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Eres la luz que ilumina mis tinieblas, eres la musa que escribo en mis poemas, eres mi todo, eres mi amor.
Busco en ti esa pasión que esta oculta, eres mi hermosa sirena, que me atrae con tu melódica voz, mi amor por ti no tiene fin.
Eres mi sueño, eres lo que busco en una mujer, busco tu esencia, tu belleza y sonrisa.
Cuando estas a mi lado, todo se vuelve quietud, un aire de armonía y amor, contigo estoy y me he enamorado.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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La noche, tan solitaria, tan silenciosa, ella está aquí.
Es la mujer con quien me enamoré, ella es la oscuridad encarnada, de donde vino, de donde es ella.
En los brazos de ella estoy, estoy en la noche a su lado, ella es mi inspiración, es la oscuridad encarnada.
Pandora, hermoso nombre, inocente como una niña, ingenua como una mujer.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Cada luna llena, paso las noches recordando, todo lo que hicimos juntos, y lo que no hicimos.
Solo quiero que sepas, que seguiré amándote, hasta el final de los días, hasta el fin del camino de nuestras vidas.
Recordaré tu silueta, tu forma de contonear tu cadera, cuando te acercabas a mi, para besar mis labios.
Esos recuerdos no quiero olvidar, quiero tenerlos contigo, hasta el final, que esta por llegar.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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A veces, necesito compañía, necesito amor, de aquella mujer a la que vi por primera vez.
Quiero sentirla en mis brazos, quererla y enamorarme de su dulzura, de su siniestra forma de ser, de su piel blanca y pálida.
Ella es mi inspiración, de donde vino eso no lo se, pero si se que ella es mi musa, mi ángel de vestido negro y seda.
Ella es mi alma oscura, mi íntima compañera, en sus juegos de placer, en sus caricias prohibidas.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Las hojas caen, el otoño se acaba, la oscuridad se acerca, el frío acecha.
Los árboles se secan, la noche del invierno, está llegando, sin decir nada.
Bello infierno blanco, belleza mortal congelante, frente a frente, la princesa de la muerte fría, está por llegar.
Belleza blanca, oscuridad interna, cuerpo de ángel. alma demoníaca.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Una vez se vive, mejor no hablar, no decir nada, cuando el corazón se ha destrozado.
Una vez se ama, pero también duele, demasiado dolor, de una cruel ruptura.
Una decepción amorosa, lo que comenzó como una historia de amor, terminó en tragedia, no queda nada.
Esos recuerdos, quiero olvidar, quiero borrarlos, pero es difícil.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Un cielo nocturno lleno de gritos corazones llenos de mentiras, el contrato, vale la pena el precio? un alma se comprometió a la oscuridad, ahora que he perdido, sé que puedes matarme, la verdad existe más allá de las puertas.
La noche corre, el tiempo se va rápido, la luna surge, la oscuridad acecha.
Un alma vendida, por la oscuridad errante, de al cual no hay vuelta atrás, no hay escapatoria.
Las lágrimas fluían, de mis ojos cerrados, los fragmentos de la razón y la sangre, son varias veces devorados.
El sol saldrá, cierra los ojos, la oscuridad se marcha, aulla en las sombras.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Eres lo que busco, eres una sirena, eres mi inspiración, eres mi tentación.
Eres la obsesión hecha mujer, eres la maldad encarnada, la belleza sombría, que se materializa.
Bella eres, oscura por dentro, inocente por fuera, lo que busco en ella, es su verdadero amor.
Sirena oscura, belleza perfecta, eres lo que busco, eres mi amor en la oscuridad.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Es de noche, la oscuridad se presenta, el frío se aproxima, mejor preparase, antes de este castigo.
Una canción a lo lejos, una melodía celestial, se escucha con fineza, esa voz me arrulla.
Noches sin dormir, sin verte de nuevo, eres mi musa, quiero volverte a sentir.
Eres el amor de mi vida, eres mi sirena, que me atrae a tus encantos, a tu belleza, o mi perdición.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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ESTREPITOSAMENTE DOLOROSO ( Neosurrealista)
¡Aunque duela como ola!.
En la noche que camina, esa luna, recibe sus lecciones, de los cometas, mantenidos en silencio, cazador de lluvias y colmenas.
¡Aunque huelan como aves!.
Cuando despierta rebelde el bosque, que sostiene una mañana con una, vela que vuela para darle noticias, a la noche que inició a estar enferma, por la tarde en busca de escasos, beneficios, dónde los caminos, sienten sus pasos lentos en la orilla, qué se va inventando a sí misma.
¡Huele a olvido duele a olivo!.
Como un barco de carbón que ha sido cincelado por el agua, además de su renuencia a quedarse bien sentado en un desierto, en vías de extinción por la palabra que flota a lo largo de las montañas detenidas, con suaves sombras, y crestas afiladas como abejas esculpidas por los vientos enlutados.
¡Porqué huele lo que muele!. Y duele olido. A olivo. ¡En el olvido!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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