Sonetos :  Minha tara sem cura
Minha tara sem cura
Não tenho medo de mostrar
minha cara.
A minha tara,
não cura com "enclausuramento".

O meu sentimento
no poema se espalha.
Às vezes é uma navalha
que corta até pensamento.

A minha rima é uma tara
em crescimento.
Sou o lado que não se comporta.

O que bate em minha porta,
às vezes vira um tormento
ou uma poesia torta.

A.J. Cardiais
09.06.2011
imagem: google
Poeta

Sonetos :  Soneto perpétuo
Questionar o amor,
é duvidar de tanta luz...
O que nos conduz,
senão o desejo de amar?

Eu fiz força pra rimar
e aceitar minha cruz...
Se minha arte é amar,
por que dominar quem me seduz?

O amor é quem nos eleva.
E a singeleza de sua rima
é uma força que nos pega,

leva pra baixo ou pra cima.
Entre o amor, tudo pesa:
um desenrolar de carinho e estima.

A.J. Cardiais
Poeta

Sonetos :  Soneto d'Alma
Soneto d'Alma
A minha fortuna
são meus poemas.
Eles são pequenas
pepitas de inspiração.

Para algumas pessoas,
poemas não valem nada.
Mas para mim são estradas
pontilhadas de emoções.

Disse Fernando Pessoa,
que tudo vale a pena,
se a alma não é pequena...

Então não é à toa
que escrevo poema:
a minha alma voa.

A.J. Cardiais
19.08.2018
imagem: google
Poeta

Poemas :  Un soneto de Enrique Banchs, de "La Urna"
Odio era: no es. Que ya no existe
esta otra fiebre de la carne viva.
A tanto que me muere no resiste
este otro orgullo de violencia altiva.

Antes era mi ser todo tormenta,
todo contradicción, lucha, mentira;
tendía la mirada turbulenta
el arco de la ira.

Y en divergentes fuerzas me partía,
y hoy soy hogar de sólo una energía
suprema, que alimenta un gesto eterno:

un amor pensativo y doloroso.
Por él soy como un lago silencioso,
entre grandes montañas, en invierno...


Recordando a los amigos que el espacio de "Otros" no es para publicar nuestras cosas dos veces en la portada principal del sitio. Dicho sea con aprecio.
Poeta

Sonetos :  No conocí la noche en ti
La luz jamás dejó tus ojos
por don onírico al cerrarlos;
tan solo a un ángel vi sellarlos
ayer, por bíblicos antojos.

Tus fuegos diste, pelirrojos,
en cada noche, ¡ni contarlos!
Y fueron hijos… y educarlos,
la risa, pan y los enojos.

No habrá una aurora en la ventana.
Soy noche y duda al despedirse,
adiós que nunca vi venir.

Sin ti, ¿qué sol saldrá mañana?
Mi sol brillaba sin dormirse.
Tu luz ardía hasta morir.


Publicado hace una hora en el sitio de mundopoesía.com
Poeta

Sonetos :  ¡A las armas! (soneto heroico pleno)
Por tí lo haremos, Cielo justo y santo.
¡Honor y muerte, guerra y fuego demos!
Heridos hoy, las crueles causas vemos
blandir la espada negra en vil espanto.

¡Escucha en noble apuro el grave canto!,
un himno en clara voz, el cual crecemos,
¡a pecho henchido, luz que alegre ardemos!
¡La patria entera sangra y quiebra en llanto!

¡Oíd clarines, brava hueste mía!
Templad el corvo sable y nunca cedan,
¡jamás!, al recio intruso en lid bravía.

Nación cabal, ¡mostrad tu gran valía!
¡que rueden testas, cuerpos ruines hiedan!
Serán abono, paz… ¡y amor un día!


Aunque me gusta más la -creo- menos pretenciosa versión eneasilábica:

Por tí lo haremos, Cielo Santo.
¡Honor y muerte a fuego demos!
Heridos hoy, infieles vemos
blandir la espada en vil espanto.

¡Escucha en noble apuro el canto!,
un himno en clara voz crecemos
que a pecho henchido alegre ardemos.
¡La patria sangra y quiebra en llanto!

¡Oíd clarines, hueste mía!
Templad el sable y nunca cedan,
¡jamás! al ruin en lid bravía.

¡Nación cabal, ¡mostrad valía!
Que rueden testas, cuerpos hiedan;
serán abono y paz un día.



Publicado hace algunos instantes en el sitio de mundopoesía.com
Poeta

Sonetos :  El mas allá de una joven griega
(Soneto alejandrino)

Intentos celestiales, el verso que la esquiva.
Ensayo de elegías, impúber en goteo.
Sin suerte cada día bebiendo del Leteo
no olvida de aquel sol que viera cuando viva.

Alado es su guardián, ¡deidad tan seductiva!
La joven junto a Eros, Hefesto y Prometeo
con líricas recuerda, en tímido aleteo,
el fuego que sintiera su alma pensativa.

No es sacro el firmamento de olímpico tormento
cuando revive un tiempo de cielos terrenales
reverdeciendo en letras, titanes y un reproche.

Resuena con voz suave el más dulce lamento,
aquel que a Zeus llamara con sábanas mortales,
el mismo que le hiciera llevársela una noche.

Publicado recientemente en el sitio de mundopoesia.com
Poeta

Sonetos :  Sobre exointeligencias camélidas y un rey sabio
(Soneto alejandrino dialogado)

Camélidos de Andrómeda invaden el palacio
por simples desperfectos; ¡qué brújula bromista!,
el bípedo “avanzado” que viera el largavista
debió ser evitado por normas del espacio:

“Ignórese al salvaje de honores tan reacio,
que al oro capitula, censura al cancionista,
al prójimo denigra, al mísero conquista
destruye velozmente, construye muy despacio.”

Giboso el capitán que impúdico me espeta:
“Rey sabio, yo le inquiero, señor de los lugares:
¿Le asombra descubrir tamaña inteligencia?”

“De seres instruídos, distantes del planeta,
la prueba es evidente: ¿qué genios estelares
querrían regalarnos el don de su presencia?”


Publicado hace una hora en el portal de mundopoesía.com
Poeta

Sonetos :  El suicidio del rey (soneto heptadecasilábico)
Sobre una piedra erguida, el monarca vencido reía.
En fiera dignidad, blandió el asta del rojo blasón.
En la derrota cierta, lanza seca cimbrando sería
sobre su quieto ejército impiadosa y mortal redención.

Por algo recordaba lo que entonces jamás moriría:
le aguardaba su reina, en un prado del verde Aragón.
Si bien, pesado el duelo, lo guerrero en su pecho se hundía,
ilesa de mandobles, era el alma un sutil centurión.

“¡Sí, dueña mía!, ¡Náyade, cielo fuere olvidar luz voraz,
liberarme de mí, y abrazarte de nuevo en Teruel,
y vertirte miradas que dibujen destellos de paz,

y en olvidadas lágrimas renacerte en instantes de gloria!”
El velo de la muerte desde el Hades le llamaba cruel.
Fuerzas, de sus entrañas, comenzaron por fin con su historia.


©Gustavo Larsen, 25 de mayo de 2017 (con el ritmo de Rubén Darío)
Poeta

Poemas :  Sonetos moriscos (clásica experimental)
EL MARINERO

Perdido el tino
gitana dime y diretes, dime
por qué se bebe y por qué reprime
dolor y vino, guitarra y trino.

Sufriendo un duelo
gitana dime y diretes, dime
por qué se teme y por qué se oprime
un labio al vuelo y del hijo el suelo.

Dime y diretes dime, mi gitanilla,
de dos ojitos que como oporto me enloquecieron
con sus hechizos de sol maduro.

Dime y diretes dime de tu faldilla
cuando los vientos de bailadora te desvistieron
para ponerme en ingrato apuro.


EL GALLEGO Y LA MORA


Cuando de día
mi vieja astilla de sol inquiera
si vino un ave, si le quisiera
desde Almería hasta Dumbría;

cuando nochera
mi vieja astilla de luna inquiera
si duerme alerta, si usted pudiera
como pantera brindarse entera;

quisiera entonces que el sol inquiera,
que usted regrese y que con sus labios me seque el llanto
como dos lirios entre los cardos.

Quisiera entonces, ¡la noche quiera!
que ya tan ciego y muriendo en celos de verla tanto
que loco encalle en sus ojos pardos.

©Gustavo Larsen, 23 de mayo de 2017
Poeta