Te vistes con el color de las confesiones te sonrojas con la caricia de las pasiones te ríes corolada de inocencia te disfrazas con la alegría y las caricias siempre pareces distinta... siempre bella... siempre eres verdad mía. siempre serás mañana siempre serás vida...
Sálvate del destierro y de lo que diga la gente. Mata la caricia en vano que permaneció ausente. Guarda el perfume ilusorio que llevabas en mano. ¿De qué sirve insistir si tu cariño es insano?
Sálvate del murmullo de los pasillos aislantes, de tu castillo notorio y tu amor de diamantes. Presume lo que te falta y te diré lo que careces, al final tu destino te mostrará lo que mereces.
Sálvate de la angustia y de los malos momentos. Huye como aprendiste de tu amigo el viento. Vuélvete una ventisca que congele tus pasos. Prefiero decir adiós a que me vuelvas retazos.
En el trasegar de nuestra enigmática existencia somos leños que a preservar el fuego aportamos, en unas ocasiones es imprescindible la presencia, sin valorar toda la esencia, excusas presentamos.
En un caluroso hogar, se realiza la primera etapa esos hermanos irradian calor en el crudo invierno, una tierna madre los profundos secretos destapa y nos exime de contribuir aportes al cruel infierno.
El control del fuego fue un logro de la humanidad, a partir de este instante inicia el intenso progreso, nunca podremos obtener una absoluta inmunidad, desde el nacimiento nuestra historia es sin regreso.
Hay un astro que provee pura energía sin condición, a melancólicos y alegres llega esta enorme maravilla, todo vicio, aunque produzca placer, es una perdición puedes experimentarlo hoy en Alejandría y en Sevilla.
Cada atardecer, el Sol gusta de acompañar, cubierto con su brillante armadura, a la indiferente lejanía. Es allí, donde se dibujan las razas de los vientos y tejen las olas sus rotos lamentos, siempre acorralados por la soledad de las distancias.
A la hora de ir a trabajar O a ponerte a juntar cartón Vender en la dura calle Peines, alfileres, zoquetes etc. Cuando vas al comedor A recibir la limosna del día ¿Te ves como dice el pregonar Que los representantes dicen de ti? Ellos hablan de ti como Pueblo Como Patria, como Nación ..............¡como poder! ¿Puedes creer en eso? ¿A esa burla?
No quiero premios ni honores, quiero sentir el perfume, de la tierra que me absorbe. La flor prendida del aire, en mis ojos recreándose y una brisa que me traiga, justicia para los pobres.
La ciudad quedó desierta, engullida en los vapores, calidoscopio embustero, del ojo que no ve todo. La boca abierta a la savia, que huele pero no llega, la verdad entre bastidores, el miedo abriendo la puerta.
Sonajeros en las ramas, de la oscilante conciencia, que va y que viene o no llega. Se van quedando desiertas, las tierras de sus cosechas y va emergiendo la mugre, de las cloacas que la infectan. Las plegarias no cosechan.
No quiero fama ni dádivas, que quebrantan las ideas, halagos ni falsas loas. Quiero lúcidas justicias, sin coloridas banderas, miradas claras y nítidas, no quiero falsas quimeras, andar con la gente honesta.
Se va quedando desierto, el culto a la Madre Tierra, al pensamiento profundo, a la cultura sin rejas, a la verdad que se añora, a quien al mirar se espanta, de ver vacío en las cabezas. Se van quedando desiertas.
No quiero auroras sin luz, ni noches sin Luna llena, no quiero amores de ensueño, quiero amor de pura cepa, aferrado al sentimiento, ensimismado entre ideas. Volcar los versos cual fuente, sin lacras que los infectan.
Se van quedando desiertas, las calles como las venas, de la sangre perfumada, que en la atmósfera se airea. Sobrenadando en la noche, el amor abre la puerta, entrando como un poseso, para llenar lo que queda.
No quiero dádivas huecas, quiero lucidez y ciencia. No quiero falsas plegarias, ni amor que se quede fuera.
Buscando en mis recuerdos, siempre te encuentro tan hermosa La verdad no sé si eres libre o no, me gusta pensar que si Y la historia se repite de nuevo, siempre me pasa lo mismo No sé si es tarde o no, y es que hay tanto que tengo que decirte.
Solo me queda pedirte, que no me digas que no Lo mejor recién empieza, dame esa oportunidad Por favor escúchame solo un momento, no pierdes nada Pero podrías ganar mucho, solo te pido una oportunidad.
Se que todo esto quizás, para ti sea extraño Pero solo pido que me escuches y que no me ignores Se que han pasado algunos años, por eso te pido volver a hablar Volver a conocernos, como si fuéramos dos adolescentes.
Poniendo la mano sobre el corazón, quisiera decirte todos mis poemas Esos poemas que he escrito para ti, y que no me animo a decirte Por eso quiero que permitas, que pase y pueda decirte lo mucho que me importas Tan solo pido una oportunidad, no pido mas por favor no me ignores.
Las manos Tan distintas las hay...y tan variadas... extensión del corazón, gesticulando sus ansias proveedoras de caricias, de ruegos y súplicas piadosas, agradecidas, se juntan en plegarias, húmedas en sudor del trabajo o por agua bendita.
Las hay ardientes, son manos de amante que se visten de pasión en caricias incesantes...
Otras manos...atormentadas, empuñan los fusiles, desafiantes, seducidas por la muerte, sucumben a la ira.
Tan distintas... las manos... se ofrendan gozosas labrando la tierra, preparando la siembra y cuando llegue su tiempo hacer la cosecha.
Perversas manos... , de codicia plena cuando el dinero tocan, los viles usureros excitados... su pétreo corazón en pleno goza,
De los maestros, las manos…. de vocación extrema corazón y tiza... mancha en sus dedos, para dejar huella, sembrando letras en mentes fértiles de niños y niñas para que cuando adultos, sean libres en plena conciencia...
Las manos…. del artesano..., con infinita magia expresan, ideas que llevan a cabo..., el arte en los ojos expuesto queda.
Las manos... de una madre... que mece la cuna, con anhelo inmenso a su pequeño niño elevada observa y en su profecía proyecta sueños al calor de sus dulces caricias, cuando dando el pecho a sus ojos mira. Las manos… del poeta..., entre libros y poesía, acarician el alma, empuñan la pluma, escriben palabras, sienten, aman, lloran, relatan deleitan, erotizan, critican, si hace falta, escriben perdón ...y también muchas gracias.