del que nunca debiste salir!
Julio Medina 26 de octubre del 2012
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Poeta
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