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Empecé a escribir estas cosas a las 2:30 de la mañana, hora en que me hallaba despierto por estar prestando un turno en una Unidad de Reacción Inmediata de la Fiscalía, encargada de atender principalmente los casos de homicidios. La verdad es que este mundo no tiene nada que ver con la literatura. Trato de encontrarle algo que me sirva de referencia, pero por ningún lado veo esos elementos que nutren, por ejemplo, a la novela policiaca. Ahora entiendo por qué los escritores de ciencia ficción (¿Es la ficción una ciencia?) son tan prolíficos… Es que hablar de lo que simplemente cabe en la imaginación es más fácil que hablar de la realidad misma. Creo que todos los que estamos en este sitio escribimos sustentados en una realidad particular y por eso –al menos ese es mi caso- nos cuesta tanto recrearla, darle un cariz poético. Pero más allá de esas circunstancias que edifican nuestro día a día, en el mundo de las Unidades de Reacción Inmediata hay una meta-realidad que sólo conocemos quienes por razón de un oficio nada envidiable hemos acudido ciento de veces a una escena del crimen, ya sea como investigadores o como parientes de la víctima. Aquí no es deleitándonos con la exuberancia del “realismo mágico”. Aquí la cosa es cargando con el “realismo trágico” de la muerte. Pero no de la muerte que se esconde tras el maquillaje literario sino de la que cae por sorpresa y pone fin a una historia en proceso.
Llevo 19 horas trabajando sin parar. Sin embargo, a riesgo de ser inoportuno, quiero compartirles un poema que escribí hace varias semanas, muy al propósito de lo que he dicho. Nada a cambio. Sólo quiero compartirlo.
Al doblar la esquina la muerte aguarda sin afanes al transeúnte que aúpa las pisadas como tratando de alcanzar los linderos de su sueño. Nada presagia que al doblar la esquina la sombra del que espera resguardado en el miedo se recorta en un juego de fatales decisiones. Nada hace pensar que a sólo cinco pasos -como cinco fracciones de lo eterno- Una Pietro Beretta será el solo argumento que acecha a quien empuja su afán y su designio sin siquiera imaginar que inevitablemente la vida se le escapará en un abrir y cerrar de ojos.
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Poeta
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Yo invoco al Olimpo, Paraíso, Asgard, e Inframundo
Convoco, Parcas Arcángeles, Valkirias y Demonios
Que Satán, Hades, Anubis y Gabriel, con furor beligerante se presenten
Que por Fe o por magia los invoco, por vudú, por sacramentos, o exorcismos
Afilen, garras dientes y guadañas, lustren desoxiden sus corazas, monten apocalípticos corceles, que implanten en sus ojos la ira, la venganza
Pues ha llegado a este mundo el momento crucial de su destino, donde la vida a perdido la esperanza ya que el hombre ha olvidado su camino
como no hay razón, que nos defienda, como no hay corazón con sentimientos, solo zombis avaros, egoísta materia, en movimiento
ahorremos el espanto a este mundo, acortemos la vergüenza, que nos hemos convertido en alimañas que de la carne de su prójimo se alimentan
por todo esto es que los convoco por todo esto es que los espero; que vengan y cercenen las cabezas que desgarren y traspasen, a las almas
Que juzguen con la ley de Hammurabi cada mente, cada alma, que implanten con furibunda mano el veredicto, que todo lo necesario ha sido hecho, para estar caminando hoy en el patíbulo
que solo queden, bebes, párvulos e infantes como buena semilla al futuro, que educados por robóticas madres, solo tengan virtudes en su seno, para luego del apocalíptico escarmiento surja renacido el Hombre nuevo
CREADO 24/07/2012
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Poeta
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Eres cual la melodía que tarareo por la noche, cuando los parajes callan y está desierta la vía.
La alegría que me embarga en la noche de mi amor, cierra la memoria mía pero no calla mi voz.
Mas, si la noche es hermosa por su serena quietud, más linda eres tú, Aurora, ya que eres toda virtud.
La conciencia se me empaña y me pongo a sollozar, quisiera verte esta noche para así ¡Poderte amar!
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Poeta
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É... A vida é cheia de jogadas. Como não participo de nenhuma, ela fica me fustigando, me provocando, para ver se eu entro no jogo dela.
Como eu só jogo conversa fora, ela vira uma fera e fica me castigando.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Con un lápiz y un papel yo escribí una poesía; muchas cosas dije en él, pues era un brillante día.
