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Sin dueño carga en su lomo, lágrimas y gritos de luces (antónimos), crías de una bestia llamada “justicia”.
Llevando atada a sus alas, palabras inmunes de miedo y silencio.
Tú que despiertas desde el sur hasta el norte, del este al oeste; firme irrumpes segura aun en caída…
Provienes de un habitad dónde ningún hombre ha estado; paseas la vista y las garras aun en el costal de la prisa.
Déjanos ser anfitriones de hoy tu apremiante visita, de tus revoloteos, causantes de cambios en el viento, y a tu alrededor…
Déjanos contemplarte sin sangre a tu paso, y ser de tu gravedad jinetes, como testigos de tu longeva suerte; … Y de tu nutrir a cualquier suelo.
Tú que vives posada en ventanas y puertas de anhelos… que anidas en espacios anchos y estrechos…
… Que trazas e impones tu vuelo en la selva de asfalto, y en el bosque sin tiempo…
Quiero aferrarme a tu pecho, a tus extremidades de antaño, a tus alas cargadas de vegetación y cascadas, partes de tu ser, cual no puede atraparse.
Tú que polinizas en tus “gotas”, imaginación y sueños, desde rincones fríos y secos; en lejanos párrafos, y anexos, de un libro escrito por la vida…
Ven a mí, ave inquieta, vuela lejos, vuela alto, en todo el mundo, en todas partes, llega a todos, a muchos, veloz y risueña; a tí, que muchos llaman “libertad”, tú, que eres derecho y potestad de todo aquel que existe; que nunca se apague tu alegría, ni se apacigüe de polvo tu vuelo…
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Poeta
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Laberintos
El infinito regodeandose de ausencias se desnuda en la esfera limitada y un laberinto de aritméticas promesas se construye en el polvo del destino.
Cuando aullan los lobos a las lunas se corrigen los halos de la historia Cuando brilla el maullido de los gatos los roedores se bañan de miserias.
Las luciérnagas, estrellas de praderas, con sus luces alumbran el camino y no hay llanto que no traiga algún consuelo y no hay calma que no traiga una tormenta.
Los silencios esconden alaridos las sonrisas esconden duras penas y las rabias se muestran manifiestas cuando el miedo remueve sus cadenas.
Laberintos indulgentes que convidan a quedarse encerrado entre paredes, laberintos tenebrosos que intimidan deteniendo los relojes del espanto.
Laberintos en las mentes prodigosas que descubren tantas leyes naturales, laberintos en las mentes fragmentadas que destruyen esperanzas conflictivas.
Laberintos que eclosionan de miradas taciturnas, irrequietas o dolidas, laberintos que se forman inclementes en los sueños e ilusiones despedidas.
Laberintos extraviados en el limbo de memorias sepultas en la arena. La tristeza barbechada en un suspiro que desteje su ovillo contingente.
Y la gente esta gente que parece perseguirse caminando presurosa en las aceras, laberintos de ciudades en desorden caotizadas por la sobrepoblación.
Y es constante la palabra que desmiente el poder de la nueva comunión laberintos que laceran los instintos descubriendo los secretos del panteón .
Infinitos que regresan a la mente como ideas que no tienen solución entre tantos laberintos imprudentes que se hacinan y amontonan sin parar.
El infinito se retuerce en sus ausencias y las sombras acompañan a sus cirios. Los delirios de grandeza ya no importan pues no cumplen su función epistolar.
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Poeta
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Por sobre un bloque de hielo, a la deriva en un océano de aguas turbulentas ibas llorando con tus lágrimas de escarcha bajo un sol falso con cara de nevera.
Y recordando aquel tiempo en que no estabas (el de esquimales y barcos de vikingos) tú tiritabas de espasmos y temblores mientras vertias tus lágrimas cuajadas.
Mientras la nieve se hundía entre las olas y con granizo juntabas tus errores un cierzo frío te acariciaba el rostro y tú, aterido, pedías una pausa y una moviola para empezar de nuevo.
Una moviola que regresara el tiempo a ese momento de fallo y confusión.
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Poeta
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Bosquejando tu silueta sobre el lienzo de la vida, Con pinceladas de recuerdos ateridos En la paleta de mí mente, estás presente, Fusionada entre ensueño y realidad.
En algunos garabatos surrealistas inconclusos, Hay trazos en los que tu rostro veo, entonces Febrilmente busco en erráticas, patéticas rayas; más rasgos de tu fisonomía.
