Y yo me quedo aquí, buscando los tesoros de naufragios de amores encallados que surcaron soberbios de promesas. Con el viento a favor y el mar en calma, dejaron el timón a la deriva, Entregados al amor sin salvavidas. le confiaron su suerte a las estrella No pudieron enfrentarse a las tormentas, confundieron un faro con un astro y rompieron la quilla en un peñasco. ,Glu. glu, glu.
Recuerdos… vienen en la noche como fantasmas del pasado, a torturar mi mente, mi sueño y descaso recuerdos… tristes, amargos de tiempos difíciles, que lastiman, que arden, como abiertas heridas empapadas de sal
Recuerdos… noches en blanco, de temblantes manos, mentes, sensibles, tirantes, cansadas días y noches sin tiempo, interminables sin pausa, época de dolor, de llanto, de esperar el ultimo día, que duele y no llega el triste final
Recuerdos…que perturban el alma, que entristecen mi mente, compañeros malditos, que no se resignan a morir antes que yo. Recuerdos…que gracias a ellos puedo estar satisfecho de haberlo pasado, haberlo vivido y hoy ser quien soy
Podrán pasar mil años, podrá secarse el mar. Podrá el sol dejar de brillar, podrá la luna callar. Podrán los peces volar, podrán las aves nadar. Pero, nunca nadie tu amor me podrán quitar.
Volvió a brotar una esperanza de amor en mi vida, volvió a nacer un sentimiento ya muerto por el tiempo. No sé por qué tuvo que pasarme eso, cuando con flores y sonrisas trataba de conquistar tu corazón, te escribía poemas de amor, te dedicaba siempre una canción, ¡con tal de conquistar tu corazón...!
En verdad, no sé qué decir, ¿por qué ahora vienes a mí? ¿Por qué traes sonrisas? ¿Por qué tienes la mirada diferente? Tal vez, ¿no encontraste el amor que querías? Tal vez, ¡te maltrató la vida...!
¡De pronto me olvidas y te vas! ¡Luego te acuerdas y vienes a mí! ¡Es porque yo soy él que te hago feliz! En el fondo de tu corazón, ¡yo sé que piensas en mí...!
¡De pronto me olvidas y te vas! ¡Luego te acuerdas y vienes a mí! ¡Es porque yo soy él que te hago feliz! En el fondo de tu corazón, ¡yo sé que piensas en mí...!
No hay quien te declare amor, con flores y una canción; ¡yo sé que tu corazón busca el amor que tengo yo! No es fácil decirlo ni es fácil hacerlo, pero no imposible decirme "te quiero".
Autor: José Monnin elpoeta del libro Raíces de amor del mismo autor todos los derechos reservados. Limpio-Paraguay
Amigos/as espero les guste el poema y el recitado les dejo un abrazo. Y gracias por pasar.
Solo un cuerpo quiero a mi lado. Solo un cuerpo. Un cuerpo amado. Solo un cuerpo deseo. El tuyo. Junto a mí en la cama. Junto al mio. Milagro bravío. Breve milagro. Breve. Tan largo y tan corto como un beso. Lo deseo. El tuyo. Tu cuerpo. Y es tu cuerpo al que siempre aspiro. Tu cuerpo. El que siempre admiro. Y deseo. Solo un cuerpo en la noche a mi lado. Solo un cuerpo llama a mi cuerpo. El tuyo. Cuerpo por el que anhelo. Cuerpo al que siempre deseo. Cuerpo al que siempre espero. Fluyente, el cuerpo de la noche, es oscuridad, amor y estrellas.
Mata el dolor a cuchilladas, mata la ansiedad, mata la muerte. Mata la soledad, mata, a apuñaladas, este vivir sin quien se quiere. Mata este querer sin que nos quieran. Matan las palabras, y dan vida. Nos mata el viento, y nos da vida; nos mata el amor, y nos salva. Nos matan los días y el tiempo a cuchillazos. Nos matan los recuerdos, y este vivir a pedazo. Mata la tristeza y nos salva la alegría y en ella nacemos de nuevo.
Cayó una sombra de la penumbra posándose sobre el destello de una estrella, pero una ráfaga de luz intensa le dominaba y la estrella continuaba siendo bella… Como el cáliz de hermosas rosas su candidez suntuosa alumbra y arrullándose junto a la aurora ahora descansa, mientras la sombra avergonzada se disipaba ante el fulgor de la alborada.
Enséñame amor mio, a querer como tú lo haces, a amar como tú lo sientes, a ser feliz como tú lo eres, a vivir la vida, siempre llena de ilusiones, entre lunas de esperanza sonriéndole al tiempo.
Enséñame amor mio, cada momento tuyo sin llorar, cada pensamiento de tu alma, con los que tan solo suspiros entregas, entre los abrazos más tiernos, de tu dulce corazón.
Enséñame amor mio porque yo no se hacerlo, tan solo camino entre los caminos más tristes, donde cada momento se marcha con el viento, y me quedo solo.
Por eso enséñame, quiero aprender de ti, la ternura más emancipada de tus deseos, esos deseos que vagan entre nubes de terciopelo, acariciando los momentos, de tu dulce caminar.
Enséñame amor mio, enséñame, y yo, caminare contigo por siempre, amándote, queriéndote.
Todos los derechos reservados A nombre de JORGE BANDA. Copyright Noviembre 30 2012. Long Beach California USA (El ángel de la melancolía)