Poemas :  Retrato de Ansiedad
LETRA

En el bulevar de la copa de cristal
se vierte un líquido retrato,
en esta avenida de arte pasado
se pincelan en lienzo mortal ansiedad
y arrebato.

Entre cuatro esquinas
y obsecuente vino derramado
tremebundas historias
se desparraman ante mi conmocionado.

Me duelen las corneas con presta
paleta de colores,
como una brújula al norte de
mi hemisferio
giran sin control
partituras con gustos de olores.

Al pie del alma se muestra
un riachuelo de turbulenta furia
arremolinada entre elocuentes tartamudeos,
un manto fluido de gritos, lloros
y arrepentimientos que muere en un marco
de madera encolerizada ante bífidos siseos.

Junto a las cientas aguas pasadas
aparece una cabaña de madera de musgo
en corcho con ruidos silenciosos,
ruidos de niñas,
figuras de fantasmas nunca sufridos
que juegan con cochecitos de madera
y plásticos de muñecas morriñas.

En lo alto del escenario actúan
montañas de grano de arena,
montañas acurrucadas en una hoguera
de fuego de copo de nieve
que cubre vertiginosas heridas
de tostada quemada,
montañas de tormentas cómico-sarcásticas
de preocupación olvidada.

A lo lejos en la cola de las montañas
se observa una borrosa ciudad desvirtuada,
malcriada en enjambres tóxicos,
devastada por nubes de lluvia que
cae hacía arriba como intentando
retroceder el tiempo,
atesorada en rascacielos de portales nocturnos
y carmín del carbón del cielo eclipsado.

Un tejido cielo de soles a lustros
que no parpadean mueve el viento en la noche,
en el día una luna azul y verde
ronca en los aposentos del baile carnal,
el sol trazado cuyos brazos salen disparados
como fogones a la cacería de mi llama rosa de amor
se mantiene constante al circuito del lucero polar.

Y en un último esfuerzo de visión indeseable
una brisa de constrictora venenosa
repta en los campos ondulando
con delicada necesidad
una flora gris muerta de estrés y descontrol,
unos pétalos de caleidoscopio que no
quieren volver a la tierra
de un ciclo de vida de entonación baja bemol.
Poeta