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COMO ENDURECIDO SEÑUELO...
Entre mi sueño en la almohada, y rompa, el dormir de los silencios guardados, y el cofre olvidado por la fuerza, y rompa, el tiempo de aquel sitio perdido, derramado por el aire respirado, y rompa, el sonoro movimiento de los astros, vistos por el mísero lamento de la tierra. Pues al duelo duele ignorársele, ignorársele rápido, ignorársele muy fuerte.
Como endurecido señuelo. Que no con grande esfuerzo en el monólogo, se callan las ausencias escapando, y lloviéndonos pestañas de rodillas, sin zapatos, sin caminos, sin aliento. Solo sombras de las noches escondidas. Solo luces de los soles extinguidos. Solo mapas de las nubes nuevas.
¡Qué nada recuerdan de lo que yo he olvidado!.
Y en poco cielo de fuego sienten la nieve fría. Como esta almohada dormida, que ahora despierta mis sueños, y teje las pesadillas bajo el cielo.Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Acunando el barómetro aneroide inmóvil al tope de las veinte alarmas transparentes se dispersa el sentido e incorpora el abismo piramidal esquivo de las apariencias al habitado exacto de otro inexistente, incluso la pregunta ampara porque a veces la libertad sorprende con la exacta prosa.
(José Pómez) http://www.pomez.net
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Poeta
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NINGUNEADORES...
Ellos no hacen nada, no encuentran, intentan menos que todos los que saben ignorándolo al adivinarlo sin trampa, sin fallar, exactamente polillas hormigas roedores hienas ballenas temerosas asustadas horrorizadas las nubes desecadas en el fondo mucho más que ligerillas pesadillas pequeñas medianas grandes inmensas pestañas y párpados... ¡plaf! entre miles de retinas... ¡chas, chas!...
Por ellos. Latidas las cenizas siembran el olvido con el tiempo enredaderas cosechadas por el polvo que muerde escalofríos al hielo resbalando inconsciente tundra encarnada estepa infame. ¡Túnel insaciable viviendo, sonriente al aplauso comprado rastrero!. ____ Ninguneadores...
Porqué agota el estar todo el año cada mes semana a semana día tras día hora a hora viendo escuchando sintiendo sabiendo como terminan con la vida los mismos pasados hechos presentes ausentes
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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¡Déjelos! No se caliente viejo... ¡Qué v’andar discutiendo esas custiones! ¡Qué tradición ni tradición, canejo! Con eso no le dentra a los dotores, ni al ladino embrollo d’ellos, le cuadran sus razones.
¡Qui’hagan de su cencia lo que quieran! ¿Qué les viene’hablar d’historia? ¡Venga viejo, venga! Yo conozco unos paisanos con memoria, dejuro qu’enseguida armamos rueda.
¡Que v’andar discutiendo esas custiónes con estos tramoyeros que tantean, gobernando como si uno juera miope, la forma mesma d’enfermar la tierra!
¡Vamo p’al láo de sus vitorias! Pa la cultura qu’estos léidos nos rebajan. Mesma que surten de balas pa su gloria, cuando por ambiciones querelladas, fallutos, nos ascienden a Patriotas.
Vamo a prosiar y a cantar algunos versos, d’esos que nuembran lo que usté conoce. ¿Qué no viví su tiempo y le ando acomodando decisiones? ¿Qué cómo siendo mozo lo compriendo?...
Será custión de raza, ¡yo qué sé! Sentimiento será, de aquel guerrero, que d’herencia me dejó su parecer, y sin saber, lo llevo.
¡Venga viejo, que su prosa, va’ser p’al pueta como documento! Ansí las guitarras la cantan o la lloran como altruista rescoldo de un “aquello”, que enyullao en las aureolas desvaídas de los patrios fogones montoneros, duerme esperando clarinada e sentimiento:
¡El criollismo! ¡La yesca de esta tierra! Qui’ande reviva su histórico chispazo, ¡a charamusca nomás, a varios quema!
No se caliente viejo, ¡déjelos! Pa esos, la honra es cosa e zonzo; ¡ni los mueve si no da provecho! Si es por ellos, nuestro jefe moría solo de no ser por la lealtá de aquel moreno.
¡Vamo pa lo nuestro, p’ande el honor sobra! ¡Pa lo gaucho, pa lo sabio, pa lo añejo! Bien calzada en la cintura la *filosa; que si allí nos apuran los dotores éstos… ¡Áhi ya es otra cosa!
*Filosa: mote asignado a la daga en este caso.
