Poemas :  Arcaica acritud
ARCAICA ACRITUD

Compartían las únicas sombras,
la crespa cabellera cana, serena,
la nieve durmiendo sana, solemne.
El canto del rojo estocado,
una amante almendrada,
una palma combatiendo.

Pintaba la casa curva encendida,
con la herida historia ignorada,
con la herida hoguera templada.
Con la espada espalda plateada,
cuando cantaban las monedas,
cuando cantaban los muñecos.

Ya contaban en los rieles al florero,
ya contaban en los ojos al humo,
ya contaban en los dedos al piano,
un aguador sediento en la frente,
un campesino cargando cemento,
un cabrerillo en la pesada pierna.

Cegadas de limones las dulzuras,
cegadas de limosnas las tristezas,
la llovizna, la mirada, la caverna.
Ya dentro la belleza extirpaban,
ya dentro la bajeza expandían,
los vidrios, los vapores, los libros.

Porque del exótico elogio emergía,
helado, habitante, hierro, hostil,
el sentido, el túmulo, el maleficio,
el filo, el golpe, el recelo, el portal.
Más allá, caían las cadenas candentes,
como doradas diademas de grutas.

Por cuchillos ahorcados, y balas inocentes.
los vivos hablan más que las piedras,
y los muertos son menos que ceros.
Más acá una mano entibia las tumbas,
los huérfanos, los huertos, los huesos,
donde restan con ácido perfumes y epitafios.

Con la fiebre del invierno y la fruta,
con la pequeñez de una campana,
con la insensatez de una hormiga.
Preeminente obscura violenta rosa,
alegre exasperante indecente canasta,
nauseabunda navaja mecánica fanática.


Autor Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  EL VIEJO
EL VIEJO
Autor: Constantine Cavafy
Grecia 1863-1933

Es el poeta más importante de Grecia en el siglo XX, y uno de los líricos más influyentes de la poesía moderna. Su poemas son generalmente concisos, y van desde íntimas evocaciones de figuras literarias y de ambientes referentes a la cultura griega.
Su obra, "Poemas canónicos", sólo fue publicada después de su muerte, ocurrida en Alejandría en 1933 a la edad de setenta años.
Ésta es versión de Fernando Arbeláez.


Referencias útiles son:
https://www.youtube.com/watch?v=C7fEzvV-nLs
https://es.wikipedia.org/wiki/Constantino_Cavafis



El viejo

En una esquina del café sonoro de murmullos confusos
un anciano sentado se inclina sobre la mesa,
leyendo un periódico, sin compañía.

Y en el ocaso de su miserable senectud
piensa cuán poco gozó en los años
cuando tuvo la fuerza y el verbo y la belleza.

Sabe que está muy viejo, y lo siente, y lo ve.

Y, sin embargo, le parece que la juventud
fue ayer. ¡Corto intervalo, corto!

Y piensa en qué forma lo embaucó la prudencia,
cómo de ella se fió y qué locura
cuando la engañadora le decía: «Mañana.
Tienes todo tu tiempo».

Se acuerda de los impulsos que detuvo y cuántas
delicias sacrificó. Ocasiones perdidas
que burla ahora su prudencia insensata.

...A fuerza de rumiar pensamientos y recuerdos
el vértigo lo invade. Y se duerme
inclinado sobre la mesa del café.
Poeta

Poemas :  Anonadamiento anónimo...
ANONADAMIENTO ANÓNIMO

Sobre el nombre también la sangre hierve,
hierba escudo y nudo crudo, el tiempo.
¡Atrocidad feroz!... Boato y apoteosis.
Ya ni hocicar al pretérito ilumina.
Ya ni al oxidarse estropeado exalta.
Ya ni el vilipendio ignoto infama.

Restos del hombre sombras vierten.
Al ínfimo infinito el íntimo fracaso,
rudo ruido raudo roído ruin.
¡El aire al mismo grito gruñe!.
Tiranía brutal de la vanidad infame.
¡Vaya expoliador probo del vituperio exultante!.

La nota del dolor tan sólo informa,
informe la triste tarde embiste,
la estrofa rota, las ratas raudas.
¡Oh, espuma!... De la fúnebre belleza,
la aurora en duelo doble duele,
por el orondo indócil óbice soso.

Pérfido erebo
Cetro lesivo
Hasta en lo recóndito
Inepto cúmulo
De lo vil ruin
¡Ya, a la misma perplejidad, ofusca!
.

Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Sábado
Sábado
(Víctor Botas, 1945-1994)


Más de una hora inquieto,
tratando de encontrarla por las calles,
apostado en sitios estratégicos
esquinas en teoría casi inevitables,
húmedos bares de tres al cuarto,
paradas de autobuses
qué se yo.
Y ahora,
ahora estaba ahí,
tranquila,
tan campante, guapísima,
del otro lado del cristal.
La había visto de lejos,
de muy lejos diría,
para estos ojos miopes con que ando
Ahí está
ahí está, pensé,
y se agitó mi espíritu lo mismo
que se agitan las aguas tristes
de los lagos con la brisa de otoño.
Era el momento,
esa ocasión que ni pintiparada,
única: bastaría con empujar la puerta,
mentir un simple encuentro fortuito,
entrarle al quite,
buenos días caramba,
vaya una feliz casualidad, y todo hecho,
todo;
y luego, ya se sabe,
cada uno debe tener su arte de enrollarse,
su ars amandi, como ya dijo Ovidio.
Era el momento sí.
Pero pasé de largo
igual que un apestado,
como un perro con pulgas
y el rabo bien metido entre las patas,
jadeando,
sin osar tan siquiera
echarle una mirada de reojo:
apijotado, vamos.
Pasé de largo
como las aves pasan en los cielos
y el sol sobre los días
y las flores
que quieren reposar en sus cabellos
y morirse en sus manos,
y no saben.
Poeta

Poemas de amor :  SINCERIDAD
Eres lo que busco en ti,
un alma pura y serena,
eres lo que busco en mi corazón,
eres todo para mi.

La luna se viste de blanco,
las estrellas brillan en el cielo,
eres mi destello,
eres mi luz.

La sinceridad busco en tu alma,
busco en ti ese resplandor,
que no se apague por completo,
que esa oscuridad no manche tu alma.

Eres mi luz,
soy tu protector,
eres mi inspiración,
eres la musa que busco en mis letras románticas.

Erick R. R. Torres
(Ángel Negro)
Poeta

Poemas de amor :  ESCRITO ENTRE LAS ESTRELLAS
Así se calma el fuego del sol,
también hace que la noche,
se vuelva un paraíso,
de quietud bajo la lluvia.

La noche es joven,
como lo es la luna,
brillante y enigmática,
bella y cautivadora.

Tan calmada la noche,
tan silenciosa la luna,
yace un poema,
escrito entre las estrellas.

Poema escrito entre estrellas,
fugaces y sigilosa,
la noche quieta,
llega el romance.

Erick R. R. Torres
( Ángel Negro )
Poeta

Poemas de amor :  SERENATA LUNAR
De la noche aparece la luna,
la calma y quietud se presenta,
bella luna aparece,
de su luz aparece tu belleza.

Sirena lunar,
apareces con tu canto,
tu arrullo a mi alma solitaria,
del momento más hermoso,
surge tu belleza.

En lo más profundo de la luna,
escucho esa melodía,
la más bella y serena canción,
que sale de una voz celestial y pura.

Erick R.R. Torres
( Ángel Negro )
Poeta

Poemas de amor :  NINFA NOCTURNA
Es de noche,
nuestros labios se funden,
nuestros cuerpos se juntan,
nuestras almas son una misma.

Seductora inmaculada,
belleza encarnada,
te diriges hacia a mi,
eres la sirena de la luna llena.

Cuidas de mi,
en mis noches de soledad,
en mis noches de desvelo,
duermes a mi lado.

Bella y encantadora ninfa,
te extraño,
no dejaré que nada te pase,
no dejaré de sentir tus besos y caricias.

Erick R. R. Torres
(Ángel Negro)
Poeta

Poemas de amor :  Mujer Ajena
Mírate mujer: copa de fino talle,
trago exótico con rodaja de luna, frente al mar.

Mientras transitas, enajenada y ajena,
mírate orlada por la estela del nunca jamás.

Mírate: delirio de mis sentidos,
poesía de otro, plagio temprano a mi tardo ideal.

Guitarra de arena y ámbar, mírate,
etéreamente pulsada por mi arresto pasional.

Mírate: meridiana en tu belleza
y tristemente ambigua en mi coherente realidad.

Ajena, en mi único presente y futuro sin ti,
en mi única, única vida mortal... mírate pasar.
Poeta

Poemas :  Hontanar execrable
HONTANAR EXECRABLE

Palpé al olvido y su memoria.
Quieta la sed y su recuerdo.
Por el agua frágil.
De las grietas caprichosa luz.
De la ignota marejada lenta.
Por las calles ondulantes.
¡Dónde se entinta una ausencia!.
Del súbito peligro atenuante.
¡Indeseable en la belleza inocua!.

¡Oh, alfaguara de futesa!.
¡Oh, entonadera de nonada!.
Adarga abundosa de escoria.
¡Cuánto embijar y achubascarse!.
Zalamero zángano zarandeando zopencos.

Del papel incumplido.
Vi el sabor y sus colores.
En los cabellos, fieras, indiferencias,
mesas solas, hambres desnutridas,
enrojecidas nubes en el suelo,
y techos de azul podrido,
en el cántaro curioso,
por la esterilidad y su fruto.

Del borbollar afrentoso.
Un tifón, un ciclón, una tromba,
son menos que poco comparados,
del mal al peor arrobo embozado,,
por el guirigay de corbata y saludo.
Y el gracejo por lo luctuoso embetunado.

¡Fontana de fruslerías!.
De
Plano pleno planchando platos.
Del
Salado dolor, salado recuerdo, salado ausente.
¡Alado y desendemoniado... Dudoso ingenio!.
Que vuelve y en ello se pierde,
allá el aire huyendo gris,
allá el camino inquieto,
entre la mayor honradez multiplicada encizañada.
Con absoluta lealtad, fingida, concavidad, de honor manando.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta