Poemas :  Escultores del tiempo
ESCULTORES DEL TIEMPO

Esculpiendo,
la forma de los sueños,
que los fresnos sueñan,
cuando creen que las cataratas,
pertenecen a los oasis. ¡De la cantera!.
¡Tiempo, oh, tiempo qué camina, cura y quema!.


Escultores somos.
Por donde el vuelo,
se separa de sus alas.
Y el puente de la corriente.
Azul cielo rojo sangre amarillo sol.
Está, sí, claro está, sembrando nubes rosas.

Esculpiendo.
El humo sin tiempo.
En el tiempo, en la indignación,
estrangulada de las páginas enmudecidas.
En el silencio multiplicado de los suspiros.
¡Sacrificados en esa obstinación del pasado crudo!.


Escultores somos.
En la repetida obstinación.
Del pasado, que es siempre presente.
Del futuro decisivo del momento frágil.
Del infinito permanente del instante lábil.
Del ser del tiempo carne del recuerdo.


¡Escultores del tiempo por el tiempo !

En el pasado que reprocha su olvido a la sombra,
del tiempo un fantasma pasa abrasado por el viejo,
sol seducido del antojo entre nubes unos vagos, motivos enredando los hilos para entrar en alto, contacto con las cosas más íntimas de la muerte,
imprecisa en el cenagal de la corrupción abundante,
llorando seis años enmudecen la lengua innegable, del descuido de lo más valioso sobre la tierra,
en la cabellera enloquecida del engendro añejo vino, y se fue escondiendo el fracaso sonajero, interior hermano de la impaciencia asfixiante de la edad en cada hueso hueco de la memoria hecha eterna ruina.


Escultores.
Del tiempo.
¡Somos!. Péndulos, péndulos. ¡Somos!.
Del dolor atrapado en cada instante.
En cada sonrisa frustrada.
En cada suspiro mediocre.
Escultores del tiempo.
Entre un cuchillo dado por muerto.
Donde una duda caprichosa triunfa.
Entre un mito hecho paracaidista.
Donde una palabra tiene letras imposibles.
Entre tiempo y tiempo, escultores siempre somos.

Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas de reflexíon :  Intangible palpable
Intangible Palpable

Apaga
El
Lujo
Donde la sed se agota.
¡Más allá de los contornos del tiempo!.
En la vegetación de incertidumbre.
En el ámbito del origen.
En la efímera luz de la retina.
Donde el olmo arrastra el velo.
Del retrato. Recuerdo lento.
¡Con la sensación a bordo!.


Palpable... Intangible.

En los años del esfuerzo inútil.
En el ruido transparente.
¡Dónde la razón se ha hecho mito!.
En el ánfora empeñada bajo la ropa.
¡Dónde la miel decora el mar!.
En el faro del estandarte...Un truco.
Del olor erróneo escribe...Perfumado.
De las lágrimas qué bañan los fantasmas.
Por la luz precipitada del camino.
Por la flor del hielo ardiente.
¡En la virginal obscuridad brillando!.


Intangible... Palpable.

¡Así llegó...Así se esconde ya!.
Del cálido paraíso de las tinieblas.
Del temperamento aroma frágil.
Del cuadro que huye renovado.
Con la moneda qué gritan grietas.
En las nubes al peldaño de la partida.
Escalera bajo le herida del eco.
Entre la asfixia indiferente... ¡Oxigenado!.
Del movimiento que invade preso aliento.
¡Con la atmósfera matinal pálida!.
En lo recóndito el fugaz luto. Palpable.


Intangible...Palpable...Intangible.

Ya llegará la evocación del suspiro.
Del silencio en la memoria del cielo.
La obsesiva adhesión al deber beber.
¡Qué en la persuasión amarga el viento!.
Y arranca la muerte decadente ya.
En el carácter del zapato roto bajo el sueño.
Un futuro de vela endurecida cierto naufraga.
Con la desnudez qué habita en pesadillas.
En las noches íntimas de los suelos miles.
Por el piso qué se escurren los olvidos.
¡Las figuras de rigores reblandecidos!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta