Poemas :  Enlunada Solitud
Enlunada Solitud

La soledad va mojando los dedos
en la luna que navega perdida
en el camino que amargo indaga
en el mañana que nunca espera.

Enlunada
Solitud
Enlunada
Solitud

Ya cortan los minerales suspiros
Ya buscan los cementerios alegres
Ya tejen los fuegos helados
Ya cantan los alambres dorados.

Solitud
Enlunada
Enlunada
Solitud

En la esquina de los cajones del viento.
En la grieta de los caimanes del sorgo.
En el amor de los canguros del dátil.
En el dolor de los cartones del mástil.

Enlunada
Solitud
Solitud
Enlunada

La soledad mojada está
entre cuatro columnas de barro
debajo del mar enrollando una serpiente
entre cuatro cables tranquilos, mojada está.

La soledad está mojada,
para comer los encrespados acordeones,
para dorar los maquinales truenos,
para plantar los ejes a los caminos.

Cruda la cuchara en el fino fondo está,
y ya implanta el hambre la espuma,
y recoge insufrible el taciturno otoño.
Porque... Cruda la cuchara es la voz de la intemperie.

¡Oh, enlunada solitud!
¡Oh, solitud enlunada!
Eres ya...¡Soliviantable solista del silencio!
Eres ya... ¡El silencio solutivo del desencanto!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas surrealistas :  Marinero a tus zapatos
Marinero a tus zapatos

Están en el océano.
Como pájaros dormidos, en las islas,
bajo el veneno de las plásticas tarjetas,
en la piel, con el exceso. Y si no hoy,
serán mañana... Los delfines enlatados.

Las migajas rotas entre cables.

¡Oh, pobreza del criterio deshilado!.
¡Oh, negro panorama de un café!.
Sin la ceniza del cigarro.

Solo las iguanas huelen hules.

¡Aleluya!. En las rodillas anidan los perdones.
Y mañana. Millones de alientos. En banderolas.
Gemirán. ¡Azula qué azula cada sangre!.

La luz de las protestas estará. Muy clorofila,
y en los campos anidarán las hienas.
En la calle, la luna quema. Los recuerdos,
las alas sin descanso. ¡La cuna quieta!.

Y en la cabaña- Hijos míos- El olor del hambre.
Y en la mesa- Hijos míos- ¡Platos y cuchillos!.
Por los niños. Sin muñecas. Sin canicas.
¡Correr al tiempo y remendar zapatos!.
Los hombres- Poco huelen- ¡La humanidad!.
Están en las historias sepultados.

Mejor atiende ése mensaje ocioso.
¡Busca esa llamada perdida!.
¡Organiza cada tiempo qué fue!.

La vida.
Viene del océano.
¡Del vivir las olas!.
¡Del nadar en sus burbujas!.
Y
De
¡Hacernos. Una gota de existencia!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta