Poemas :  lágrima
Congelada
A lágrima espera
Talvez, um motivo melhor
que uma ausência
Um medo ?
Quem sabe
Aguarda a alegria
Da fé
Da certeza de que tudo caminha
se realiza em bem e paz
de que valeu
O esforço de plantar
A paciência de esperar
A oração
E a saudades.
Poeta

Poemas :  chuva
E o imenso prazer
de te sentir por perto,
deixando calma
tua ansiosa presença,
digladiando fantasmas
na coragem infinda
de te fazer feliz.

no conforto de caso resolvido,
escondido até
por detrás de um sorriso,
tímido e infantil
na satisfação de um desejo
ou simples capricho,
fazem de um dia de chuva
uma fagulha iluminada de paraíso.

E neste ato agradecido
Ou ver-se feliz
E aos teus
Descubro a magnitude
E beleza
Da simplicidade de Deus.
Poeta

Poemas :  Claridad inexplicable
CLARIDAD INEXPLICABLE

Es
Claro
¡Qué no entiendo!.
Como la quietud destella.
Como diminuta transparencia.
En el espacio imborrable de memoria.

¡Amor indestructible de sangre a sangre!.

Porqué la vieja sombra era de papel en ella,
en su intento de ser luz, de tinta limitada ya,
por las camisas de una lasca pulida que vio,
la atención de las vértebras circunstancias,
durante el primer año de refugio desnudas,
las montañas en su profunda incredulidad.

¡Recuerdo qué no muere de tiempo a tiempo!.

Porque en un plato el tiempo plata desayunaba,
unos desdichados relojes inmunes y coloridos,
labios amasando al amor la garganta delicada,
del dinero propenso a sufrir relámpagos lentos,
del mismo quebranto del hambre del hombre,
donde saltamontes en bicicleta, comían nubes.

¡Pedestal de sentimientos en báscula rústica!.

Porque los geranios saltaban por los picos,
de las primeras alas del agua,
y en los gorriones de pobreza,
los gusanos merendaban enormes huecos,
con un sabor de almendra amarga,
vestidos de libros olvidados. Claridad que duele.

De
Mil
Modos
Meridianos
Impermeables
¡Lágrimas temporales!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Miriadas de ramos
MIRIADAS DE RAMOS

No, no, no, por las muertes miles imposibles.

Viven los corales en los funerales de frenesí,
manchando el perfil de las cenizas de rojos.

De sacrificar los inviernos en un otoño gris,
de luchas de luces de dientes de agua y arena.
A los heridos que hieren las corolas y luceros.

Con la fragua de los limbos y los lobos ligeros.
En la mirada hecha ojo ramo raro esqueletoso.
En la identidad sin pedir permiso sospechoso.
En el perfume que seca flores al eco fervoroso.

Miriadas, miriadas, de ausencias olvidadas.
Que acuden diariamente inclinando la razón.
En la muerte muriendo por no morirse igual.
En la vida viviendo sepultadas las vivencias.
En la desorbitada expropiación vanagloria.

Miriadas de ramos en la muerte multiforme.
Que se cuela arriba del rincón hecho vacío.
Que se observa bajo el cementerio exitoso.
Que se impregna del magma inquieto leve.
Del abuso desgastado y agotado arrogante.
Dónde se vende la misma piel del alma hoy.

Y cualquier día negociando mentiras reales.
Verdaderos atracos a sentimientos tatuados.
Sobre las plumas de los platos y escaleras.
Que sirven a la sangre de atónitas farmacias.
Que siembran las monedas modas menudas.
Agonizantes tumbas rojas de ceras calientes.
Estando gozando el siglo está gateando lento.

Por lo amores que raptan que reptan rodando.
¡Qué ruedan que ruegan que arruinan andando!.
Por los cuentos cubiertos de cuentas infames.
Con el rombo rumbo fijo estando raudo el hueso.
Más que tangible encaramando ausencias al cielo.
Evidentemente de ácidos dúos, frías multitudes.
Ramos hechos desnudez en la mirada miriadas.
¡Qué mueren por no morirse, viviendo ausentes!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Justa pantomima
JUSTA PANTOMIMA

Porqué delinquió primero la oruga...

