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ESCULTORES DEL TIEMPO
Esculpiendo, la forma de los sueños, que los fresnos sueñan, cuando creen que las cataratas, pertenecen a los oasis. ¡De la cantera!. ¡Tiempo, oh, tiempo qué camina, cura y quema!.
Escultores somos. Por donde el vuelo, se separa de sus alas. Y el puente de la corriente. Azul cielo rojo sangre amarillo sol. Está, sí, claro está, sembrando nubes rosas.
Esculpiendo. El humo sin tiempo. En el tiempo, en la indignación, estrangulada de las páginas enmudecidas. En el silencio multiplicado de los suspiros. ¡Sacrificados en esa obstinación del pasado crudo!.
Escultores somos. En la repetida obstinación. Del pasado, que es siempre presente. Del futuro decisivo del momento frágil. Del infinito permanente del instante lábil. Del ser del tiempo carne del recuerdo.
¡Escultores del tiempo por el tiempo !
En el pasado que reprocha su olvido a la sombra, del tiempo un fantasma pasa abrasado por el viejo, sol seducido del antojo entre nubes unos vagos, motivos enredando los hilos para entrar en alto, contacto con las cosas más íntimas de la muerte, imprecisa en el cenagal de la corrupción abundante, llorando seis años enmudecen la lengua innegable, del descuido de lo más valioso sobre la tierra, en la cabellera enloquecida del engendro añejo vino, y se fue escondiendo el fracaso sonajero, interior hermano de la impaciencia asfixiante de la edad en cada hueso hueco de la memoria hecha eterna ruina.
Escultores. Del tiempo. ¡Somos!. Péndulos, péndulos. ¡Somos!. Del dolor atrapado en cada instante. En cada sonrisa frustrada. En cada suspiro mediocre. Escultores del tiempo. Entre un cuchillo dado por muerto. Donde una duda caprichosa triunfa. Entre un mito hecho paracaidista. Donde una palabra tiene letras imposibles. Entre tiempo y tiempo, escultores siempre somos.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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EL CAMINO Y LA META ...Carl Sandburg ( Estados Unidos ) 1878-1967.
Poeta, historiador y novelista. Considerado maestro en el verso libre, brillante historiador en un estudio sobre Lincoln, obtuvo el premio Pulitzer 1940. Este es versión de: Miguel Martínez-Lage.
El camino y la meta
He de recorrer la senda al crepúsculo por donde vagan las sombras del hambre y transitan los fugitivos del dolor. He de recorrerla en silencio, de mañana, y ver deslizarse la noche en el alba, oír cómo se levantan lentos los vientos poderosos allí donde son altos los árboles que jalonan el camino y se comban cargados.
Los pedruscos rotos a ambas orillas no vendrán a conmemorar mi ruina. Será el pesar la gravilla que triture. Buscaré en el cielo esbeltas aves de ala rápida que rolan donde el viento y los truenos empujan a las procesionarias de la lluvia.
El polvo del camino recorrido me manchará las manos y la cara.
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Poeta
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[img width=730]http://anibal-manuel.16mb.com/wp-content/uploads/2013/03/Madre-800.png[/img]
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Poeta
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Mi sombra camina a mi lado siempre repite mis gestos, aunque que no la esté mirando siempre camina emulando
ni bien la claridad aparece su silueta deja ver, mas si se nubla el cielo ella se quiere esconder
de noche ella se duerme juntito muy a mi lado cerrando los ojos,pienso ¿estará mi sombra soñando?
mi sombra me acompaña siempre no le importa donde voy, o si estoy en un corcel cabalgando o en el lodo empantanado
¿a donde se ira mi sombra Cuando se apague mi luz? ¿acaso acompañe a los cirios junto al feretro y la cruz?
Callada sobre el sepulcro se quedara dudando un tiempo para luego en silencio vestirse con mi mortaja
quizas se mire al espejo y practique morisquetas para asustar y dar miedo a la hora de los fantasmas
Sombra ¿Sera el ultimo recuerdo que quede pegado en mi mente? ¿O veré la luz?Cuando ya muerto mis ojos vidriosos queden
creado 15/03/2013
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Poeta
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ENTRE LA ONEROSA INERCIA
Por no tener dos veces en los mismos brazos la obsesión qué desmenuza el trasfondo de las flaquezas. Al remodelar la máscara próxima y extraña. Del día siguiente. Del ojo torturado. Del aliento caído. Del tiempo lejano.
Inercia Onerosa Inercia En el ángulo enfermizo deslumbrante de la tarde valeroso campanario una cascada de discretas colinas incomprensiblemente indiferentes al peligro divulgado en el proceso del patio interior una guía en el instante confuso celebridad radical en el provocativo camino del entrañable misterio. ¡Qué llega por las mañanas!. Invitando a la superficialidad, pasajera.
¡Sí, sí!. Pasajera conclusión precipitada. En la palabra imposible. En el informe incurable. En la cordura dispersa. En el actual pasatiempo. ¡Precipitada, conclusión, pasajera!. Onerosa Inercia.Cuando la noche, lava sus estrellas, en edificios que apresan rayos de sol, del frío espejo de la indiferencia, en la sonrisa del bostezo. ¡Oneroso como inercia!. Como un hormiguero de nuevas edades, con los dedos del pescado que adormila, en el más mínimo baúl. ¡Gansos de leche, pavos de miel!. entre los guantes del umbral. Inercia, inercia, inercia.
¡Onerosa!. Esa noche caía del silencio. Donde se encolerizaba la llanura. Del hombre tejiendo platos y cucharas. ¡Sirviendo la sed protectora!. En la cerveza embriagada del trago. Entre la luna sentada qué saluda. ¡Onerosa!. Esa noche que lava... Una estrella tras otra... Los rayos liberando... De serpientes y de topos, edificios arrogantes, aplausos de orangután, poniendo, las masacres en peligro y la culpa, arrinconada, en los dientes de las perlas, en los clientes de las peras. Como Un bostezo Entre La onerosa inercia. ¡Sonriendo!. A las meditabundas hormigas. ¡Qué desayunan sus hambres endulzadas de ignorancia y abandono!.
De la noche, entre faroles, en la calle sin historia, de la tarde en un trocito. ¡Del tiempo desnudo al revés!.Inercia onerosa. Porqué el mar se moja la mano, en la sonrisa del viento, en la brisa del sueño, en el cristal del cementerio. Onerosa inercia. Por Los labios del silencio lejano. Por El vacío que respira cualquier nada. Donde el cielo desnuda muros boca abajo.Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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O poema estava praticamente pronto... (na mente do poeta) Só esperava um canto para se acomodar...
Mas o poeta, por vaidade, achando que era de muita simplicidade, começou a modifica-lo, tentando “melhora-lo”...
Sabe o que aconteceu? O poema sumiu, desapareceu, escafedeu... O poeta não soube abraça-lo, perdeu.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Castillos de arena de entrada hacia el mar, vuelve la sirena a tus dominios a entrar.
Frágil fortaleza te deshaces al agua tocar y la observo con tristeza después de tanto jugar.
Una y otra vez te edifico y de nuevo las olas te vuelven arrasar, a las conchas le platico para que vengan ayudar.
Divertida fantasía son los castillos de arena, en la orilla del mar un día disfrutaba de infantil faena.
Julio Medina 12 de enero del 2012
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Poeta
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Tenho tanta coisa a dizer sobre mim, e talvez nem valha tanto, porque eu tenho um manto encharcado de ilusão.
Tenho uma opinião tão contraria de tudo, que olhando como estudo, estou sempre na contra mão.
Faço um poema tão livre, como é livre o vento, quando não tem cimento barrando sua direção.
O meu poema é natural: sem palavra hidrogenada, praticamente sem sal e sem conservantes técnicos para lhe dar mais promoção.
O meu poema é perecível, e dependente da situação.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Diz a religião que o sofrimento leva à salvação... Mas eu não aguento ver tanto sofrimento sem poder dar solução.
Eu já tenho meu quinhão, a minha cota de pecado para lavar... Mas quando olho para o lado, só faço piorar, porque fico indignado com a situação.
Vejo tanto homem do mal assumindo o poder, mandando na Nação, e a pobre da população sofrendo, sem nada fazer...
Então começo a me perguntar: é certo aguentar e sofrer, sem ao menos procurar fazer alguma coisa para mudar?
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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LA HISTORIA DE LA VERDAD ___Wystan Hugh Auden ( Inglaterra ) 1907-1973. Esta es versión de Eduardo Iriarte. En ¨Canción de cuna y otros poemas¨.
La historia de la verdad
En aquellos tiempos en que ser era creer, la Verdad era el súmmum de muchos creíbles, más previa, más perpetua, que un león con alas de murciélago, un perro con cola de pez o un pez con cabeza de águila, en absoluto como los mortales, en tela de juicio por sus muertes.
La Verdad era su modelo mientras se afanaban en construir un mundo de objetos perdurables en los que creer, sin creer que la loza de barro y la leyenda, el pórtico y la canción, eran veraces o embusteros: la Verdad ya existía para ser cierta.
Esto ahora que, práctica como los platos de cartón, la Verdad es convertible en kilovatios, lo último por lo que nos regimos es un antimodelo, alguna falsedad que cualquiera puede desmentir, una nada en cuya existencia nadie tiene por qué creer.
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Poeta
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