¡Cuántas cosas puedo hacer con objetos tan sencillos!, pues complazco tu cariño con un lápiz y un papel.
Como eres una muñeca yo te entrego mi ternura; con un lápiz te lo escribo, en papel va mi locura.
Ando buscando razones para decirte al oído; y procuro no hacer ruido por no romper ilusiones.
¡Cuántas cosas ya te he escrito! Faltan muchas por decirte; soy el caballero andante en tu corazón bendito.
Quiero amarte para siempre, romper mármol con cincel, para escribirte tesoros, ¡con un lápiz y un papel!
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El 17 de diciembre de 2010, el joven tunecino Mohamed Bouazizi, un anónimo vendedor ambulante de fruta y verdura, desfogó su ira inmolándose con fuego ante la sede de la Gobernación de Sidi Bouzid (ubicado en pleno corazón del Túnez profundo), tras sufrir su carrito y su dignidad un atropello humillante por parte de las autoridades municipales. Las llamas que devoraban su cuerpo prendieron instantáneamente en el corazón de todos los tunecinos hasta convertirse en un volcán iracundo cuya lava acabó sepultando la dictadura en nuestro país.
EL CARRITO DEL VENDEDOR AMBULANTE
A Mohamed Bouazizi, la chispa de la Revolución Tunecina y tal vez de todo el Mundo árabe Cobardes de mala estirpe te volcaron el carrito, ignorando que un rugiente volcán los devoraría.
Impotente tú veías rodar tu pan por el suelo; no lo recogiste por no doblar el espinazo.
Y tus altivas rodillas no quisieron tocar tierra, sino que, de pie y con honra, a lo bonzo te inmolaste.
Pero si en vez de volcarlo, te lo hubiesen embargado, tú aún no te habrías ido y ellos aquí seguirían.
Los tiranos ignoraban que un pueblo digno tal vez se resigne al castigo, mas nunca a ser humillado.
Mohamed DOGGUI Febrero de 2011
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Yo te di todo el amor que tengo, te he dado más de lo que podía dar, te dije te amo, te he dado todo lo que tengo dentro de mi interior.
Y te llevaste mi amor, te llevaste mi amor, ¿no te dije lo que siento por ti?, tal vez no.
Este no es un amor ordinario, porque en verdad te amor mi ninfa, mi querida musa de la luna, eres mi inspiración, eres todo lo que tengo.
Tu sonrisa me ha cautivado, tu belleza me tiene paralizado, tus caderas y cuerpo hermosos, me enloquecen sin cuidado.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Así que tus lágrimas caen, nunca terminan, no que te has ido, me sigo preguntando.
Aquí viene la lluvia otra vez, cayendo en forma de lágrimas, estás triste, me pregunto porque.
Pensé que este amor fue un sueño que compartimos, pero, ¿alguna vez te interesa? porque te extraño.
Fue algo hermoso, que juntos tu y yo, vivimos en este romance, cuando estas bajo la lluvia, estas llorando, eso lo se, pero estoy aquí para amarte, para curar ese corazón roto.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Si simplemente debes tocar el hombro, y decir que estoy aquí para bailar, con todo este amor, si debo elegir para abrazarte, para amarte, pase lo que pase, todo este amor.
La luna es nuestro manto, la luz de su resplandor nos ilumina, todo este amor, es para ti mi niña.
Si me llaman, y me dicen que estoy solo, te necesito aquí y ahora, con todo tu amor, tal vez no, es más que este momento, así que me amas, pase lo que pase, estas a mi lado mi ángel, eres mi musa, mi enamorada.
Todo este amor, es para ti, mi querida doncella, eres mi ninfa, mi único y verdadero amor.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Sé que te quieren cambiar, sé que te gustaría hacerlo, lo que desees, lo pido por favor, criticar sobre tu personalidad, y eso te rompe el alma, hazme caminar sobre las manos y las rodillas.
Quieres ser tu misma, quieres que nada te haga cambiar a la fuerza, te quiero como eres, te amo como eres, bella por dentro y por fuera, por eso eres tu misma.
Trata de comprenderme, todavía podemos ser amigos, he pensado mucho en ello, tengo que salir de aquí adelante.
Te quiero como eres, hermosa y callada, inocente y pícara, eres tu misma, por eso te amo tanto.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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