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Poeta
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ACLIMATÁNDOSE
Amar rama y raíz riza las hojas, parpadeantes después por la vida, que mueve desconociendo la muerte, del tiempo tinta distinta distante, un momento un segundo primero.
Cuando el aliento falta, cuando vuela, cuando del humo una chispa, escapa, cuando al cielo planta, una esperanza, cuando el joyero llora llamas llano, llamando al lago algo flamante.
¡Aclimatándose estacionado!.
Dueño del ensueño con empeño, como un paño en el puño de niño, creyéndose cayéndose del tronco, amarillento en la copa poco opaco, casi otoñal retoño al año añil.
Y en el mar remar remarcando, a las hojas pestañear al viento, como la brisa es ama, de gotas, aire espuma y olas. Al amar el mar, de hojas, más que otoño a los retoños.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Vuelan las gaviotas en el mar Los gorriones en el bosque Y la garza en la sabana Vuela mi espíritu libre Como vuelan las aves En su peregrinar Siguiendo su instinto Sabiendo que algo bueno les espera Huyendo del invierno que se aproxima O sencillamente para anidar Vuela mi corazón al escuchar el tuyo Guiado por sus latidos Se permite descender hasta Lograr encontrarte.
@LeeNorodom
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Poeta
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Ámame no te detengas Nuestros cuerpos hoy son uno solo Tu mirada con la mía En el placer se pierden Nuestras manos se atan En busca de la armonía Que en un incansable ritmo Nuestros corazones Bajo un mismo tono suenen fuertes Ámame como me has amado siempre Disfrutemos este instante Que a los dos nos pertenece Dejemos que sea el cielo Nuestro único testigo No te detengas ámame Deja que el rió de tu pasión Trace su cauce Como lo ha trazado siempre cuando decides amarme Ámame amor ámame Que yo a ti te amare como nunca…
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Poeta
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El vigoroso desaliento
Es como el aire si lo leyeras____sacaría sus letras secas de polvo__húmedo del fuego del hielo del hilo hiel hoguera con la espina que rebana el lirio transparente, el ópalo orgulloso tímido maíz, trigo temeroso.
Por aquella cumbre amante de los ecos, donde la puerta descubre a las ventanas, el fondo del espejo escondido en las rocas, paredes, indemnes, entre un sabor verdoso, como la espuma anaranjada del primer sol.
El vigoroso desaliento es. Esto, eso, y otro tanto más.
Ahora que el vino se fue y regresó solo, el lino fino con el llanto vano, sin encontrar dados en la mano, sin encuadrar círculos en el triángulo, sin encubrir obscuridades en la noche, desnudando sombras temerosas rosas, desnudando nudos mudos rudos.
Como el aire es, si lo escucharas_______voz de polvos, de tiempos perdidos___ momentaniedad, mil veces____ ¡Manto de oro!. Trémulo invisible cuando el color resbala, allá en el fondo de los valles enardecido, el aliento florecido es un cisne destruido, por el vigor de marioneta consumido.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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DESHECHOS EVIDENTES
Por aquí, muy aquí, como en muchos otros, iguales. Hemos y Somos Deshechos Evidentes. ¡Hechos y solo hechos!. Embalsamadores embalsados emborrascados. ¡Sí, sí, solo míralo si puedes, si te dejan, vivo!. Pues... Ni en este hueco, ése vacío, cabe fácil. Ni en este río, lleno de ausencias, corre el olvido con el pasado, de la mano menos mancillada, suave vuelo triste color del silencio, derrama raíces deshojando, castañas pestañas de tintos ayeres, pestañas, de tintos ayeres, de quienes con atención ya no respiran, ya no son ya no están ya se ocultan, se dispersan se distraen se niegan.
Por El encadenamiento de las secuencias, de los limones ingenuos, y las naranjas, jugosas de carpa, de tiburón, de molusco, con el mínimo carácter del canguro, del buitre, del roedor acomplejado y afónico.
Porque... Las ausencias vinieron de arriba, y allá fueron mandadas maniatadas, manipuladas maneadas meneadas, minutos menudos. ¡A diario!.
Evidentes desechos hechos, deshechos, hechos. ¡Sólo eso menos que indefensos!.
¡Delirio colirio martirio!. Río de ausencias en todas partes. Y garras y colmillos lloviendo como nubes, quebradas fragantes porcelanas mieles enemigas.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Se trata de ti, siempre de ti. Aquí, allá, como suspiro incandescente que suspira, como tú, destilando amor en gotas de sudor.
Qué más puedo hacer sino tatuarme entre renglones, espacios salados que alimentan tus fantasmas.
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Poeta
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