Una flor buscaba la cuchara,
y encontró un jardín hambriento.

En eso que hubieren delinquido del polvo.

Una fuente buscaba el vientre,
y encontró un diente seco.

Aunque delincan los peces del anzuelo.

Una paz buscaba la noche,
y encontró un sol muerto.

¡Porque delinquiésemos si no mintiésemos!.

_____________*****____________

¡Pantomima justa pantomima!.

En las fisuras del eco acuoso,
es el hielo inocente puro frío,
hilo de perlas en las praderas,
es el fuego el mismo culpable,
en las figuras mudas mancas.

¡Allá donde delinquiría aún la última nube!.
¡Sí, sí...En un solo... Sí, sí!.

¡Delinquid con la verdad en justa respuesta!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Eréctil
E.R.É.C.T.I.L.

Fluye el cielo bajo esta tierra,
donde el capullo anhela ser nube,
y el viento un bostezo de gato,
en la calle viuda de la esquina.

¡Porque yerguen de súbito hirviendo!.

Cuando el álamo pinta cuadros,
en el museo que añeja recuerdos,
provisionales insultos al duelo,
fruto caduco del próvido impávido.

¡Por aquéllo que erguiría una semilla!.

Del intersticio reverso rajarse,
los mínimos pétreos jaleos.
Aves del tiempo negro brumas.
Senderos indiferentes de amplia nada.

¡Por eso que habría erguido de haber sido!.

Lustros agrestes de rúbrica y circo.
En las mismas palabras de otros rostros.
En las íntimas cárceles de núbiles vuelos.
En las ternuras torcidas de ayuno frágil.

¡Porqué así hubiere estado lo que irguiese!.

De las gotas refugiadas huyendo,
de las nubes traicioneras,
al concierto del desierto,
verdugo de campanas azules. ¡Eréctil solo!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Con consciencia afiligranada
CON CONSCIENCIA AFILIGRANADA

¡Aunque degüelle las paredes!.
Ahogar al mar hasta sus bordes,
con la sed y la sal de la tarde,
con el hígado mortal dulce,
apiadada la pluma de la tinta,
del vino de las últimas batallas,
con las botellas de pico y palas,
del crepúsculo al secarse arena,
roca enroscada y madriguera.

¡Aunque degollaren los pisos al techo!.

Por el mar de nervios y osamentas,
que limpian al crepúsculo lechoso,
con el pelo de la esponja dura lisa,
y el palo del polo pobre blando,
en las bolsas funerarias raras ramas,
y de los globos, ser cataratas ciegas,
por entre los árboles, jinetes de otoño,
están las flores soñolientas acolchadas.

¡Sí, degollad las pesadillas degollando, sí!.

Entre la luz que cuelga del ojo pestañas.
Que desoyen la esquivez desfalleciendo.
Rindiendo vasallaje a los agravios y llagas.
Sin el justo adalid ni el inquisidor llanto.
Porqué están las débiles puertas heridas.
Y el cielo del suelo de suelas marmóreas.
Donde el aire teje la sangre que enmudece.
Entre la calma que disuade al clamor inútil.

¡Hazlo aún degollases, las almohadas,
ya degolladas!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Porvenir espoleado
PORVENIR ESPOLEADO

Por ser del futuro una colección perdida.
Por el rostro frío del puñal encendido.
El eco al astro ora plata siendo oro.
Donde el viento tiembla su aliento.
Y se templan las aspas de la brisa.

En el trasluz castaño de promesas.
Porvenir.
Entre trémulas montañas sin entrañas.
Espoleado.
En el féretro sombrío cargado de laureles.

¡Oh, frescor soñoliento de la nieve!.
¡Oh, balas, botas, entre gotas rotas!.
Los ladridos del cobre fallecen.
En los lomos de las brumas.
En los lobos con la espuma.

Con el rostro erubescente de dúlcido turpial.
Porvenir.
De arpegios donde hierven las pasiones.
Espoleado.
Con el son del pasodoble de la muerte.

El futuro viene con sus ecos.
Por el cuello con sus fiebres.
¡Un paso que pesa que peca que opaca!.
La ensordecedora plegaria del bosque.
La ribera que al labriego embate.

