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Existe una vida aquí, donde todo se evapora, pedazos al azar de un viento que no te nombra, susurros muertos, vacío de entrepierna que abandona.
Existe otra vida aquí, cuando regresas, triunfante de un viaje de saliva y canas compartidas, de tirones y retorcidas melodías, de indiferencia apostada sobre la mesa.
Existen, porque existes. Mundos naufragados por la cera tibia de la piel en emboscadas, un caudal de serpientes como piernas que se aferran a la noche de un cuerpo vicioso, viscoso.
Existencia de letras y recuerdos que acribillan, clausurando toda puerta de sonrisa y agonía. Existir dónde tú, que alimentas destrucción en pasos rotos.
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Poeta
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Hoy que termina es año, Con inmensa alegría, Hado un análisis de las cosas buena, Y no tan buenas que me ha dejado este año, Me ha dejado grandes alegrías, sonrisas y felicidad, Aunque también se ha llevado personas importantes de mi vida, Dejando heridas, tristezas y lágrimas; Aun así le agradezco este año que hoy termina, Ya que me dio la oportunidad, De acercarme a mi familia, amigos y a dios, Ha me dado grandes satisfacciones, Motivos que me hace agradécele, Y con gran alegría le doy las gracias, Y le doy un emotivo adiós, Gracias a este año que termina, He tenido grandes lecciones y aprendizajes, Por eso le doy las gracias, Por qué me ha enseñado a ser humilde, Con las personas y por acércame a dios También le agradezco a la vida y a dios, Por darme días, meses y años de vida y bendiciones, Llenas de alegría y de enseñanzas inolvidables, Por y más
Gracias
Abraham
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Poeta
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Corre una lágrima por mi mejilla, Se atraganta un nudo en mi garganta, Mi mente traza miles de recuerdos, Un segundo se vuelve eterno... Suenan las campanas, El reloj señala, Destellan las luces, Acompañan los sonidos, Dejando una estela De risas, tristezas y alegrías, Por el año que termina... En medio de abrazos y de besos, Brindamos por el año nuevo, Escribimos nuestros propósitos, Los guardamos en secreto, Soñamos con nuestras fantasías, Olvidamos el año viejo... Hasta el próximo treinta y uno De un diciembre nuevo. Antar Dic/2013
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Poeta
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ROMANCE DEL EMPLAZADO
Para Emilio Aladrén
¡Mi soledad sin descanso! Ojos chicos de mi cuerpo y grandes de mi caballo, no se cierran por la noche ni miran al otro lado, donde se aleja tranquilo un sueño de trece barcos. Sino que, limpios y duros escuderos desvelados, mis ojos miran un norte de metales y peñascos, donde mi cuerpo sin venas consulta naipes helados.
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Los densos bueyes del agua embisten a los muchachos que se bañan en las lunas de sus cuernos ondulados. Y los martillos cantaban sobre los yunques sonámbulos, el insomnio del jinete y el insomnio del caballo.
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El veinticinco de junio le dijeron a el Amargo: Ya puedes cortar si gustas las adelfas de tu patio. Pinta una cruz en la puerta y pon tu nombre debajo, porque cicutas y ortigas nacerán en tu costado, y agujas de cal mojada te morderán los zapatos.
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Será de noche, en lo oscuro, por los montes imantados, donde los bueyes del agua beben los juncos soñando. Pide luces y campanas. Aprende a cruzar las manos, y gusta los aires fríos de metales y peñascos. Porque dentro de dos meses yacerás amortajado.
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Espadón de nebulosa mueve en el aire Santiago. Grave silencio, de espalda, manaba el cielo combado.
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El veinticinco de junio abrió sus ojos Amargo, y el veinticinco de agosto se tendió para cerrarlos. Hombres bajaban la calle para ver al emplazado, que fijaba sobre el muro su soledad con descanso. Y la sábana impecable, de duro acento romano, daba equilibrio a la muerte con las rectas de sus paños.
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Poeta
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MALEVO
Autor: Carlos A. Alberti
Apenas por la luz iluminado de un farol que se quiebra de cachuso, un malevo en la esquina está parado enfundado en su traje rantifuso.
Pinta brava de guapo retobado que con la faca su valor impuso, La chamuya de vesre y es malvado con la nami que guita no le puso.
La luna que lo mira, silenciosa, lo enmarca en la calleja tenebrosa en un aro de pálido cristal,
y al mirarlo, en la esquina dibujado, el malevo parece recortado por el filo invisible de un puñal.
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Poeta
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La noche está presente, sentada en aquella terraza estás, observas la luna llena, observas las estrellas.
Te veo ahí sola, sin nadie mas, se lo que es la soledad. es un privilegio, pero también una maldición.
A tu lado estaré querida ninfa, eres mi musa, mi enamorada, no dejaré que esta soledad nos aparte.
Somos íntimos ahora, somos parte de la noche, juntos hasta el final, a partir de esta noche querida.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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El frío llegó al fin, la oscuridad brilla, la nieve cubre este mundo acelerado, la luna resplandece.
Es la noche perfecta, para salir a caminar, para encontrarte amada mía, donde quiera que estés.
Mi ángel de la noche blanca, estás por llegar, eres mi musa, eres mi doncella de la muerte fría.
Una noche de frío, un amor que perdura, un beso de tus labios, que ansío tener.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Se acerca el final, la hora está por comenzar, cinco días mas, para que acabe este año.
Oscuridad se va, la luna resplandece, el frío invade este mundo, es hora de salir.
El fin de año, comenzará, las doce campanadas, están por sonar.
El último mes, se acaba pronto, el tiempo acelera, la noche surge.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Un regalo busco, es el amor de una mujer, de vestimenta negra y roja, de encajes y labios de oscuridad.
Es lo único que busco, es el amor de una mujer, solo eso y nada mas, es mi mas grande anhelo.
Belleza mortal, que resplandece en el invierno, en este infierno helado, solo eso busco en ella.
Oscuridad total, noche invernal, dulce frío agonizante, cubres este mundo, completamente avanzado.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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LAPSO ATEMPERADO
Tiempo donde el recuerdo con los colores alterna, un suave aroma de campanas por las nubes, que están siguiendo las claras huellas de los sueños, de los púdicos amores de incógnitos viajeros, en las pestañas de las noches, con sabor a décadas alegres, que aparecen a diferentes profundidades, como peces nadando por el cielo, y los remolinos del tacto tibio, que se cubre de olores brillantes en la diversidad de suspiros y latidos, liberando una descarga explosiva, en las profundidades de las grietas caprichosas del sentimiento. Y recordándolo la muerte cambia de traje y muda todo en polvo en horror del tumulto adentro con alfileres aquí, aquí y aquí de miedo negro allá y por allá rosa espera ondulando la fragancia paso a paso ciego deslumbrado lapso. ¡Atemperado después!.
Del brumoso pasado, y el incierto porvenir, con vuelo presto, con el dulce fruto en la hermosa cumbre, que nunca verá en la tierra, encerrada en las verdades del mundo ausente, por el boscaje umbrío de una serena mano, por las flamas caudalosas, y cúpulas de frío, enredando a las consciencias la razón vana de las protestas el primer cometa de breves días, de ritmos arrulladores, y el lenguaje denso de los pretéritos abrojos, ciego de afanes y amarga sonrisa.
Cronificada al descrucificarse por el fondo de la piel te sigo cerca te siento en todas partes te rompo con los días donde vayas viviendo me encuentras acompañándote muriéndote separado del reloj temible... ¡Al recrucificar el instante perdido!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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