En vano trato de encontrar en los colores Yertos, los vivos matices que trajeras con Tu aura, llenando de diáfano esplendor un Atelier de oscura noche inundado.
La luz de mi esperanza en detrimento, vela los Sueños de mis mortecinas acuarelas, con una Vieja lámpara de mi yo encadenado, a un atril desvencijado en el cual se apoya tu retrato.
Delalma 14/06/2020
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Poeta
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Se desvanece en la alfombra de ese apretar callado
sorpresa de agua pura se divulga la rareza firma de un relámpago
la cuesta encima de los quienes van a ser desnudos milagros de un día testigos perpetúan
tu mano que es mía tu sexo que es todo va a ser la atrevida risa de otoño
cadencia de pena gracia que sopla prendida a pereza erizada estallido de calma desdén vacío de riqueza
si está en tu templo mi escarcha
se evapora la histeria suerte sorda a lo frívolo todo fuego y nada quema
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Poeta
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Cuando pienso en ti descubro la discusión de los ríos gritando a viva voz: ¡ Existo!!.
Cada día que acompaña tu piel de mar rebelde...
A falta de flor tienes tu rostro disfrazado de corazón.
Nunca permitas que la ignorancia desdibuje la rosa que ha nacido.
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Poeta
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Se agita el tiempo, se corta el viento Con tijeras de pinceles y acuarelas Mientras la maga vaga por la ventana Entre los crisantemos y las azucenas.
Cristo con sus doce fieles servidores Otea de vez en cuando éste paraíso Con su mirada de asombro, mira… Un mundo lleno de enfermedades.
Ni la longevidad de algunas flores Ni la inmaculada pureza de otras Salvarán del desastre a éste mundo Tal como lo anunciara el padre.
Mares y lagos están sucumbiendo Ante la insana ambición de los hombres, Ya no sólo quieren tierra y riquezas Buscan poderes ocultos, cavan sus tumbas.
Delalma
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Poeta
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FANTÁSTICO Hacia la alta floresta me vi deslizado Entre cánticos y murmullos de duendes Con las náyades en alegre comparsa Bellas criaturas de bosques encantados
¡Vendrá un mago que no se dejará ver! ¿Quién podrá ser? Hablaban risueñas, ¿Cómo será… Cómo nosotras sabremos? Y sin saber que en mí, ya estaban inmersas
¡Qué lugares tan fantásticos, hermosos Plácido se recorren, cuando se es agua! Parajes escondidos nunca soñados Para vista de cualquier simple mortal
Puedes tocar etéreos cuerpos de hadas Tan tersos, bellos, esbeltos; misteriosos Mojar sus cabellos dorados, sus rizos Y la copa de sus nacarados senos.
Delalma 25/04/2020
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Poeta
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Al derribar los muros de un oscuro castillo Algo me decía que allí te encontraría Tomada la plaza y los torreones, yo Busqué, entre aposentos y bastiones.
En los pozos de agua y cobertizos, también En los bastos, suntuosos jardines de palacio Entre las flores que fragantes, sonrientes Entregaban sus tersos pétalos al sol.
Mi angustia crecía, no te encontraba Bajé entonces a las frías mazmorras Para ver si por ahí te hallaba y, allí Al fin encontré, lo que a mi vida faltaba.
Lánguida y triste, entre el dolor y la muerte Con la mirada vacía, perdida en el infinito Tal vez cumpliendo una injusta condena Encadenada a lamentos, así te encontré.
¿Por qué estabas en aquel sitio?… ¿Acaso con llevar las penas, no es suficiente? Te liberé de aquel lúgubre lugar y, Te uní a mi vida, hermana, amiga: melancolía.
Delalma 21/04/2020
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Poeta
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Toma mi corazón Entre tus manos Chúpale su amor Muérdele su ternura Disfruta su dulzura Decóralo lentamente Haz que pierda La razón y la mente Ahógate en el mar De sus latidos Súbete a su sístole Muere con él En lo profundo De la diástole Acaricia con tu pasión Suave y lentamente Sus locas orejas Chupa con tu boca su lengua Bebe lentamente su sangre Piérdete en sus ventrículos Recorre sus venas Abrázalo con tus pechos Nutre sus latidos En tus pezones Bésalo bebe sus deseos Chupa su cuello Y recorre sus coronarias Escucha sus plegarias Enrique Canchola 19042020ECM Derechos de Autor
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Poeta
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