Siendo la ilusión pesarosa rosa.
Porvenir.
Tambores que a la suerte imploran.
Espoleado.
Siendo la respuesta quejumbrosa rosa.

El futuro ha regresado engrasado.
Y se encuentra en el pasado.
En el deseo insondable del secreto.
En el fuego que anida el hielo hilo.
¡Oh, fragua del mañana hecho agua!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  N.I.C.T.A.L.O.P.I.A.
N.I.C.T.A.L.O.P.I.A.

Entre los sueños que parpadean las noches,
más allá de las pupilas de un espejo roto,
con las alas breves de un latido prolongado,
en el aroma que esconde su rostro cardinal,
que hace de las plumas plenos vuelos.

Van las noches que ven las estrellas estériles.
asesinas en la práctica del teatro del tesoro.
del color intenso a pulpo con la destrucción.
compasiva de la pulpa tetramorfa de su culpa.
entre los cobres ingentes, más acá fervientes.
del emblemático pasado, y de la caridad de
una madera. entre los incendios que acuosa
marca los descuentos a la razón en crisis gris,
devorando las monedas, en manadas y mentira,
en el culto a los perdones crueles del sabor.

Nocturno y visual el tapiz taciturno del tabaco
es, porqué a la brisa sumisa estremece frágil
el aliento que a la playa consuela contemplando
la vibración de las miradas jugosas incisivas ya
cuando la niebla se esfuma brillando evaporada.

Ver la noche con el sable del orbe insalubre solo
ubicada a tres horas de la pubertad congelada.
¡Sí, sí!... Congelada angelada alojada alquilada,
siendo escaso el fuego en el miedo del colágeno,
de los órganos erectos, en veinticinco pisos lisos,
a la altura de los ojos de medusas cariñosas caras
y urticantes como besos retorciéndose rebeldes,
tan ultrasónicos, tan en trance, tan torpemente,
entre los cilíndricos centímetros tramas trágicas,
que penetran fantaseando un lacustre lecho.

Por el peso que pasa un verso sonoro.
Por el silencio encarcelado de un ojo.
Una pestaña en la sombra saneada.
Siembra los sueños en grato secreto.
Cultivando al destino en dasatinos.

Solar un camino que empaña la mirada.
Solar un adiós que engaña al denso velo.
Del espejo desesperado por cada reflejo.
¡Verano en declive, primavera ingenua!.
¡Otoño inquieto, invierno impermeable!.

Himnos en gotas,
que hacen olas,
con tormentas,
con suspiros.
¡Viendo solo noches!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Oda a la lágrima (I)
ODA A LA LÁGRIMA (I)

Vuelas cantando
dentro y fuera
acuoso
duplicado
de
ríos, océanos, lagos
de llamas
alegrías dolorosas
en cada
día
minúsculo
a tus ojos.

Una
vez
de
muchas
que llenas lavando
lluvias formando arroyos
desiertos cosechando
arenas tempestuosas
a
veces
camino
y voz, y canto, y llanto
uno
solo
en una gota, una de muchas
millares de infinitos en el párpado
esencial.

Que vuelve
en
en sí, la sal, en dulce,
ácido, amargo, fuerte, débil,
que vuelve heridas que queman,
las sonrisas,
engañando,
las ventanas escondidas,
en el silencio,
en el aire,
en el hueso.

¡Huecos midiendo humedecidos,
los perfumes agudos y esféricos!.
Si, sí, humedecidos,
en el recuerdo derribadas,
el recuerdo
derribadas
las pestañas amarillas,
del oro humo de pronto.

Mil veces
cicatrices
en los ojos
invisibles
de los latidos
ajenos a la piel
propia
en el tela mecánica
insensata
en el bosque
en la pradera
en los fuertes
pequeños
gritos bajo la lengua
porque
seguiremos
viviendo, recordando,
la soledad inagotable,
enredada
en el pecho
que se sumerge
estéril navegante
tejiendo islas
al destino
de corales
cascadas
de pétalos
tiernos y secos
en tus fantasmas
hay peces
desfilando
de cabeza
en un relámpago
fragante
bajando y subiendo
relojes
en la escalera
del suelo que perforas.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta