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Monjes Franciscanos en el Desierto Marciano y Lobos de Marte. (dedicado a Sevilla).
San Francisco de Asís, santo hermoso y delgado, Va con sus compañeros por el Desierto de Marte. Están solos y oscuros en medio de lo púrpura, Y Marte está lleno de carbones encendidos.
El planeta espectral a los monjes contempla Y a los monjes maltrata con brasas carmesíes. San Francisco en los ojos tiene un verde furioso Que se apaga al instante ante un rojo horizonte.
Los bellos sacerdotes andan sobre la arena Roja como la sangre, de tinta china roja, Aplastando en sus sandalias fucsias escorpiones.
Les persiguen los lobos, feroces y marcianos, De doble dentadura, de doble dentellada, De doble boca llena de dientes erizados.
Y cuando los fieros lobos les rodean lascivos, Una lila libélula se posa en una piedra.
Y entonces los lobos huyen con santa mansedumbre. ........................................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero. (Que el lobo no se coma a San Francisco no se lo cree ni San Francisco).
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Poeta
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Astutos explotadores estrategas con su táctica de ‘fortuna fácil’ o ‘gloria segura’, idean señuelos como el de la zanahoria delante del burro para que éste ande su explotado y tortuoso destino en pos de una elevadísima dádiva que muy pocos alcanzan, a no ser, vueltos ‘astutos explotadores’.
Por suerte, aunque igual de difícil, para gran parte de la humanidad, la zanahoria delante del burro es el sueño de corregir la vida, el tramo de tiempo que palpitan, la tierra que habitan y veneran y la paz, sobre todas las cosas.
Favorables indicios todavía, pero, amén la infalible intervención de los regentes de la discordia, lo que más me preocupa, es la culpa de los únicos culpables: mis iguales disidentes; esos, que con su desidia, espiando desde la maraña social, sin involucrar tiempo, voluntad ni sentimiento, sin mover un meñique o pelo, esperan la felicidad “de arriba”.
Esos zánganos humanos, son peores que la usura, y a no ser el 'indulgente' señuelo político, que por votos asegura su ración de baratijas y su pereza existencial, (realidad actual de mi país) no hay zanahoria que los tiente. En todo caso una granada (fruta).
Burro sí, pero mínimo: “Platero”.
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Poeta
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Cuando salí de la alcoba después de una siesta intensa vi volar sobre una escoba a una brujita siniestra; quien zigzagueaba muy diestra y entre la neblina densa su imagen sobresalía, recuerdo bien que este día llevaba una inmensa estiba amarrada de la escoba; la perseguí hasta adonde iba y averiguar lo que llevaba oculto tras su joroba, pues la brujita cargaba en ese enorme botín eran máscaras y dulces para la fiesta de Halloween.
Julio Medina 18 de septiembre del 2013
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Poeta
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Entonces existimos, porque estamos aquí y ahora, por plena facultad de la “consciencia”, entonces ¿Existimos? Nos vemos ¿Vemos? O solo somos el sueño de un ente sin ojos que imagina,mientras eternamente duerme abúlico en el un espacio extravagante. Vivimos, morimos, es factible, pero todo pasa por la subjetiva percepción, que crea a su antojo un molde donde colocar la razón y la anarquía, Hablamos, emitiendo sonidos, esperando que alguien escuche ¿Hay alguien ahí? O solo es el eco, de un ruido visceral infinidad de veces repetido, inventamos palabras enormes, para espantar fantasmagóricos sueños, que abruman al indiviso sentimiento del ser, ¿Que somos? Materia alimentada de incertidumbre, temerosa al asomarse al inconmensurable abismo cósmico de su propia ignorancia... ¿Somos artífices de la duda o títeres de la locura?
13/10/2013 Catriel Cuestas Acosta
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Poeta
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San Francisco abraza a Jesús Crucificado.
San Francisco con Cristo, rosa y nieve, Ala de mariposa, dulce encanto, Lila libélula que sorprende al santo, Cuerpo carnal de Cristo, bello y leve.
Delgadez sensual, cintura breve, Mirada extremauncial, rocío y canto, Áurea pobreza para pobre manto, Llueven los ojos, y los cielos llueven.
Y Cristo está desnudo, la cruz muerde, En los ojos del Dios, canarios verdes, En los ojos del Santo, miel y gloria.
Los dos se abrazan y los dos se aman, Tanta belleza la belleza exclama, ¡¡¡¡¡Espinas crueles, amables euforbias¡¡¡¡. .................................................................. Francisco Antonio Ruiz Caballero. Lo intento y lo intento pero nunca me sale bien un poema, y además no le hace justicia ni a Dios ni a San Francisco. El final del poema es horroroso, que lo arregle alguien por Dios.
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Poeta
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Ducha de Agua Fría.
Quiso hacer un poema de diamantes, Libélula infernal, topacio y oro, Y en el asta afilada de los toros Su cuerpo puso y su verso amante.
Incrementó su ansia como atlante, Sosteniendo la cúpula del cielo Y era su pluma de elegante celo Toda una arquitectura en un instante.
Pero fallaba la métrica y la rima Y aunque creía que alcanzaba cima, A sima se lanzaba, hosco y frío.
Y los demonios viles lo comían, Oh Ícaro sin alas, su poesía No consiguió crear escalofríos. ....................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero. Una buena ducha de agua fría y que se vayan a su casa mojaítos.
http://www.youtube.com/watch?v=Mi_VfAckiDg
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Poeta
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Hoy, que nos juran falsamente por la madre viva y por la madre muerta y por los hijos y por los que vendrán y la mentira tiene el desparpajo de extrañarse, ofenderse y hasta desagraviarse económicamente si topa de frente con la verdad,
hoy, que bajo influencias económicas la política es más interesada y marioneta cada vez y nuestros presidentes se abrazan en sus "Cumbres" como si los países que representan fuesen edenes de equidad social y no existiese la indigencia que fomentan sus malas artes; por citar unas, las de dejar sin oportunidad laboral por veteranía con cuarenta años o menos (cuestión de imagen empresarial, suelen argumentar) a quienes construyeron el país y hoy, discriminados, deben adaptarse a dormir en umbrales y veredas, o jóvenes obligados a saber inglés para trabajar de repositores de mercadería en algunos negocios “de la noche al día” de dudoso origen y prosperidad 'legalizados' a coima,
hoy, que como el más implacable mafioso el negocio de la medicina extorsiona más que nunca la salud elemental y los asilos tragan viejos y niños y las cárceles delincuentes, cual contenedores de basura que no se sabe ya dónde vaciar y menos reciclar y que no es raro que por obvio desborde aparezcan en nuestro patio, a nuestra puerta como humanos 'desperdicios', mendigando algunos y otros armados,
hoy, que en los crímenes de lesa humanidad la justicia adultera su balanza mientras, inútilmente, los afectados salen cada tanto a protestar con Biblias descreídas de juramentos empuñando por pancartas pálidas manos derechas estigmatizadas con una cruz de ilusa validez; vanas manifestaciones y “escraches” contra el impávido cinismo de la omnipotencia que a su vez, con sádico beneplácito desenguanta sus ambas manos zurdas y hasta les aporta las latas donde las metieron y las cuales vaciaron para que, sumadas, incentiven las víctimas su inútil percusión de cacerolas impotentes,
hoy, que la miseria es orgullo y el vicio se vanagloria mientras trepana cerebros inocentes y la ignorancia escupe la reseca osamenta de la cultura y la cordura es rareza y la nobleza estupidez y nos envilecemos por no desentonar y nos matamos por ser del equipo de “los más vivos”,
hoy, que la desprovista honestidad o la desidia valen un soborno barato y el amor se prostituye sin miedo al desamor y nuestros hijos, por natural adaptación corren el riesgo de no ser ya mejores que nosotros, sino peores,
hoy, si no dejamos de ceder derechos y no nos desparasitamos de corruptos gigantografiados con muecas de sonrisa o con sobriedad y en angelicales tomas para televisión hasta en el cielo, parásitos, redundo, que por cómodos e insensatos (nosotros) fomentamos y elevamos al poder con el simple acto de colocar ciclo tras ciclo su nombre en una urna electoral, para encima, hipócritas y desentendidos, dedicarnos al banquete en honor a su triunfo, que no es más que el triunfo de nuestra auto-ruina social y humana, ('no me hablen de idealismo, justicia ni equidad, háblenme de acomodo')
hoy, no sé cuántos hoy egoístas como éste verán su mañana’, reflexiona sin remedio mi conciencia. ¿Solitaria?...
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Poeta
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Maceta. La llave prematura.
Con centeno pendiente vendes tabla de luces y pimientos del sur como un entrenamiento entre flores y auroras mimadas y empatadas de brillo y polen.
Muestra con tu alegría el vertical destello y la puntualizante esclava en la virtud ¡siempre perfecta! ¡Yo lo he intentado siempre releyendo en tu cordura!
Trozo de suelo el camino en la capa enjaulado en el hielo; pero regresa maceta repintada, quiere sembrar estrellas; para ver sus colores escucha la mar habla sin pausa.
Melenas, escalada de fosa, árbol del mirlo anual maleta permeable, ¡cadenas! risas, cantos y méritos destetados candados de rosa y blanco.
Los tiestos que se rompen multiplican tormentas en sus trozos casi enmendados. ¿Y ante el tardío espera ruda arruga? La mañana es de trompo de enseñanza y olvido con dos viajes ¡Y de globos al viento!
Con algún brinco ¡cunde algo esférica! plegadita en mis hombros; plegadita en mis hombros, toda la culpa es mía, y te alcanza hasta el alma; y te alcanza hasta el alma…
José Pómez http://pomez.net
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Poeta
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SUBLIMAR VOLÁTIL
No escondan la mirada los que sueñan. Dormida la nieve sin infancia. ¡Que tímida afila los rincones!. ¡Que blanda enfila los arcones!. No escondan no. El viento del espejo. Las estrellas del aliento. La mirada del vacío. ¡Que duerme, sí, que duerme!. Los sueños encarnados de las colinas. Las cadenas escarpadas de los valles. Los perfumes adornados de las cenizas. Las palabras esmeradas de los silencios.
Por El Sublimar Volátil.
No escondan la voz los que despiertan. Rústica la nube sin cielo. ¡Que habita huecos los recuerdos!. ¡Que decora vacíos los mañanas!. No escondan no. El jamás del nunca. Las esperanzas del siempre. La melodía del tiempo. ¡Que muere, sí, que muere!. Los futuros alfombrando de pasado. Las mañanas cultivando de noche. Los olvidos esparciendo de memoria. Las letras borrando de palabra.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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No dudaría de ponerme tu sombra a mi costado, ni de acariciar eternamente las sonrisas que no son para mi, incluso podría adueñarme de cada palabra ajena que te hace sonrojar; porque eres vida de este muerto pensante. Porque eres tierra donde sólo hay aire.
No dudaría de nombrarte entre mis dedos, de trazarte el mapa a mis delitos. No dudaría de ponerte a contraluz sobre un espejo para verte en todas dimensiones. Ausente de ti mientras te como lo mujer, mientras ahuyento las lágrimas de tu sirena, de tu siempre eternidad.
No dudaría en amputarte los prejuicios carcomidos por la creciente que me ahoga en la muerte turbia de tus pecados. No dudaría jamás por ti, ni para ti, ni de ti.
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Poeta
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